Tapachula.— Más de un centenar de migrantes de diversas nacionalidades se aglomeraron en las afueras de las oficinas de trámites del Instituto Nacional de Migración para solicitar documentos que avalen su legal estancia en territorio mexicano, sin tomar en cuenta la sana distancia para evitar contagiarse de coronavirus.
Las personas acudieron desde la madrugada a llevar a cabo el trámite y ante la concentración de los migrantes de origen centroamericano, cubanos y haitianos acudió al lugar personal de Protección Civil y de la Guardia Nacional para incentivarlos a mantener la sana distancia, pero hicieron caso omiso. Por un magnavoz, una integrante del INM pidió a los migrantes que no podían in – gresar a las oficinas de trámi – te por grupos numerosos. (Gaspar Romero, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 9)
(Redacción, La Razón, México, p. 3)
Irineo Mujica, vocero de Pueblo sin Fronteras, afirmó que la salida de tres mil 653 centroamericanos de albergues no arregla ni cambia la realidad, esto luego que el Instituto Nacional de Migración informó que esta acción derivó por la contingencia sanitaria.
“Las autoridades siguen siendo irresponsables y miles de personas están siendo deportadas de noche y día. Al mismo tiempo que el Instituto Nacional de Migración (INM) recibe extranjeros sin atenderlos de manera responsable, sin ninguna atención médica o algún plan para poder auxiliarlos en caso de contagio por Covid-19″, expuso a 24 HORAS.
Recordó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha solicitado al INM no recibir a extranjeros en tiempos de pandemia, pero continúan llegando y las autoridades no brindan atención médica o algún plan para poder auxiliarlos en caso de que enfermen.
“Es una bomba de tiempo, también para los mexicanos que son deportados por Estados Unidos, a muchos los dejan en la frontera y no existe nadie que los reciba, en algunos casos se les dan un vale para tomar un autobús, pero no todos corren la misma suerte”, refirió. (Daniela Wachauf, 24 Horas, México, p. 6)
La inseguridad y la pobreza provocaron que salieran en estampida de sus lugares de origen, por lo que ni la delincuencia, el coronavirus o Donald Trump frustrarán su sueño de llegar a Estados Unidos, aseguran migrantes venezolanos y haitianos, varados en la frontera. El anuncio del presidente estadounidense de cerrar la frontera a migrantes no repercute en el ánimo de quienes se encuentran albergados en la Casa Senda de Vida en Reynosa, Tamaulipas.
Dicen estar desesperados, pues algunos tienen más de seis meses viviendo hacinados en un inmueble que cuenta con capacidad para 250 personas y que ahora resguarda a casi 400. Todos se encuentran en una lista de espera para obtener asilo político o en su caso, una visa humanitaria, que tiene la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) para permitir el ingreso a Estados Unidos.
La esperanza no muere
Uno de estos migrantes es Moisés Marcano, un venezolano que lleva medio año en Reynosa y asegura que Donald Trump está equivocado en su política, pues debe recibir a quienes se encuentran en albergues para ayudar a México a solucionar el hacinamiento. “Sabemos que es un problema de salud en el mundo, pero es más peligroso que nos tengan aquí. México ha hecho todo lo humanamente posible para ayudarnos, creo que es tiempo de que Estados Unidos tenga un poco de humanidad”, dijo.
Asimismo, comentó que los migrantes no dejan sus países por gusto, sino porque buscan una mejor calidad de vida para sus familias. “Hemos pasado por inseguridad, por eso salí de Venezuela, de no hacerlo estaría muerto. Hemos viajado por muchos países para llegar aquí. Me dijeron que [Donald] Trump no quiere recibirnos, pero creo que debe tocarse el corazón”, expresó. (
La autoridad mexicana, en voz de Ricardo Calderón, titular del Instituto Tamaulipeco para Migrantes, informó que no han recibido una notificación oficial sobre el cierre de fronteras, pero que de realizarse, Tamaulipas se convertirá en un cuello de botella donde miles de migrantes, quedarán varados. “Actualmente hemos recibido a mil 100 migrantes connacionales, a los cuales se les brindan todas las atenciones, sobre todo médicas ante la pandemia de coronavirus, y en el caso de los extranjeros, es el Instituto Nacional de Migración el que se hace cargo”, expuso. (Sandra Tovar, El Universal, Estados, p. A13)
Para orientar a los connacionales que pierden a algún familiar en el extranjero por Covid-19, la Secretaría de Relaciones Exteriores publicó una guía para solicitar la asistencia consular. “La Secretaría de Salud ha señalado que la disposición final del cadáver debe ser preferiblemente mediante cremación puesto que las cenizas representan un menor riesgo en términos sanitarios y también un costo financiero menor.
