Aunque el flujo migratorio ha bajado considerablemente a causa de la pandemia por el Covid-19, persiste la situación de vulnerabilidad para miles de niños y jóvenes en tránsito, muchos de los cuales llegan a México solos y son devueltos en la misma condición, salvo por el acompañamiento de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) especializados en atención a la infancia.
De enero a abril fueron presentados ante el instituto casi 5 mil niños y adolescentes, de los cuales 149 pequeños, menores de 11 años, cruzaron la frontera solos, según la estadística de la Secretaría de Gobernación.
Después de distintos procesos, el país repatrió a 2 mil 686 menores durante el primer cuatrimestre del año, de los cuales mil 134 fueron clasificados como adolescentes –de entre 12 y 17 años–, así como 74 niños de hasta 11 años no acompañados.
En tanto, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) reportó que en el periodo enero-mayo del año en curso recibió 3 mil 783 solicitudes de extranjeros menores de 18 años, de los cuales 191 hicieron los trámites solos, sin el apoyo de un familiar adulto.
En todos los casos, presentados, devueltos y peticionarios de refugio, sobresale la población originaria de Honduras. Por ejemplo, llegaron solos a México 83 niños menores de 11 años de esa nacionalidad, de un total de menores de edad hondureños cercana a los 2 mil casos, esto es, 72.5 por ciento del total de las personas menores de 18 años en esta condición captadas por el INM.
El director general de la Comar, Andrés Ramírez, puntualizó que el año pasado, las niñas, niños y adolescentes acompañados y no acompañados representaron 27.2 por ciento de los solicitantes de la condición de refugiado en México. Este año, al cierre de mayo, el porcentaje bajó a 20.6 por ciento.
En tanto, los registros de mujeres alcanzaron nivel récord el año pasado, según los números disponibles desde 2012, con 42.5 de los casos. En los años siguientes se mantuvo este alto nivel, y en 2020 bajó ligeramente a 39.4 por ciento.
A escala general, menores y adultos, durante mayo, la recepción de solicitudes de refugio se incrementó ligeramente (3.37 por ciento) respecto del mes anterior; sin embargo, persiste en nivel bajo, con poco menos de mil peticiones en un mes, si se compara con los números sin precedente alcanzados durante 2019.
En este periodo de pandemia, sobresale la concurrencia de personas originarias de Honduras, con un tercio de las peticiones de refugio en curso, seguido de Haití y Cuba, a diferencia de recuentos del bienio anterior cuando los primeros sitios eran ocupados sólo por centroamericanos y venezolanos.
Los datos más recientes indican que durante el periodo enero-mayo del año en curso, recibió 19 mil 211 solicitudes, una proporción menor respecto a los primeros cinco meses de 2019, cuando la suma fue de 24 mil 558. (Fabiola Martínez, La Jornada, Política, p. 14)
Hace un año, Estados Unidos y México firmaron un acuerdo migratorio que ha empeorado el desastre humanitario en la frontera común y en el sur de nuestro país, advierte WOLA, organización en investigación e incidencia que promueve los derechos humanos en las Américas.
Bajo el pacto, México acordó desplegar su recién creada Guardia Nacional en sus fronteras sur y norte, tomar medidas enérgicas para detener el flujo migratorio hacia los Estados Unidos y permitir la expansión de los Protocolos de Protección, conocido como “Quédate en México”, obligando a miles de personas solicitantes de asilo a esperar en peligrosas ciudades fronterizas mexicanas para sus audiencias de asilo en los Estados Unidos.
En un nuevo informe, la organización estadounidense advierte que es probable que estas políticas perjudiciales y caóticas perduren bajo el falso pretexto de que sean necesarias para contener una mayor propagación de la pandemia por Covid-19 y para evitar flujos migratorios masivos a Estados Unidos.
Las personas migrantes y solicitantes de asilo –destaca– no son los responsables de la pandemia. La culpa radica en pruebas insuficientes, una respuesta lenta y una coordinación deficiente por parte de los gobiernos de los dos países.
Añade que si Estados Unidos continúa aplicando políticas migratorias xenófobas e ilegales, y si México continúa actuando como un muro virtual para las personas indocumentadas, no se dará lugar a mejores protecciones contra Covid-19. En cambio, el trato brutal a los migrantes y solicitantes de asilo continuará creando situaciones que exacerban los riesgos para la salud pública, fomentan la confusión e incertidumbre y ponen en peligro a quienes ejercen su derecho a buscar protección.
Wola destaca que el impacto del acuerdo migratorio ha incluido exponer a las personas migrantes y solicitantes de asilo a mayores riesgos de seguridad y salud pública. También urgió tanto a Estados Unidos como a México a que se alejen de las políticas migratorias que ponen en riesgo a los migrantes y que limiten su capacidad de buscar protección.
