Opinión Migración 300620

Confidencial

Visita suma rechazos.- El titular de la SRE, Marcelo Ebrard acumula cartas en su buzón. A la que envió el excanciller Bernardo Sepúlveda alertando de los riesgos de la visita de López Obrador a Donald Trump, se sumó ayer una que mandaron migrantes radicados en Estados Unidos. Algunas organizaciones como la Red de Poblanos en Nueva York, la Unión Cívica 1 de Mayo y el Frente de Inmigrantes Chicago, llaman al secretario a que se posponga el encuentro para después de noviembre, cuando se sepa quién será el próximo presidente estadounidense. Entonces –argumentan– se podría dirigir al Congreso, reunirse con empresarios y líderes migrantes. Una visita ahora, insisten, se interpretaría como espaldarazo electoral. (El Financiero, Nacional, p. 29)

 

Juegos de poder // AMLO, Trump  y un chile en nogada

Quién sabe qué pasará en las reuniones privadas entre los presidentes. Pero luego vendrán las fotos. El antimexicano Trump extendiéndole la mano a AMLO y jalándolo hacia su persona como suele hacer. ¿Sonreirá el mexicano o estará adusto?

¿Habrá conferencia de prensa conjunta? Ojalá.

Si es así, ¿quién será el periodista afortunado que hará la pregunta sobre el muro que está construyendo Estados Unidos en su frontera con México y si lo está pagando el vecino del sur, tal y como prometió Trump en su campaña de 2016? ¿Llevará la delegación mexicana a Lord Molécula para hacerle la barba a AMLO y preguntarle una de sus características paparruchadas?

¿Se enojará Trump por algo que diga AMLO? ¿Comenzará a tuitear sus bravuconadas? ¿Sacará alguna sorpresa informativa? ¿Filtrará su gobierno una noticia escandalosa para recibir debilitado al mexicano como lo han hecho otros presidentes estadunidenses en varias ocasiones?

Todos los expertos en la relación bilateral han dicho, con toda razón, que el Presidente de México tiene mucho que perder y poco que ganar en esta visita a un Trump que sólo está jugando en el terreno electoral estadunidense. Es de sentido común. (Leo Zuckerman, Excélsior, Nacional, p. 11)

 

La Feria // AMLO, ese agradecido con Trump

¿En qué consiste el trato respetuoso del que habla AMLO? ¿En que allá le mandan y él acata? ¿Qué va a agradecer? ¿Que nos amenazaron con construir un muro, y lo están construyendo?

¿Que dijeron que impedirían que llegaran los migrantes –no solo mexicanos– y el gobierno de López Obrador puso al Ejército y a eso llamado Guardia Nacional a reprimir centroamericanos? ¿Agradecer a Trump que encarcele migrantes en jaulas? ¿Que separe a niños de sus padres? ¿Que no ceje en su intento, bloqueado hasta ahora por la Suprema Corte de EU, de cancelar el sueño de miles de dreamers, niñas y niños que sin culpa llegaron sin papeles a suelo estadounidense, donde hoy son acosados desde la Casa Blanca?

Gracias presidente Trump por permitirme hacer el trabajo sucio, y por darme la oportunidad de pagarlo con los impuestos de los mexicanos. Qué más se le va a ofrecer al señor Trump. ¿Qué además le agradezca en persona? Con gusto, cuándo tiene tiempo de recibirme para ir a verle a donde usted disponga. (Salvador Camarena, El Financiero, Nacional, p. 35)

 

El globo // La visita

¿De qué le debemos dar las gracias a Trump?

En términos concretos de nada, absolutamente nada. Los famosos respiradores fueron vendidos, pagamos por ellos, como a cualquier empresa farmacéutica o de equipo médico. El país entero sabe de los agravios e insultos de Trump hacia los mexicanos, y a pesar de todo, López Obrador le va a hacer caravanas. Dice que no es “un vendepatrias”, pero ese no es el punto. Nadie piensa que AMLO va a ofrecerle a Trump condiciones ventajosas sobre nada acerca de México, excepto eso sí, su vergonzosa traición “a los hermanos centroamericanos”, a quienes les dio un palmo de narices y 27 mil efectivos de la Guardia Nacional como barrera. El gobierno de México construyó el muro humano con guardias, para complacer a Donald.

