Que tomando en cuenta que apenas dos días antes Estados Unidos se desistió de los cargos criminales y entregó a México al general Salvador Cienfuegos, a nadie quedó duda quién fue el blanco de las palabras de Luis Cresencio Sandoval, titular de la Defensa, sobre eso de que no hay espacio para desviaciones en la carrera militar, y menos de los dichos de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, por aquello de los prietitos en el arroz, todo durante la conmemoración del inicio de la Revolución.
Que a propósito del general, la especie difundida por la agencia Reuters de que la entrega de Salvador Cienfuegos estuvo condicionada por Estados Unidos al compromiso mexicano de captura y extradición de un importante capo del narcotráfico coincidió ayer con la notificación de la aprehensión, el 13 de noviembre por parte del Ejército y la FGR, de Agustín “N”, Don Guty o El 14, operador directo de El Mencho, jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Que por cierto el canciller Marcelo Ebrard apagó un pequeño fuego que le quiso encender el diputado Gerardo Fernández Noroña cuando lo cuestionó sobre si es cierto que Salvador Cienfuegos volvió a México en un jet privado, a lo que respondió: “fue en un jet de US Marshals, como lo ordenó la jueza en NY”. (Milenio, Opinión, p.2)
El acumulado de problemas y situaciones complejas en la salud, la economía o en la política generan bruma que impide dimensionar resultados de gestión política y diplomática de gran trascendencia. El logro del regreso a territorio nacional del general Cienfuegos por el Presidente y la eficaz gestión del canciller Ebrard con el apoyo del fiscal Gertz Manero no guarda precedente.
El tema fundamental no solo es la jerarquía del ex funcionario y lo que representa para las fuerzas armadas, lo relevante es que la actuación de las autoridades en la lucha contra el enemigo común no puede emprenderse en el marco de la desconfianza y de la acción unilateral de las agencias que participan, acción incontrovertidamente ilegal. Que ocurra así no solo envilece la confianza y la obligada cooperación, sino que afecta los resultados mismos de las indagatorias.
La igualdad jurídica entre los estados es principio fundamental de la convivencia civilizada entre las naciones. Las jerarquías normativas derivan de los ordenamientos propios, nunca de la capacidad de un gobierno para imponerse sobre el otro. No es un criterio que comparten las agencias norteamericanas, pero es lo que hace posible la cooperación. (Liébano Sáenz, Milenio, Opinión, p.2)
Sin duda alguna, el mensaje más esperado fue ayer el que realizó el general Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa.
La llegada a México del general Salvador Cienfuegos reafirma la absoluta confianza que de su inocencia tiene el Ejército mexicano; reafirma la honorabilidad, probidad y dignidad que al general Cienfuegos le caracterizan.
Reafirma la verdadera cara de ciertas voces que aprovecharon esta infamia para seguir denostando al Ejército mexicano en su conjunto.
“El instituto armado jamás ha buscado, ni buscará, protagonismo porque nuestra esencia es servir a la patria. Así pues, es evidente que no anhelamos ningún poder, porque nuestra razón de ser está alejada de pretensiones políticas o de otro tipo”, aseguró el general Sandoval en la ceremonia de los 110 años de la Revolución Mexicana. (Juan Ibarrola, Milenio, Opinión, p.8)
Contra los hechos no valen los alegatos. Y en el caso del arresto del general Salvador Cienfuegos por agentes de la policía antidrogas de Estados Unidos, la tristemente célebre DEA, estos son los hechos. Hechos evidentes, documentados e incontrovertibles.
Desde hace muchos años los gobiernos de Estados Unidos y México establecieron un acuerdo de cooperación en materia de combate y persecución del narcotráfico. Y de pronto, sin aviso previo a su contraparte mexicana, la siniestra DEA, con base en añosos datos, decide capturar a Cienfuegos durante un viaje de éste a territorio estadounidense.
De modo que la agencia gringa incumplió el acuerdo. Y es obvio que no calculó las consecuencias. Acostumbrada la agencia y acostumbrados todos nosotros a la docilidad de muchos gobiernos de América Latina, no era esperable la insumisa respuesta mexicana a la arbitrariedad yanqui.
