SI QUIERE evitarse leer las 18 páginas de la iniciativa presidencial para reformar la Ley de la Industria Eléctrica, el resumen es: “Por favor no invierta en México; estamos mirando hacia el pasado”. Y es que mientras el mundo acelera hacia la energía limpia y más barata, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador busca que todo el país pague por sus caprichos.
AQUÍ la pregunta es para los morenistas que suspiran por el 2024, como Ricardo Monreal, Claudia Sheinbaum o Marcelo Ebrard: ¿en serio van a apoyar una contrarreforma que se volverá una carga para el próximo gobierno? Debería haber un punto en que la razón detenga a la lealtad. ¿O no? (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Nos comentan que el tema de la regulación de las otrora “benditas redes sociales”, como Twitter y Facebook, va en serio para el gobierno de la autollamada Cuarta Transformación. A pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ha dejado ver su intención de poner controles a las redes, está recuperándose de Covid-19 en Palacio Nacional, a 3.6 kilómetros de ahí, en la sede de Gobernación, la Unidad de Normatividad de Medios de esta dependencia trabaja desde hace varios días para realizar un estudio que encargó su titular, Olga Sánchez Cordero. Nos dicen que se elabora un análisis para establecer la manera en que podrían ser reguladas estas empresas. Nos aseguran que este estudio, que ya se cocina, es derivado de una orden enviada por el jefe del Ejecutivo federal luego de los encontronazos que ha tenido con los directivos de Twitter, a quienes ha señalado de panistas. Al parecer, en solo dos años, los ángeles se volvieron demonios. (El Universal, Nación, p. 2)
En tiempo y forma. La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, rechazó que Morena tenga intenciones de pedir el aplazamiento de las elecciones de junio debido a la pandemia. Dijo que, en todo caso, a quien le corresponde tomar la decisión es al INE y ellos son respetuosos de tal circunstancia. Con esta declaración, la funcionaria buscó acallar las versiones que han surgido en redes sociales. “Yo diría que tienen que ser responsables de estos rumores quienes los emiten; de ninguna manera y por ningún motivo ninguna persona, que yo sepa, de Morena se ha manifestado por aplazar las elecciones”. A nadie convendría darle más largas al asunto. Prorrogar la millonada que se gasta en campañas, ni pensarlo. No se crean todo lo que circula en el WhatsApp. (Excélsior, Nacional, p. 17)
Que el Servicio de Administración Tributaria pudo identificar que uno de sus mandos, Ramón García Gibson, administrador central de Actividades Vulnerables, incurrió en conflictos de interés además de acarrear un historial de omisiones en la lucha contra el lavado, por lo que el viernes fue cesado de la institución al amparo de la promesa de barrer la corrupción de arriba para abajo. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
¿Dónde está Quirino? ¡En la grada!.- A muchos ha sorprendido el manejo de la pandemia en Sinaloa, que gobierna Quirino Ordaz Coppel. Y es que las imágenes de la inauguración de la Serie del Caribe de beisbol en el estadio de los Venados no pudieron pasar inadvertidas, ya que el casi nuevo estadio porteño lució repleto para ver el triunfo de la novena mexicana contra Colombia en el juego inaugural del torneo y ayer lucía una nada despreciable entrada durante el juego de los Tomateros, que representan a México, contra República Dominicana. Si agregamos las fiestas postpartido que hubo en los diversos sitios de ese destino turístico, pues lo menos que muchos piensan es que Quirino Ordaz, quien incluso estuvo en el estadio, no se está tomando en serio que Sinaloa está a punto de pasar al rojo en el semáforo epidemiológico. Comentan que, aunque es necesaria la reapertura de los establecimientos para reactivar la economía, ésta debería darse a pasos seguros y lo que está ocurriendo en Mazatlán es un irresponsable “portazo”. (La Razón, La Dos, p. 2)
Felipa, contra la decisión de su primo.- Inconforme con la cancelación del jugoso negocio de más de 77 millones de pesos que tenía amarrado con Pemex, Felipa Guadalupe Obrador, prima del Presidente, promovió un amparo, alegando que la decisión del mandatario, de cancelar cualquier tipo de contrato con sus familiares, sólo por el hecho se ser parientes, vulnera su derecho al trabajo. Por ahora, el juez desechó el juicio promovido por Felipa, al considerarlo “notoriamente improcedente”, pero todo apunta a que la mujer, dueña de la empresa Litoral Laboratorios Industriales, no se dará por vencida. (El Financiero, Nacional, p. 33)
Sin sorpresas.- Nos hacen saber que hoy será el fallo de 13 partidas para equipos integrados de cómputo de la Secretaría de Hacienda, de Arturo Herrera. La Función Pública, de Irma Eréndira Sandoval, y la ASF, de David Colmenares, certificarán que se entreguen los contratos a las mejores ofertas económicas, conforme a las políticas de austeridad de AMLO. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
No es una. No son dos. Se suman voces de mujeres que narran ataques, algunas cuando eran menores de edad, por parte de Félix Salgado Macedonio. Almudena Barragán publicó en El País un recuento de testimonios: Brenda, militante de Morena que pidió anonimato, señaló: “Me tomó de la cabeza, me agarró mis cabellos, apretó un poco y empezó a meter su lengua en mi boca…”.
