Opinión Migración 141220

Banxico una gran imagen de manejo y transparencia en riesgo

Lo que vivimos la semana pasada cuando el Senado aprobó la Ley Banxico, que obliga a “nuestro” Banco Central a adquirir los dólares captados por la banca que no puedan repatriarse a los Estados Unidos, no tiene “nombre”.

Dichas compras de dólares corren el riesgo de abrir el Sistema Financiero Mexicano al ingreso de cantidades importantes de flujos de efectivo de muchas actividades que incluyen la “ilícitas”.

Cuando algunos senadores, banqueros-empresarios y funcionarios públicos argumentan que se busca beneficiar a las familias de los migrantes que reciben remesas para que encuentren condiciones adecuadas en el tipo de cambio, bien podrían voltear a ver y en su caso, el limitar estas operaciones a un Tipo de Cambio de mayoreo o menudeo bancario.

Senadores, por qué no voltear y ver a empresas como Xoom, Western Unión, Cloud Transfer, Pagaphone, entre otras, que llegan a cobrar hasta un 2 ó 3% de comisión y/o gastos de envío y que representan tasas de interés del 24 ó 36% anual. Algunos Bancos en México tienen acuerdos con estas empresas. Cuando se habla de remesas, del total de remesas familiares registradas, el 1% en promedio, representan “remesas en efectivo”. Si se llegaran a registrar por ejemplo 3,000 millones de remesas en un mes, el 1% representa 30 millones de dólares, alrededor de 360 millones de dólares al año. Eso no sería un problema para la Banca en México, no lo usen de “pretexto”. (Alfredo Huerta Chabolla, 24 horas, Negocios, p.17)

Ley de Seguridad y soberanía nacional

La molestia del gobierno estadunidense ante las modificaciones propuestas a la Ley de Seguridad Nacional de nuestro país para regular la presencia y la actuación de los agentes de dependencias estadunidenses en territorio nacional se expresó en la suspensión, por tiempo indefinido, de una reunión que debió realizarse a principios de este mes entre dependencias de seguridad y combate a la delincuencia de ambos países. Por el lado de Washington, deberían participar en el encuentro la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), la Agencia para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) y la Oficina Federal de Investigación (FBI).

Es de destacar que la detención en California del general Salvador Cienfuegos, ex secretario de la Defensa, puso en evidencia que agentes del gobierno del país vecino realizaron en nuestro territorio labores de espionaje sobre funcionarios mexicanos en activo, una práctica inadmisible que llevó al presidente Andrés Manuel López Obrador a proponer una reforma a la Ley de Seguridad, con el fin de que las autoridades nacionales ejerzan una fiscalización más rigurosa de las actividades de agentes de gobiernos extranjeros –no sólo estadunidenses– en México.

Tal reacción parece ser una defensa sin fundamento visible de la opacidad, la discrecionalidad y hasta la ilegalidad con la que los agentes de diversas dependencias de inteligencia y combate al crimen del país vecino han operado en México por décadas. Esa situación, a todas luces anómala y contraria a la soberanía nacional, se agudizó a raíz de la firma de la Iniciativa Mérida, un instrumento bilateral que facilitó una gravísima abdicación del Estado mexicano a facultades exclusivas en materia de inteligencia, migración y procuración de justicia, y al amparo del cual se llevó a cabo un inadmisible y peligroso despliegue en México de policías estadunidenses de diversas instituciones. Así, en el contexto de la contraproducente guerra contra la delincuencia decretada por Felipe Calderón, se cometió el asesinato de agentes de la DEA en territorio nacional y de atentados contra funcionarios de Washington destacados en nuestro país. (La Jornada, Editorial, p.2)

AMLO y los agentes extranjeros

Apartir de una iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador, el pasado 9 de diciembre el Senado aprobó una serie de reformas a la Ley de Seguridad Nacional sobre los llamados agentes extranjeros. Entre los aspectos principales de la reforma se asienta que los agentes foráneos podrán ser autorizados para internarse de manera temporal en el país para el intercambio de información con las autoridades correspondientes; carecerán de inmunidad diplomática y tendrán prohibido realizar detenciones o cualquier acción que ponga en riesgo su integridad.

