Lozoya llegó pero no pisó la cárcel // Supuestamente padece anemia // Ciudadanos exigen reparación del daño
El ex director de Pemex Emilio Lozoya ya fue trasladado de España a México para ser procesado por corrupción. No pisó la cárcel, aparentemente está enfermo y fue llevado a un hospital. ¿Qué esperas que suceda en los siguientes capítulos de este caso, uno de los más sonados en la historia de la corrupción politica de nuestro país? Ése fue el tema del sondeo semanal. Las respuestas aparecen en la gráfica. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.12)
Acuatro meses de las elecciones, Donald Trump enfrenta el descarrilamiento de sus aspiraciones para ser relecto como presidente. Hoy Estados Unidos (EU) atraviesa por la peor crisis económica desde la Gran Depresión de 1929, un desempleo que afecta a más de 12 millones de trabajadores y la peor catástrofe humana de su historia por la pandemia del Covid-19, que en menos de cuatro meses ha causado más de 3.5 millones de contagiados, más de 140 mil muertos y un ritmo de propagación que supera los 60 mil infectados por día desde la segunda semana de julio.
Adicionalmente, el desplome histórico de los precios del petróleo que llevó al West Texas a una cotización negativa de 37.63 dólares el 20 de abril, causó una caída de 16 por ciento en su producción interna de crudo, al pasar de 13.1 millones de barriles por día, a mediados de marzo, a 11 millones en julio. Los productores de fracking de EU, que florecieron por los precios altos del petróleo desde 2004, cuando comenzaron a superar los 40 dólares, fueron impactados por un precio que ahora los enfrenta a una reducción drástica o franca pérdida del extraordinario margen de ganancia. (Francisco Colmenares*, La Jornada, Opinión, p.15)
La última docena trágica mexicana dio principio en 2000 y terminó en 2012. La primera parte fue más bien cómica o, más correctamente, ridícula. Quienes tienen quejas de Andrés Manuel López Obrador deberían recordar lo que fue aquello. Salvó a Fox haber dispuesto, por obra y gracia de un petróleo que se fue a las nubes, de más dinero que ningún otro presidente mexicano. Pero también fue el caso que su incompetencia no le permitió aprovecharlo en beneficio del país, sino de unos cuantos corifeos de él y de su distinguida esposa.
La segunda parte de la docena resultó francamente trágica. Por aquello de que el miedo no anda en burro, el sucesor de Fox, cuyo triunfo electoral muchos estamos seguros de que fue tramposo, limpió la administración de los competentes que le quedaban, sacó al Ejército a la calle y barrió el piso con el prestigio de éste, lo embarró con el narcotráfico y demás actividades delictivas y, en suma, dio al traste con la seguridad mexicana. (José M. Murià, La Jornada, Opinión, p.16)
César Duarte es más que César Duarte. Es un engrane clave en un gran sistema de corrupción. No sólo en Chihuahua, en todo el país.
El primero de diciembre de 2006, César Duarte fue el operador de la entrada furtiva de Felipe Calderón al Palacio Legislativo de San Lázaro. El edificio estaba rodeado por las y los seguidores de López Obrador, protestando por el fraude electoral de dicho año y la tribuna del recinto oficial del Congreso de la Unión estaba tomada por legisladores de izquierda. El entonces diputado federal por Chihuahua se las arregló para deslizar a Calderón por la puerta trasera, hasta detrás de las banderas. El impugnado michoacano rindió protesta apresuradamente y se retiró tan agachado como llegó. Pero nunca olvidó el favor.
En aquel momento Duarte fue una pieza muy especial en la imposición operada por la alianza PAN-PRI-Elba Esther Gordillo. Eso le brindó preciosos apoyos y enorme margen de maniobra durante la administración de Felipe Calderón, y le permitió colocarse como engranaje importante en el dispositivo que posibilitó darle respiración artificial al PRI, con la llegada de Enrique Peña Nieto en 2012. (Víctor M. Quintana S.*, La Jornada, Opinión, p.20)
Lozoya: el viejo truco de la salud // ¿Y el desastre que dejó en Pemex?