México protestó y consideró que el incumplimiento del acuerdo implicaba, por cuenta de EU, la ruptura del compromiso. Estaba claro -y está claro- que quien viola un pacto, en los hechos lo está rompiendo. (Miguel Ángel Ferrer, El Sol de México, Opinión, p.11)
EL GENERAL sí tiene quien le escriba los discursos, por lo que el secretario Luis Cresencio Sandoval desechó el texto que originalmente tenía pensado leer en la ceremonia del aniversario de la Revolución. La molestia del alto mando militar fue aplacada con la liberación de Salvador Cienfuegos, por lo que el mensaje del titular de la Sedena se concentró en refrendar lealtades y exaltar el espíritu de cuerpo de las Fuerzas Armadas.
DOS COSAS llamaron la atención en el discurso: la primera, que en medio del caso de su antecesor, advirtió que la carrera militar tiene que darse dentro de la legalidad y que “no admite desviaciones”. La segunda fue que haya aclarado que los soldados y los marinos “no anhelamos ningún poder”. ¿Acaso habría que aclararlo?
SNIF, SNIF, ¿huelen eso? En San Luis Potosí huele a que sí habrá alianza del PAN con otros partidos para postular a Xavier Nava como candidato a la gubernatura. El actual alcalde potosino se registró como precandidato y, más allá de que es el mejor posicionado, en aquellos rumbos se dice que es quien podría armar una coalición que evite un triunfo más de Morena.
EL ESTADO es una de las prioridades del PAN para 2021, por lo que desde ahora hay intensas negociaciones entre los albiazules para amarrar el apoyo a Nava y, sobre todo, evitar ser derrotados no por otro partido, sino por sus propias divisiones. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
La traductora no reconocida de AMLO
En este espacio les hemos dicho que en la Oficina de Presidencia de la República se pierden las cosas y no las hallan. En especial se pierden documentos requeridos vía la Ley de Transparencia, por ejemplo las encuestas de las que habla el Presidente pero que, al solicitar que sean entregadas, en Palacio Nacional responden que no las encuentran. Ahora nos comentan que hace unos días un particular solicitó a Presidencia el nombre, cargo y sueldo de la traductora que asistió al presidente López Obrador en su viaje de julio pasado a Washington, Estados Unidos, para reunirse con Donald Trump. A pesar de que es conocido que se trata de Lilia Rubio —quien lleva varios sexenios, desde Ernesto Zedillo, apoyando a los presidentes mexicanos en la traducción—, Presidencia informó que “no localizaron evidencia documental que atienda el requerimiento del solicitante”. ¿Se avergonzarán de tener a una profesional mujer que sirvió para los gobiernos neoliberales? ¿O es que se burlan de la transparencia?
Premio de consolación a médicos
Se espera que pronto haya humo blanco en el Senado de la República donde todas las bancadas buscan construir un consenso para que sea el personal médico del país –quienes han atendido la emergencia de Covid-19— el que reciba la medalla Belisario Domínguez. Nos cuentan que solo falta definir cómo sería esta entrega, si al sindicato del IMSS, como lo propuso el senador Germán Martínez, o a representantes de las diferentes instituciones de Salud. Algunos se preguntan si el reconocimiento será el punto de partida para anunciar mejores medidas y cuidados para el personal de salud porque no faltará la enfermera, el personal de limpieza de un hospital o el médico que digan: “Muy bonita su medalla, pero ¿cuándo nos dan equipo de protección decente?” (El Universal, Opinión, p.2)
Hoy cumplo un año de volver a la vida. El 21 de noviembre de 2019 tuve un problema de salud que me colocó al borde de la muerte. Un dolor intenso en la espalda me llevó de urgencia al hospital.
Sin saber que lo tenía, a pesar de las revisiones médicas anuales, me estalló un quiste en el riñón derecho y tuvieron que extirparlo. Estuve en coma inducido, me intubaron y pasé veinte días en el hospital, diez de ellos en terapia intensiva. Hubo días que le dijeron a mi esposa y a mis hijos que no sabían si pasaría la noche. Tuve problemas cardíacos y pulmonares. Lo estoy contando, gracias a Dios, a la habilidad de los doctores, de las enfermeras, del personal hospitalario, el inmenso amor de mi familia, el acompañamiento de mis amigos y colegas y la generosidad de mis jefes y la empresa para la que trabajo desde hace 42 años. Estuve semanas en terapias de rehabilitación en las que hasta aprendí a caminar nuevamente, pues había estado mucho tiempo en cama. (Amador Narcia, El Universal, Opinión, p.2)
El temor a un “golpe de Estado” es algo que siempre rondó como un fantasma a los presidentes mexicanos que, aunque sabían que contaban con el Ejército “más institucional y leal de América Latina”, no podían evitar la paranoia de creer que podían ser víctimas de una asonada, sobre todo en sus momentos de crisis, ya fuera inducida por oscuros intereses domésticos o por perversos e injerencistas presiones desde el extranjero. En realidad nunca hubo intentonas reales o movimientos golpistas al interior del Ejército mexicano, al menos no que ameritaran preocupación, pero a pesar de ello el fantasma de un golpe sí salía a relucir en etapas críticas de algunos sexenios, el más reciente cuando la grave crisis de 1995 en donde un cable de una agencia internacional reportó tanquetas militares avanzando por el Zócalo durante la presidencia de Ernesto Zedillo.