El punto aquí es el debate político electoral en los Estados Unidos: polarizado, confrontado, con incendiarios temas sanitarios, económicos y raciales. Un país cuyo presidente acentuó las heridas de una nación con desprecios raciales a flor de piel, con heridas de profundo dolor latente por décadas. En ese contexto va a ir el presidente mexicano a Washington, con graves riesgos para él como jefe de Estado, y para México hacia el futuro. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Mundo, p. 24)

 

El Cristalazo // La estrategia es el error

El 21 de este mes se dio a conocer la detención de María Eva Ortiz, madre de “El Marro”, José Antonio Yépez Ortiz, líder de la banda de Santa Rosa de Lima, quien amenazó al gobierno federal, en todos los tonos y hasta con una piedra en el zapato, porque no se debe tocar a las familias.

En el caso de la señora María Eva Ortiz, se debió a un olvido: quienes hicieron un cateo en su propiedad, no llevaban la orden. La mejor explicación para tanta incompetencia ha sido la falta de coordinación entre la autoridad federal y la estatal. Una lindura.

Los dos niveles de mando se echan la responsabilidad uno al otro y en medio de este cruce de acusaciones, esta competencia para ver quién es menos profesional y más incompetente, el ciudadano simple se pregunta si para eso quieren una Guardia Nacional cuya mayor hazaña ha sido servirle de policía migratoria a Donald Trump. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

 

Empedrado // Pero qué necesidad

El tratado ya está firmado. Y para colmo, Justin Trudeau no piensa asistir, de forma que no hay manera de salvar cara: Trump planeó la visita de López Obrador como parte de su campaña para la reelección.

Y aquí entra la primera razón para aceptar la invitación del presidente estadunidense: la creencia de que sí puede reelegirse y de que, por lo tanto, lo mejor es continuar con la política de apaciguamiento, para que luego no aplaste al país con aranceles o expulsiones masivas de migrantes.

Además de todo eso hay una cosa que se llama realidad. Varias de las amenazas de Trump en el campo económico y comercial no han fructificado por la oposición de las industrias estadunidenses afectadas, porque la integración de ambas economías es demasiado fuerte como para romperla al son de proclamas nacionalistas. Lo mismo pasa en el tema migratorio: puede haber presiones e incluso actos de lesa humanidad, pero el retorno temido no se dará por decreto sino, acaso, por la profundidad de la recesión en EU.

Hay quienes aseguran que la visita de López Obrador causará ira entre los demócratas y tendrá efecto bumerang con la victoria de Biden. En algo contribuirá, pero hay que decir que los demócratas ven con suspicacia a AMLO, independientemente de la visita inoportuna. (Francisco Báez Rodríguez, La Crónica de Hoy, Opinión)

 

Alhajero // Lo bueno, lo malo y lo feo

Lo feo: que pretenden hacerle el caldo gordo a Donald Trump y llevarle como ofrenda al Presidente de los Estados Unidos estas reformas para que presuma a sus electores de Estados Unidos que sí ha cumplido sus dos ofertas de campaña, que eran cancelar el TLC, y ahora T–MEC, y construir un muro y que lo paguen los mexicanos, el cual está siendo un muro humano con la Guardia Nacional; así será utilizado este viaje, así será criticado este inoportuno viaje y este preocupante mensaje y sus consecuencias.

El coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal –quien se ganó públicamente las palmas y el reconocimiento de los distintos coordinadores parlamentarios por su labor y apertura–, sacaría, a su vez, dos lecciones de este episodio. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)

 

Artículo mortis // Mr López goes to Washington

La visita, planeada para julio, se perfila como un encuentro entre chivos en una

cristalería demasiado pequeña para semejantes cornamentas. El encuentro no augura nada bueno para México: se supone que la reunión enmarcará el arranque del nuevo tratado de libre comercio, pero la oficina de Trudeau ya dejó claro que el canadiense no tiene contemplado ir.

El tabasqueño es visto como poco menos que el “punching bag” de Trump, como un doblegado que deja verter los peores insultos sobre sus ciudadanos y que convirtió a su país en el brutal cadenero de los gringos a costa de los migrantes.

Una y otra vez he dicho que López y Trump son como dos gotas de agua: ambos comparten el desprecio a la cultura y a la inteligencia, tienen claras tendencias autoritarias, alientan la división social como estrategia de gobierno, son francamente hostiles ante la prensa y la sociedad civil, gustan del peor nacionalismo demagógico y abrigan narcisismos colosales. En una de esas se llevan a partir de un piñón, pero no por eso Trump va a dejar de cacarear lo que menos quiere escuchar AMLO: que México se haya convertido en el muro, que los migrantes son la escoria del planeta, que somos buenos apenas para violar y mandarles drogas y que nos metieron doblado el renegociado TLC. (Roberta Garza, Milenio Diario, Política, p. 9)

 

Serpientes y escaleras // Un viaje incómodo e inoportuno

 Los mexicanos que viven en  Estados Unidos y que apoyaron en campaña a López Obrador, también ven riesgoso que el mandatario mexicano vaya justo ahora a Washington. “Actualmente existen 32 millones de votantes latinos que podrían definir la elección de noviembre. La presencia de López Obrador en Washington podría inclinar algunos de esos votantes en favor de Donald Trump”, expusieron varias organizaciones de connacionales radicados en el vecino país en una carta que le mandaron al canciller mexicano Marcelo Ebrard. “Le exhortamos a posponer la visita del Presidente hasta después de noviembre cuando exista un presidente electo, y tenga la oportunidad de dirigirse al Congreso estadounidense, como corresponde a un Jefe de Estado”, dijeron organismos como la Red de Poblanos en Nueva York, el Frente Indígena Binacional, la Unión Cívica 1 de Mayo y el Frente de Inmigrantes Chicago, entre otras. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 8)

 

Historias de reportero // Cómo piensa Trump revivir, ganar su elección y usar a AMLO

Ningún político rival le hizo a Trump lo que el Coronavirus: lo exhibió a un alto costo de muertes que se tradujo en un alto costo político. El abuso policiaco, el racismo del que es uno de los más encumbrados promotores, los excesos en el ejercicio del poder, los fracasos en la Suprema Corte contra los dreamers y la comunidad LGBTTI, las revelaciones-confesiones de sus más cercanos. Todo le ha salido mal. En su manejo de la pandemia, en el desprecio a los migrantes que llegaron de niños a Estados Unidos y en el agitar un discurso racista, Trump ha apostado por mantener encendida a su base, pero ha perdido el toque: las encuestas muestran que el público en general, cada vez está más en contra de la opinión de Trump sobre estos temas. Su base ya no es tan robusta. Se ve lastimado ese instinto, ese olfato tan particular que le permitió leer la realidad y diseñar un discurso rupturista para conquistar la Casa Blanca en 2016. El de hoy es un Trump que parece haber perdido el toque con el que sorprendió a la élite política hace cuatro años. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)

 

AMLO viaja a Washington

Donald Trump es un Presidente ferozmente antiinmigrante y poco simpatizante de los mexicanos: ¿En qué papel quedará no solamente AMLO, sino todo México con una visita a Washington en estos momentos? Los derechos humanos de los migrantes en EU no se encuentran plenamente reconocidos. ¿Es realmente conveniente que AMLO regale sonrisas y palmaditas en la espalda a un presidente que ha afirmado que: “México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas (…). Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores”? (Discurso en la Torre Trump, Manhattan, 16 de junio 2015). (Rodrigo Guerra, El Heraldo de México, País, p. 8)

 

¿AMLO en Washington?

