Entre el 1 de enero y el 31 de mayo de este año los Grupos Beta del Instituto Nacional de Migración (INM), de la Secretaría de Gobernación, han rescatado mil 29 personas migrantes de diferentes nacionalidades en situaciones de riesgo, tras intentar atravesar una cañada, un manglar, una montaña, un río, el desierto o la selva durante su ingreso, tránsito o salida por México.
Tan solo en los primeros cinco meses de 2020 se recuperaron 17 cuerpos de personas de origen mexicano y extranjero que perdieron la vida al intentar cruzar solas, con familiares o personas conocidas, el cauce del río Bravo en la frontera norte de México, para internarse a Estados Unidos. A través de un comunicado se informó que esta temporada de calor, en regiones fronterizas del norte del país la temperatura oscila entre 36 y 40 grados centígrados. En la zona montañosa La Rumorosa y en el desierto Laguna Salada, en Mexicali, se prevé que en los próximos días aumente a 45 y 50 grados centígrados.
Ante ello, Grupos Beta emprenden acciones de orientación, entrega de sueros y recorridos por la tarde-noche en áreas desérticas y selváticas en las que migrantes pueden ponerse en riesgo al sufrir ataques de animales y quedarse sin agua o alimento.
Quienes integran estos grupos también localizaron, del 1 de enero al 31 de mayo pasado, a 13 personas de origen nacional y extranjero reportadas como extraviadas, durante su travesía por zonas desérticas o montañosas de Baja California, Chihuahua, Sonora, Coahuila y Tamaulipas.
Han proporcionado en lo que va de 2020 un promedio de 58 mil 555 orientaciones a connacionales y extranjeros; ayuda humanitaria a 42 mil 770 personas migrantes; primeros auxilios a 11 que sufrían alguna lesión, y han dado asesoría legal a seis más. (Silvia Arellano, Milenio, Política, p. 13)
Aunque en los meses recientes el flujo migratorio ha disminuido a causa de las restricciones fronterizas por el coronavirus, persiste el nivel del año pasado en cuanto al rescate de los cuerpos de quienes fallecen en el intento por cruzar a Estados Unidos.
Entre el 1º de enero y el 31 de mayo del año en curso, agentes de los grupos Beta del Instituto Nacional de Migración (INM) recuperaron 17 cuerpos de connacionales y extranjeros que perdieron la vida en el cauce del río Bravo, en la frontera norte mexicana.
De los 17, cuatro eran mexicanos, dos de Guatemala y uno de Honduras. Los 10 restantes no portaban alguna referencia de identidad, informó el INM. Nueve se ahogaron en la frontera de Coahuila y ocho más en la franja correspondiente a Tamaulipas, precisó.
En todo 2019 fueron rescatados 29 cuerpos de adultos: seis mexicanos, una de Cuba, otra de Belice y una más de Honduras. Las 20 restantes no contaban con documentos de identificación. Los hechos ocurrieron en la zona fronteriza de Coahuila, Tamaulipas y Chihuahua.
En lo que va de 2020, los Betas rescataron con vida a poco más de mil migrantes que se hallaban en riesgo.
Esta situación ocurre cuando las personas en tránsito intentan, por ejemplo, atravesar una cañada, un manglar, una montaña, un río, el desierto o la selva.
Los agentes de este grupo humanitario del gobierno mexicano entregan suero y realizan recorridos frecuentes al atardecer, sobre todo en áreas desérticas y selváticas donde migrantes nacionales y extranjeros pueden poner en peligro su vida al sufrir ataques de animales y quedarse sin agua o alimentos.
También localizaron a 13 personas de origen nacional y extranjero reportadas como extraviadas durante su travesía por zonas desérticas o montañosas de Baja California, Chihuahua, Sonora, Coahuila y Tamaulipas.
En el lapso referido dieron orientación a poco más de 58 mil mexicanos y extranjeros en tránsito. Asimismo, brindaron ayuda humanitaria a 42 mil 770 migrantes, proporcionaron primeros auxilios a 11 que sufrían alguna lesión y han dado asesoría legal a seis más.
Actualmente existen 22 grupos Beta del INM en nueve entidades del país. (De La Redacción, La Jornada, Política, p. 6)
De enero a mayo de este año, Estados Unidos deportó a 77 mil mexicanos, según datos de la Secretaría de Gobernación.