La reforma busca dotar a México de un marco legal claro en su cooperación con otros países en materia de seguridad y hacer efectivo el principio de reciprocidad en esas relaciones. Un segundo paso sería eliminar la tóxica cooperación de la Iniciativa Mérida, suscrita en 2007 por George W. Bush y Felipe Calderón, diseñada en función de la agenda de seguridad de Wa­s­hington y no de las prioridades nacionales de México. Calderón cedió soberanía en áreas estratégicas que tenían que ver con la inteligencia y la seguridad nacional, en tanto Bush logró colocar la relación con México en la óptica de su política militarista, incluido el control y adoctrinamiento policial y castrense de sus contrapartes locales. (Carlos Fazio, La Jornada, Opinión, p.23)

Reporte económico

La crisis le sienta bien es una buena forma de definir la sustancial mejoría de casi todos los indicadores externos de la economía en el período enero-septiembre de este año. La Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos dejó atrás su deficiente crónico y registró en el periodo un superávit de 12 mil 909 millones de dólares, que con un remanente positivo de 691 millones en Errores y omisiones, pudo financiar un incremento de 13 mil 174 m en los Activos Internacionales, una salida neta de recursos mexicanos al exterior (activos), de 403 m, y un déficit de -23 millones en la Cuenta de Capital (Gráfico 1).

La salida neta de capitales mexicanos al exterior (salida – repatriaciones) se disparó en el perIodo a 28 mil 320 millones de dólares, muy cerca de los 30 mil 280 mdd enviados vía remesas por los migrantes a sus familias. De este capital expatriado muy poco se justifica, ya que incluso en la inversión directa (productiva) (7 mil 180 mdd) sus utilidades rara vez regresan al país (Gráfico 6), y mucho menos las inversiones financieras (21 mil 141 mdd) cuya salida es en gran parte especulación cambiaria. Inadmisible situación para un país ávido de estabilidad monetario/cambiaria y de inversiones productivas para el crecimiento económico y el empleo. (David Márquez Ayala, La Jornada, Economía, p.28)

Balance 2020: Seguridad Pública

Hagamos un balance del 2020 en seguridad pública. Iniciamos con el balance positivo.

Baja en delitos. La incidencia delictiva bajó en delitos como secuestro, robo a casa-habitación, transporte público, robo de vehículos, transeúntes y a transportistas; extorsión y violación. Sin embargo, las razones son una menor denuncia de los delitos por la pandemia y la reducción de las actividades normales.

Veamos temas que dejan claroscuros o balance neutro.

Cooperación con EU. Aumento de la tensión por acciones controvertidas de la DEA y propuesta de reforma a la ley de Seguridad Nacional para acotar discrecionalidad de operación de agentes de inteligencia de EU en México. La pandemia desvió la presión sobre el tráfico de opioides. Bien recibida en Washington la reforma para el control militar de puertos y fronteras, así como el control de flujos migratorios irregulares desde Centroamérica. (Gerardo Rodríguez, El Heraldo de México, País, p.10)

La política que no funciona

El término “hispano” fue creado en Estados Unidos para el censo de los años 70 para distinguir a los migrantes provenientes de México y el Caribe. Activistas, políticos y medios fomentaron esta distinción, pues sabían que al agrupar en una sola categoría a los cubanos de Florida; los puertorriqueños de Nueva York; los salvadoreños de Washington, D.C. y los mexicanos del sur, llamarían la atención del gobierno federal. La denominación se traduciría en posibles ganancias políticas, económicas y culturales.

“Hispano” y “latino” son términos casi intercambiables, pero abarcan a una comunidad amorfa, que incluye inmigrantes blancos de Europa, descendientes de africanos y nativos mesoamericanos, así como a inmigrantes nuevos o familias multigeneracionales.

La realidad es que los puertorriqueños pueden no tener mucho en común con los mexicanos, quienes a su vez pueden ver a los cubanos tan distantes de ellos como a los brasileños. Las elecciones de noviembre pasado demostraron que, pese a su diversidad, los hispanoamericanos si tienen una cosa crucial en común: su americanidad.

Se tiende a exagerar la importancia de la inmigración para los votantes latinos. Los datos de 2017 muestran que 67 por ciento nació en los Estados Unidos, y casi la mitad ha estado en el país por más de 21 años, lo que podría explicar por qué la reforma migratoria ocupa un lugar bajo entre sus prioridades. Su importancia crece en la medida en que la experiencia migratoria es más cercana en el tiempo. (Mariana Campero, El Heraldo de México, Opinión, p.30)

¿Es difícil regular?

