Opinión Migración 161120

Presidente: el aliado es Biden

Es una pena, sobre todo porque Joe Biden puede resultar, para López Obrador, un aliado de verdad importante en función de algunas de las promesas de campaña que hiciera en su tiempo el presidente mexicano y que, por la razón que sea, aún no alcanzan su potencial. El ejemplo más sencillo es el compromiso de López Obrador de impulsar un ambicioso proyecto de desarrollo para el sur de México y, sobre todo, el llamado triángulo norte de Centroamérica.

López Obrador siempre ha dicho, con toda razón, que la relación entre México y Estados Unidos debe concentrarse en la colaboración para el desarrollo y después en lo demás. En campaña, gustaba de repetir que estaría dispuesto a ampliar la sociedad entre los dos países si la Casa Blanca compartía la apuesta común para impulsar la prosperidad, sobre todo en la zona del sur de México y sus países cercanos: Guatemala, El Salvador y Honduras. López Obrador incluso explicaba –de nuevo: con toda razón– que la prevención del fenómeno migratorio hacia Estados Unidos no debía concentrarse en la opresión de los migrantes sino en proveerles de un futuro moderadamente seguro y hasta promisorio que les permitiera permanecer en sus países antes que arriesgarlo todo en la marcha hacia el norte.

Todo esto es loable y correcto. También es exactamente lo contrario a lo que ha puesto en práctica Donald Trump desde el principio de su presidencia. Trump se ha negado siempre a tratar de resolver lo que el presidente de México identifica como el origen del fenómeno migratorio. A Trump nunca le ha interesado apoyar el desarrollo de Centroamérica.  No solo eso: durante su gobierno, en un intento por “castigar” a los centroamericanos por no hacer más para frenar la migración, recortó la de por sí magra ayuda de Estados Unidos a esos tres países que han generado, desde hace ya algunos años, una oleada de migrantes que buscan escapar de la violencia, la marginación y el desamparo en Centroamérica. En otras palabras, Trump no solo no ha colaborado con el meritorio proyecto de desarrollo de López Obrador; lo ha ignorado y, uno podría pensar, hasta lo ha boicoteado. En el camino ha obligado al gobierno de México a militarizar su frontera sur, reprimir migrantes y colaborar con programas inhumanos de retención de refugiados en la frontera norte. Es decir, Trump ha obligado a Andrés Manuel López Obrador a traicionarse a sí mismo. (León Krauze, El Universal, Nación, p. A7)

Reporte económico

Muchos son los temas no resueltos en la siempre difícil relación de México con Estados Unidos: desde la migración propia y de paso, frontera, aduanas y muros, hasta lavado de dinero, injerencias y bloqueos, pero hay uno en particular – el tráfico de drogas hacia el norte y de armas hacia el sur – que es para México prioridad máxima por las muertes sin fin, la violencia creciente de los cárteles, la inseguridad, la corrupción,… y las amenazas del norte

El narcotráfico es fenómeno mundial, pero en México ha cobrado especial virulencia por su vecindad con el mayor consumidor del planeta; un mercado multimillonario que genera una irrefrenable oferta de producción local o de paso desde otras latitudes. Y es ahora el momento político propicio (y quizás la última oportunidad para el Gobierno de la 4T) para abordarlo con Estados Unidos. (David Márquez Ayala, La Jornada, Economía, p. 28)

American curios

No es que nada cambie. Por ejemplo, Biden ha prometido que de inmediato renovará la protección contra la deportación a los soñadores –inmigrantes que llegaron siendo menores de edad– afectando a unos 700 mil, en su mayoría mexicanos; reanudará la protección temporal para cientos de miles de inmigrantes y propondrá una reforma para legalizar a más de 11 millones de indocumentados, entre otras medidas. Más aún, ha prometido reingresar de inmediato al Acuerdo de París sobre cambio climático y a la Organización Mundial de Salud, entre otras cosas. Son cambios limitados pero significativos, y los que han argumentado que Trump y Biden daban lo mismo para México y otros países latinoamericanos, tal vez deberían consultar tanto a sus paisanos aquí adentro como a los jóvenes de todo el mundo que temen por el futuro de su planeta. (David Brooks, La Jornada, Mundo, p. 31)

