PUES NO, la llegada de la regiomontana Tatiana Clouthier no trajo la esperada nueva visión a la Secretaría de Economía: su plan de reactivación resultó menos ambicioso que un monje franciscano.
CON una caída del PIB cercana al 9 por ciento en 2020 y miles de empresas pidiendo apoyo y comprensión del gobierno, la funcionaria salió con un proyecto tipo MDLM (Más De Lo Mismo). Por ejemplo, insiste en los micro, micro, micro créditos para las Pymes, que nomás no le dieron resultado a Graciela Márquez.
POR ningún lado se ve la intención de fortalecer a las empresas, lo que explica por qué México es uno de los países que menos apoyos fiscales ha otorgado en esta crisis, apenas un pobrísimo 0.5 por ciento del PIB. En contraste, Italia, por ejemplo, ha destinado un 33 por ciento. Inclusive Bolivia y Perú, con economías mucho más pequeñas que la nuestra, han aportado 20 veces más que la 4T.
ASÍ QUE quienes pensaron que con la “Tía Tatis” las cosas serían diferentes… pueden esperar sentados. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Incumplen reglas anticovid en reunión con AMLO.- Nos hacen ver que el pasado lunes, cuando el mandatario federal sostuvo una reunión virtual con Albert Bourla, director ejecutivo global de Pfizer, se difundió una fotografía donde se observa que ninguno de los funcionarios de alto nivel portó cubrebocas. El reglamento llamado “Prevención y Control de Covid-19 Protocolo de Reuniones Presidenciales”, que fue presentado hace una semana por el propio gobierno federal ordena que quienes participen en las reuniones con el mandatario están obligados a portar de manera correcta un cubrebocas. Nos hacen ver que una imagen de la reunión difundida en Twitter resalta que la única persona que portaba su cubrebocas era la traductora que se encontraba en el lado izquierdo del Ejecutivo federal, pero los secretarios de Estado no. ¿Y el reglamento, Presidente? (El Universal, Nación, p. 2)
Cambio de estafeta. Esteban Moctezuma continúa los trabajos de transición con Delfina Gómez, próxima titular de la SEP, quien asumirá su cargo cuando Moctezuma sea ratificado como embajador de México ante Estados Unidos, lo que sucederá horas después de que Joe Biden tome posesión como presidente de Estados Unidos. Fue el 16 de diciembre de 2020 cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador informó su decisión de nombrar a Moctezuma como embajador y cinco días después nombró Gómez como su sucesora. Desde entonces les encargó ponerse de acuerdo para llevar a cabo una buena transición. El pasado 14 de enero Moctezuma publicó un tuit alusivo y el 7 de enero una foto junto a Gómez donde daba a conocer el inicio de la transición ordenada solicitada por el jefe del Ejecutivo. Ambos tienen encomiendas de muy alto rango. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que la escritora Elena Poniatowska, gran amiga de Andrés Manuel López Obrador, dio en días pasados un buen consejo al Presidente, de esos que suele aceptar: estar abierto a la opinión y análisis de periodistas como nuestro compañero de páginas Jorge Zepeda Patterson, quien además de ser “excelente crítico y muy justo, está lejos de odio, saña e intenciones oscuras”. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
El nuevo “amigo”.- Giró de 180 grados realiza el gabinete federal para pintar su raya con Donald Trump, quien deja hoy la presidencia de EU. Ahora, en lugar de llamarlo “amigo” reconocen que había “cansancio” en el trato con su administración. Así lo admitió la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, al celebrar la llegada de Joe Biden, porque trae una “nueva visión”. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