La modificación a la reglamentación de Banxico para que pueda absorber los dólares en efectivo sobrantes está generando una alarma por un supuesto lavado de dinero. Más allá de la realidad, obviamente en cualquier cambio se tienen que regular y atajar cualquier espacio de debilidad que se genere, pero también se deben cambiar las cosas cuando en el status quo existen privilegios que no deben permanecer; hoy lo que sucede es que los dólares siguen entrando a México, pero sólo se depositan en un par de bancos extranjeros y a ellos evidentemente no les debe parecer está modificación. Ahora bien, si los dólares los generan los mexicanos deberían, entonces, ser recursos que generen riqueza en y para los mexicanos. Así pues, que Banxico rescate dichos dólares va en esa misma línea, por lo que no tendría por qué quedarse sólo en la banca privada, que además no es garantía de que ahí no exista lavado de dinero. ¿Cuántos casos conocemos de banca privada involucrada en lavado? Más bien pareciera, en este caso, que se está protegiendo un oligopolio donde no quieren que se meta el gobierno. Y a todo esto, ¿ya consultaron a los migrantes? Es verdad que debemos generar la normatividad necesaria para que no haya desvíos o falta de controles, pero ¿a poco alguien podría garantizar que hoy existen esos controles? No está claro por qué el gobernador de Banxico no está de acuerdo con eso y prefiere que los bancos privados hagan el trabajo que él debería hacer; suena por lo menos raro que una institución de la fortaleza de nuestro Banxico no pueda garantizar mucho mejor que la banca privada (ABM) el buen uso y el mejor control del origen y destino del dinero de nuestros connacionales. ¿Hay gato encerrado? (Lourdes Mendoza, El Financiero, Nacional Política y Sociedad, p.47)

El control de cambios inverso y los traspiés legislativos

Existe una gran preocupación por la iniciativa de Ley, ya aprobada por el Senado, que obliga al Banco de México a adquirir los dólares en efectivo excedentes en el mercado nacional e incorporarlos a las reservas internacionales. De entrada le digo que es una verdadera vergüenza que el Senado haya aprobado esta Ley.

Lo que deja ver esta Ley y otras iniciativas como la que plantea la eliminación radical del outsourcing, la de ponerle topes a las comisiones de las Afores y a las comisiones de los servicios bancarios o a las tasas de interés, dejan ver una triste, enorme y muy peligrosa ignorancia de los legisladores. Poner precios máximos o controlados a cualquier actividad o mercado, lo único que genera es que los participantes fijen su precio de venta en el máximo, y que se elimine de tajo la competencia; los agentes económicos pierden el incentivo a otorgar buen servicio o calidad, y luego se da el desabasto. Y los que pierden más, como siempre, son “primero los más pobres”, pero pierde el conjunto de la economía en competitividad y en desarrollo.

Más del 96% de todas las transacciones de divisas se realiza dentro del sistema bancario. El 99% de las remesas se realiza por transferencias dentro del sistema bancario. Solo los dólares de turistas, las remesas de trabajadores que vienen de regreso y el dinero del contrabando y del crimen organizado se mueve en efectivo, fuera del sistema bancario. Cuando sobra efectivo hay instituciones que se especializan en realizar la repatriación de dólares.

El banco central es normalmente el prestamista de última estancia. Darle el papel de comprador último de dinero en efectivo es condenarlo a fungir como la ventanilla receptora del efectivo del crimen organizado. Ya me estoy imaginando módulos de Banxico en las sucursales de Elektra, o al lado de las ventanillas receptoras de remesas de las agencias especializadas. Incorporar estos billetes a las reservas internacionales es exponer al banco central a que le congelen sus cuentas de inversiones internacionales con otros bancos que tienen estrictos controles de PLD. Imagine que hoy amanecemos con la noticia de que la Reserva Federal de Nueva York decidió congelar la mitad de las reservas internacionales de México por estar contaminadas de dinero sucio. (Ernesto O’ Farrill, El Financiero, Economía p.8)

Escapar de Venezuela

Durante el fin de semana, en las costas de Venezuela aparecieron los cuerpos de 14 personas que habían perdido la vida en el mar cuando intentaban llegar en una lancha a Trinidad y Tobago. Las imágenes son desoladoras, pero relatan de cuerpo entero a un régimen en el que ningún discurso puede ocultar la tragedia humana que ha costado la negativa del chavismo a soltar el poder, bajo ninguna circunstancia, y cómo sus habitantes prefieren marriesgar la vida para huir, antes que permanecer en Venezuela.