En los primeros minutos de ayer, Emilio Lozoya Austin regresó a México en calidad de detenido, tras las órdenes de aprehensión giradas en su contra por los casos de Agronitrogenados y Odebrecht. Pero no durmió en el Reclusorio Norte, como estaba previsto, sino en una comodísima cama de un hospital de lujo, por presentar (versión oficial) un cuadro de anemia y problemas sensibles en el esófago, así como debilidad general en toda su salud.
Es el viejo truco de la súbita enfermedad, recurrentemente utilizado en casos judiciales que involucran a personajes de gran calado político, y el de Lozoya no es la excepción, pues posee información estratégica sobre la corrupción en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto y su primer círculo, en Petróleos Mexicanos –en donde todos metían la mano–, los sucios negocios a costillas de la ex paraestatal (como los contratos a Odebrecht, los astilleros gallegos y el pactado con el mafioso Alonso Ancira, también encarcelado en España, entre tantos otros), el huachicoleo y las presuntas coimas pagadas a legisladores para que rápidamente aprobaran la reforma energética. Y todo ello es sólo una muestra de lo que puede aportar a cambio de ver reducida su condena o, incluso, prisión domiciliaria. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Opinión, p.22)
¡Viva 2021! ¡Vivan las elecciones! ¡Viva el debate entre el Ateneo neoliberal y Palacio Nacional! México no sale de la pandemia, pero ya entró al proceso electoral del próximo año. Contagios y muertos se relegan entre caravanas, claxonazos y desplegados.
El Olimpo de la comentocracia mexicana convocó a frenar a una 4T desbordada, fuera de cauce y de cabales que amenaza con destruir lo que la democracia construyó…
Destacados académicos, periodistas y escritores de diversas filiaciones ideológicas y políticas, decidieron emprender la defensa de la democracia frente a lo que llamaron deriva autoritaria que atenta contra los contrapesos institucionales y la separación de poderes; afirmaron que AMLO encabeza ese peligro. Por eso convocaron a una alianza rumbo a 2021 para que las urnas sean dique de contención ante los arrebatos transformadores. (Carlos Urdiales, La Razón, Opinión, p.2)
Emilio Lozoya regresó a México en calidad de “testigo colaborador” (algo así como la figura gringa de testigo protegido), según palabras de López Obrador, pronunciadas ayer en la mañanera. El exdirector de Pemex va a “cantar” lo que sabe sobre los millonarios sobornos de Odebrecht y la estafa que resultó de la venta inflada de Agronitrogenados, a cambio de impunidad.
No sabemos el alcance del acuerdo al que llegó con las autoridades de la 4T. ¿Retiro de los cargos por los que fue extraditado? ¿Rebaja de pena? ¿Exoneración de su familia? No hay información oficial, pero lo veremos. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
Cuando los integrantes del Comité Técnico de Evaluación (CTE) fueron presentados, el 28 de febrero, en la Cámara de Diputados como custodios de la transparencia en el relevo de cuatro vacantes del Instituto Nacional Electoral (INE), John Ackerman fue la estrella.
El ideólogo de la autoproclamada Cuarta Transformación tomó protesta con un mensaje que secundaron algunos de sus compañeros y legisladores de Morena, PT, PES y PVEM: el proceso de calificación de los 390 aspirantes a consejeros del INE debía iniciar la recuperación de la confianza y legitimidad del árbitro. (Ivonne Melgar, Excélsior, Opinión, p.11)
¿Qué causa justifica el giro de 180 grados? ¿Ni los diez feminicidios por día? ¿Ni las cifras récord en desempleo? ¿Ni las proyecciones casi apocalípticas que se hacen de la economía del mundo y del país para este 20 20? ¿Nada alimenta el espíritu de solidaridad, empatía, necesidad?
