LO QUE ni los más radicales conservadores del Partido Republicano se atrevieron a hacer, lo está haciendo Ricardo Monreal con su propuesta de “Ley Trump” para regular las redes sociales. Y es que la iniciativa, en realidad, busca beneficiar a quienes infringen las reglas comunitarias de Facebook o Twitter… como lo hizo el ex presidente norteamericano.
AL LEER el documento, queda claro que al coordinador de Morena no le interesan la vulneración de la privacidad, el uso comercial de datos personales y mucho menos la manipulación de la conversación digital. La “Ley Trump” de Monreal no sólo le permitiría al ex mandatario inventar un fraude electoral donde no lo hubo (¿les suena conocido?), sino que también abriría la puerta para que figuras como Paty Navidad sigan tuiteando que la pandemia es una conspiración internacional y que la vacuna viene con un chip 5G para controlar a la humanidad.
Y NO, no es broma, realmente eso escribió la actriz y por eso le cancelaron la cuenta. Hay quienes en serio creen eso, así como hay quienes creen que no necesitan usar cubrebocas por decreto presidencial. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Estira AMLO un mes vacunas a adultos mayores.- Ayer le comentamos en este espacio que miembros de la autollamada Cuarta Transformación señalaban la necesidad de que el presidente Andrés Manuel López Obrador moderara un poco sus expectativas sobre la vacunación, pues el plazo autoimpuesto para inmunizar a unos 15 millones de personas para el final de marzo se ve muy poco real. Pues aunque no lo crea, nos dicen, al parecer el Presidente hizo caso, de manera mínima, pero cambió en algo el discurso. Nos hacen ver que ayer aseguró que se mantendría la meta de vacunar a todos los adultos mayores de 60 años a finales de marzo, pero esta vez ya abrió un nuevo plazo, pues dijo que serán vacunados al menos “con una primera dosis” y que se terminaría de “vacunarlos en segunda dosis en abril”, es decir, el plazo inicial ya se extendió un mes más. Pian pianito, pero es un esfuerzo. (El Universal, Nación, p. 2)
Que entre las invitadas al parlamento abierto sobre la reforma eléctrica, jueves y viernes próximos en la Cámara de Diputados, destacan las titulares de Sener, Rocío Nahle, y de Economía, Tatiana Clouthier, además de los mandos de CFE, Cenace, CRE y Cofece. Una vez iniciada la discusión de la iniciativa presidencial, la Comisión de Energía en el Palacio de San Lázaro perfila inicialmente discutir y votar el dictamen a finales de la siguiente semana, con el objetivo de turnarla al pleno con sobrado margen dentro del plazo de 30 días para aprobarla. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Un país en paz. El presidente Andrés Manuel López Obrador encabezará hoy la tercera ceremonia conmemorativa de la Marcha de la Lealtad de su administración, en el Castillo de Chapultepec. Con este evento, se recuerda el pasaje ocurrido hace 108 años, cuando cadetes del Heroico Colegio Militar escoltaron al presidente Francisco I. Madero desde su residencia, en el Castillo, hasta Palacio Nacional. Durante el cuartelazo encabezado por Victoriano Huerta, en contra del gobierno democráticamente electo de Madero, los generales Bernardo Reyes y Félix Díaz se sumaron a la sublevación. Los hechos dieron paso a la Decena Trágica, cuando se fraguó el golpe de Estado de Huerta. La Marcha de la Lealtad es el pasaje que refrenda el apoyo que la Presidencia tiene de sus soldados y de los cadetes en formación. Con tanta historia sangrienta, el privilegio es vivir en paz. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Retoma las salidas.- Nos dicen que el alta del presidente Andrés Manuel López Obrador, después de contagiarse de COVID-19, le cayó como anillo al dedo, pues ya quiere seguir inaugurando proyectos. Mañana dará el banderazo de salida a la nueva Base Aérea Militar de Santa Lucía, en el aeropuerto Felipe Ángeles, uno de sus compromisos de gobierno. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Las cifras de la Johns Hopkins.- Así que las cifras nuevamente no favorecen a México ante la pandemia, ya que de acuerdo con un análisis de la Universidad Johns Hopkins, nuestro país ocupa el primer lugar en mortalidad por Covid-19 entre las naciones más afectadas por la pandemia. La última actualización indica que por cada 100 personas que contraen la enfermedad en el México fallecen 8.6, más del doble que los países que siguen en la lista. Hace unos días el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, sostuvo que en realidad está en el lugar número 20, según un conteo de la Organización Mundial de la Salud. Habrá que esperar qué explicación oficial se da porque ahora fue la prestigiada universidad que lleva el principal registro de la pandemia la que tuvo cifras distintas. (La Razón, La Dos, p. 2)
Andrés Manuel López Orador está de vuelta. Sin duda. Y reloaded. