ES CLARO que la situación del país no está para fiestas y la ceremonia de El Grito fue un reflejo fiel de este gobierno: un Presidente lanzando su arenga a la plaza vacía, más interesado en el espectáculo que en la sustancia.
EN EL GRITO sorprendió que se lanzara un evangélico viva al “amor al prójimo”, sobre todo porque no está claro si para Andrés Manuel López Obrador “el prójimo” incluye a los fifís, los conservadores, la minoría rapaz, los moralmente derrotados, los adversarios debajo de cada piedra, la prensa inmunda… y todos aquellos que, según él mismo, lo han convertido en el Presidente más atacado de la historia.
TAMBIÉN se esperaba -y no llegó- una mención para doctoras, enfermeros, camilleros y afanadoras que han puesto en riesgo su vida a fin de contener el dolor humano que causa la pandemia. Era lo mínimo, luego de que la indolencia del gobierno ha agravado la crisis del Covid-19.
ASÍ QUE, desde aquí, para todo el personal sanitario, un sonoro: ¡Vivan los héroes de la salud! y ¡Viva México! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Nos aseguran que la razón por la cual el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar, no ha acudido a los actos que ha sido invitado por el presidente Andrés Manuel López Obrador es más sencilla de lo que se piensa. Nos mencionan que el ministro Zaldívar simplemente ha decido no asistir a actos públicos para evitar un posible contagio de Covid-19. La relación entre los titulares de ambos poderes, nos hacen ver, es fuerte y de respeto a la independencia de cada uno de ellos. La sana distancia entre ambos, nos dicen, existe tanto en lo sanitario como en lo relativo a las funciones que desempeñan, pero no hay ruptura o enojo alguno. (El Universal, Nación, p. 2)
A los héroes incansables. Han sido días de intenso sentimiento patrio. El Grito de Independencia y el Desfile Militar alimentan de orgullo. Es cierto, sin asistentes, por la sana distancia, pero haciendo honor a todos los símbolos que han forjado a esta nación. Esta vez, como parte del desfile militar del 16 de septiembre, fueron reconocidos 58 médicos y enfermeras con la condecoración “Miguel Hidalgo” en Grado Collar. “Las y los condecorados son, sin duda, héroes y heroínas del siglo XXI en esta crisis sanitaria, la más grande y la más retadora en la historia reciente de la humanidad”, dijo Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación. La condecoración es la más alta presea que otorga México a sus ciudadanos para premiar méritos eminentes o distinguidos, conducta o trayectoria vital ejemplar. Y nada más aleccionador que salvar vidas. Gracias. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que las mujeres que integran el Bloque Negro Feminista y se atribuyen la toma de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que en teoría preside Rosario Piedra, rompieron con familiares de víctimas de feminicidio y con la lideresa más visible, Yesenia Zamudio, como una estrategia para apropiarse del inmueble y depurar a las ocupantes. Hay que recordar que buena parte de ellas se formó en grupos anarquistas que mantienen la posesión del auditorio Che Guevara en Ciudad Universitaria. Ningunas novatas, pues. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Dulce, feliz con AMLO.- Bien y de buenas se vio la presidenta de la Cámara de Diputados, Dulce María Sauri, acompañando al presidente López Obrador en el desfile militar por el 210 aniversario de la Independencia de México. La priista traía cubrebocas, pero sus ojos delataron que sonreía. Nos cuentan que el mandatario la trató excelente, tanto que parecían del mismo partido. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Porfirio y Delgado torean al TEPJF.- De “incongruentes” no bajaron a los magistrados electorales. Actores principales en la disputa por la presidencia de Morena, Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado lanzaron cohetones, luces y centellas al Tribunal Electoral, en estas fiestas patrias, por corregir al INE la convocatoria al proceso morenista. Porfirio criticó las “confusiones y falsedades” de los magistrados que “insisten en dar ventaja a los caciques del partido” y que “hablan de paridad de género, pero en la pantalla hay cinco magistrados hombres y sólo dos mujeres”. Delgado los llamó “incongruentes” y “contradictorios” por su pretensión de “echar abajo la convocatoria”. Pero cuando no fue así y que sólo pidieron incluir el tema de la equidad de género, los llamó “responsables”. (El Financiero, Nacional, p. 33)
Repunte de Sheinbaum.- Quien llega hoy a su segundo informe con un repunte en niveles de aceptación es la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, y nos comentan que, en ese hecho tiene mucho que ver la atención que ha dado al tema de la pandemia del Covid-19 en la que se puso adelante del plan federal: promovió el uso del cubrebocas, realizó más pruebas y actualmente concreta de manera decidida acciones de contención del virus en colonias, estrategias a las que el mismísimo subsecretario Hugo López-Gatell llegó tarde o prefirió no llegar. Prueba de la buena calificación de Sheinbaum la tiene la más reciente encuesta de Massive Caller, en la que se coloca en el top 10. En octavo en aprobación y en sexto en confiabilidad. (La Razón, La Dos, p. 2)
Una de caciques.- Tal parece que los magistrados del TEPJF le quieren mandar a “alguien” el mensaje de que el tribunal no es el INE.