Fuera de ese momento, que terminó siendo un bulo mal intencionado, justo cuando se producía el cisma entre el entonces presidente Zedillo y su antecesor Carlos Salinas de Gortari, la única vez que la amenaza golpista ha vuelto a estar presente es en el discurso del presidente López Obrador, quien en su primer año de gobierno dedicó varios mensajes a hablar de la imposibilidad de que hubiera en México un golpe de Estado. En noviembre de 2019, a partir de un discurso del general retirado del Ejército, Carlos Demetrio Gaytán Ochoa, quien habló como orador en un desayuno de militares a principios de ese mes y en presencia del general secretario, Luis Cresencio Sandoval, dijo: “Nos preocupa el México de hoy. Nos sentimos agraviados como mexicanos y ofendidos como soldados”.
Ese mensaje, publicado íntegro en el diario La Jornada, desató tal tamaño de comentarios y especulaciones, por la cercanía del “Culiacanazo” que había ocurrido dos semanas antes y en el que militares de élite fueron obligados a liberar a Ovidio Guzmán, hijo del Chapo Guzmán, durante un operativo para capturarlo en Culiacán, por una orden presidencial, lo que llevó a que el presidente López Obrador diera por esos días un discurso en el que rechazaba la posibilidad de un golpe militar en el país. “No hay condiciones para dar un golpe de Estado en México. No existen esas condiciones, para que no se caiga en esa tentación”, decía entonces el Presidente destacando, como siempre, el discurso de la “lealtad y la disciplina” de las Fuerzas Armadas mexicanas al poder civil. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.5)
¿Qué puede decirse de un país que permite que maten a sus niños, a sus niñas y a sus adolescentes en total impunidad? en cualquier otro sería un escándalo, aquí, lamentablemente, se convierten en una cifra más, en un dato que pasa casi desapercibido pero que representa un grito de la violencia desgarradora y llena de atrocidades que vive México.
De acuerdo con los últimos datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, publicados el día jueves, en lo que va del año, han asesinado a 1027 niñas, niños y adolescentes. Es la cifra más alta desde que se inició el registro, en 2015. Además, de enero a octubre de este año, Causa en Común ha registrado 330 actos en contra de menores que pueden definirse como atrocidades (el trabajo completo sobre atrocidades se puede consultar en https://bit.ly/3pHhrqa ).
Está el asesinato de los niños mazahuas que fueron descuartizados en la Ciudad de México, pero hay muchas otras historias de terror. Por ejemplo, el 2 de septiembre, fueron hallados los cuerpos de dos adolescentes que fueron torturadas y calcinadas en Culiacán, Sinaloa; y el 12 de septiembre, fue hallado el cuerpo de un bebé desmembrado y decapitado en una bolsa en Matamoros, Tamaulipas. (María Elena Morera, El Universal, Opinión, p.12)
La Conferencia del Episcopado Mexicano difundió un comunicado de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en el cual ésta condena y expresa su preocupación por la agresión perpetrada contra un grupo que el miércoles 18 entregaba ayuda humanitaria en la comunidad de Cotzilnam, municipio de Aldama. El ataque –efectuado con armas de alto calibre, por lo que la Diócesis calificó como civiles armados de corte paramilitar– causó heridas a la monja dominica María Isabel Hernández Rea, quien colaboraba en el reparto de alimentos a los desplazados por la violencia armada.
