Políticas migratorias de Estados Unidos abrieron cruda polémica en el debate presidencial entre Joe Biden y Donald Trump. En el centro estuvieron dos temas candentes sobre políticas migratorias severas impuestas por el actual gobierno. En primer lugar estuvo la separación que prevalece desde 2018 de niños arrancados de sus padres al ponerse en marcha la política de Cero Tolerancia. Hoy todavía hay 545 niños que no encuentran a sus padres tras haber sido separados de ellos al intentar entrar a EU buscando asilo, sin que el gobierno tuviera registros de quiénes eran y a dónde fueron enviados, mientras los padres eran deportados o enviados a otro estado. La reacción de Trump fue que estaban muy bien atendidos y que los lugares donde se encuentran son muy limpios.
La reacción de Biden fue totalmente distinta, centrada en el sufrimiento de los niños, muchos de ellos menores de 5 años, y los padres. Trump insistió en que los niños habían sido llevados a EU por coyotes y traficantes. Biden replicó que eso era mentira, que fueron arrancados de sus padres y puso el énfasis en la única verdad: la crueldad de la medida, el dolor de padres e hijos y la incapacidad del gobierno para unificarlos porque ni siquiera pudo rastrear a dónde habían ido a parar los padres y los niños. El presidente candidato quiso quitarse el problema, desestimando el drama afirmando que estaban en lugares limpios y bien atendidos, sin que planteara solución al problema mismo. Biden insistió en el drama ocasionado.
En torno al tema de la migración, no podía faltar el argumento de Trump en el sentido de que ya se habían levantado “hermosos” muros a lo largo de 400 kilómetros en la frontera con México, siendo ésta ya más segura. El problema es que también ahí hay un tema que deberá ser revisado por la Corte, ya que no se puede hacer (o continuar haciendo) transferencia de presupuesto del Ejército para construir el muro.
El otro tema abordado fueron las políticas migratorias severas que han obligado a decenas de miles de migrantes a esperar en México mientras se tramitan sus solicitudes de asilo, política contraria a la Ley de Inmigración y Nacionalidad, al violar la prohibición de enviar a los refugiados a países peligrosos de los que procedían los migrantes. El tema quedó congelado desde el mes de marzo en la Corte Suprema. El pasado lunes 19, tres días antes del último debate Biden-Trump, la Corte acordó abordar el tema pendiente. México, bajo presión indebidamente aceptó esa política creando zonas extensas en las fronteras con Estados Unidos donde la catástrofe humanitaria está presente día con día, en condiciones de hacinamiento, de contagios, de magra alimentación, y ahora con la entrada del frío de la temporada invernal, será mucho mayor el drama fronterizo. (Enriqueta Cabrera, El Universal, Opinión, p. 11)
Respecto a la política migratoria, ninguno de los dos candidatos llegó con propuestas tangibles, sino que se limitaron a repartir culpas en lo que atañe a la política fronteriza de tolerancia cero, promovida por Trump, a partir de la cual se separó a más de quinientos niños migrantes de sus familias. Sin duda, una oportunidad desaprovechada para establecer vínculos reales en el corto y mediano plazo con los más de 36 millones de hispanos que, se estima, viven en los Estados Unidos.
Al final del día, la balanza se mantendrá inmóvil, a reserva de lo que pueda ocurrir en esta recta final antes del día de las elecciones. La ventaja en las encuestas nacionales la mantiene Biden con un margen de casi 10%. Sin embargo, la historia nos ha demostrado que en la democracia norteamericana todo puede suceder. (Azul Etcheverry, Excélsior, Opinión, p.8)
Comentarios a Reforma.com
Sale paquistaní de AICM… luego de 41 días. “La Terminal”, versión mexicana. (#Noalasmentiras, Reforma, Nacional, p. 4)