Aun cuando la pandemia ha frenado el crecimiento del flujo migratorio en el continente, las autoridades del vecino país presumen devoluciones expeditas como medida de precaución para sus ciudadanos y agentes ante el coronavirus.
Las políticas migratorias han reducido el contacto humano y el riesgo de propagación del Covid-19, sostuvo Mark Morgan, director de la agencia de control migratorio y aduanas de Estados Unidos (Customs and Border Protection).
En los primeros cinco meses de 2019, Estados Unidos deportó a 79 mil 185 mexicanos, y en el mismo periodo del año en curso la cifra es ligeramente menor (77 mil), mientras las detenciones de centroamericanos cayeron drásticamente.
Morgan explicó al respecto que en mayo 82 por ciento de las detenciones fueron de mexicanos y sólo 13 por ciento de originarios de Guatemala, Honduras y El Salvador (el llamado Triángulo del Norte de Centroamérica), mientras en 2019 la proporción fue prácticamente al revés.
Igualmente, indicó, ahora la mayoría –de los sujetos a deportación– son adultos varones solteros, a diferencia del año pasado, cuando la mayoría eran familias de centroamericanos.
El funcionario estadunidense destacó el trabajo coordinado con las autoridades migratorias de México para la repatriación inmediata y aérea para que los mexicanos vuelvan a casa de manera segura, y también las acciones conjuntas contra los traficantes de personas.
En tanto, los datos del gobierno mexicano muestran la persistencia de las cifras de repatriación de los connacionales respecto del acumulado de enero a mayo del año anterior.
En enero, el vecino país devolvió a 18 mil 217 mexicanos, en febrero a 18 mil 998 y en marzo a 20 mil 260. En el segundo trimestre del año, en abril el recuento de deportaciones de paisanos fue de 9 mil 115, y en mayo subió ligeramente a 10 mil 410. Sin embargo, como se indicó, la mayor parte de las devoluciones que Estados Unidos ha efectuado en las semanas recientes son básicamente mexicanos.
Adicionalmente sigue enviando a México a personas de otras nacionalidades para que esperen aquí respuesta a sus solicitudes de asilo. (Fabiola Martínez, La Jornada, Política, p. 6)
Uno de los principales problemas que encuentran los desplazados en su búsqueda de una mejor vida, es que los conceptos “refugiado”, “desplazado” o “asilado” denotan distintos estatus legales dependiendo de cada país, y pueden causar confusión, advierte en entrevista Andrés Alfonso Ramírez Silva, coordinador general de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
“En Europa y en Estados Unidos, el concepto es único y es indistinto, o sea, dices está asilado y ya, está refugiado y ya. No hay una diferencia, la prueba es que se utiliza el concepto en inglés ‘asylee’, por eso a veces se confunde porque en inglés es sólo uno. Generalmente el ‘refugee’ es un asilado, entonces ahí no hay confusión. El problema está en América Latina, que preferimos llamarle refugiado y nunca asilado, para no confundir con el asilo político que es una figura latinoamericana que tiene características distintas, por ejemplo, recientemente el caso de Evo Morales, que no estaba como refugiado, estaba como asilado”, aclara.
“El refugiado es un proceso administrativo que acaba siendo un proceso que tienes que reconocer, el refugiado se reconoce, o sea, ya de suyo existe, pero lo que se hace a través de un proceso es reconocerlo. El refugiado tiene que ser un extranjero en México, el asilado puede ser en el extranjero”.
Sobre el concepto específico de refugiado, Ramírez Silva enumera las causas por las que una persona busca asilo en México:
México y la pandemia
De acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), hay 70 millones de desplazados a nivel global y cada dos segundos una persona se ve obligada a huir por conflictos y persecución.
Ramírez Silva comenta que México ha tenido una migración predominante del Triángulo Norte de Centroamérica que, desde el 2012, ha ido en aumento, en momentos de pandemia, hubo una baja considerable, pero se pronostica que la afluencia migratoria será mayor.
Migración centroamericana
Como parte del levantamiento de la Encuesta sobre Migración en la Frontera Sur de México (Emif Sur), de enero a septiembre de 2019 se entrevistó a 4 mil 311 personas migrantes centroamericanas repatriadas por las autoridades migratorias mexicanas y estadounidenses.
