Opinión Migración 211220

EU y México: migración ayudar a Centroamérica

Más allá de las incidencias diarias de una complicada relación bilateral, donde la confianza mutua parece un recurso en descenso, México y Estados Unidos deben enfrentar juntos el problema migratorio.

Y no será fácil, porque es un problema que incluye factores económicos, políticos, sociales y de medio ambiente que impactan sobre todo a la región centroamericana y partes de México.

Lo cierto es que la combinación de problemas regionales obliga a que los gobiernos de México y EU colaboren para enfrentar el problema, especialmente en el llamado Triángulo Norte de Centroamérica, y paliar en lo posible situaciones que pueden llevar a la migración de mexicanos.

Pero eso exige una comunicación constante y fluida entre el ya inminente gobierno de Joe Biden, en EU, y el de Andrés Manuel López Obrador, en México.

La situación postelectoral en Estados Unidos, que oficialmente al menos explica la renuencia del mexicano en reconocer la victoria de Biden, demoró lo que debe ser una conversación en busca de acuerdos y soluciones más allá de pedir y lograr el uso de la Guardia Nacional para evitar el paso de migrantes y refugiados centroamericanos por territorio mexicano.

El intercambio comenzó oficialmente esta semana, con el inicio formal de contactos entre Biden y López Obrador. Los vínculos entre especialistas de ambos países son de larga data y no se han interrumpido, pero la participación formal de quienes toman las decisiones tiene una enorme importancia.

Está pendiente, sobre todo, el espinoso problema de los migrantes, mayormente centroamericanos, que ahora esperan en territorio mexicano, en condiciones frecuentemente miserables, la posibilidad de audiencias de asilo en EU.

Esa será una parte importante de las conversaciones, ante las frecuentes quejas sobre violaciones a derechos humanos de los migrantes o sus condiciones de vida en México, convertido en el principal aliado estadounidense para frenar las “caravanas” de peticionarios de asilo.

“Biden no tendrá una serie de opciones fáciles, pero creo que intentará enhebrar la aguja entre un enfoque más humanitario y la necesidad de evitar sentirse abrumado”, dijo Earl Wayne, el exembajador estadounidense en México, citado por The Washington Post.

Pero el hecho es también que el cambio de actitud del gobierno de EU es un factor de aliento para los peticionarios de asilo y un problema para el gobierno mexicano, que de casi proclamar una política de bienvenida pasó a poner controles desconocidos hasta 2019 en la frontera sur.

Con todo, hay también preocupación sobre el posible incremento de migrantes mexicanos, empujados también por causas económicas empeoradas por la pandemia, aunque hasta ahora sólo hay datos estadísticos aislados sobre el aumento de arrestos en la frontera.

La situación socio-económica en la región méxico-centroamericana hace indispensable la colaboración entre los dos países. Y ya no admite demoras. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 23)

Todos somos migrantes

La semana pasada se conmemoró el Día Internacional del Migrante. En el PRI nacional celebramos un acto en el que el presidente Alejandro Moreno Cárdenas tomó protesta a los Secretarios de Asuntos Migratorios de todo el país y reconoció el trabajo de quienes han contribuido a visibilizar el fenómeno migratorio.

La frontera entre México y Estados Unidos constituye el principal corredor migratorio del mundo, ya que es utilizada por más de 60 millones de personas al año. Convirtiéndonos en el segundo país con mayor población migrante con 12 millones de mexicanos en el extranjero.

Las personas migrantes están expuestas a discriminación, racismo, extorsión, abuso sexual y trata de personas, entre otras conductas que ponen en peligro su vida, su integridad y el acceso a sus derechos.

En este año, pese a que la pandemia causó estragos económicos y muchos de los sectores productivos se han estancado en Estados Unidos, las remesas alcanzaron un máximo histórico de 39 mil millones de dólares, lo que nos muestra que ante el panorama que vive México, la solidaridad de nuestros migrantes ha permitido asegurar a sus familias un ingreso para salir adelante y en plena pandemia han sido fundamentales para sostener la capacidad productiva del vecino país.

Las contribuciones de las personas migrantes a nuestro país deben ser correspondidas con políticas públicas que se sumen a resolver los problemas que enfrentan, indispensable la cooperación bilateral para garantizar sus derechos humanos y mecanismos que garanticen su derecho al voto para todos los cargos de elección popular.