Su acometida al proceso interno de Morena y sus quisquillosas instrucciones, la más reciente sobre cuestiones de género, alientan las suspicacias.
¿Qué están buscando en momentos en los que circulan versiones de todo tipo sobre las repercusiones de la elección para dirigentes en el futuro del partido en el poder?
El diputado Muñoz Ledo, protagonista del relevo el Morena, dijo que el TEPJF en lugar de esclarecer confunde, como si tratara de dar ventaja a los “caciques” del partido.
Lo que inquieta es el hecho de que el año electoral apenas arranca y los desencuentros entre los organismos electorales se multiplican, lo que no augura nada nuevo para el complejo proceso. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Está claro que Donald Trump quiere, necesita, le urge una october surprise, como le llaman en EU a maniobras inesperadas, a veces de dudosa legalidad, que los presidentes en funciones han utilizado para ganar votos de última hora, días antes de las elecciones que son siempre en los primeros días de noviembre.
La sorpresa a la que está apostando Trump es al anuncio de una vacuna y su distribución inmediata y gratuita a millones de estadunidenses. La Casa Blanca, según varios testimonios, ha presionado al organismo responsable de aprobar la vacuna, la Federal Drug Administration (FDA), para que pudiera entregar una “autorización de emergencia” que implicaría una revisión menos rigurosa de estándares de seguridad y eficacia.
Hace una semana, conocedores de esas presiones, nueve compañías farmacéuticas involucradas en el desarrollo de vacunas emitieron un comunicado conjunto prometiéndose “estar del lado de la ciencia” y no poner una vacuna en la calle hasta que haya cumplido con todos los estándares de eficacia y seguridad que cualquier vacuna requiere, incluyendo pruebas clínicas de alta calidad. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Antes de enviar el Paquete Económico 2021 al Congreso, el secretario de Hacienda Arturo Herrera dio a conocer que el año que viene sería el peor desde 1932 porque se habían acabado los guardaditos. Hablaba básicamente de tres fuentes que dejó el anterior gobierno al 30 de noviembre de 2018, a las que le han pegado.
Primero, el Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios, FEIP, que se creó en 2000. El gobierno de Felipe Calderón lo dejó con 17 mil millones de pesos y el de Enrique Peña Nieto con 280 mil millones. En 2019 se gastaron 112 mil millones de pesos y en éste van por los restantes 166 mil millones.
El Fondo de Estabilización de Ingresos de la Entidades Federativas, FEIEF, se formó en 2006 con recursos del Fondo Mexicano del Petróleo y de los excedentes federales. Cuando cae el crecimiento económico caen los ingresos y, por ende, caen las participaciones a estados y municipios. Este colchón era para compensar esas caídas. El 30 de noviembre de 2018 tenía 92 mil millones de pesos de los que en 2019 quedaban 60 mil millones y en diciembre estará en ceros porque con el desplome histórico del crecimiento, los ingresos seguirán cayendo y los recursos a los estados fluyendo. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Las aberraciones cometidas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en lo referente a Morena –particularmente lo relacionado con la renovación de la dirigencia del partido–, son realmente de escándalo. Ayer mismo, luego de la última sesión del Tribunal (el martes 15 de septiembre) en la que mandata al Instituto Nacional Electoral (INE) modificar varios aspectos de la convocatoria para la elección interna de Morena, Porfirio Muñoz Ledo escribió en sus redes sociales:
“Ayer (antier) la reunión del TEPJF abundó en confusiones y falsedades. Una mayoría autoritaria se impuso a una minoría decente. Insiste en dar ventaja a los caciques del partido. Hablan de paridad de género pero en la pantalla hay cinco magistrados hombres y sólo dos mujeres. Aún así ganaremos”.