82.6% hombres y 17.4% mujeres
28.5 años es su edad promedio
46.9% son unidos (situación conyugal) y 53.1% no unidos
Motivos
64.1% por falta de oportunidades laborales o crisis económica
20.7% por ingresos muy bajos o malas condiciones de trabajo
6.7% por motivos familiares (separación familiar, reunificación familiar, violencia familiar)
0.1% por violencia o inseguridad Desastres naturales
Nacionalidad
33.1% Guatemala
39.8% El Salvador
27% Honduras
Fuente: Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (Upmrip), Encuesta sobre Migración en la Frontera Sur de México (Emif Sur), 2019. (Mitzi Hernández, El Sol de México, Dominical, p. 14)
Los refugiados se consideran entre las personas más vulnerables del mundo. Cada año observamos la movilidad forzada de poblaciones enteras. Dejar todo atrás para comenzar de nuevo es una decisión que requiere valor, pero, sobre todo, está basada en la desesperación de que el lugar de origen atenta contra la integridad de quien, sin otra opción, decide emprender nuevos caminos en busca de un horizonte que prometa bienestar.
De acuerdo con Naciones Unidas, “el mundo está siendo testigo del mayor número de desplazamientos en la historia. Una cantidad sin precedentes de 70.8 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa del conflicto y la persecución a finales de 2018. Entre ellas, hay casi 30 millones de refugiados, de los cuales más de la mitad son menores de 18 años. Además, a 10 millones de personas apátridas se les ha negado una nacionalidad y el acceso a derechos fundamentales, como la educación, sanidad, empleo y libertad de circulación”.
Testigo de conflictos
Las historias que se van hilando en los miles de kilómetros recorridos por quienes huyen de su país son infinitas y algunas se han perdido en el mar voraz que ha ahogado los sueños o en los desiertos donde se secaron las sonrisas. Algunos logran su fin, llegan a una nación en la que pueden pedir la calidad de refugiado, pero se han encontrado con sorpresas como permanecer en espera sin fecha fija de cuándo tendrán una resolución.
Mariam Abuamer, artista palestina de 37 años que vive en Estados Unidos desde el 2014, es una de millones de personas que no olvida cómo dejó todo.
Un milagro
La radicalidad de la situación la hizo refugiarse en hoteles donde se hospedaba la prensa, porque en ese momento todavía no atacaban a los comunicadores. Tuvo contacto con varios y les contó los peligros por los que había pasado, no sólo por los ataques, también del propio Hamas que, a su parecer, exponía a la población al grado de sacrificarlos.
“Realmente no sé cuál es la mejor manera de luchar por la justicia, pero estoy en contra de matar. Y nunca me alegré de la muerte de un soldado israelí o cuando muere un palestino”.
Quiénes son
Cada minuto, veinticuatro personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror.
Hay varios tipos de personas desplazadas por la fuerza. Pero todos tienen algo en común:
Refugiados
Son personas que huyen del conflicto y la persecución. Su condición y su protección están definidas por el derecho internacional, y no deben ser expulsadas o retornadas a situaciones en las que sus vidas y sus libertades corran riesgo.
Solicitantes de Asilo
Es quien solicita el reconocimiento de la condición de refugiado y cuya solicitud todavía no ha sido evaluada en forma definitiva. En promedio, alrededor de 1 millón de personas solicitan asilo de forma individual cada año.
Desplazados internos
Son quienes no han cruzado las fronteras de sus países para buscar la seguridad. A diferencia de los refugiados, su huida se da dentro de su propio país. Si bien pueden haber huido por razones similares a las de los refugiados, los desplazados internos permanecen bajo la protección de su gobierno, aun en los casos en que el mismo gobierno se convierte en una de las causas de su huida. Como resultado, son de las personas más vulnerables del mundo.
Apátridas
Son quienes no tienen una nacionalidad y pueden tener dificultades para acceder a derechos humanos básicos. Millones de personas alrededor del mundo se encuentran atrapadas en un limbo jurídico y no son consideradas como nacionales por ningún país afectando el disfrute de sus derechos básicos.