En el PRI Nacional reconocemos el trabajo de las personas migrantes y en las recientes reformas a nuestros estatutos fortalecimos las atribuciones de la Secretaría de Asuntos Migratorios, para hacer nuestra la agenda de nuestros hermanos migrantes para llevar sus causas a la cámara federal.

El premio Nobel Elie Wiesel, quien sobrevivió a los horrores del Holocausto en su juventud, dijo que “ningún ser humano es ilegal”. No hay mayor muro o frontera que lo que tenemos en nuestra mente, ojalá algún día existan las condiciones suficientes para que ninguna persona deba abandonar su tierra y a su familia pero que, cuando decida hacerla, todas las naciones del mundo asuman que migrar es un derecho. (Carolina Viggiano, El Sol de México, Análisis, p. 12)

  • El complejo tema migratorio

Nos hacen ver lo importante que resulta que, en los primeros acercamientos entre los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden uno de los temas centrales haya sido el de la migración. En un primer momento con una aparente confluencia en la idea de atender las causas para aminorarlo. Sin embargo, hay varios temas que deben atenderse en el corto plazo, sobre todo, cuando algunos indicadores de flujos migratorios muestran que éstos se encuentran al alza. Uno de ellos, nos comentan, es el de las detenciones que realizan agentes de EU, una vez que migrantes cruzan de manera ilegal. Esta medición, nos recuerdan, se usó como indicador central cuando el gobierno de Trump presionó a México para contener los flujos que vienen de Centroamérica. ¿Será que seguirán con la misma visón en el nuevo gobierno de EU? (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

“…Ya vamos saliendo…”

Por otra parte Biden le ha regalado una carta triunfal al presidente de México. Ha compartido su visión de atacar las causas de la migración, para lograr el arraigo centroamericano de quienes ahora abandonan sus tierras de origen.

Esa es, sin embargo, y a pesar de todas las buenas intenciones de  carta navideña, una hermosa fantasía. La miseria centroamericana, la violencia, el desgarramiento social, el subdesarrollo, la ignorancia–  no son,  algo superable (como tampoco aquí) ni siquiera en los próximos cien años.

Mucho menos si la ayuda consiste en mandar a esa zona párvulos arbolitos cuyo crecimiento y a aprovechamiento es cosa de veremos  y 30 millones de dólares por país.

El nuevo enfoque migratorio suena bien como una idea de arranque para las nuevas relaciones. Es la necesaria actitud para contrastar al nuevo gobierno del anterior, aunque sólo sea en el discurso; pero no olvidemos la ferocidad expulsora del gobierno de Barack Obama hacia los migrantes y los abundantes volúmenes de la deportación de aquellos años. Incluso menor a las registradas durante la alharaca trumpista.

Si Trump proponía un muro y México lo edificaba con seis o siete mil soldados fronterizos mientras la ayuda al Salvador, Guatemala y Honduras goteaba insuficiente, Biden habla de las causas profundas. Suena bonito. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

Protector de migrantes fallece en Nogales

Francisco Loureiro Herrera falleció en Nogales, Sonora, el pasado viernes, después de perder la batalla contra el Covid-19. Desde hace varios años lo aquejaban males, que se le complicaron al contagiarse con el virus. Durante casi cuatro décadas Loureiro Herrera administró el albergue Don Juan Bosco, en compañía de su esposa Gilda Esquer, incorporando al resto de su familia años más tarde.

Su labor empezó recibiendo migrantes en su propia casa, pero con la ayuda de vecinos y organizaciones sociales, se hicieron de un local que fueron acondicionando hasta convertirlo en un albergue ejemplar donde se reciben migrantes mexicanos y centroamericanos. Por los archivos conservados en el refugio, se estima que durante la vida de Francisco albergaron un millón 200 mil migrantes.

En esta pandemia el albergue no ha cerrado sus puertas un solo día, pues su idea de caridad siempre estuvo alentada por el profundo sentido religioso de compasión por los que sufren y por la causa migrante en sus diferentes vertientes. Estos principios, muy arraigados, permitieron mantener abierto el refugio, a pesar de que toda su familia se contagió de Covid-19, y al recuperarse regresaron a las tareas de auxilio a los migrantes.