El spot del 88… sin Bartlett.- Morena se ha dado vuelo promoviendo reciente spot sobre “El fraude del 88”. Según el videoclip, el “noviazgo” del PRIAN comenzó en aquella elección, en la que le habrían arrebatado el triunfo a Cuauhtémoc Cárdenas, en una presunta maniobra orquestada por el entonces presidente Miguel de la Madrid y el candidato Carlos Salinas. Lo curioso es que, aunque reproducen la famosa frase de “se cayó el sistema”, en ninguna parte del spot hacen la más mínima mención a Manuel Bartlett, hoy funcionario de la 4T y quien entonces era secretario de Gobernación y presunto responsable de haber operado el fraude. (El Financiero, Política, p. 29)
Confianza en Serranía.- Donde están trabajando a toda marcha es en la Dirección General del Metro, a cargo de Florencia Serranía, con la idea de que el servicio en las líneas que resultaron afectadas con el incendio en el centro de control pueda pronto restablecerse. Mientras avanzan los peritajes para conocer las causas del siniestro, nos hacen ver que en breve el servicio estará funcionando, pues Serranía es una de las personas con más credenciales para estar al frente del Metro: ingeniera mécanica electricista por la UNAM, doctora en ingeniería por la Universidad de Londres, 27 años de experiencia en planeación y operación de sistemas de transporte público y ferroviario, con proyectos exitosos en su haber de operación y adopción de sistemas en terminales nodales como Ciudad Azteca, El Rosario y Cuatro Caminos. Se puede confiar en su trabajo, nos señalan. (La Razón, La Dos, p. 2)
Choque de trenes.- La noticia es que Néstor Núñez no cederá la plaza a Dolores Padierna sin pelear.
El alcalde de Cuauhtémoc ya dijo que va con todo por la reelección, lo que augura en choque de trenes en la alcaldía del Centro Histórico de la ciudad.
Núñez y Padierna pertenecen a grupos antagónicos de Morena que ya tuvieron un encontronazo en el 2018 por el dominio político de la CDMX.
En junio del 2021 buscarán tomar posiciones para el desafío del 2024, que no solo incluye la jefatura de Gobierno sino también la Presidencia.
Ellos, Néstor y Dolores, protagonizan entonces una pelea previa para medir fuerzas y delimitar aliados.
Claro que tienen que atenerse al críptico método de las encuestas, que es un eufemismo para mencionar a quien toma las decisiones importantes en el partido del poder y cuya oficina, el Palacio Nacional, también está en la alcaldía de Cuauhtémoc. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Hace poco más de 31 años, en una Corte de Los Ángeles, después de filtraciones, notas diplomáticas, quejas a través de la prensa y amenazas de que se terminaría la cooperación bilateral entre México y EU, se presentó Antonio Gárate Bustamante. Gárate era el hombre que había hecho temblar la relación entre ambos países.
La DEA lo reconoció como su “operador”. A nombre de la DEA, Gárate fue el responsable del secuestro y traslado ilegal del doctor Humberto Álvarez Machain, a quien testigos que después se comprobarían falsos habían acusado de participar en la tortura y asesinato del agente Camarena.
Gárate era la prueba que la DEA no solo pagaba para secuestrar mexicanos en México, sino que pagaba a colabora dores de capos del narco que podían contar lo que quisieran.
Gárate no olvidó México y declaró frente a Luis Raúl González Pérez, fiscal especial del caso Colosio, que a él le habían contado semanas antes que iban a matar al candidato priista y había avisado a varias autoridades mexicanas. Esa historia la cuenta bien el gran Héctor de Mauleón aquí:(https://www.nexos.com.mx/?p=19290)
La DEA, el arma de investigación estadunidense en la lucha contra las drogas. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Alejandro Gertz Manero respondió a sus críticos por el caso Cienfuegos y me dijo que esos mismos que ahora lo señalan a él, callaron cuando el gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Justicia, se desistió de los cargos contra el ex secretario de la Defensa Nacional, y ahora cargan contra la Fiscalía General de la República (FGR) y contra él por decretar la No Acción Penal por falta de evidencias en la investigación de la DEA.