Trump está muy disminuido en la opinión pública por su manejo de la pandemia y los problemas económicos derivados de ella, además de las manifestaciones antirracistas donde él parece ser el protagonista principal y por sus discursos divisorios. Ha polarizado a la sociedad estadounidense jugando a buscar enemigos.

Recordemos que unas de sus peroratas favoritas son contra los migrantes y a favor del famoso muro, al cual por cierto acaba de ir a visitar en Arizona para ponerle su firma: otra imagen electorera.

Un último escenario para tratar de responder a la pregunta original sería que, tal vez sí exista una intención de López Obrador para apoyar la reelección de Trump. Los dos presidentes hablan bien uno del otro. Pero lo más importante es que López Obrador ha obedecido algunas exigencias públicas de Trump, como la de desplegar la Guardia Nacional en la frontera sur o la de albergar en el lado mexicano de la frontera a los migrantes centroamericanos que esperan la resolución de sus casos en Estados Unidos. Entonces no sería el T-MEC, ni sería una visita de Estado, ni siquiera una visita oficial, sería solamente presentarse para aparecer en la foto requerida por Trump, en el timing exacto y con los símbolos trastocados, para que pueda utilizarla en su campaña de reelección. (Raquel Saed, El Universal, On line)

 

Error de cálculo

Eludir la confrontación con el presidente Donald Trump suena sensato, así en campaña se hubiera prometido otra cosa. Pero fue más allá de eso permitirle definir nuestra política migratoria, poner a la Guardia Nacional a perseguir migrantes y recibir a quienes solicitan asilo en Estados Unidos, asumiendo el descrédito que eso traería ante organismos de derechos humanos por los inevitables costos humanitarios.

Se le dio esa victoria política a quien promueve el racismo contra nuestros paisanos para no sufrir como represalia aranceles ilegales, pero aun así López Obrador irá a Washington a un evento por el inicio del T-MEC que será usado por el mandatario norteamericano en su campaña reeleccionista, justo cuando, con base en las encuestas, se observa como muy probable la victoria de Joe Biden. Pero a Trump le interesa poco la democracia en México si éste le sirve de muro para contener la migración.

El mayor error de cálculo no está en el incómodo e inconfiable aliado internacional de la restauración autoritaria que podría perder su cargo en noviembre, sino en la subestimación de problemas internos, cuya desatención están llevando al país a una situación límite que amenaza con desbordarse. (Fernando Belaunzarán, Excélsior, Nacional, p. 12)

 

Encrucijada diplomática

SI AMLO asiste a la reunión generaría un problema con los demócratas y si se disculpa, lo tendrá con los republicanos. ¿Cuál opción sería menos perjudicial para México?

Biden nos desprecia profundamente, alucina a México al considerarlo un país podrido por la corrupción. Fue el último en votar, y lo hizo a regañadientes, a favor del TLC. ¿Biden va a invitar a amlo para aprovechar su viaje o éste le pedirá una cita al demócrata?

Si Trump se reelige, debemos recordar su declaración: “No quiero nada con México más que construir un muro impenetrable y que dejen de estafar a EU”. No olvidemos que en la Casa Blanca, Trump se refiere a amlo como “Juanito Trump”, quien no contesta sus tuits insultantes, hace el dirty work en materia de migración y no cuestiona el aborrecible significado del muro. ¿Dónde quedó el bravo juarista? El ilustre Benemérito fusiló a Maximiliano…

¿Más vale malo conocido que “bueno” por conocer…? Menuda encrucijada diplomática que bien se hubiera podido paliar con diplomáticos. ¿Se murieron todos de repente? (Francisco Martín Moreno, Reforma, Opinión, p. 8)

 

Cartón

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(Garci, El Financiero, Opinión, p. 26)