A diferencia de los venezolanos que están más cerca de las fronteras por tierra con Colombia o Brasil, para quienes se encuentran de cara al océano Atlántico, las vías de escape son limitadas. Por ello, la isla de Trinidad y Tobago, que se encuentra a unos 100 kilómetros de la comunidad de Güira, al noreste de Venezuela, se ha convertido en una de las opciones de escape. Sin embargo, la pequeña isla en la que hay menos de 2 millones de habitantes ha implementado duras políticas migratorias para evitar la llegada masiva de refugiados. Tan sólo hace un par de semanas, 16 niños venezolanos, quienes también habían llegado ilegalmente por lancha, fueron lanzados al mar por el gobierno isleño, en donde estuvieron perdidos por 48 horas hasta que aparecieron de vuelta en Venezuela.

De acuerdo con la Plataforma de Coordinación para Refugiados y Migrantes de Venezuela —que es una iniciativa de la Agencia de la ONU para los Refugiados y la Organización Internacional para las Migraciones para tratar de mantener una cifra estimada de los venezolanos que han tenido que escapar de su país a partir de la información de las naciones a las que llegan—, hasta noviembre de 2020 se tenían identificados a 5,448,441 venezolanos migrantes, refugiados y solicitantes de asilo que habían salido de Venezuela. El último censo, hecho en 2011, contó a poco más de 27 millones de habitantes. Esto significa que cerca de 20 por ciento de la población venezolana ha tenido que huir del régimen. (Leonardo Núñez González, La Razón, Mundo, p.19)

Por los caminos de Oaxaca

Santiago Nejapilla, una comunidad indígena de solo 200 habitantes, es uno de los 570 municipios de Oaxaca. La mayoría de su población migró el siglo pasado al Valle de México en busca de empleo, sobre todo a las textileras de Naucalpan. Es uno de los muchos pueblos despoblados que tiene ese estado, uno de los de mayor migración en México.

Los oaxaqueños están entre los principales migrantes del país, no solo hacia Estados Unidos, sino también dentro de México. Por eso se encuentra a los mixtecos o a los mixes trabajando en los campos del valle de San Quintín, en Baja California —para la cosecha de la uva—, o a los campos agrícolas de Sinaloa, a trabajar en el cultivo de tomate, chile, fresas y berenjenas.

En Nejapilla se inauguró este fin de semana un camino pavimentado construido por sus propios habitantes, con recursos del programa de Caminos rurales y bajo los principios del tequio, esa forma de organización indígena que aún sobrevive y beneficia y obliga a la comunidad a participar en trabajos colectivos. Con autonomía de decisión, pero asesorados por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. (Héctor Zamarrón, Milenio, Poítica, p.12)

Bitácora del director / El (otro) error de diciembre

Con su reforma a la Ley del Banco de México, el miércoles pasado, el Senado de la República pasó por alto dos principios que el presidente Andrés Manuel López Obrador impulsó en su campaña: no afectar la autonomía del banco central y separar al poder político del poder económico.

Una desusada convergencia de legisladores del oficialismo y la oposición sacaron adelante la iniciativa para obligar al Banxico a adquirir los dólares en efectivo que no puedan ser colocados en la economía y a incorporarlos a sus reservas internacionales.

Asimismo, explicaron que el propósito formal de la propuesta —apoyar a los migrantes y al sector turístico a poder disponer de sus ganancias en moneda estadunidense— parte de supuestos falsos pues, en lo que va de este año, la banca privada nacional se había quedado con sólo dos por ciento de los dólares en efectivo que habían ingresado en el país, y menos de uno por ciento de los que ganan los migrantes llegan en forma de billetes o monedas. (Pascal Beltrán Del Río, Excélsior, Nacional, p.2)

Remesas, reservas y riesgos

Gran polémica se generó la semana pasada después de que el Senado de la República aprobó reformas a la Ley del Banco de México. Los cambios votados en la Cámara alta obligarían a que el Banxico adquiera los excedentes en moneda extranjera que las instituciones financieras nacionales no puedan repatriar hacia su país de origen. Las reacciones en contra de la legislación aprobada no se hicieron esperar. El Banxico, la Asociación de Bancos de México (ABM) y especialistas manifestaron su preocupación porque lo aprobado permita que ingresen recursos de procedencia ilícita al sistema financiero, utilizando para ello, como ventanilla principal, al banco central.