“Sin embargo, en caso de que la familia opte por la inhumación en México, la funeraria en el país donde ocurrió el deceso debe cumplir con los lineamientos de manejo general y masivo de cadáveres por COVID-19 en México”, indicó un comunicado de prensa. (Diana Benítez, 24Horas, México, p. 6)
(Enrique Sánchez, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 4)
El Gobierno de México explicó este lunes que ayudará a “cubrir los gastos de traslado” de los mexicanos fallecidos en el extranjero por COVID-19 cuyas familias no dispongan de recursos económicos para la repatriación del cuerpo, como ocurre con los muertos por cualquier otro motivo.
“Los recursos que aporte el Gobierno de México a través de sus representaciones en el exterior serán para cubrir únicamente servicios básicos de traslado y embalsamamiento o cremación”, detalló la Cancillería mexicana en su manual para el traslado de restos de mexicanos fallecidos en el exterior publicado este lunes. (EFE, Ovaciones, Nacional, p. 8)
En vuelo humanitario, hoy regresará a México un grupo de mexicanos que se encontraba varado en Colombia. Una de quienes retornarán, la joven Diana Padilla, originaria de Guadalajara, Jalisco, a través de un video solicitó el respaldo de la embajada mexicana para volver al país. “Lo único que pedimos es que nos ayuden a volver a casa, a volver con nuestra familia, es lo único que pedimos. Por favor, apóyenos, ayúdenos”, expresó.
Hasta anoche, la Cancillería seguía en busca de Guillermo Palma, quien desde su cuenta de Facebook lanzó un llamado al gobierno de México. De acuerdo con registros de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en el mundo continúan dispersos dos mil 666 mexicanos que han solicitado apoyo para regresar al país, luego de quedar varados por el cierre de fronteras por el COVID-19. (Enrique Sánchez, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 6)
Juan Hernández, secretario del Migrante y Enlace Internacional de Guanajuato, dijo que se espera una disminución en el envío de las remesas provenientes de Estados Unidos a causa del coronavirus, pues la paralización productiva en ese país ha impactado negativamente, al grado de que se han perdido alrededor de siete millones de empleos. Explicó que eso podría generar una caída de aproximadamente un 20%, es decir, alrededor de 700 millones de dólares, una de las cifras más bajas desde 2008 con la crisis del 2007. (Redacción, El Sol de México, Nacional, p. 2)
La crisis social en México es la más profunda e invisible. Toda la población padece los estragos del Covid-19, sin embargo, algunos grupos están más expuestos por su alto grado de marginación.
Las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo provenientes de Centroamérica y el Caribe se enfrentan a mayores desafíos, ya que en periodos de crisis sus derechos son más violentados e invisibilizados. (Nayeli Meza Orozco, Reporte Índigo, índigo Nomics, p. 20)
El Salvador enfrenta dos crisis, la sanitaria y la social. Mientras las pandillas aprovecharon que el gobierno está enfocado en el control del coronavirus para recrudecer sus actos delictivos, el gobierno de Nayib Bukele, autorizó al ejército y la policía el uso de la fuerza letal en contra de los presuntos delincuentes.
La historia de hostilidad no es nueva, pero en los últimos años se ha recrudecido por los enfrentamientos entre integrantes de los Maras Salvatrucha (MS13) y el Barrio Sureño 18, que está dividido en dos facciones, los Sureños y los Revolucionarios, situación que impulsó la migración hacia Estados Unidos. Estos grupos delincuenciales, que están esparcidos por Centroamérica, México y Estados Unidos, fueron creados por salvadoreños que migraron y cuando fueron deportados por el gobierno estadounidense, se establecieron y desarrollaron en El Salvador. (Mara Echeverría, Reporte Índigo, Latitud, p. 18)
San Diego.— El centro de detenciones de Otay Mesa en la frontera de California tiene ahora más de 120 migrantes contagiados de coronavirus y enfrenta una demanda federal que exige reducir cuanto antes el número de detenidos para prevenir un brote más severo. “Si esto no para, en unos días podríamos tener un brote peligroso”, dijo un migrante identificado como Alberto en una conversación telefónica con Excélsior.
En el contacto con este diario, un sistema de llamadas preguntó inicialmente si aceptaba la llamada del centro de detenciones. “Uno de cada diez, de los mil 200 migrantes detenidos, tiene ahora síntomas de contagio del coronavirus, en su mayoría centroamericanos y mexicanos”, dijo Alberto. (Manuel Ocaño, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 10)
El relator* especial de la ONU sobre los derechos humanos de los migrantes indicó este lunes que, para evitar el riesgo de un brote del COVID-19 en los centros de detención de migrantes en los Estados Unidos, el Gobierno de ese país debe aplicar alternativas a la detención en esas dependencias “superpobladas e insalubres”.
“Es muy difícil mantener la distancia física necesaria en centros de detención abarrotados. Reducir significativamente el número de migrantes detenidos dejándolos en lugares alternativos puede resolverlo fácilmente”, dijo Felipe González Morales. (Redacción, 24 Horas, Mundo, p. 15)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.