La pandemia subrayó miles de necesidades y elementos de desigualdad y esto, en un país con tantas deudas, en tantos ámbitos, debió ser factor para redireccionar el camino. lo escribimos aquí hace un par de días: “López Obrador negó el recorte que ya llevaba horas siendo noticia internacional. ¿Cómo un país donde diez mujeres son asesinadas cada 24 horas, se permitía una reducción presupuestaria? ¿Por qué pasar tijera a los programas y brazos del Estado que tendrían que fortalecerse más aún en una coyuntura como la nuestra?”, dijimos esta semana.
Entre las aclaraciones y la realidad se juntaron varios temas: no sólo el 75 por ciento menos de recursos para Inmujeres, sino también el retiro de equipo de empleados de la Secretaría del Trabajo, que se anota por debajo de lo que ha sucedido en la Secretaría de Economía y quién sabe en cuantas oficinas más. (Yuriria Sierra, Excélsior, Opinión, p.14)
MIAMI, Florida.- Pocas veces ocurre que una de las principales noticias en el mundo está al salir de la puerta de tu casa. Pero este es el triste y trágico caso de los que vivimos en el estado de la Florida y, particularmente, en la ciudad de Miami. Aquí tenemos más contagios diarios de coronavirus que en cualquier otro lugar del planeta. Y no hay nada de que estar orgullosos.
Lo hicimos todo mal. La cuarentena en la Florida no se hizo por el tiempo suficiente. Duró apenas un mes en casi todo el estado y seis semanas en los condados más poblados de Broward y Miami- Dade. En comparación, en Wuhan, China, la cuarentena duró 76 días y el estado de alarma en España se sostuvo por más de tres meses. Otros estados y países aguantaron mucho más. Nosotros no. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)
BIEN SABIDO es que quien mucho abarca, poco aprieta y nomás no se ve cómo le van a hacer las Fuerzas Armadas para, además de tooodo lo que tienen que hacer, también administrar las aduanas y los puertos.
MÁS AÚN porque llevan décadas quesque vigilando esos sitios neurálgicos para el comercio y, aun así, desde hace años ahí privan la ilegalidad, la corrupción y el control del crimen organizado.
SI A ESO se suma que este gobierno le ha cargado al Ejército y la Marina tareas tan diversas como la seguridad pública, la distribución de medicamentos, la entrega de libros de texto, el traslado de dinero de programas sociales, la construcción de un aeropuerto, un tren y sucursales bancarias y hasta el combate al sargazo, bien podría ser esta la paja que rompa el espinazo del camello… si no es que ya lo tiene roto.
NI QUÉ decir que controlar al mismo tiempo las aduanas y el aeropuerto al que lleguen los vuelos desde Sudamérica equivale a asumir el control total del negocio de las drogas… para bien o para mal. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Nadie podía imaginarlo. Por más que algunos científicos nos advirtieran sobre una pandemia o que cientos de novelas y películas nos la dibujaran, el mundo no estaba preparado para esta calamidad. Una calamidad de salud, política, económica y humana que, como ha advertido la OMS -la cual, al igual que casi todas las instituciones globales, también ha errado al dictar medidas para acotarla-, se encuentra en sus inicios. No ha pasado sino medio año -un parpadeo- desde que la plaga comenzó a expandirse desde China y las pérdidas son incalculables. Si la Covid-19 es una enfermedad neoliberal es porque se ha aprovechado de la globalización para viajar raudamente de un lado a otro del planeta, pero también porque acentúa las brutales desigualdades de nuestra era. En Estados Unidos se ha cebado con las comunidades negras e hispanas y en México con aquellos que tienen una escolaridad más baja: en resumen, los más pobres. Nuestra tragedia: haber creado un mundo en el que los desfavorecidos son siempre las primeras víctimas.
