Opinión Migración 310121

Residentes migrantes indocumentados

La migración mexicana a Estados Unidos ha cambiado radicalmente en la última década; lo que antes eran “trabajadores“ migrantes indocumentados, se han convertido en residentes migrantes indocumentados, 80 por ciento de ellos tienen más de 15 años de estancia en el vecino país.

En cualquier nación la visa de residencia es la mejor de la visas, pero en el caso de la migración mexicana hay unos 4 millones que se han ganado la residencia a pulso, a lo largo de años y décadas, y ésa será su principal argumento a la hora de la regularización.

La cuarta es una constatación de historia reciente. Las últimas caravanas de migrantes han sido detenidas por la Guardia Nacional de México o por la policía y el ejército guatemaltecos. Por lo cual es muy probable que prosiga la migración clandestina, como habitualmente transcurre, incluso en tiempos de pandemia. Pero una llegada masiva de migrantes en caravana a la frontera norte de nuestro país, se vería como amenaza y sería una muy mala señal para empezar a discutir una posible reforma migratoria. (Jorge Durand, La Jornada, Política, p. 13)

Mapaches acosan a migrantes

Quienes han comenzado a recibir molestas llamadas telefónicas son los mexicanos en Estados Unidos Unidos y Canadá. Cada vez más connacionales son buscados para realizarles una encuesta sobre su percepción del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, así como la ya clásica pregunta de: “¿Si hoy fueran las elecciones por cuál partido votaría?”. Líderes migrantes se han quedado asombrados cuando alguien que conocen afirma que recibió esa llamada y se preguntan: ¿de dónde obtienen los números? A diferencia de otros servicios privados por los cuales reciben llamadas, sólo el gobierno mexicano los tiene identificados como personas provenientes de nuestro país. ¿Será que el Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) tiene algo que ver? Ya nomás falta que los llamados “servidores de la nación” vayan a ofrecer vacunas a los adultos mayores en el extranjero, claro, vestidos de color marrón. (Bajo Reserva, El Universal, p. 2)

Dólares en efectivo

Los dólares que circulan en México llegan con los turistas, los vecinos fronterizos que cruzan para hacer compras, los paisanos que vienen a visitar a sus familias, así como los narcos que los cobran en los Estados Unidos y no pueden lavarlos allá.

En números muy redondos, dos millones de familias reciben 40,000 millones de dólares al año, o sea 20,000 por familia, en cinco remesas mensuales de 333. El remitente paga por el servicio unos siete dólares por remesa (2% del monto remitido) y la familia paga aquí en el cambio a pesos. (Gabriel Zaid, Reforma, Opinión, p. 8)