El 2020 será recordado como uno de los peores años que haya tenido la comunidad migrante en la historia. Por el alto nivel de contagios y decesos del Covid-19 y por su repercusión económica de la que no salimos, al tener frenadas o restringidas las principales actividades laborales que realizan nuestros paisanos, con los consecuentes despidos masivos.
Pero no todo fue tan malo, dado que recientemente un juez federal, resolvió sobre la legalidad y restauración del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, en donde una gran mayoría de beneficiarios son mexicanos. (Jorge Islas, El Universal, Opinión, p. A13)
No hay asunto más trascendente para el país que la pobreza que caracteriza al sur y que impacta a todo el resto de la vida nacional. Ahí se concentran vastos recursos naturales y humanos que no pueden dar lo mejor de sí mismos; de ahí nace mucha de la migración histórica hacia Estados Unidos; y de ahí surge buena parte del resentimiento que caracteriza a la política mexicana. No cabe ni la menor duda que crear condiciones para el desarrollo del sur del país constituye una prioridad nacional no sólo por razones de elemental justicia, sino también porque un acelerado crecimiento económico en esa región redundaría en amplios beneficios, y más en el contexto de la actual recesión. La paradoja es que una exitosa estrategia para esa región también constituiría una fuente de certidumbre y, por lo tanto, de desarrollo, para todos los mexicanos. (Luis Rubio, Reforma, Opinión, p.11)
La Iniciativa Mérida, firmada durante la administración de Felipe Calderón, permitió al gobierno con sede en Washington asediar, influir, penetrar o de plano capturar muchas instancias cruciales en ámbitos de la seguridad nacional, la pública y la procuración de justicia, como planeación, presupuesto, doctrina, metodologías, capacitación, equipamiento, legislación, migración, manejo de fronteras, aduanas y gestión del tráfico aéreo.
Desde mi punto de vista, el citado concepto pretende justificar una visión, en la cual, lo que ocurre en territorio mexicano forma parte de los asuntos domésticos de EU. Intermestic es el nuevo rostro del intervencionismo estadunidense: un término que concibe muchos de los ámbitos pertenecientes a la soberanía mexicana, como asuntos que deben abordarse por instancias binacionales o mediante una cooperación intensa, como ha ocurrido con las políticas migratorias, la seguridad en los aeropuertos, la inspección de mercancías del T-MEC, la apertura de sectores productivos durante la pandemia, las reglas de inversión, la certificación de los métodos empleados en las prisiones y la presencia en territorio mexicano de agentes estadunidenses de inteligencia. (Alberto Betancourt Posada, La Jornada, Política, p. 13)
Cierre de filas hicieron las bancadas del Senado en torno a la reforma a la Ley del Banco de México, recién aprobada. Morena, PAN, PRI, PRD, PES y PVEM defendieron la legislación avalada a propuesta del líder morenista, Ricardo Monreal, sobre todo para que no se deprecie el dinero que reciben miles de familias mexicanas por parte de sus parientes en el extranjero. (Sacapuntas, El Heraldo de México, LA 2, p. 2)
Con estas adecuaciones, los legisladores parece que trabajan para empresas de envío de remesas como MoneyGram, Elektra o el crimen organizado. La iniciativa propone que los dólares que no puedan ser repatriados se incorporen a las reservas internacionales del Banco exponiéndolo a ser sancionado por las autoridades extranjeras y trastocando su leitmotiv: fortalecer el poder adquisitivo de nuestra moneda. (Alejandro Echegaray, El Heraldo de México, País, p. 7)
Las transferencias electrónicas son la vía más barata, rápida y segura para mover dinero entre ambos países. Si se trata de apoyar a los paisanos que aún traen billetes, lo que debemos hacer es facilitar la bancarización de quienes reciben remesas. Siempre es mejor precio el interbancario que el de ventanilla. (Carlos Elizondo Mayer-Serra, Reforma, Opinión, p. 11)