“Aunque la pandemia está teniendo un gran impacto en la movilidad y la migración en todo el mundo, no ha detenido por completo el movimiento”, destaca WOLA. (Roxana González, El Sol de México, Nacional, p. 7)
Ni la pandemia por Covid-19 ha detenido la deportación de connacionales desde Estados Unidos. De acuerdo con cifras oficiales de la Patrulla Fronteriza, desde marzo, cuando México y la Unión Americana declararon la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus, la Casa Blanca ha deportado en promedio a cinco mil migrantes al mes en toda la frontera con nuestro país.
Ciudad Juárez, según los datos, es la zona fronteriza que más indocumentados ha recibido en los últimos tres meses, con un promedio de mil 500 al mes.
Durante su participación en el conversatorio “Covid-19 y la frontera México-Estados Unidos: Seguridad e impacto de las decisiones políticas del gobierno de Estados Unidos”, convocado por la Universidad de Harvard, el alcalde de Ciudad Juárez, Armando Cabada Alvídrez, aseguró que durante 2020 han sido repatriados 7 mil 934 connacionales por esa frontera.
En tanto, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), informó, a través de un comunicado, que más de cincuenta personas migrantes hasta ahora han aprovechado la existencia de un “hotel filtro” en Ciudad Juárez para permanecer en él hasta dos semanas bajo supervisión médica antes de acceder a alguno de los 17 albergues que hay en la urbe pero que han cerrado sus puertas a nuevos ingresos. “Es una bendición para mí que no me hayan dejado abandonada, ”, dijo una centroamericana de 32 años. (Roxana González, El Sol de México, Nacional, p. 7)
De acuerdo con datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) un total de mil 251 mexicanos han fallecido por Covid-19 en Estados Unidos. La dependencia federal detalló que los estados con mayor número de connacionales muertos por el nuevo coronavirus son Nueva York, con 710 casos; California, con 126 e Illinois con 123.
La Secretaría también reportó que se registran 385 mexicanos contagiados en ese país, de los cuales 101 se ubican en Nueva York, 86 en Texas y 44 en California. “El personal consular en Estados Unidos mantiene un estrecho contacto con las familias de las personas afectadas por Covid-19 en ese país”, afirmó. “El objetivo es brindar asistencia consular y orientarles sobre los recursos y apoyos a su disposición sin importar su condición migratoria”.
Las cifras, detalló, se encuentran actualizadas al 5 de junio con los números reportados por la red consular en Estados Unidos. Asimismo, en el resto de los países del mundo, la SRE registra hasta la fecha 321 mexicanos contagiados, 300 de ellos en Canadá, siete en Chile, tres en Panamá, dos en República Dominicana y el resto en otras naciones. También suman 11 mexicanos fallecidos: cuatro en Canadá, tres en España, dos en Perú, uno en Francia y uno en Colombia.
La dependencia, explicó el Canciller Marcelo Ebrard a finales de abril, posee 325 millones de pesos para la repatriación de los connacionales muertos en el extranjero, con lo que se podrían apoyar a cerca de 5 mil 500 familias. Precisó que, por instrucciones del Presidente Andrés Manuel López Obrador, los recursos fueron ampliados, pues sólo se tenían autorizados 75 millones de pesos. (Óscar Luna, Reforma, Naciona, p. 2)
Tijuana, BC., El alcalde de Tijuana, Arturo González Cruz, calificó de lamentables las declaraciones que hizo ayer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que señaló que esta ciudad fronteriza es el lugar más infectado (de Covid-19) que cualquier parte del mundo. Respondió que el gobierno y sociedad buscan medidas para disminuir los contagios a fin de reiniciar actividades con ese país.
El edil destacó que en los últimos días la ciudad registra estabilidad en la curva de casos activos. Al respecto, el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, envió un mensaje al mandatario estadunidense: calladito te ves menos feíto. Y el representante del gobierno federal en el estado, Jesús Ruiz Uribe, advirtió que vienen nuevas elecciones en esa nación y su falta de inteligencia y estrategia para frenar la emergencia del Covid-19 lo hizo voltear a Tijuana, que no tiene la culpa. (La Jornada Baja California y Antonio Heras, La Jornada, Estados, p. 26)
San Luis Río Colorado. Luego de que Estados Unidos pospusiera los arrestos de migrantes al ser sorprendidos en su ingreso irregular su territorio, muchos son los connacionales y extranjeros que, ante la inmediatez de su repatriación, reinciden en volver de forma ilegal al país vecino. Según la experiencia de un par de migrantes del sur de México, desde iniciada la contingencia han sido deportados dos veces y ya se preparan para su tercer intento. (Luis Carlos Bravo, El Sol de México, República, p. 20)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.