Antier por la tarde, tiempo local, aterrizó en Tucson, Arizona, el último Airbus retirado a Interjet por sus arrendatarios. Con una decena de aparatos, la aerolínea mexicana cubre apenas cinco rutas —de la Ciudad de México a Tijuana, Guadalajara, Cancún, Monterrey y Mérida— con itinerarios diarios.
Adeudos millonarios con el Seneam, ASA, AICM, SAT, Instituto Nacional de Migración y hasta la propia IATA han saltado a la vista, la empresa reiteradamente lo ha negado, pero hoy son millonarios e inocultables. A esto sume las fallas operativas que se han presentado en los últimos tres periodos vacacionales: que se han convertido en miles de retrasos y cientos de cancelaciones que han llevado a Interjet a ser la aerolínea con más quejas de pasajeros ante la Profeco. (Alberto Aguirre, El Economista, Política y Sociedad, p. 44)
El estado de Tamaulipas y el municipio de Nuevo Laredo han interpuesto sendas controversias constitucionales en contra de la Federación por la omisión de proteger la salud de los migrantes que, en razón del acuerdo que se suscribió con el Gobierno de Estados Unidos, están en custodia del Estado mexicano mientras se decide su situación de asilo o se opera su repatriación. Estos migrantes se encuentran hacinados en refugios improvisados o en casas gestionadas por organizaciones de la sociedad civil, en condiciones eminentemente precarias. Hay más de 15 casos de contagios de Covid-19 comprobados y el riesgo ha aumentado entre esa población vulnerable, sin que la Federación provea los bienes y ser vicios necesarios para garantizar su vida y salud, a pesar de que es su responsabilidad directa según la Constitución y la ley. (Roberto Gil Zuarth, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)
En los sitios supremacistas blancos de Estados Unidos, los culpables del nuevo coronavirus son los viejos responsables de todos los problemas planetarios, los judíos, que se han valido de los migrantes indocumentados para propagarlo. No falta quienes le echan la culpa al gran capital que lo hizo con el fin de concentrar aún más el ingreso. En particular, creen que el virus lo dispersó alguna compañía de la industria farmacéutica que ya tiene la cura y vacuna, la cual lanzarán pronto al mercado para hacerse multimillonarios. Ahí ponen a Bill Gates como posible beneficiario de esta pandemia mundial, lo cual explica por qué hace unos años la pronosticó, así como su interés por “donar” dinero al desarrollo de vacunas. (Leo Zuckerman, Excélsior, Nacional, p. 13)
También estamos revisando nuestros programas de cooperación bilateral en México, a ver cómo podemos apoyar a los mexicanos y las mexicanas a sobrellevar este periodo tan difícil, y para ayudar la recuperación económica después de COVID. Una vez más, la colaboración es clave. México y el Reino Unido están de acuerdo en que las fronteras deben permanecer abiertas, para permitir que los viajeros internacionales regresen a sus lugares de origen. El gobierno británico ha ayudado a más de mil ciudadanos extranjeros a regresar a casa y más de mil 500 ciudadanos británicos han recibido ayuda de otros gobiernos, incluido México. (Corin Robertson, Excélsior, Global, p. 21)
El viernes llegó el primer correo: “Llevo un mes encerrado en un crucero, esperando que nos transporten a México (somos varios mexicanos y mexicanas), pero cuando dan una fecha de viaje, dos días antes cancelan porque, dicen, la CDC (Centers for Disease control) no los autorizó”.
Desde ese día intercambiamos correos. Me guardo el nombre por posibles repercusiones de parte de la línea de cruceros. Solo en ese barco hay 700 personas de la tripulación. Dieciocho son mexicanas y mexicanos. En el mundo hay alrededor 100 mil tripulantes atrapados en medio del mar. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)