Los flujos migratorios irregulares representan uno de los mayores retos del siglo XXI. Específicamente, el corredor migratorio Centroamérica-México-Estados Unidos es uno de los más importantes por su nivel de complejidad, dimensión, multinacionalidad y diversidad social.
En la actualidad, la política exterior mexicana mira al sur y pone acento en su relación con América Latina. Ello implica atender de cerca los flujos migratorios de la mano con nuestros socios centroamericanos. Ante los desafíos contemporáneos —marcados de manera particular por la pandemia Covid-19— México ha empleado una estrategia que descansa en dos vías: la doméstica y la regional
En el ámbito doméstico, la Cancillería ha asumido un papel central en la coordinación interinstitucional. Este liderazgo se da a través de la Comisión Intersecretarial de Atención Integral en Materia Migratoria (CIAIMM), desde la cual se coordinan programas y acciones ad hoc que realizan las dependencias competentes en la materia. Con la CIAIMM, se ha potenciado la capacidad estructural del Estado mexicano para atender de manera efectiva este fenómeno transnacional. (Maximiliano Reyes Zúñiga, El Universal, Nación, p. A9)
Una nueva oleada de migraciones masivas y más agresivas se ha venido dando en Centroamérica desde que comenzó el año. Quienes las conforman apuestan por su poder como muchedumbre pues, aun enfrentadas a fuerzas armadas destinadas a cercarles el paso, las sobrepasan en número y se vuelven prácticamente incontenibles al desbordarse sin control y aprovechando que los militares no pueden hacer uso de la fuerza contra ellos porque se volvería un ataque y una violación a sus derechos humanos.
Es por tanto deber de las autoridades de cada nación de origen de los migrantes, investigar a quienes organizan a las personas que buscan llegar a los Estados Unidos y que son incitadas a arriesgar su vida al confrontar a las fuerzas antimigratorias o incluso por el embate de la propia multitud que puede arrollarlos en estampida. Se trata de traficantes sin escrúpulos que no están detrás del anhelo de cumplir el sueño de quien emigra buscando una mejor vida, sino meros mercaderes que buscan lucrar, sacar provecho de la necesidad y las ilusiones de otros, sin importar su pobreza extrema ni el alto riesgo en el que ponen a sus “clientes”.
Las mafias que están detrás de la organización de las caravanas se apoyan en redes sociales y propagan entre sus seguidores la idea de que una vez en Estados Unidos, será posible obtener permisos de trabajo y la tan anhelada ciudadanía, alegando que el cambio de gobierno en la Unión Americana ampara el fin de la hostilidad que caracterizó a la administración Trump. Se les asegura que la gestión de Joe Biden es más amigable y que con él regresan las políticas y programas proteccionistas, lo que constituye a todas luces un espejismo que ha inyectado nuevas fuerzas a las oleadas migratorias. (Editorial, El Universal, Opinión, A10)
Está abierta la nueva etapa en las relaciones México-Estados Unidos. No hay mucho que pensar, puesto que la renovación de poderes en Washington facilitará la toma de acuerdos en torno a temas como la migración, los mexicanos radicados en el norte y la colaboración para el desarrollo. El gobierno mexicano pudo tener sus aficiones respecto a Trump, pero no hay amores eternos en el terreno de la política exterior. La 4T tiene una gran ventana de oportunidad con Biden. (Redacción, La Crónica, La Esquina, P.p.)
Parte de las órdenes ejecutivas que plantea el nuevo presidente para iniciar su administración, son entre otras: (1) Coronavirus, dar prioridad al ataque de la pandemia por Covid-19, el programa de test nacional, así como el uso obligatorio de cubrebocas en instalaciones federales y viajes interestatales; (2) Salud, revivir el Obamacare; (3) Inmigración, revertir los planteamientos de Trump sobre esta materia y la reunificación de las familias migrantes indocumentadas; (4) Economía, apoyar la inversión en energía limpia; (5) Política Exterior, volver a sumar las buenas relaciones, por ejemplo con la Unión Europea; (6) Medio ambiente, reincorporarse al acuerdo de París sobre el cambio climático, y (7) Racismo, reformas importantes que lleguen al sistema de justicia penal, entre otras.
Dentro del tema migratorio, propuso como Coordinadora de la Frontera Sur, a la experimentada y conocedora de nuestro México, Roberta Jacobson, quien ya fue Secretaria de Estado adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental (2012) y embajadora en México entre 2016 y 2018. Es una ciudadana convencida y promotora de la participación ciudadana, lo que ha impulsado en sus diversos cargos. Por ello será bienvenida su interlocución. (Ulrich Richter, El Universal, Opinión, p. A11)
El tema migratorio, en caso de ser aprobado por las instancias legislativas, tendría un impacto positivo inmediato en cerca de once millones de migrantes no documentados que son en buena medida, de origen mexicano. En particular, los jóvenes soñadores, que llegaron siendo niños a los EU, podrían tener una residencia temporal con todo y los permisos de trabajo que necesitan ante una situación económica compleja, para luego tener la opción de solicitar la ciudadanía. (Jorge Islas, El Universal, Opinión, p. A11)
Si en algún rubro tan estratégicamente delicado pulula la tóxica desinformación es en la construcción de mil 488 km del muro de EU en la frontera con México: iniciada por el demócrata Bill Clinton en 1994.