México tampoco estaba listo. Nuestro sistema de salud, de por sí destartalado por las políticas neoliberales -en esto no se equivoca el doctor López-Gatell-, ha sufrido además la inexplicable austeridad neoliberal de nuestro gobierno de izquierdas. Si a ello se suman las vulnerabilidades de nuestra población -la obesidad o la diabetes-, el escenario estaba servido para la catástrofe. ¿Una catástrofe que podía haberse revertido? Esa es la pregunta clave en el debate sobre si la estrategia mexicana ha sido acertada o desastrosa. Se equivocan quienes acusan a López-Gatell de carecer de lógica: por el contrario, su lógica implacable, desplegada a diario en sus agotadoras conferencias -para él y para nosotros-, en las cuales ya no anuncia a detalle el número de contagios o muertes, es la que debemos evaluar ahora. (Jorge Volpi, Reforma, Opinión, p.9)
Que entendiendo el sigilo que amerita el traslado de un reo de alta peligrosidad no en términos de violencia física, sino por las grabaciones que dice tener, lo cierto es que Santiago Nieto y Alfonso Durazo solo contribuyeron a la confusión e hicieron trastabillar al Presidente, pues el primero le malinformó que Emilio Lozoya estaba en el reclusorio y el segundo que no, que de ahí se lo habían llevado al hospital.
Atrapado fuera de base por segunda vez más tarde, el secretario de Seguridad fue reprendido por su jefe: “¿Tienes la información o le preguntamos a la fiscalía?” No la tenía, acaso porque andaba en temas más importantes, y todo quedó en manos de la FGR.
Que hablando de no perder el protagonismo y apersonarse en la agenda mediática, centrada en la caótica extradición del ex director de Pemex, la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, tuvo a bien recordar en su cuenta de Twitter que la dependencia a su cargo ya inhabilitó a Emilio Lozoya por 10 años. Como si después del caso que enfrenta, el aludido quisiera o pudiera volver a trabajar en el gobierno federal. (Milenio, Opinión, p.2)
En la caricatura de Marcos Sorensen para el New Yorker, rica en tonos anaranjados y amarillos, aparece la estatua de un famoso golfista barrigón, enlazada por sendas cuerdas tensas que ya la han arrancado de su base y están a un tirón más de hacerla caer. Lo chusco de la imagen —eso que cuesta o debería costar trabajo creer, y por eso nos hace reír— no parece ya tanto la decadencia misma del personaje, como el recordatorio de cuán estúpida es su celebridad. Imposible construir una estatua en su honor sin que el tiempo la vuelva caricatura. Y hoy el tiempo parece tener prisa.
Escribe Tim Miller, uno más de sus inspirados críticos: “Donald Trump no es solo un mal hombre. Es la personificación de la iniquidad y la inmoralidad y el egoísmo. Es seguro campeón de los siete pecados capitales y no muestra el menor vestigio de cualquiera de las virtudes cardinales. No tiene un solo atributo de carácter que quisieras que tu pequeño hijo emulara en absoluto. No le importa nada ni nadie más allá de sí mismo”. ( Xavier Velasco, Milenio, Opinión, p.3)
Al margen de la respuesta del Presidente, que no pudo haber sido peor, al legítimo posicionamiento de los 30 intelectuales, desde la visita a Washington se ha dado en él un curso hacia el pragmatismo. Eso se advierte en la gira de esta semana a Guanajuato, Jalisco y Colima, así como una reunión próxima con los representantes empresariales. El incipiente y frágil cambio en la actitud del Presidente debe ser correspondido por todos. En bien del país, la unidad nacional debe ser el objetivo.
Los problemas están a la vista. Muchos heredados, otros vienen del infortunio y los inexplicables son autoinfligidos, de factura reciente. Encararlos compromete a todos, y no
hay unidad nacional posible sin la convocatoria, participación y liderazgo del Presidente. (Liébano Sáenz, Milenio, Opinión, p.2)
Emilio Lozoya, el Elba Esther de la 4T
Hasta anoche no se había informado públicamente dónde estaba el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya. La única certeza era su internamiento en un hospital por supuesta anemia (pese a que España, de donde fue extraditado, niega que hubiera manifestado alguna afección). Curiosa coincidencia, nos recuerdan, que al detenido se le otorgue un trato similar al que el gobierno de Enrique Peña Nieto dio a Elba Esther Gordillo, la exlideresa sindical de maestros, quien estuvo poco tiempo tras las rejas, para luego ser trasladada a una más cómoda habitación hospitalaria. ¿Será que ahora le surgirá un mal crónico al exfuncionario que “obligue” a la Fiscalía a trasladarlo a su casa para continuar el proceso en su domicilio? Poca cosa a cambio de la jugosa información política que entregará a cambio.