Como remarcó el Obispado de San Cristóbal, y La Jornada ha documentado de manera puntual, el ataque referido es sólo uno de los más recientes episodios del acoso sistemático que grupos paramilitares de Santa Martha, Chenalhó, mantienen contra indígenas tzotziles del vecino Aldama. Esta violencia, que se ha recrudecido de forma acusada en el último año, ya dejó 26 muertos, un número mayor de heridos y 2 mil 36 desplazados forzados internos en un municipio de apenas 5 mil habitantes. (La Jornada, Editorial, p.2)
La solicitud de perdón a España
La solicitud de perdón del gobierno de México al gobierno de España por por la manera injusta en que fueron tratados los pueblos originarios de México durante la invasión extranjera no deja de ser una simulación, pues no se toca ni de lejos la actual invasión territorial que llevan a cabo diversas empresas españolas con la venia de gobiernos pasados y actuales.
De origen español y vasco son tres de las empresas involucradas en el Proyecto Integral Morelos (PIM) que el gobierno federal pretende poner en operaciones en diciembre próximo. Se trata de Abengoa, Elecnor y Enagas, todas favorecidas en los sexenios del panista Felipe Calderón y del priísta Enrique Peña Nieto, quien tuvo como a una de sus predilectas a Abengoa, desde que fue gobernador del estado de México.
Una investigación para el especial Hablan los pueblos, realizada por la periodista Paula Mónaco, da cuenta de la entrada de capitales españoles en esos años, y cita al boletín oficial Pro-México, que informó que en 2017 España era la segunda fuente de inversión extranjera directa en el país, lo cual no sería irregular si no fuera por la cuestionada reputación de las empresas vinculadas al PIM por problemas de evasión de impuestos y por las afectaciones ambientales que dejan a su paso. (Gloria Muñoz Ramírez, La Jornada, Opinión, p.20)
Los derechos humanos son, en sentido amplio, condiciones necesarias para una vida digna.
Hoy, después de su proceso de positivización más relevante en los últimos siglos, cuando en 1948 se dio a conocer la Declaración Universal de Derechos Humanos en el seno de lo que hoy es la Organización de las Naciones Unidas, siguen cada vez más vigentes. Este hecho marcó el inicio de un desarrollo particular en la constitución de los estados, posterior al periodo de la guerra, como garantes de la realización de estos derechos. Y años después como sujetos políticamente obligados a cumplir con lo que se consignó en los instrumentos internacionales en la materia.
A más de 70 años de la declaración, éstos ya han dejado con su paso la conformación de un sistema de derecho internacional, basado en principios y derechos que reconocen la dignidad humana y los derechos de los pueblos. Esta es una versión formal de la historia de los derechos humanos. Sin embargo, por justicia, debemos referenciar las otras historias, que también en estas décadas se entrecruzan con aquella versión, y han aportado al reconocimiento y progresividad de estos derechos. No resulta obvio afirmar que esas otras historias durante estos años están muy ocultas en las versiones oficiales, aunque presentes en las prácticas de los grupos más empobrecidos y desfavorecidos. Me refiero a esas historias nacidas desde y entre las y los condenados de la tierra. (Miguel Concha, La Jornada, Opinión,p.28)
Leí y releí el reportaje “México alcanza 100 mil muertos por la covid: radiografía de un país roto” que tanto irritó al presidente López Obrador. No encontré datos falsos, testimonios sesgados u omisiones deliberadas.
Pero sí una detallada crónica sin concesiones sobre los errores cometidos, la minimización de la pandemia, los pronósticos fallidos, la resistencia a las pruebas y al uso de cubrebocas.
Sin olvidar el “baile de datos”, las hospitalizaciones tardías, la altísima letalidad en el personal sanitario, historias estrujantes de contagiados y los escasos apoyos para enfrentar la crisis económica derivada de la pandemia.
La falta de argumentos para rebatir la realidad descrita por El País frente a la pandemia llevó al Presidente a valerse de un ofensivo texto hacia los españoles, que leyó en Facebook, pero que, dijo, le gustó mucho.