Marxitania, escritora, posteó en su Facebook: “Se experimenta mucha rabia de que alguien se sienta con derecho de tocar el cuerpo de una de esa manera. Me lo hizo a mí en un evento público…”.
Por supuesto que existe la presunción de inocencia, pero ello no impide que se tomen medidas para investigar a fondo, antes de premiar con más poder y una candidatura, a un presunto abusador sexual.
En un país como México, donde la impunidad y la violencia han marcado la tragedia, no deberían ignorarse las voces de las víctimas. ¿De verdad no había nadie más en Morena que pudiera representarlos en la contienda rumbo a la gubernatura de Guerrero? Qué necesidad de promover a un personaje señalado por propios y extraños desde hace tanto tiempo. (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
En medio de su afortunada convalecencia de coronavirus, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, envió al Congreso una iniciativa de ley para otorgar un desmedido poder a Manuel Bartlett, el cuestionado director de la Comisión Federal de Electricidad.
A pesar de su pasado ominoso, en este sexenio Bartlett despacha de rey. Rey Bartlett. A pesar de los escándalos propios y familiares, a pesar de que su gestión en la CFE le ha causado pérdidas al país por miles de millones de dólares, el presidente lo ha tolerado, consentido, exonerado y sobre todo, encumbrado. Esto se debe —lo hemos puesto en esta columna varias veces— a que Bartlett fue una pieza clave en el financiamiento de al menos dos de las tres campañas presidenciales de López Obrador.
La iniciativa preferente (que obliga al Congreso a abordar el tema y no mandarlo a la congeladora) le da todo el monopolio y todo el poder a Bartlett. Es bastante fácil de explicar:
1.- Antes, el gobierno estaba obligado a comprar primero la energía más barata, fuera producida por el gobierno o por empresas privadas. El objetivo es que a los usuarios nos llegara el recibo de luz más barato posible. Ahora ya no. Si se aprueba la iniciativa, se comprará primero la energía a CFE, que por cierto, es de las más caras del mercado. Si el gobierno no quiere que nuestros recibos de luz suban de precio (sería electoralmente devastador porque se trata de una promesa central del candidato AMLO), va a tener que destinar mucho dinero a subsidiarlos. ¿De dónde va a sacar el dinero en medio de esta crisis? Está por verse. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
El periodo de sesiones que acaba de iniciar en el Congreso de la Unión y que será el último en la actual legislatura de la Cámara de Diputados, será definitivo y decisorio para el futuro de la llamada “Cuarta Transformación”. Ante la incertidumbre de si Morena podrá ratificar su mayoría legislativa en las próximas elecciones del 6 de junio, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha mandado a sus fracciones, tanto de diputados como de senadores a sacar, en los próximos tres meses, un paquete de iniciativas y reformas constitucionales y legales que representan, en la visión presidencial, el terminar de “sentar las bases” del proyecto político de este gobierno, a través de cambios a la Constitución y a las leyes secundarias que van desde el tema energético, hasta la llamada “austeridad republicana” o la consolidación de la nueva Fiscalía General de la República.