Personaje relevante en su propio entorno nogalense, Francisco pudo proteger a las familias y sobre todo a jóvenes centroamericanas, de las bandas de trata de personas que operan desde el lado mexicano y en el estadunidense. A pesar de esta tragedia, al consultarlos, observadores de la frontera se mostraron optimistas de que el albergue continuará abierto porque los familiares quedan como herederos de la capacidad administrativa del fundador del refugio. (Correo Ilustrado, La Jornada)

Reporte económico

  1. Un corazón abierto al mundo entero. Huyendo de guerras, persecuciones, desastres naturales, traficantes sin escrúpulos, desarraigados de sus comunidades de origen, los migrantes deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados. Hay que evitar migraciones no necesarias creando en los países de origen posibilidades concretas de vivir con dignidad; pero al mismo tiempo, el derecho a buscar una vida mejor en otro lugar debe ser respetado. Respuestas indispensables para quienes huyen de graves crisis humanitarias serían: aumentar y simplificar la concesión de visados; abrir corredores humanitarios; garantizar vivienda, seguridad, servicios esenciales, trabajo y formación; fomentar la reunificación familiar; proteger a los menores; garantizar la libertad religiosa y promover la inclusión social. Se necesita sobre todo una gobernanza mundial, una colaboración internacional para las migraciones. (David Márquez Ayala, La Jornada, Economía p. 20)

American curios

Trabajadores migrantes literalmente están rescatando a este país cada día: son los que alimentan a esta nación, los que aseguran que se satisfagan las necesidades básicas, están en las primeras líneas de los rescatistas en esta crisis de salud. Son claves –sobre todo los jóvenes– en los movimientos por la justicia social y económica para todos.

Se suman al prisma los grandes nuevos movimientos ambientalistas, de los pobres contra la injusticia económica, y los activistas contra la violencia de las armas. Al igual que el de justicia racial y migrantes, muchos encabezados por jóvenes valientes, sabios y feroces, sobre todo mujeres. (David Brooks, La Jornada, Mundo, p. 23)

Agenda de riesgos México 2021

  1. Fenómenos migratorios desordenados: Esta es una amenaza externa que se puede agudizar por la falta de oportunidad económica, violencia persistente y nuevas políticas migratorias en EU. MPI: https://bit.ly/2LOFALT (Gerardo Rodríguez, El Heraldo de México, País, p. 8)

Ley Banxico, la importancia de abrir el debate

La iniciativa fue presentada por Morena bajo el argumento de que beneficiaría a la banca comercial y a millones de migrantes, pero este no es un problema real de la banca comercial y en sí no alcanza el 1% de los dólares que ingresan a nuestro país, ya que prácticamente todos los bancos tienen convenios con bancos extranjeros para devolver las divisas; todos menos uno, el banco de uno de los empresarios favoritos del presidente López Obrador.

Ante la propuesta de Morena que además de buscar beneficiar a alguien en específico, trasgrede la autonomía y abre directamente la puerta al lavado de dinero porque se trata exclusivamente de recursos en efectivo, el Fondo Monetario Internacional, funcionarios del mismo Banco de México, el Consejo Coordinador Empresarial, economistas de prestigio y la Asociación de Bancos de México señalaron su preocupación y en la Cámara de Diputados se logró aplazar la discusión para que se sumen más opiniones y argumentos técnicos, y así se impida que se legisle algo innecesario que puede generar sanciones internacionales.

El debate se hará en Parlamento Abierto y se les dará vista y voz a todos los sectores involucrados. A las entidades federativas, al sector turístico, a los migrantes, a los bancos e instituciones financieras, y al Banco de México. Existen problemas que se deben atender y lograr que los migrantes tengan acceso al mejor tipo de cambio posible, tanto para enviar recursos a sus familias como para cuando están en México, en uno de ellos, sin embargo, esto no se lograría con la propuesta que se está debatiendo. (Juan Carlos Romero Hicks, El Sol de México, Análisis, p. 12)

Iniciativas que destruyen a México

Finalmente, está la Ley del Banco de México. En mi consideración, esta iniciativa atenta contra su autonomía y pone en riesgo nuestras reservas internacionales en un año que será crucial para la recuperación económica del país. Como economista, no niego que el problema de la repatriación de divisas que pretende resolver esta iniciativa existe, al contrario, esto es algo que hemos visto por décadas y que ha afectado severamente a nuestros migrantes que, ante la falta de mecanismos, tienen que acudir al mercado negro. Pero volver al Banco Central el comprador de última instancia de estos dólares no debe ser la solución, más bien, los esfuerzos deberían ir dirigidos en asegurar las condiciones adecuadas para la repatriación de divisas, así como el otorgamiento de asesoría especializada por parte del Banco a las instituciones de crédito que le dan este servicio a los mexicanos. (Soraya Pérez, El Economista, Entre números, p. 27)

Mirador

“El padre Pantoja está que se antoja”.