Retornados
O repatriados, son los que consiguen volver a casa, la mejor solución duradera. El regreso a casa concluye un tiempo a menudo traumático en el exilio. Puede pasar meses, años o incluso décadas después de que tuvieran que huir, y en ocasiones no llega a suceder del todo. (Fuente; ONU/Acnur) (Mitzi Hernández, El Sol de México, p. 12)
Entre los fideicomisos que Morena propone desaparecer está el que administra el Fondo de Apoyo Social para ex Trabajadores Migratorios, que laboraron en el Programa Bracero, al que desde hace ocho años no se le asignan recursos presupuestales y que a la fecha cuenta con 143 millones de pesos.
La propuesta es que se elimine la figura de fideicomiso y el fondo sea manejado directamente por la Secretaría de Gobernación.
En el documento, elaborado por los legisladores de Morena para justificar la propuesta de reformar diversas leyes para eliminar 44 fideicomisos, dada la opacidad e irregularidades en el manejo de los recursos públicos que se les asigna, se encuentra éste.
Acuerdo México-EU
Fue creado en la década de 1990, a fin de dar respuesta a la lucha de miles de migrantes que participaron en el Programa Bracero, acordado entre México y Estados Unidos, cuya vigencia duró entre 1942 y 1964.
Desde hace décadas los ex trabajadores demandaron el pago de un fondo de ahorro aportado por ambos gobiernos. El problema de fondo y la operación del fideicomiso han sido motivo de una larga y justa lucha social y de movilizaciones constantes durante las administraciones pasadas.
Ante la falta de atención gubernamental desde que se creó el Fondo de Ahorro para los Trabajadores Migratorios y hasta 1990, se “orilló al Poder Legislativo a tomar la determinación de crear un fideicomiso para otorgar, como un apoyo social, un monto de 38 mil pesos a cada ex bracero.
El Fideicomiso Fondo de Apoyo Social para Ex Trabajadores Migratorios otorgó entre 2005 y 2015 ese apoyo de 38 mil pesos a 212 mil 340 braceros. Sin embargo, se resalta en el documento de Morena, desde hace ocho años no recibe recursos públicos.
Se señala que con la abrogación de la legislación conocida como ley de apoyo social se extingue ese fideicomiso. Sin embargo, se resalta que el apoyo se mantendrá a través de la Secretaría de Gobernación, la cual se encargará de administrar el Fondo de Apoyo Social para Ex Trabajadores Migratorios. Con ello se asegurará la entrega de los recursos de manera más transparente, porque estará sujeta a auditoría y se generarán ahorros en los gastos administrativos de una fiduciaria.
En la iniciativa de ley que la diputada de Morena Dolores Padierna presentó ante la Comisión Permanente el mes pasado, se propone asimismo extinguir los fideicomisos para el desarrollo de proveedores y contratistas del sector energético, ya que ni siquiera utiliza sus recursos presupuestales y mantiene más de mil millones de pesos ociosos, además de que la Auditoría Superior de la Federación le detectó irregularidades. (Andrea Becerril, La Jornada, Política, p. 9)
Mexicanos residentes en distintas ciudades de Estados Unidos y Canadá también protestaron ayer para exigir la renuncia del Presidente Andrés Manuel López Obrador. En Houston, Texas, alrededor 20 automovilistas se concentraron frente al Consulado General de México. Durante la protesta se mostraron pancartas con mensajes como “AMLO no te queremos”, “AMLO vete ya” y “AMLO roba a México y lo envía a Cuba”.
En Austin, Texas, un grupo de personas se concentró en el Consulado General de México con una manta con el mensaje “AMLO, mexicanos en Austin TX no te queremos #AMLOveteya”. También hubo protestas en Chicago (Illinois) y San Antonio (Texas). En Toronto, Canadá, alrededor de una veintena de mexicanos se congregó en el Consulado mexicano y realizó una breve marcha. (Óscar Luna, Reforma, Nacional, p. 7)
Descendientes de africanos, migrantes y activistas de derechos humanos protestaron ayer con la brutalidad policial y el racismo en el puerto de entrada de El Chaparral, en la ciudad de Tijuana, Baja California, esto como parte de las protestas mundiales por el movimiento “Black Lives Matter”, tras la muerte del afroestadounidense George Floyd. (AFP, El Heraldo de México, Estados, p. 3)
Los gobiernos de México y Estados Unidos pusieron en marcha un nuevo punto de revisión en el cruce fronterizo de Ojinaga, Chihuahua, con Presidio, Texas, y el primer día el primer resultado fue el aseguramiento de 175 mil dólares. El establecimiento de este lugar de inspección forma parte de los acuerdos alcanzados entre ambos gobiernos para combatir el tráfico de armas y mercancías ilícitas. (De la Redacción, La Jornada, Sociedad, p. 27)
La Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO) emprendió la búsqueda de una persona de sexo masculino, de nacionalidad estadounidense, reportada como desaparecida en la playa Zicatela, Oaxaca
En coordinación con la Secretaría de Marina, el organismo aplicó el protocolo de búsqueda en la zona de playa luego de haber recibido el reporte de la desaparición del joven de 26 años identificado como Antony Nikodym originario de Massachusetts, Estados Unidos. (Patricia Briseño, Excélsior, Nacional, p. 18)
Moloacan, Ver. – Elementos de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS) con el apoyo de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP) lograron liberar a seis migrantes, entre ellos un menor de edad, que permanecieron privados de la libertad durante 10 días en Villa Cuichapa perteneciente a Moloacán ubicado al sur de Veracruz.
La tarde de este sábado 13 de junio, agentes antisecuestro dieron con la casa de seguridad ubicada camino a San Martín donde además detuvieron a seis de los presuntos plagiarios. Los migrantes; cuatro originarios de Haití y dos de Honduras fueron privados de la libertad hace un par de semanas en esta zona, donde luego exigieron a sus familiares una suma de dinero a cambio de su liberación. (Redacción, Excélsior, Nacional, p. 18)
Cuando Pablo Juárez murió tras contagiarse de coronavirus en abril en Nueva York, su madre en México sólo pidió una cosa: recibir el cuerpo de su hijo para poder enterrarlo en su país natal. Sin embargo, su hermano Mario lleva casi tres meses hablando con funcionarios de México y Estados Unidos para intentar repatriar el cuerpo, pero hasta el momento no ha logrado que le den ni siquiera una fecha, mientras el cuerpo embalsamado de Pablo permanece en una funeraria de Brooklyn.
Según las cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), un total de mil 308 migrantes mexicanos han muerto de coronavirus en Estados Unidos, y numerosas familias están intentando enviar sus restos a México sin éxito.
“Repatriar un cuerpo a su país de origen nunca es fácil, pero el coronavirus ha agregado nuevos obstáculos burocráticos y retrasos en el proceso”, afirmó por su parte Araceli Lucero, presidenta de Masa, organización comunitaria que apoya a los migrantes con rezagos educativos en el Bronx.
Destacó que para los familiares de quienes no ganaron la batalla al Covid-19, en ambos lados de la frontera, los desafíos son muchos pues las funerarias están abrumadas de trabajo o no tienen la capacidad para enviar los cuerpos, los retrasos de papeleo son cada vez mayores porque las oficinas tanto en México como en Estados Unidos no cuentan con todo su personal y los vuelos internacionales y nacionales aún no se normalizan, pero sobre todo por la falta de dinero para pagar el traslado de los restos, cuyo costo oscila entre los 8 mil y 10 mil dólares.
“Los mexicanos están viviendo un calvario para repatriar los cuerpos de sus familiares que han muerto de covid acá, sabemos de personas que llevan más de tres meses intentándolo y nada más no pueden”, aseguró en conversación con este diario. (Roxana González, El Sol de México, Nacional, p. 5)
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició una investigación de oficio tras la muerte por Covid-19 de dos trabajadores agrícolas mexicanos en granjas de Ontario, Canadá, a partir de la cual revisará las condiciones en que los migrantes mexicanos viven la pandemia en dicha ciudad y la presunta falta de atención de ese consulado de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
En diversas notas periodísticas, afirmó el organismo público, se informó que a uno de los trabajadores fallecidos se le diagnosticó la enfermedad el 21 de mayo, por lo que se aisló en un hotel. Sin embargo, al empeorar su salud, el 31 del mismo mes, fue trasladado a un hospital, donde perdió la vida minutos más tarde.
Por lo que se refiere al otro connacional, precisó la CNDH, falleció el 5 de junio luego de complicarse su salud, y aunque se le informó al consulado mexicano en dicha ciudad, al parecer dicha sede no le brindó atención ni apoyo. (De La Redacción, La Jornada, Política, p. 6)
(Carlos Lara, El Sol de México, Nacional, p. 4)
(EFE, Reforma, Nacional, p. 3)
El Colegio de la Frontera Norte (COLEF)
– Originalmente fundado como el Centro de Estudios Fronterizos del Norte de México (Cefnomex) en 1982, tiene como misión generar conocimientos científicos sobre los fenómenos políticos, sociales, demográficos, culturales, económicos y ambientales de la frontera entre México y Estados Unidos.