En una entrevista en Radio Fórmula, denunció al gobierno de Estados Unidos por guardar en secreto durante ocho años la investigación contra el militar, violando los acuerdos bilaterales de colaboración. Y es que dio a conocer que el caso se abrió en 2013, en el primer año de Salvador Cienfuegos como titular de la Sedena en el gobierno anterior.
Dijo ser víctima de un linchamiento político que ha venido dándose día con día, mes con mes, todo el tiempo. Y recordó que lo acusaron de conflictos de intereses cuando yo los metí a la cárcel; de que estaba enfermo y a las puertas de la muerte; de que ya había renunciado y me había ido, de que la Fiscalía no hacía nada, apuntó.
O sea, que el siguiente paso es dar a conocer el expediente completo y llevar el caso a los tribunales internacionales para que decidan quién falló en la investigación, la FGR o la DEA, y quién la ocultó. Todo un caso inédito, con un fiscal inédito que no se guarda nada. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Pues el fiscal A l e j a n d r o Gertz Manero sí que explotó. Luego de cuatro días bajo fuego intenso por la exoneración del general Salvador Cienfuegos –“acribillado”, diría él; puesto “en el cadalso”, bajo una “campaña de linchamiento”–, llevaron al titular de la FGR a hacer declaraciones tronantes.
Dos entrevistas en particular (con Carmen Aristegui y con Ciro Gómez Leyva) dejaron ver al funcionario furioso con las recriminaciones que se le han hecho, al punto de plantear: “¿El chiste es darme en la madre?”.
La expresión iba dirigida principalmente a la DEA, pero no únicamente; también a distintos actores de casa, lo mismo políticos que expertos en seguridad, analistas y periodistas que han opinado y dejado correr tinta sobre la decisión de la Fiscalía.
“¿El chiste es darme en la madre? ¿En serio? ¡N’ombre!, yo no me voy a dejar; no voy a dejar que a la Fiscalía la atropellen… No, este asunto no se va a quedar así, ni se va a quedar en un proceso de linchamiento, ¡de ninguna manera!”, respondería Gertz a su vez. A esos que enarbolan la presunción de inocencia, pero que ahora se van del otro lado, que le reclaman y le acusan de ser “el sicario del Presidente”, de no hacer más que lo que se le ordena; que lo descalifican y quieren llevarlo al cadalso, el doctor les advertiría:
“¡Fíjense que así no! Ahora nos vamos a fondo todos en esto, y vamos a ver a quién obedecemos, de dónde salen los centavos, quién es el que protege a quién…”. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
México no podría llegar al día en que inicia un nuevo gobierno en Estados Unidos de peor forma que como este miércoles. Nunca antes la asunción de un nuevo jefe de la Casa Blanca se había dado en un contexto de confrontación y de tanta incertidumbre por las acciones de un presidente, como lo es Andrés Manuel López Obrador, que puede hacer cualquier cosa inimaginable en un par de horas en Palacio Nacional, en función de qué humor amaneció, cómo entendió la realidad o cómo la ajusta a su interés personal, cómo conectó puntos que no tienen relación entre ellos y qué se le metió en su cabeza, que ese día va a estallar un cohetón o destruirá puentes.
Lo más preciado en un político es la certidumbre de sus actos; lo que caracteriza a López Obrador es la incertidumbre y la sorpresa permanente.
Algunas veces asombra por su desconocimiento de temas, lo que no le impide abrir la boca. Otras por su ignorancia sobre los asuntos de interés público. Unas más por sus fijaciones y obsesiones ideológicas. En cualquier caso, en las mañaneras siempre se sube a un trapecio y da triples saltos mortales, donde quien sale lastimado, si le fallan, no es él, que siempre encuentra justificación en otros, sino el país.