Podría decirse que López Obrador se juega su resto y manda a las bancadas oficialistas a echar toda la carne al asador para que le garanticen la aprobación de cambios legales y constitucionales que, en algunos casos considera parte de su “transformación” –que quiere dejar bien cimentada en la legislación y en la Carta Magna para que no pueda ser desmantelada tan fácil por futuros gobiernos de otro signo político– y en otros, simplemente, son caprichos y obsesiones presidenciales con las que intenta dejar en claro quién manda, como la reforma constitucional que ya preparan para obligar ya no sólo al gobierno federal, sino también a los gobiernos estatales y municipales, además de los otros dos Poderes de la Unión, el Legislativo y el Judicial, junto con todos los órganos autónomos, a que ningún servidor público o funcionario de esas instancias e instituciones, puedan ganar más que el sueldo que gana el presidente de la República, hoy tasado en 108 mil pesos mensuales. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 10)
Una realidad que muchos no ven, es que nos quedamos sin vacunas contra el Covid-19, sin saber con exactitud a qué se debió. Hay preguntas sin respuestas y una enorme opacidad en la gestión de las vacunas. No existen dosis suficientes, incluso, para aplicar la segunda inoculación a personal médico en la primera línea de combate contra el coronavirus, y se siguen despilfarrando vacunas por razones políticas.
El Plan Nacional de Vacunación amenaza con caerse en pedazos. Hay denuncias de que funcionarios del gobierno aplicaron vacunas a quienes no debían, como sus amigos, los familiares de sus amigos, o a quienes entregan programas sociales, además de existir un mercado negro de vacunas de 100 mil pesos la dosis. Pero aun así, ese número de dosis no alcanza las cifras de millones, por lo que el problema del desabasto de inoculaciones contra el coronavirus hay que buscarlo en otro lado.
“A partir de hoy”, dijo el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, el 13 de octubre, “México está en la misma condición que Estados Unidos, la Unión Europea y otros países del mundo. Tenemos ya asegurados los cupos necesarios”. Esto fue una mentira. México, como otros países, está enfrentando problemas con el acceso a las vacunas. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 38)
No sé si el presidente López Obrador esté al tanto de esta diferencia oficial por el uso de medicinas contra el covid en lo peor de la pandemia. Pero se lo voy a contar.
El Panel de Expertos de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, que reúne a los más reconocidos científicos, pidió suspender el uso de ivermectina y azitromicina para tratar a pacientes inoculados de coronavirus en cualquiera de sus etapas porque no existe suficiente evidencia científica sobre su eficacia, por lo que es preferible suspender su aplicación como tratamiento para la enfermedad causada por el virus SARS-Cov-2, y tampoco hay fundamento alguno de que sean útiles en la prevención del contagio de la infección.
Sin embargo, dicho esto por los más capaces especialistas de México, el gobierno de Ciudad de México y el IMSS, aquel a través de su Secretaría de Salud, los ignoran y siguen proporcionando esas medicinas.
La titular de la Sedesa, Oliva López Arellano, dijo que la decisión de medicar a los pacientes, con ivermectina y azitromicina, la tomó un grupo de expertos, otro, de Nutrición, IMSS y de la secretaría a su cargo.
Lo que yo apunto, señor Presidente, sobre todo ahora que usted está más sensible a este mal, es que después de 159 mil muertes y un millón 869 mil contagiados no puede darse esta contradicción médica.
Yo propongo que sea el Consejo de Salubridad General el que tome una decisión, porque es inaceptable que en el pico de la crisis se dé una diferencia de esta magnitud, donde lo que está en juego es la salud de millones de mexicanos.