– Desarrollos recientes: Investigadores del COLEF han alertado sobre el peligro que el Covid-19 representa para las poblaciones migrantes en la frontera norte y ha emitido evaluaciones sobre los sitios más vulnerables durante la pandemia a lo largo de la frontera. (Francisco Morales V., Reforma, Revista Forma y Fondo, p. 12)
Pachuca.— Para la comunidad migrante en Estados Unidos, la pandemia, el racismo y las deportaciones han causado estragos que se han traducido en una caída de las remesas, como un efecto dominó, en las comunidades hidalguenses.
La presidenta de la organización Consejo Supremo Hñahñu, Anayeli Mejía, explica que gran parte de la economía de los municipios Del Valle del Mezquital está basada en las remesas que envían los migrantes en Estados Unidos; sin embargo, desde hace dos meses han dejado de recibirse con la misma regularidad.
Añade que a nivel nacional la caída es de 29%, pero en Hidalgo podría ser mayor: “Pobladores nos han dicho que desde hace semanas han dejado de percibir sus envíos”. (Dinorath Mota, El Universal, Estados, p. A14)
El presidente Donald Trump busca buscar chivos expiatorios en México para obtener picos en los casos de coronavirus de los EE. UU.
La estrategia de mensajería de culpar a México en lugar de que los estados reabran sus negocios fue discutida extensamente durante una reciente reunión de la Fuerza de Tarea de Coronavirus de la Casa Blanca, según Associated Press.
Dos funcionarios de la administración le dijeron a la AP que la idea surgió en la reunión del grupo de trabajo del jueves en la Sala de Situación de la Casa Blanca, con intentos de vincular a México con brotes tan al norte como Carolina del Norte. (Manuel Ocaño, Excélsior, Nacional, p. 2)
Tucson.- Funcionarios de salud en el sur de Arizona han detectado al menos dos casos de coronavirus entre trabajadores que construyen el muro fronterizo, lo que provoca temores de que la afluencia de cientos de trabajadores de la construcción pueda propagar el virus en pequeños poblados fronterizos.
Los dos casos fueron confirmados esta semana en la clínica de salud Desert Senita en Ajo, un poblado cerca del Monumento Nacional Organ Pipe Cactus donde se construye una porción del muro, dijo Chuck Huckelberry, administrador del Condado de Pima, que también incluye a la ciudad de Tucson.
Desde que inició el año, cientos de trabajadores de la construcción, ingenieros y choferes de camión de todo Estados Unidos se han trasladado a Ajo, donde comparten vivienda en casas rentadas y parques para casas rodantes y se mezclan en restaurantes, que han sido reabiertos en semanas recientes.
El poblado es un refugio para adultos mayores, entre ellos muchos artistas, y tiene una población de alrededor de 3 mil habitantes. Huckelberry añadió que el Condado de Pima había iniciado un esfuerzo de rastreo de contactos para determinar cuánta gente en el área podría haber sido expuesta al virus debido a los trabajadores infectados. Alrededor de 400 trabajadores han llegado al área en meses recientes, señaló.
Francisco García, director del Departamento de Salud del Condado de Pima y su director médico, dijo que los dos trabajadores fueron los primeros casos de coronavirus que se confirman en Ajo, aunque no estaba claro cómo es que se enfermaron. El Gobierno federal se rehusó a suspender la construcción e incluso aceleró las obras a lo largo de algunos tramos de la frontera.
La detección de coronavirus entre los trabajadores que construyen el muro fronterizo llega en un momento en el que el Presidente Donald Trump ha intentado echarle la culpa a México por la propagación del virus en la zona fronteriza. En una rueda de prensa este mes en la que defendió la construcción de un muro fronterizo, Trump afirmó que Tijuana “es el lugar más fuertemente infectado en el mundo”, una afirmación que no es apoyada por la evidencia basada en hechos. San Diego, una ciudad más pequeña al otro lado de la frontera, tiene muchos más casos confirmados. (Simon Romero, Reforma, Nacional, p. 5)
(Manuel Ocaño, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 13)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.