AMLO “decreta” el fin del pleito Gertz-Nieto
Luego de una semana de encontronazos entre la Fiscalía General de la República y la Unidad de Inteligencia Financiera, por diversas diferencias en las labores de investigación, parece que desde España llegaron finalmente el “amor” y la “paz”. Resulta que, en lo que se considera también como una especie de operación cicatriz, el presidente Andrés Manuel López Obrador instruyó al Titular la UIF, Santiago Nieto, acompañar y apoyar al Ministerio Público en el proceso judicial que seguirá contra Emilio Lozoya; esto con el objetivo de que el también extitular de la Fepade brinde detalle de las investigaciones que concretó contra el exdirector de Pemex desde el año 2015. En esa misma línea, la Fiscalía General de la República, de Alejandro Gertz Manero, reconoció el carácter de víctima de la UIF en el procedimiento (aportará elementos en calidad de denunciante, en representación de los daños cometidos contra el Estado mexicano); con lo que, como lo reveló AMLO en su mañanera, se asegura la presencia de Nieto Castillo y su equipo en las diligencias judiciales. (El Universal, Opinión, p.2)
La llegada de Emilio Lozoya ayer por la madrugada a territorio mexicano fue, contra toda la expectativa que se había generado, confusa, opaca y contradictoria. Ni una sola imagen del corrupto exdirector de Pemex que fue bajado del avión con el rostro cubierto, una extraña revisión médica de más de dos horas que le halló padecimientos y enfermedades que nunca fueron detectadas ni reportadas por el Gobierno de España y su Audiencia Nacional, y un subrepticio traslado a un hospital no identificado que incluyó un burdo engaño con un señuelo a los reporteros y medios de comunicación que esperaron horas su llegada con el único fin de informar a la sociedad y mostrarle al público mexicano una imagen que nunca llegó porque no lo permitió la Fiscalía General de la República: la de Lozoya detenido, sometido y pisando la cárcel como el presunto delincuente que nos dijeron que era.
Muy lejos de eso, la actitud errática y la falta total de transparencia de la FGR manchó de inicio un caso que, el mismo fiscal Alejandro Gertz primero y luego el presidente López Obrador, vendieron como paradigmático y como un gran golpe contra la corrupción en el gobierno de la 4T. Y no es que no vaya a serlo, pero el que ayer se le haya dado tanta protección, consideraciones y privilegios a uno de los personajes más conspicuos de la corrupción del sexenio de Peña Nieto, deja un mal sabor de boca y contradice completamente la idea que sembraron en el imaginario colectivo de que al soberbio y petulante exdirector de Pemex, el mismo que saqueó a la empresa petrolera nacional con millonarios fraudes simulados y compras inservibles y que vendía cada cita en su oficina hasta en 1 millón de pesos, lo traían para ser juzgado por algunos, solo algunos de los delitos que cometió como funcionario público. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.9)
En un análisis, el Centro de Estudios para el Empleo Formal (CEEF) alerta que tardará un mínimo de dos años el recuperar un millón de empleos que se han perdido a causa del impacto económico causado por la pandemia del Covid-19, y que ello solo será posible si se cuenta con una decidida ayuda del gobierno mexicano, ya que de otro modo se verá muy difícil conseguir ese objetivo sin tales condiciones.
Especialistas consultados por EL UNIVERSAL señalaron que la restauración de las fuentes de trabajo podrá ser tan lenta como lo sea la propia recuperación económica del país, para lo que se requiere como mínimo un crecimiento de por lo menos 2 o 3% anual, lo cual en las condiciones actuales se ve como una meta lejos de alcanzarse pronto. (El Universal, Editorial, p.10)