Los denomino los cuatro muros al sumar la parte que corresponde a los otros tres ex presidentes –al republicano Baby Bush, al demócrata Obama y al republicano Trump–, quienes ostentan profundos significados geo-demográficos desde hace 27 (sic) años.
Es más atroz la complicidad de cuatro presidentes neoliberales mexicanos: dos del PRI, Zedillo y Peña, y dos del PAN, Fox y Calderón.
Los foráneos orígenes biográficos de Fox y Zedillo son tan oscuros que no los deseo exponer ahora.
La transfrontera aproximada de 3 mil 200 km consta de mil 126 km terrestres y 2 mil 92 km del Río Grande (la mayor parte).
Aquí señalo un error del excelente diagrama alusivo (https://bit.ly/2Y56sud): en EU su Río Grande (Great River) en México es Río Bravo. Esto no es ocioso, ya que las conquistas comienzan con el uso lingüístico.
Desde hace 27 años, Clinton tenía ya la proyección del crecimiento demográfico de los mexicanos, que no latinos, cuando inició sus 100 km que avaló en forma sincrónica el apátrida (en el doble sentido castizo y romano) neoliberal Zedillo, quien llegó al poder por el asesinato de Colosio.
Clinton fue impuesto por la banca de Wall Street para impulsar el neoliberalismo global (https://bit.ly/3peRH3E) y estuvo a punto de desencadenar la Tercera Guerra Mundial con Rusia en Kosovo.
La construcción acumulada de los cuatro muros –sin contar el proyectado quinto muro de la dupla Videgaray/Jared Kushner en Tapachula (Chiapas), frontera con Guatemala (https://bit.ly/3qOuiqu)– se aceleró con Baby Bush, que edificó 781 km que reflejaban la dinámica demográfica de los mexicanos en EU y sus guerras permanentes contra el terrorismo yihadista mediante el Acta Patriótica de la Seguridad del Hogar a raíz del montaje hollywoodense del 11/9. (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Política, p. 10)
VAYA QUE en la política todo depende del color del cristal con que se miran las cosas, como ocurrió con la llamada telefónica del viernes entre Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden.
AMBOS informaron que uno de los temas centrales de su plática fue el migratorio, pero cada uno le dio importancia a diferentes partes de la conversación.
MIENTRAS Palacio Nacional destacó el compromiso de Estados Unidos de destinar 4 mil millones de dólares de apoyo económico a Guatemala, Honduras y El Salvador, la Casa Blanca recalcó la necesidad de detener los flujos migratorios desde esos países. Y aunque pudiera parecer que el tema es el mismo, vaya que la manera de enfocarlo no es igual. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Su lamentable falta de empatía contamina las decisiones del presidente. Trump hizo sufrir a millones de mexicanos durante su mandato, no sólo con sus acciones (sus repetidos y fallidos intentos por eliminar el programa DACA supusieron una gran angustia para sus cerca de 700 mil beneficiarios, la mayoría de origen mexicano), sino también con su discurso. Hay evidencia sobre el aumento de crímenes de odio en contra de mexicanos tras la llegada de Trump al poder. Su derrota debería ser celebrada por un gobierno preocupado por el bienestar de los mexicanos. Pero era su amigo. Salvo cuando lo usó de trapeador de migrantes, Trump no se metía con AMLO. (Carlos Elizondo Mayer-Serra, Reforma, Opinión, p. 11)
En sus primeros decretos, Biden suspendió Permanecer en México y ofreció una reforma migratoria para dar la ciudadanía a 11 millones de indocumentados (5.5 millones de mexicanos), aunque los demócratas en el Congreso dudan de ella. No obstante, las prioridades de la seguridad nacional serán similares a las del pasado. Precisamente, López Obrador recordó esta semana que la edificación del muro empezó con los demócratas. La diferencia, en todo caso, es que la represión a las caravanas de migrantes ya no podrá exculparse con el mazo de Trump. Además de que tampoco podrá encajarse en el intercambio tácito por no interferir en los asuntos de política interna de la 4T. Esta es la razón de la débil sonrisa de López Obrador y el escueto mensaje de Twiter: “todo indica que serán buenas las relaciones por el bien de nuestros pueblos”, tras la primera llamada de Biden. (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 16)

(Palomo, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 12)