Opinión Migración 201020

Punto y Aparte / En pausa marea migratoria, caen 46% visas en OCDE y rebrote otra traba

 

Ciudades en movimiento… El camino trazado por cientos de generaciones conforma hoy el ADN de las actuales civilizaciones.

 

Las grandes ciudades cosmopolitas se enriquecen del bagaje cultural de migrantes de todo el orbe que traen consigo nuevas tradiciones, conocimientos y hasta secretos culinarios.

 

Hoy 135 millones de personas que viven en los países de la OCDE nacieron en otras latitudes; es decir, que cerca de una décima parte de las almas que trabajan, ríen y lloran en esas naciones provienen de fuera.

 

La realidad es que factores como la falta de oportunidades económicas o los conflictos armados llevan a muchos a abandonar sus hogares en busca de un mejor porvenir y de una nueva tierra donde echar raíces. Sólo en 2018, cerca de 1.95 millones de personas adquirieron la nacionalidad de algún país de la OCDE…

 

Los médicos se fueron… En la última década, la avalancha migrante no frenó su paso. La hambruna, la inseguridad y la guerra representó la salida de 5.3 millones de personas en 2019, una cifra similar a la del 2018 y 2017.

 

Además hoy ese poderoso músculo es nodal para el funcionamiento de sectores esenciales en múltiples países.

 

De acuerdo con el estudio “Perspectivas para la Migración Internacional 2020” que recién dio a conocer la OCDE, al mando de José Ángel Gurría, un tercio de los trabajos en sectores como transportes, limpieza, alimentos y servicios de TI se explica por la presencia de migrantes. (Ángeles Aguilar, La Razón, Opinión, p.17)

 

¿Y me pagan el muro?

 

Mi origen de hijo de emigrantes españoles me lleva a tener un vínculo inalterable con los migrantes de cualquier nacionalidad y agradecimiento al país que les permitió vivir en esta acogedora tierra.

 

Los migrantes aumentan en el mundo. Les ha surgido una nueva voz que se multiplica: Kamala Harris, quien comienza por refutar la autoridad del presidente Donald Trump, del jefe, del padre, del amo de familia, del dueño de la casa, del poder de la hospitalidad.

 

Todo esto mueve en el otro, en el extranjero, las mismas inquietudes que no se atreve a cuestionar. Cree vanamente que sometiendo u hostilizando al extranjero –¡me pagan el muro!– podrá acallar o ignorar sus propios cuestionamientos. El odio y la xenofobia que se intensifican hoy día intentan fallidamente devastar desde dentro una relación originaria con alteridad. Ojalá se pudieran entender estos sencillos consejos. (José Cueli, La Jornada, Cultura, p.4ª)

 

Razones / Cienfuegos: política o datos duros

 

La suma de inconsistencias que incluye la denuncia de la DEA contra el general Salvador Cienfuegos ya se pondrá de manifiesto en el juicio que inevitablemente tendrá que sobrellevar el exsecretario de la Defensa.

 

La más notable, como hemos dicho, es la supuesta complicidad con un grupo menor y en vías de extinción en el mundo del narcotráfico, los llamados H-2, aniquilados, como sus antecesores, los Beltrán Leyva, por las propias fuerzas militares. Se ha dicho que los Beltrán Leyva no fueron objetivo prioritario de la pasada administración y que los H-2 sufrieron pocos ataques en comparación con los cárteles de Sinaloa o de Jalisco, pero la verdad es que para las fechas en que la DEA dice que Cienfuegos estuvo relacionado con los H-2, tanto éstos como los Beltrán Leyva habían sido destruidos. Los H-2, un grupo menor que cometió todo tipo de atropellos en Nayarit, con alguna presencia en Mazatlán, terminaría su historia con la muerte de su líder en Tepic, en 2017, abatido también por fuerzas militares.