El apunte toca uno de los corazones de la contienda. Pero hay otro aspecto, tanto o más importante, que tiene que ver con el poder político del que se está dotando –por órdenes del Tribunal- a las casas encuestadoras. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
En su petición presentada al Senado de una consulta popular para que el pueblo sabio opine si se debe enjuiciar o no a los cinco expresidentes de la República neoliberales que mal administraron el país entre 1988-2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador expone una serie de motivos que son “verdades de a kilo”, pero que no necesariamente constituyen delito penal alguno, hasta que legalmente se demuestre lo contrario.
Como dice el presidente, entre el 1 de diciembre de 1988 y el 30 de noviembre de 2018, México vivió un periodo de concentración de la riqueza, quebrantos monumentales al erario, privatización de bienes públicos —que inició Miguel de la Madrid Hurtado con la venta de miles de empresas paraestatales y organismos públicos descentralizados, agrega el columnista—, corrupción, procesos electorales viciados y prácticas gubernamentales que desembocaron en un crecimiento de violencia, inseguridad, violación de derechos humanos, impunidad y el quebrantamiento del estado de derecho en extensas zonas del territorio nacional. (Luis Soto, El Heraldo de México, País, p. 9)
Las cosas pintan tan mal para el presidente Andrés Manuel López Obrador en el número creciente de fallecimientos por Covid-19 que hacen trizas su chocarrería de lo bien que lo ha hecho su gobierno, y como consecuencia la profundización de la crisis económica, que se comió sus palabras y presentó la solicitud para que se lleve a juicio político a cinco expresidentes. Lo necesita para hacer una campaña electoral paralela en 2021 y recrear el rencor al pasado que le granjeó 30 millones de votos en la elección presidencial que le entregue una nueva mayoría en el Congreso.
Es absurda la consulta por definición, porque pide a la Suprema Corte que le autorice hacer su trabajo. Para eso se le paga, para que el mandato que tiene lo asuma. Pero el Presidente no es un ignorante ni un irresponsable. Plantearla es una estratagema política para seguir ganando tiempo, porque el yo acuso de Macuspana quiere enjuiciar públicamente un sistema económico al que llama “el periodo neoliberal” y vincularlo con corrupción, que le sirva como guía en su narrativa electoral. El ministro de la Suprema Corte de Justicia, Luis María Aguilar, revisará la petición para determinar si la pregunta propuesta para la consulta viola o no los derechos humanos de los expresidentes. Pero da igual. El propósito político está alcanzado. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 36)
El ejemplo cunde como virus. Si hay un alumno destacado del estilo de ejercer el poder en la llamada cuarta transformación ese es el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell.
El vocero del gobierno de México para la pandemia sigue al pie de la letra el manual que cada mañana se escribe en la conferencia del presidente López Obrador.
Se le acumulan los muertos, las evidencias de que su registro de defunciones —que aseguraba no tenía factor de corrección como el de los contagios— es por lo menos tres veces mayor, las críticas internacionales por el mal manejo general para enfrentar la pandemia… pero, escudado en el cariño y las porras de su jefe se comporta como él: se burla de sus críticos, no escucha una sola recomendación, desprecia socarrón los llamados a rectificar, se empecina en autoelogiarse.
De cualquier cosa negativa culpa a la prensa, a conspiradores políticos, a científicos neoliberales, a la comida chatarra o a una decisión que tomó Guillermo Soberón como rector de la UNAM ¡en 1975! (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Con lágrimas, que parecían de cocodrilo, Ernesto Prieto Ortega, director de la Lotería Nacional, comparaba al presidente López Obrador con Lázaro Cárdenas, mucho peor continuó después la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, haciendo una metáfora de la rifa del avión presidencial, que ni fue rifa ni resolvió nada sobre el avión, con el pueblo que en 1938 entregaba “hasta sus argollas de matrimonio” para ayudar a México a pagar el costo de la expropiación petrolera.
Si nos ven como el mismo pueblo de 1938, estamos fritos, en 82 años algo habremos evolucionado, de entrada, por ejemplo, nos dimos cuenta que el nacionalismo petrolero no ha conseguido mucho más que hacernos dependientes de una industria en declive y que la aversión a la riqueza tiene una cosecha dolorosa: más miseria.