La preocupación se hizo sentir también en Estados Unidos. Llamó la atención que incluso el fiscal general, William P. Barr, fijó su posición en un comunicado público, mediante el cual dijo: “El Departamento de Justicia está comprometido a continuar trabajando con el Gobierno de México, en el combate a la delincuencia transnacional… no obstante, nos preocupa la legislación que hoy se encuentra a revisión en el Congreso mexicano, la cual tendría como resultado hacer la cooperación entre ambos países mucho más difícil… Aprobar estas modificaciones legales solamente beneficiaría a las organizaciones criminales transnacionales y violentas, así como a otros delincuentes que actualmente combatimos de manera conjunta”.

Los senadores han explicado que el propósito de la nueva legislación es ayudar a las familias migrantes o de trabajadores del sector turístico que reciben pagos en billetes y monedas extranjeras y que, en ocasiones, no tienen la oportunidad de que las instituciones nacionales se las compren. Esta situación, han dicho, se traduce en que tengan que venderlos en el mercado negro a un precio mucho menor y, por ende, tengan fuertes pérdidas. Por esta razón, las reformas permitirán que el dinero metálico —billetes y monedas—, que no pueda ser repatriado, sea comprado por el Banxico. (Armando Ríos Piter, Excélsior, Nacional, p.17)

¿Ley Lamebotas?

si se detectan billetes provenientes del narcotráfico. Minaría la autonomía del banco central que este gobierno prometió salvaguardar, afectando la reputación global del país y su ya mermada capacidad de atraer la inversión. Podría ser el preámbulo para reformas futuras que busquen obtener control gubernamental sobre las reservas, y financiar boquetes presupuestales que crecen.

El argumento utilizado por la mayoría morenista para hacerle los mandados al mandamás es espurio. Es falso que así se protege el dinero recibido por las remesas, ya que el 99% entra al sistema financiero por vía electrónica. Es falso que así se protege a los migrantes y sus recursos. Lo cierto es a quién se le dedica la reforma y quiénes serían sus beneficiarios: bancos que se niegan o no pueden tener corresponsales para repatriar o transferir monedas extranjeras. Es el caso de Banco Azteca, cuyo banco corresponsal en Estados Unidos -Lone Star- fue acusado de violar las leyes de lavado de dinero, y multado por ello. Es el caso de Banco Azteca, que movió “cientos de millones de dólares en efectivo en sospechosos cargamentos que llegaron al sistema financiero estadounidense”, según las autoridades allá. Como uno de los peces tiene problemas, el gobierno parece estar dispuesto a ensuciar toda la pecera para ayudarlo. (Denise Dresser, Reforma, Opinión, p.14)

¿Cuál es la prisa?

Hay muchas cosas extrañas en la aprobación del Senado a los cambios a la ley del Banco de México. Destacadamente, la prisa que tienen sus impulsores —el morenista Alejandro Armenta le dijo al Padre del Análisis Superior que quería que estuviera vigente para la llegada de migrantes— y las nulas ganas de los legisladores de analizar el tema. Como ha demostrado Banxico con documentos, más tardaron en entregar sus opiniones a los senadores del partido en el gobierno que ellos en ignorarlos.

La reunión que hizo pública en redes sociales Armenta con el gobernador del instituto central sólo sirvió para que el senador fingiera, o algo así, que había accedido al diálogo.

advirtiendo de los peligros. Ramírez Cuéllar: “la reforma a la ley de Banxico no responde a ninguna urgencia nacional. Falso que ayude a las familias de migrantes. Sólo apoya a bancos que se niegan o no pueden tener corresponsales para repatriar o transferir monedas extranjeras… Debemos continuar la lucha por separar las instituciones públicas del poder del dinero privado”. El subgobernador Jonathan Heath: “Son bastantes los argumentos en contra de las reformas a la ley del Banco de México. Uno de los más importantes es que no se vale reformar una ley para favorecer a una sola empresa que, además, tiene antecedentes negativos con la SEC de Estados Unidos”. (David Páramo, Excélsior, Dinero, p.3)