No lo leyó él directamente “por la investidura”, pero igual ordenó que lo pusieran en la pantalla que cotidianamente utiliza en la mañanera para visualizar sus “otros datos” para que el vocero, Jesús Ramírez, lo hiciera. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
Apoyos reales. En las oficinas de Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la CDMX, se preparan para apoyar a más de seis mil micro y pequeños comerciantes, quienes por primera vez serán habilitados para recibir los vales que el gobierno capitalino otorga a sus trabajadores a fin de año. Los vales, que en su conjunto tienen un valor de 3,600 millones de pesos, antes sólo se podían canjear en cadenas de autoservicio. Se busca replicar el programa Mercomuna, puesto en marcha por las alcaldías, para que dichos comercios reciban los vales que se otorgaron a 520 mil familias de los padrones de Liconsa. La experiencia en dichas alcaldías fue positiva, pues se genera una inmediata reactivación económica, en todos los niveles. Decisión oportuna y afortunada. Sigan así.
Capacidad. Francisco García Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas, señaló que “en el 2021 no se contempla aumentar impuestos ni crear nuevos, como parte de la estrategia de apoyo a las familias durante la crisis sanitaria”. Detalló la ruta que seguirá la entidad para hacer frente a los recortes presupuestales de la federación para minimizar los efectos negativos que se derivan de esta acción. “En el Presupuesto de Egresos 2021 de Tamaulipas no se contempla crear nuevos impuestos o incrementar los existentes, a fin de apoyar la economía familiar”, reiteró. Bien hecho. De los diez mandatarios que integran la Alianza Federalista, es el primero que aporta un plan B ante la imposibilidad de que la federación les otorgue más recursos. Hay quienes sí pueden solos.
Transparencia sin igual. La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, aseguró que el presidente López Obrador ha fortalecido el compromiso con la rendición de cuentas. Prueba de ello ha sido la información del manejo de la pandemia. La funcionaria clausuró la Semana Nacional de Transparencia organizada por el Inai, en donde destacó que la transparencia, el acceso a la información y la protección de datos personales, son características de las democracias. “Tenemos un claro ejemplo de la importancia que nuestro presidente le ha dado al derecho a la información, pues su instrucción fue la de mantener informado al pueblo de México sobre la pandemia”, aseguró. El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha informado día a día todos los detalles. ¿Qué más quieren? (Excélsior, Opinión, p.11)
Resulta inevitable seguir hablando de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, a pesar de que hace dos semanas se anunció que Joe Biden reunió más de los 270 votos del Colegio Electoral requeridos para proyectarse como el presidente estadunidense número 46 y aún están por resolverse las impugnaciones que exige Donald Trump.
El todavía inquilino de la Casa Blanca, meses antes de la elección, había amenazado con no reconocer la validez del proceso electoral si ésta, evidentemente, no le favorecía, y lo está cumpliendo. La constante desde que ocurrió la elección a la fecha ha sido denostar, sin pruebas, que la votación fue amañada en su contra y mantiene un férreo discurso de rechazo al resultado, y tuiteando aclara: “¡No concedo NADA! Tenemos un largo camino por recorrer”.
Será interesante ver su estrategia en defensa de lo que él considera su triunfo, una vez que todos los estados certifiquen sus resultados electorales en próximas semanas, o cuando el Colegio Electoral elija formalmente al próximo presidente el 14 de diciembre, y el resultado no le favorezca. (Fernando Aguirre, Excélsior, Opinión, p.13)
Por donde se vea, no hay duda de que el caso que se le siguió al general Salvador Cienfuegos, quien fuera secretario de la Defensa en el sexenio de Enrique Peña Nieto, arrestado por las autoridades estadunidenses el pasado 15 de octubre en el aeropuerto de Los Ángeles, acusado de narcotráfico y lavado de dinero, y liberado tres semanas después, es un fiasco de la Agencia para el Control de Drogas (DEA) y el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Existen dos posibles escenarios. En ambos, las autoridades estadunidenses salen mal paradas.
En el primero, el gobierno de aquel país, a través de las agencias de seguridad —principalmente la DEA—, tenía elementos suficientes y pruebas contundentes para arrestar al general Cienfuegos cuando pisara el territorio de Estados Unidos. No había duda de que dicho funcionario había cooperado con una o más organizaciones criminales a través de su BlackBerry”. Incluso, como se difundió a nivel mundial después de su arresto, tenía como alias El Padrino.
El presidente López Obrador no tardó en usar ese hecho como bandera contra la “corrupción” que existía en sexenios anteriores y anunció una cacería de brujas en las filas de los —ahora muy poderosos— militares para separar de sus cargos —como lo hizo con Genaro García Luna— a cualquier excolaborador del presunto delincuente. (Ricardo Alexander Márquez, Excélsior, Opinión, p.15)