Opinión Migración 060121

Preparándose para Joe

En tres semanas, Joe Biden asumirá su nuevo cargo y todo indica que el equipo que está formando, con muchos veteranos experimentados de los años de Clinton y Obama, se moverá muy rápidamente para abordar cuestiones importantes de la relación de Estados Unidos con México.

La respuesta que México dé a esos planteamientos tendrá un impacto importante en cómo será percibido el gobierno de López Obrador en Washington, donde la demora de AMLO en reconocer la victoria de Biden y la confusa telenovela de Cienfuegos ya ha causado preocupación. Hay muchas cuestiones pendientes, pero destacan cuatro.

Inmigración. Biden actuará rápidamente para revertir muchas de las políticas de inmigración más objetables de Trump. Se moverá para regularizar el estatus de los “dreamers”, los jóvenes inmigrantes indocumentados que llegaron de niños a Estados Unidos. El tema más complicado, pero también candente, es qué hacer con los refugiados, particularmente de Centroamérica, quienes bajo el acuerdo Trump-AMLO deben “permanecer en México”.

Biden se ha comprometido a abordar rápidamente este problema, pero llevará tiempo instituir nuevos procedimientos. La continua cooperación y participación de México en este proceso, por desagradable que pueda ser para muchas personas en ambos países, será crucial para lograr progresar. Pero en esto la forma y la substancia son clave porque podrían establecer el tono de las futuras discusiones bilaterales sobre la cuestión mucho mayor de una reforma integral de la política de inmigración de Estados Unidos.

Habrá muchos más puntos en la agenda de Biden que ofrecen oportunidades para consultas y cooperación, pero los cuatro anteriores parecen los más imperativos para una acción rápida. México tiene una larga tradición de utilizar sus dotes diplomáticas para abordar la siempre complicada relación con los gringos. La llegada de Biden requerirá esas habilidades y la comprensión de que, si bien Biden es un caballero, especialmente si se lo compara con Trump, que además tiene un aprecio real por México, su paso por más de medio siglo en Washington ha demostrado que no es prudente subestimar su determinación o firmeza de propósito. (Jeffrey Davidow, Reforma, Opinión, p. 12)

Gran angular // El presunto violador de Morena

Instantáneas

2.- Apoyo y remesas. Para paliar los perniciosos efectos económico de la pandemia, el Congreso de Estados Unidos aprobó el mes pasado un paquete de estímulo económico de 900 mil millones de dólares, que se distribuirá entre la población en cheques de 600 dólares. El incentivo pretende fomentar el consumo e impactar así en la producción, y se suma a medidas de carácter fiscal, al plan de vacunación contra Covid19 y a una política de creación de empleos. De acuerdo con el Laboratorio de Análisis sobre Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, que dirige el maestro Ignacio Martínez Cortés, con el aumento de la producción en Estados Unidos, habrá una mayor ocupación de la mano de obra migrante, lo que impulsaría aún más las remeses que llegan a México y que ya se acercan a los 40 mil millones de dólares. (Raúi Rodríguez, El Universal, On line)

Tecnoempresa // Los regalos de los Reyes Magos

Incienso.- Creo que se les debería venerar más seguido a los amados e inolvidables migrantes que, con su chinga diaria en Estados Unidos; no abandonan a su gente y nos siguen haciendo fuertes con sus miles de millones de dólares que llegan vía las remesas. El dato es impresionante, casi 40 mil mdd en 2020, y aunque muchos censuran que “mi cabecita de algodón” lo celebre, les recuerdo que no fue este gobierno el que “expulsó” del país a estos niños bien portados. (Hugo González, ContraRéplica, On line)

Tiraditos

Empujan migrantes lo caído… sus remesas, 3.7% del PIB

Cuán importante son las remesas, los envíos de los trabajadores mexicanos en el extranjero, que algunos se frotan las manos ante el evidente récord que significarán estos dólares cuando se tengan las cuentas finales de 2020. Solo para que se sigan emocionando, de llegar a más de 40 mil millones de dólares, significará que equivalen a 3.7 por ciento del producto interno bruto nacional. Bueno, pues para evitar que intenten colgarse la gloria solo hay que ubicarnos. Las remesas solo habrán de servir para amortiguar la pérdida de los ingresos de las familias que las reciben, para que continúen moviendo el consumo. Ellos no dejan de trabajar y además recibirán sus dólares de apoyo y compartirán, quizá, hasta compensarán parte de lo que sectores de servicios como el turismo han perdido, pero ¿qué más se puede esperar? Es su trabajo, es su dinero y son sus familias; no pueden cargar con un país. (Contra Réplica, Opinión, On line)