Eso decían las muchachas iglesieras de Saltillo cuando el joven presbítero Pedro Pantoja Arreola llegó a ejercer su ministerio en mi ciudad.

En efecto, el novel sacerdote era muy guapo. Alto y bien plantado, más parecía galán cinematográfico que cura. Su vocación, sin embargo, era servir a los demás, y a eso dedicó su sacerdocio.

Se dio en cuerpo y alma al cuidado y defensa de los pobres y necesitados. Para ir hacia ellos no esperaba a que hubiera cámaras y micrófonos. Su labor fue callada, silenciosa. Cuando le entregaban algún reconocimiento a su labor lo recibía como a pesar de él mismo.

Fundó varias casas de ayuda a los migrantes, y por eso fue objeto de hostigamientos y amenazas. Eso jamás lo amedrentó. Hasta el final ungió a su prójimo con el santo sacramento de la bondad humana. Llevó los últimos consuelos de la religión a muchos enfermos de coronavirus. Quizás ahí se contagió, y este pasado viernes murió víctima del mal.

El padre Pantoja hizo mucho bien. Jamás será olvidado.

¡Hasta mañana!… (Armando Fuentes Aguirre, Reforma, Opinión, p. 17)

¿Volverá Trump en 2024?

Al igual que los populistas latinoamericanos, Trump es un narcisista que siempre está creando conflictos para energizar su base. Y al igual que ellos, vive culpando a otros -en su caso, a los migrantes mexicanos, a la prensa, etcétera- por los males de su país, y cree que está por encima de la ley. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p.28)

Los migrantes en la primera línea

Los números alarmantes y crecientes de la pandemia en Estados Unidos no han registrado en forma detallada a los inmigrantes. La realidad hoy en día ubica a cientos de miles de ellos en la primera línea de lucha contra el Covid-19, según datos presentados por el grupo pro-migrante FWD.US. que impulsa una reforma para los más de 11 millones de personas que se estima viven en la sombra.

Con base al listado de actividades esenciales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en esta lucha contra el Coronavirus, el 69 por ciento de personas sin documentos realiza alguna de estas actividades. La oficina del Censo realizó una encuesta a escala nacional en los hogares estadunidenses donde se concluyó que uno de cada cinco trabajadores es inmigrante.

La realidad vuelve a superar a los discursos políticos tan repetidos en esta administración que en repetidas ocasiones se manifestó la necesidad de proteger los empleos de los estadunidenses ante los trabajadores extranjeros para reactivar el daño económico causado por el Covid-19.

En abril, Trump firmó una orden ejecutiva que suspendía temporalmente la inmigración para “garantizar que los estadunidenses desempleados de todos los orígenes sean los primeros en la fila” para obtener empleos a medida que las actividades económicas se retoman. En junio, Trump extendió la orden hasta fin de año. Cabe destacar que los inmigrantes sin documentos representan: 11% de los trabajadores en el área agrícola, 2% en la salud y 6% en los servicios de alimentos y producción.

En el estudio la agrupación a favor de los migrantes FWD US señala que 70% de los inmigrantes que trabajan en puestos esenciales han vivido en Estados Unidos durante 10 años o más y que, 60 por ciento de ellos habla inglés. Casi un millón de los trabajadores esenciales son jóvenes, muchos de ellos inscritos en el programa DACA por lo que están protegidos y que tanta preocupación e incluso intentos legales interpuso el mismo presidente Donald Trump.

Los inmigrantes que no cuentan con documentos se encuentran trabajando en el campo, en las áreas de mantenimiento, de servicio y de lo que puedan cuentan con permiso, y se encuentran en diversas áreas del sistema de salud, que a pesar de los esfuerzos que ha dicho el gobierno realizar para protegerlos, el número de contagios e incluso de fallecimientos sigue al alza.

Las afectaciones causadas por esta pandemia no distinguen calidad migratoria o raza; sin embargo, la necesidad y el deseo de superación de muchos de los migrantes los lleva a estar en esta primera línea de combate y atención contra este mortal virus que ha contagiado a casi 18 millones y ha cobrado la vida de casi 350 mil. (Alma Rosa Nuñez Cazares, Contraréplica, Online)