Y ya solo una pregunta que no tiene por qué contestar por su privacidad, pero la dejo: ¿A usted, Presidente, le recetaron las medicinas que vedaron los científicos? Solo para que cheque. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Hemos comenzado a aislarnos de la comunidad internacional por la falta de disposición de aplicar medidas básicas de contención que se han vuelto normales en otros lados. Mientras acá todavía discutimos la utilidad del cubrebocas, otros países ya han prohibido el uso de las mascarillas caseras y obligan a sus habitantes a ponerse las de alta filtración para viajar en el transporte público o acceder a tiendas y oficinas gubernamentales. Mientras en México aún no aplicamos pruebas suficientes para detectar contagios ni se rastrea con denuedo los contactos de las personas infectadas, en otros países se realiza la secuenciación del genoma en un porcentaje relevante de casos para ver si están presentes las nuevas variantes de coronavirus.
Mientras en México los viajeros internacionales entran como Pedro por su casa —bajo el pretexto de que “los enfermos no viajan”—, en otros países se exige que los pasajeros tengan una prueba negativa de covid para subirse al avión y/o se les pone en cuarentena una vez que llegan. Mientras en otros países se comprende la necesidad de evitar contagios, mediante medidas estrictas de confinamiento, en México se sigue pensando que la estrategia debe consistir en tener suficientes camas de hospital.
En México no se ha combatido la epidemia, sino, meramente, se le ha administrado. Pero el pasado, por desgracia, no se puede remediar. Mejor hablemos de lo que puede venir si nada hacemos al respecto. Aunque se ha perdido mucho tiempo, y esto ha repercutido en pérdidas de vidas y deterioro económico, todavía se podría poner en práctica una respuesta basada en la ciencia y no en la política. Con ello, afectaciones como la suspensión de vuelos decretada por Canadá —que traerá, como efecto, una merma en ingresos de 782 mdd, según la Secretaría de Turismo— podrían atenuarse. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
La última vez que el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un crecimiento trimestral en México fue por allá de enero-marzo del 2019, cuando apenas logró un aumento de 1.4 por ciento. A partir de ahí la economía de este país interrumpió una racha de 10 años de crecimiento.
Más allá de considerar el resultado de la pasada elección presidencial como un factor negativo de cambio predecible en la trayectoria de la economía mexicana, una de las primeras decisiones de la 4T, que selló la mala fortuna del desempeño del país, se dio incluso antes de que Andrés Manuel López Obrador asumiera el poder en el 2018.
La cancelación de la construcción del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en Texcoco minó fuertemente la confianza, a grado tal que desde entonces la Inversión Fija Bruta, que representa los gastos en maquinaria, equipo y construcción inició una tendencia de baja que con la pandemia sólo se agravó.
La actividad industrial, que ya presentaba un estancamiento inició también desde finales del 2018 una tendencia de baja y ni hablar de la industria de la construcción que sufrió un derrumbe en sus inversiones y vive hoy en una depresión profunda. (Enrique Campos Suárez, El Economista, Finanzas y Dinero, p.13)
El actual periodo ordinario de sesiones del Congreso puede ser fatídico en cuanto a las señales que se dan a la inversión en México.
Ayer, en el primer día de actividad legislativa vimos el primer signo.
El Ejecutivo mandó como iniciativa preferente a la Cámara de Diputados una propuesta de reforma a la Ley de la Industria Eléctrica, que cancela de facto la reforma eléctrica que se aprobó en el 2013 y va más allá.
Como iniciativa preferente, deberá ser dictaminada y votada por los diputados en este mes, por lo que su autorización será muy rápida, en un par de meses en las dos cámaras.
¿Qué cambia la reforma?
Le da carácter legal a las prioridades de despacho eléctrico que ya había fijado la Secretaría de Energía y que había revocado la Corte. Es decir, primero se pondrá en el sistema eléctrico la energía generada por la hidroeléctricas de CFE; luego toda la demás energía generada por CFE; luego las energías de fuentes renovables generadas por los privados, y finalmente la generada por las centrales de ciclo combinado del sector privado.
En términos prácticos, se pretende sacar de la jugada a una buena parte de la capacidad instalada que han construido inversionistas privados desde el sexenio de Zedillo a la fecha.
Por si esto fuera poco, la reforma plantea la posibilidad de que sean cancelados los contratos de autoabastecimiento eléctrico que sean considerados ilegales.
