Opinión Migración 240720

Quebradero

La política del remedio y el trapito

Personas cercanas al Presidente aseguran que una de las cosas que mejor hace es enfrentar y salir de las crisis. Busca de inmediato el remedio y el trapito con lo que se da un rápido control de daños.

Dicen que por ningún motivo deja crecer las crisis y que lo que hace es crear otra para no permitir que se estanquen o crezcan ante la opinión pública o ante sus seguidores.

La historia de López Obrador está cargada de momentos difíciles que como fuere ha revertido. El caso Ahumada es un buen ejemplo, porque parecía que se cerraban todos los caminos pero logró darle un giro a las cosas de manera tal que aquellos que lo señalaban y acusaban terminaron siendo evidenciados, independientemente de lo que pasó.

El Presidente sabe lo que significa dejar puertas abiertas por eso controla las entradas y salidas. Su equipo tiene poca capacidad de maniobra, porque todo gira en torno a él y en su gabinete no hay indicios, por las razones que se quiera, de buscar andar con peso propio.

La dinámica interna sólo la conocen los protagonistas; sin embargo, hay indicios de que hay poco atrevimiento para manifestarle al Presidente caminos diferentes.

La renuncia de Carlos Urzúa en Hacienda, la de Tonatiuh Gutiérrez al Instituto Nacional de Migración y la de Germán Martínez al IMSS, para mencionar algunas de las más sonadas, muestran cómo se cierran los canales internos cuando se plantean estrategias y políticas distintas.

Independientemente de las razones, el balance final coloca el escenario en restas más que en sumas. Los tres exfuncionarios fueron reconocidos desde el inicio como voces que podrían enriquecer las políticas públicas, porque se distinguían por visiones críticas y propositivas. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, Opinión, p.2)

 

Desde afuera / EU: elecciones problemáticas

Más y más, la preocupación de muchos en Estados Unidos es que las elecciones del 3 de noviembre se conviertan en un desastre político y legal.

En un país donde hay una Comisión Federal Electoral, pero cuyo papel se limita a supervisar el financiamiento de las elecciones y los comicios en si están a cargo de cada uno de los estados, las votaciones están sujetas a los problemas que pueda tener cada uno de ellos, y este año, según el analista Norman Ornstein, los prolegómenos revelaron todo tipo de errores, incompetencias y pasos en falso.

Y eso anuncia un terreno propicio para litigios, “casi el paraíso” para el presidente Donald Trump, que como empresario fue uno de los personajes más litigiosos de la historia de Estados Unidos y como mandatario se ha distinguido por sus controversias. Uno de los potenciales problemas en especial es el derivado de los votos por correo, un procedimiento generalmente reservado a viajeros, militares y expatriados, pero que este año podría multiplicarse por la pandemia de COVID-19.

Y esto lleva a las preocupaciones de que el presidente Trump se niegue el próximo 3 de noviembre a reconocer lo que ahora parece una probable derrota y lleve al país a una crisis política y legal. (José Carreño, Heraldo de México, Opinión, p. )

 

Refugiados, desafío de la nueva normalidad

Durante el evento conmemorativo por los 40 años de operación de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (SG), Alejandro Encinas, informó que en este momento existen en el país 80 mil solicitantes de refugio. De acuerdo con el funcionario, esta cifra representa una significativa desaceleración en el crecimiento de las solicitudes: entre 2018 y 2019 el número de personas que buscaban asilo en nuestro país, pasó de 30 mil a 70 mil. El funcionario advirtió que, sin embargo, es previsible un súbito aumento en las cifras en cuanto el fin de la pandemia permita la reanudación de los flujos migratorios.

Por su parte, la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, ratificó la política mexicana de recepción a los migrantes que busquen apoyo en la nación, celebró que la Comar haya permanecido abierta y en servicio durante todo el periodo de emergencia sanitaria, y llamó a mantener los derechos humanos como un pilar fundamental de la nueva normalidad que se encuentra en construcción. En este sentido, reconoció que hay mucho trabajo por delante para erradicar, de una vez por todas, la discriminación con la que se trata a los refugiados.

Lo cierto es que la llegada de personas en busca de la protección mexicana es un desafío permanente y creciente que debe ser asumido desde todos los ámbitos de actuación del Estado. En la presente coyuntura, esta misión se conjuga con la urgencia de recuperar los millones de plazas laborales que se han perdido como resultado de la crisis económica provocada en México y en el resto del mundo por las medidas sanitarias adoptadas para disminuir la propagación de la pandemia. (La Jornada, Editorial, p.6)