En vísperas de la llegada de Joe Biden a la Presidencia de Estados Unidos, hemos vivido uno de esos momentos inéditos a los que nos ha acostumbrado a experimentar, en donde apretó la marcha destructiva de la relación a partir de las ruinas de Donald Trump, con el propósito de modificar los términos de la relación con el presidente entrante. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Política, p. 32)
La Secretaría del Bienestar distribuyó nacionalmente una comunicación en la que anuncia la suspensión de las brigadas de vacunación. Se distribuyó dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional y en los gobiernos estatales, a través de las Secretarías de Salud.
Un par de fuentes de primer nivel me mostraron este anuncio oficial que circuló desde el lunes por la mañana. Lo transcribo:
“ATENCIÓN. Mensaje urgente por cambios en la Estrategia Nacional de Vacunación. Se suspende la integración de las Brigadas programada para el día de hoy a las 10:00. Favor de redirigir a las y los brigadistas a los Centros Integradores y Oficinas de Bienestar para revisar materiales de capacitación sobre campaña de información telefónica y red de frío (se anexa nuevamente instructivo para tal actividad). El sistema de llamadas será desactivado hasta nuevo aviso. Se brindará información al respecto en la videoconferencia de las 20:00.
Permanezcan ALERTAS ya que en el transcurso del día se darán nuevas indicaciones sobre la activación de las Brigadas. Favor de instruir a los delegados regionales para contactar vía telefónica y de manera personal a cada brigadista con la finalidad de transmitirle esta información. Favor de confirmar de recibido”. Así va la vacunación. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
El lunes en la mañanera el presidente López Obrador declaró que la ONU le estaba haciendo caso a su sugerencia de evitar el acaparamiento de países ricos y dar vacunas a los países más pobres y que por ello Pfizer había anunciado un retraso en su suministro a países europeos y a México. Dijo que México, como país solidario, va a dejar que estas vacunas de Pfizer que no se entreguen ahora sean entregadas a países más pobres. Agregó que el país tiene convenios con otras farmacéuticas y que por ello no era un problema recibir menos vacunas de Pfizer.
Busqué entrevistar para mi podcast Broojula a un exsubsecretario de Salud para preguntarle por esta versión del presidente y me comentó que habláramos de las vacunas y de otros temas sobre la pandemia, de lo que yo quisiera, pero que de la versión de que el freno del suministro de Pfizer se debía a la sugerencia de AMLO a la ONU prefería ni opinar porque eso era un cuento del presidente sacado de la manga.
La razón del retraso de Pfizer se debe a una reconfiguración de su planta en Puurs, Bélgica, para poder aumentar su capacidad de producción a 2 mil millones de dosis al año. Pero el presidente expresó, convencido, su propia versión en su conferencia desde Palacio Nacional. Tan convencido como lo hemos escuchado decir otras mentiras. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Nación, p. 2)
Es visible que la nueva secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, tiene ganas de hacer cosas diferentes y relevantes para la economía mexicana.
A dos semanas de haber asumido su cargo lanzó ayer un programa de reactivación económica para tratar de encender nuevamente los motores de la economía.
Lamentablemente, creo que la secretaria no tiene el control de los múltiples resortes y botones que se requieren para que esos motores económicos se enciendan.
Explicó la funcionaria que habría cuatro pilares del programa: mercado interno, empleo y empresa; fomento y facilitación de la inversión; comercio internacional, y finalmente, regionalización de la inversión.
Pareciera que estos pilares hubieran sido tomados del Proyecto de Nación que se elaboró durante la campaña y que coordinó Alfonso Romo, quien por dos años encabezó la Oficina de la Presidencia.