Lo peor es que López Obrador sí pudo haber optado por un mecanismo similar al del Tata Lázaro, ¿a poco usted no hubiese donado una lana, de buena fe, para ayudar al personal médico frente a la pandemia?, ¿a poco no le hubiera entrado con algo, sin importar siquiera la deducibilidad fiscal, para que el recurso fuese directamente entregado a hospitales? (Luis Cárdenas, El Universal, Nación, p. 2)
Un conflicto entre el alcalde de Ciudad Juárez, Armando Cabada Alvídrez, y el periodista Héctor González García, conductor de la televisión local, fue atraído por la Suprema Corte de Justicia y podría convertirse en el factor que establezca los límites de la comunicación institucional de los gobernantes cuando se refieren a la labor periodística.
González García denunció por amenazas a Cabada Alvídrez luego de que ambos se encontraron en el estacionamiento de un restaurante en Chihuahua, ciudad a la que habían acudido para presenciar el informe del gobernador Javier Corral.
De acuerdo con el periodista, el presidente municipal –quien saltó a la política desde los medios de comunicación– trató de golpearlo y lo amenazó, aparentemente molesto por los comentarios de aquél respecto de la manera en que el ayuntamiento ha otorgado contratos de comunicación social al canal 44 de Ciudad Juárez, propiedad de su familia. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
A los seguidores de López Obrador les molestan las suspicacias alrededor del número de firmas recabadas para la consulta popular sobre el juicio a los expresidentes vivos ‒salvo Luis Echeverría.
Las sospechas de que no alcanzaron el número requerido ‒un millón 800 mil‒ se originan en el hecho que el propio jefe del Ejecutivo cifró en 800 mil las rúbricas logradas, en la mañanera del pasado lunes.
Pero al día siguiente se aseguró que ya eran dos millones 400 mil. El triple en 36 horas. Toda una hazaña que no lograron en semanas.
En redes sociales hasta se convirtió en tendencia el hashtag #Milagro, que ironiza sobre la multiplicación de las firmas en lapso tan corto, con la consiguiente cascada de enfurecidas reacciones por parte de los fanáticos del obradorismo. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Terminó la rifa del avión presidencial, a pesar de que este sigue ahí y los contribuyentes estamos pagando todavía el arrendamiento y el mantenimiento. Sin embargo, el Presidente ya ha lanzado una nueva campaña de propaganda, la consulta popular para enjuiciar a los expresidentes.
López Obrador, al parecer, redactó personalmente la pregunta, como lo sugiere el lenguaje de poca o nula corrección jurídica. La envió al presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal, quien la remitió a la Suprema Corte. El Senado se convirtió así en una simple oficialía de partes.
La pregunta es: “¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respectivas gestiones?”. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 8)
El Grito y los (otros) gritos // Sorteo: Calderón y Peña // Firmas, presión y apoyo // Jurídico, a más de político y social
Las restricciones a que obliga el Covid-19 llevaron a la Presidencia de la República a realizar sin público la ceremonia del Grito de Independencia y con una asistencia militar controlada el tradicional desfile del día siguiente.
Entre segmentos de opinión que usualmente reprochan al gobierno federal el presunto incumplimiento general o parcial de las políticas preventivas de salud en temporada pandémica, los cuidados presidenciales del 15 y el 16 merecieron críticas y no reconocimiento, al grado de que ciertas visiones mediáticas prefirieron sugerir una especie de abandono popular a López Obrador (por ejemplo, Reforma tituló una plana, con una amplia fotografía de la Plaza de la Constitución desierta, ¿Dónde está la gente? https://bit.ly/2ZFo0OH). (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p .8)
Juicio a la banda de los cinco // Van por los depredadores
Se inició formalmente el proceso de consulta popular para enjuiciar a los cinco ex inquilinos de Los Pinos del régimen neoliberal (tres priístas, dos panistas; el sexto, Miguel de la Madrid, murió en 2012) por los incalculables daños por ellos causados a la nación y los mexicanos. Del discurso se pasó a la convocatoria formal –con una destacada participación ciudadana: 2.5 millones de firmas– y de allí a la presentación legal de la demanda para realizar dicho procedimiento con el fin de investigar y sancionar, en su caso, la presunta comisión de delitos por parte de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, antes, durante y después de sus respectivas gestiones.
La elaboración, anuncio y entrega formal del documento respectivo corrió a cargo de López Obrador, lo recibió el Senado de la República y este lo turnó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la que definirá la constitucionalidad de la solicitud presidencial y en un máximo de 20 días debe pronunciarse al respecto. (Carlos Fernández – Vega, La Jornada, Economía, p. 20)