Opinión Migración 280520

Cuenta corriente // Volar o no Volar, ¿dónde está la discusión?

La semana pasada circuló un documento fechado el 18 de mayo, denominado Carta de Política CP AV-01/20, que establece procedimientos a seguir por los administradores de aeropuertos, aerolíneas comerciales concesionadas o permisionadas, para el reinicio de operaciones. Recordemos que 99% de la flota aérea ha permanecido estacionada en los aeropuertos de México.

Nos cuentan que se tiene la intención de que todas puedan despegar sus flotas, pero sin financiamiento público de servicios como Seneam, Turbosina, INM, pago a ASA, AICM y entero del TUA. Aeromar tiene pendientes con Seneam y el AICM y de Interjet poco se sabe a ciencia cierta, sólo lo que han difundido sus propios acreedores privados, particularmente arrendadoras.

Las autoridades reconocen que la deuda fiscal acumulada es  un incumplimiento de obligaciones y están preocupadas porque crezca al punto en que, como en administraciones anteriores, se tenga que socializar su rescate o su quiebra, pero si evalúan fórmulas de apoyo que alivien la situación temporal por la que atraviesan las empresas, particularmente las que venían operando sin pendientes en sus pagos de impuestos, derechos y cargos aeroportuarios, pues su prioridad es que no se afecte la conectividad del país, como lo están haciendo en otras naciones. (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)

Pese a los pronósticos negativos, las remesas siguen llegando

Los casi 37 millones de mexicanos o descendientes de mexicanos constituyen 62% de la población hispana de los Estados Unidos. Poco más de 25 millones de ellos son estadounidenses de origen mexicano y unos 11 millones son mexicanos que por alguna razón u otra emigraron a ese país. De estos últimos, 5 millones radican ahí ilegalmente.

En el 2019, México recibió 36,049 millones de dólares por concepto de remesas, 7.04% más que los 33,677 millones del 2018. Fue un récord histórico y este envío de dinero, después de las exportaciones de vehículos y autopartes, representó la segunda fuente de divisas del país.

Cuando se inició la pandemia, muchos analistas predijeron una caída en el monto de las remesas. En este espacio comenté el 19 de abril pasado que diversos analistas estimaban “una baja de entre 17% y 25% de las remesas hacia nuestro país, entre otras desagradables realidades”.

Ese pronóstico no se ha cumplido, hasta ahora, y los paisanos en el exterior no se han olvidado de sus familias.

De acuerdo con Rodrigo Camarena y Lorena Kourousias, presidente y directora ejecutiva de Mixteca Organization, Inc., una organización de apoyo a migrantes localizada en la ciudad de Nueva York, las remesas siguen llegando a México porque los inmigrantes mexicanos tienen más probabilidades que otros trabajadores de laborar en las industrias de construcción, mantenimiento, servicios y producción, todos considerados sectores “esenciales” durante la crisis del coronavirus.

Ojalá que nada interrumpa el gran flujo de las remesas porque de ellas dependen millones de mexicanos. Sin embargo, en la economía pandémica aparentemente no hay reglas y pronosticar el futuro es más que complicado. (Eduardo Ruiz – Healy, El Economista, Política)

Carta de Washington // Trump jugando a parecer Presidente

Trump describió la situación en la frontera como una crisis humanitaria que crece. De hecho reconoció que los inmigrantes enriquecen a su país. Expresó preocupación por los afroamericanos y por los trabajadores hispanos. Lamentó los asaltos sexuales que sufren las mujeres inmigrantes en su travesía hacia el norte y dijo que los políticos y los ricos ponen bardas y rejas en sus casas “no porque odien a la gente de afuera, sino porque aman a la gente adentro”.

Pero el Trump presidencial no duró mucho, pronto empezó a culpar a los inmigrantes de ser drogadictos, violadores, asesinos y de afectar negativamente a la economía de su país. En términos generales los culpó de prácticamente todos los males que afectan a la sociedad aquí, preguntándose “¿cuánta más sangre estadunidense vamos a permitir que se derrame a causa de ellos?”

La desesperada maniobra de Trump de parecer Presidente simplemente no funcionó. Su mensaje fue el mismo: los inmigrantes sin documentos son una lacra y sólo un muro podrá frenarlos. La mayoría de las estadísticas indican que sólo un 30, o en casos 40 por ciento de sus conciudadanos apoya su construcción y un 50 por ciento se opone.

La verdadera crisis nacional, dicen sus oponentes, está en el cambio climático que Trump se niega a reconocer; en el problema racial sin fin, en la falta de atención médica que sufren 30 millones de estadunidenses y en el hecho de que la mitad de la población de la tercera edad, no tienen ahorros de qué vivir. Y con eso los inmigrantes no tienen nada que ver. (Concepción Badillo, La Crónica de Hoy, Opinión)

Pandemia, ciencia y migración

Una vez que se vaya superando la pandemia del coronavirus y se pueda llegar a la llamada nueva normalidad, concepto que en sí mismo involucra una dosis de gran incertidumbre, pero también de ilusión, se podrán poner en marcha actividades pensadas con nostalgia en el confinamiento. Pero también valdrá la pena abordar algunas de las lecciones que tan dura experiencia nos ha dejado.

De no ser así, seguiremos viendo, entre otras calamidades, cómo los migrantes altamente calificados tienen que abandonar la nación por falta de condiciones para poner en práctica sus altas especialidades y profesiones. Los números son apabullantes, pues según lo señalado por la doctora María Elena Álvarez-Buylla, directora del Conacyt, sólo en Estados Unidos se encuentran 30 mil investigadores mexicanos, mayor cantidad de los que en México pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores. La propuesta para retenerlos es otorgar becas para posdoctorantes, lo cual es absolutamente insuficiente, pues una vez alcanzado el grado no hay ninguna seguridad de que puedan incorporarse a alguna institución, es decir, después de toda una vida de estudio, predomina la inseguridad laboral.

Migración no es destino, debe ser una opción no una necesidad. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión)

La herida del mundo

Los psicoanalistas freudianos hablarían de la incapacidad de duelo de una “Alemania para nada culposa.”

“La pandemia de coronavirus sigue impulsando una oleada de odio y xenofobia alrededor del mundo —advirtió hace algunos días— el secretario general de la ONU, António Guterres.

“El discurso de odio sigue buscando chivos expiatorios y fomentando el miedo. El sentimiento extranjero aumentó en internet y en las calles. Las teorías de la conspiración antisemitas se extendieron y produjeron ataques contra musulmanes en relación con el Covid-19.

“Guterres repudió además que se haya vilipendiado a los migrantes y refugiados como fuente del virus y en consecuencia se les haya negado la atención médica.” (La Jornada/08/05/20) (Enrique Martínez, El Universal, Nación)