Sin honor, ni libertad ni vida

El arresto del general fue consecuencia de un hecho inesperado para la DEA: el viaje de Cienfuegos, con su familia, a EU le permitió a la corrupta y criminal agencia dar un paso más en su planeada felonía, que consistía en inventar un expediente acusatorio, recibir de las autoridades mexicanas una negativa de extradición y “evidenciar” así que todo México está bajo el control del narcotráfico, “justificando” la política antiinmigrante de Trump y la de aumentar el muro fronterizo. Todo esto inmerso en la campaña, afortunadamente fallida, para la reelección del simio de copete anaranjado. (Diego Fernández de Cevallos, Milenio, Al Frente, p. 3)

El péndulo y el T-MEC

El destino de México y Estados Unidos está unido como nunca antes en múltiples intereses: comercio, economía, migración, seguridad, empleo, inversión, lucha contra el narcotráfico y competencia global.

Para entenderlo mejor, el 70% del PIB de México depende del comercio exterior. El 80% de ese comercio se da con Estados Unidos, contando con una participación del 15% del comercio exterior estadounidense total y, por ende, siendo su principal socio comercial. En México hay 20 millones de empleos formales. De ellos, 3 millones directos y casi 10 millones indirectos dependen del T-MEC. PIB y empleos nos muestran el impacto real del T-MEC en México. (Antonio Villaraigosa, El Universal, Nación, p. A21)

El Informe Oppenheimer / Las grandes oportunidades de AL

En medio del pesimismo reinante por la actual crisis económica, América Latina tiene una oportunidad de oro para crecer gracias a varias nuevas tendencias mundiales. Pero la gran pregunta es si la región sabrá aprovecharlas, en lugar de distraerse con estupideces.

Incluso si el Congreso no aprueba un paquete económico tan grande, es probable que la economía de Estados Unidos crezca hasta un 4 por ciento el próximo año. Eso daría lugar a más importaciones estadounidenses de América Latina y más remesas familiares de migrantes latinoamericanos a sus países de origen. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 20)

Presupuesto 2021: seis cambios menores

Puede afirmarse que la operación del Paquete Económico del 2021 fue aprobada con cambios menores a la propuesta que presentó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a cargo de Arturo Herrera. Ni siquiera la carátula tuvo un ajuste. El saldo final será de 6.3 billones de pesos, aproximadamente el 23% del PIB, y pese a la impresionante cantidad de reservas, ninguna fue avalada por la mayoría integrada por Morena, PT, PES y PVEM

6) Por último, se dirigieron recursos al fondo para niños migrantes refugiados.

Como ve, es el presupuesto más cuestionado, con 1,100 reservas, pero sin posibilidad de transitar ni un peso fuera del programa presupuestal que ha revisado puntualmente el presidente López Obrador. ¡Presupuesto avalado por la aplanadora! (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)

Remesas, el drama que viene

La cantidad de dinero que los trabajadores migrantes envían a sus hogares disminuirá 14 % en 2021 con respecto a los niveles de 2019, según las últimas estimaciones del Banco Mundial. La razón de esto es sencilla: a medida que siga propagándose ¡a pandemia de covid-19 y continúe agravándose la crisis económica, los migrantes tendrán inmensa capacidad de realizar envíos a sus familiares y a sus lugares de origen. Otros datos del Banco Mundial son:

Se proyecta que los flujos de remesas a los países de ingreso mediano bajo se reduzcan en 7 %, hasta ubicarse en los 508 mil millones de dólares en 2020, y posteriormente sufran una reducción de 7.5 %, llegando a los 470 mil millones de dólares en 2021. Entre los principales factores que influyen en la disminución de las remesas figuran el escaso crecimiento económico y los bajos niveles de empleo en /os países que reciben migrantes, la debilidad de los precios del petróleo y la depreciación, con respecto al dólar estadounidense, de las monedas de los países de origen de las remesas. (Pablo Trejo Pérez, Uno más  Uno, Columna Política, p. 9)

Con singular alegría

Ya allí sentada, vi que empezaban a llegar mujeres de no más de 40 años. Me enteré luego de que todas eran católicas y que pertenecían a un grupo que se llama “Voluntades” y que la conferencia era para recaudar fondos, para ayudar a los migrantes que venían de Centro y Sudamérica. (Gilda Lillian Montaño, Uno más Uno, Política, p. 8)