 

Además, qué sentido tendría que un militar que ocupa el más alto rango de la fuerza, a dos años de su retiro, luego de medio siglo de carrera, con su futuro económico resuelto, con prestigio dentro y fuera de la institución militar, con magníficas relaciones en México y en Estados Unidos, haya decidido proteger a un cártel de tercer nivel a punto de su destrucción. Menos aún que haya hecho, en apenas año y medio, “miles de comunicaciones” con sus supuestos cómplices por un BlackBerry sin encriptar. Y no hablemos de los supuestos sobornos que no aparecen en sus cuentas por ningún lado.

 

Nada de esto se puede comprender si no se entiende lo que está en juego en términos de relación con el gobierno de EU luego de cuatro años de profundo temor diplomático de los gobiernos, tanto de Peña Nieto como de López Obrador, ante la administración Trump. Hemos exhibido debilidad ante Trump y éste (y sus agencias y funcionarios) nos lo han cobrado, una y otra vez.

 

Durante su campaña de 2016, fue recibido en Los Pinos en un lamentable episodio diplomático que tuvo y seguirá teniendo un alto costo en la relación con el partido demócrata. Con López Obrador en el gobierno, las durísimas denuncias que había hecho el candidato en campaña (ahí está el libro Oye Trump, publicado en 2017) se tornaron alabanzas.

 

Poco después de la toma de posesión de Trump, cuando Andrés Manuel todavía andaba en campaña, sostuvo en una gira por Coahuila, que había que poner sobre la mesa los asuntos que le interesaban al pueblo de México, “nada de irse a tomar la foto, porque eso no ayuda, y que siga avanzando el clima de incertidumbre o de amenaza contra México. Que de una vez se defina qué es lo que queremos los mexicanos en cuanto la relación con Estados Unidos, una agenda muy clara, que se ponga esa agenda, repito, sobre la mesa”.

 

Pues bien, a punto de concluir la administración Trump, si es que, como lo indican las encuestas, Joe Biden será el próximo inquilino de la Casa Blanca, esos temas nunca se han puesto sobre la mesa y en cambio hemos permitido una injerencia cada vez mayor de la Unión Americana en nuestra agenda interna.

 

El caso más evidente lo hemos visto en la migración. Por supuesto que, como hemos dicho muchas veces, era imposible sostener la política iniciada por la actual administración de fronteras abiertas a la migración, pero en días, después de una amenaza pública de Trump, pasamos de la apertura a convertirnos, como diría el propio Trump, en el muro fronterizo que él no pudo construir: miles de elementos de las fuerzas de seguridad controlando la frontera para evitar que esos migrantes ingresen a Estados Unidos, jugando el papel, en los hechos, de tercer país seguro, manteniendo en México a los migrantes y solicitantes de asilo que Estados Unidos no quiso recibir.

 

A la política antiinmigrante de Trump, que castigó una y otra vez a nuestros paisanos, se le ignoró y en cambio en la visita del presidente López Obrador a la Casa Blanca se le terminó elogiando, a un nivel tal que esas frases las ha usado Trump en su campaña electoral. Y para colmo, ahora el embajador Christopher Landau ha advertido, sin datos que lo confirmen, sobre el incremento de la migración de mexicanos a Estados Unidos. (Jorge Fernández Meléndez, Excélsior, Opinión, p.16)

 

Trascendió

 

Que las dudas sobre las razones detrás de la detención del general Salvador Cienfuegos se siguen acumulando y en el gabinete de seguridad no solo hay molestia porque la DEA no informó ni por cortesía al gobierno mexicano de que estaba por dar un golpe, que se refleja en el Ejército, sino también porque hay quienes creen que el dato que llevó al arresto del ex secretario de la Defensa Nacional vino de Joaquín Guzmán Loera, en represalia por la lucha de las fuerzas armadas contra el cártel de Sinaloa.

 

Que hablando de Estados Unidos, el presidente Andrés Manuel López Obrador aprovechó el triunfo del mexicano Julio Urías, que dio el pase a los Dodgers de Los Ángeles a la Serie Mundial, para ratificar en un video su afición beisbolera, saludar al joven lanzador ligamayorista, evocar a Fernando Valenzuela y destacar las aportaciones de los migrantes con sus remesas a la economía mexicana, que este año llegarán a 40 mil millones de dólares. Hit n’ Run! (Milenio, Opinión, p.2)