La iniciativa señala que las asociaciones comerciales que se gestaron en torno a dichos contratos fueron ilegales.
La reforma cambiaría fuertemente las reglas del juego con las que se ha ido configurando la industria eléctrica en las últimas dos décadas, y tiene como propósito fundamental el fortalecimiento de la CFE.
El diagnóstico señala que la reforma afectó negativamente a la CFE y favoreció a las empresas privadas, lo cual es un juicio con alta carga ideológica. (Enrique Quintana, El Financiero, Pagina Dos, p.2)
Monreal y las redes: ruido de oportunidad //Realidad globalizada // Supercontrol en Internet // Salinas Pliego, John, Bartlett
Como enunciado suena vigoroso, casi épico: México defenderá la libertad de expresión y el derecho a la información ante las aplastantes maquinarias privadas que son dueñas de las redes sociodigitales en el mundo entero. El caballero andante de esta acometida es el políticamente muy mundano senador Ricardo Monreal Ávila, quien dice estar alistando sus utensilios jurídicos para proponer las adecuaciones legislativas.
Incluso dijo ayer Monreal que se alista para dialogar con los representantes locales de algunos de los gigantes mundiales: Quiero la opinión de Facebook, Twitter, de las redes, Instagram, incluyendo el órgano autónomo del Instituto Federal de Telecomunicaciones, y también voy a enviarle copia a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, para la opinión que tenga el gobierno federal sobre tal iniciativa. Ya se verá, mencionó el poderoso senador, si la iniciativa la presenta él en lo personal o la apoya expresamente Morena. La idea es que sea discutida y aprobada en el periodo ordinario de sesiones del Congreso federal que inició este lunes. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 10)
La desaparición forzada de personas, constituye una violación a los derechos humanos. Se trata de un delito deleznable, cometido por agentes del Estado o por particulares, que agravia a la persona desaparecida, a su familia y a la sociedad en general, al privar de la libertad y ocultar el paradero de una persona.
Durante los años sesenta y setenta del siglo pasado, esta práctica se instauró, de manera continua y sistemática, por parte del Estado mexicanos para aniquilar la disidencia contra el régimen político, lo que trajo consigo, en particular, durante la llamada Guerra Sucia, la desaparición de al menos mil 595 personas entre 1964 y 2005.
A partir de 2006, con la llamada guerra contra el narcotráfico, la violencia generada por las bandas delictivas, en muchos casos bajo la tolerancia o colusión con autoridades, pretendió justificarse como un mal necesario donde las víctimas de la violencia se consideraron daños colaterales o que se trataba de personas que “seguramente andaban en malos pasos”. La violencia se escaló entre los delincuentes y alcanzó a toda la sociedad. (Alejandro Encinas, El Universal, Opinión, p. 12)
La multiculturalidad que define a México, simboliza las diversas expresiones de un país forjado en su historia, tradiciones y costumbres, empero, somos una nación en la búsqueda permanente de un destino próspero aún inmerso en retos nuevos y añejos.
Analizar los datos que arroja el Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) 2020 puede ser referente para trazar el México que queremos y el que anhelamos.
Del 2010 a la fecha, la población creció 13. 6 millones de habitantes donde las mujeres superan en un 2.4 puntos porcentuales a los hombres. Hoy somos más de 126 millones de mexicanos en una geografía donde persisten disparidades y divergencias socioeconómicas, algunas, similares a las de hace un siglo cuando éramos 14 millones de mexicanos.
Las estadísticas del censo poblacional nos revelan que el reto actual y más apremiante es la salud. De acuerdo con el Inegi, son 44.8% más los casos confirmados por Covid-19 que los reportados por la Secretaría de Salud. En este sentido, nuestro país pudiera haber alcanzado las 200 mil defunciones. Esta pandemia se ha convertido en la segunda causa de muerte, sin embargo, persisten altos índices de letalidad en enfermedades del corazón, diabetes y cáncer. Habrá que sumar que el 26.5% de la población no está afiliada a algún servicio de salud. (Geovanna Bañuelos, El Sol de México, Análisis, p.15)