Dicho programa no se tradujo en el Plan Nacional de Desarrollo porque no fue tomado en cuenta por el equipo encabezado por Carlos Urzúa (entonces secretario de Hacienda) ni tampoco por el presidente López Obrador cuando desechó la propuesta de Urzúa y elaboró un texto que ni era plan, ni nacional ni de desarrollo, sino más bien un cuaderno de filosofía política… pero que fue aprobado por el Congreso. (Enrique Quintana, El Financiero, Pagina Dos, p.2)
Lo inmediato, hoy, es que se pueda dar una transición sin sobresaltos. Que la ceremonia de juramentación se dé en orden, que en los alrededores se contenga cualquier manifestación de los grupos extremistas simpatizantes de Donald Trump y que Joe Biden pueda irse en paz al Salón Oval de La Casa Blanca a firmar sus primeros decretos. Eso es lo deseable para este miércoles.
A partir de ahí, vienen las medidas urgentes. Primero, recomponer las medidas de contención del Covid-19 para tratar de frenar los contagios y al mismo tiempo rediseñar la estrategia de vacunación para alcanzar a la mayor cantidad de ciudadanos en el menor tiempo posible.
A la par, la administración de Biden, con Janet Yellen en el Departamento del Tesoro, deberá ampliar los programas de estímulo fiscal para procurar una rápida recuperación económica.
Y algo muy importante: deben ser capaces de comunicar muy bien a los ciudadanos que están tomando buenas medidas para su país. (Enrique Campos Suárez, El Economista, Finanzas Personales, p.10)
En la víspera de día más relevante de la vida política de Estados Unidos: 20 de enero de 2021, toda la atención del presidente Joe Biden se centrará en la reconciliación entre su población. Donald Trump polarizó la política de Estados Unidos hasta los extremos que rebasaron lo legal y lo permisible. El miércoles 6 de enero, con el asalto al Capitolio por turbas de extrema derecha incitadas por él, se rompieron los códigos no escritos del sistema político de Washington D.C., el cual representa el balance entre el Capitolio, la Casa Blanca y el sistema de justicia. Estos tres símbolos, que a su vez son instituciones fundacionales, se deben respaldar uno a otro. Trump manipuló la justicia. Con mentiras trató de desacreditar los resultados de la elección haciendo creer sus fanáticos había sido víctima de un fraude. Con lo cual, también violó el mínimo respeto que debía a la institución que lo acogió: la Casa Blanca.
Los fanáticos de la extrema derecha estadounidense se alimentaron del discurso racial de Trump. Se convirtieron de grupos supremacistas blancos dispersos por todo el país, a un movimiento orgánico de personas violentas que se atrevieron a violar las reglas de la democracia de su país, mientras eran respaldados por los representantes republicanos seguidores ciegos de Trump, e incluso, de algunos miembros de la seguridad del propio Capitolio. En este escenario la primera gran prioridad de Biden se centra en la reconciliación. Para ello tiene el respaldo de las grandes corporaciones y las empresas de comunicación masiva, que cortaron, en una inédita decisión, las redes sociales a Trump. También, goza del apoyo de una parte significativa del Partido Republicano, con el expresidente George W. Bush al frente, quien rápidamente reconoció su triunfo el 3 de noviembre pasado y condenó el asalto al Capitolio. Del mismo modo, se suman Bill Clinton y Barack Obama, así como diez representantes que votaron a favor de la destitución de Trump.
Sin embargo, el camino para reconciliar a 75 de millones simpatizantes de Trump no es tarea fácil. Ante esto, la primera medida ya fue tomada, Biden ha anunciado un apoyo a todos los estadounidenses de bajos ingresos por 2,000 dólares, a la par de la promesa de desmontar las órdenes ejecutivas que Trump decretó en contra de minorías étnicas y los “dreamers”. No obstante, el gran dilema es: ¿qué hacer con la extrema derecha? Dicho esfuerzo sólo se asemeja al que gobiernos pasados dedicaron a desmantelar al Ku Klus Klan, en los años cincuenta y sesenta del siglo XX. El día de hoy los asaltantes del Capitolio ya son investigados por el FBI, algunos han sido arrestados, pero a pesar de eso, se temen acciones agresivas en las capitales de los 50 estados de la unión americana. (CASEDE, El Sol de México, Análisis, p.13)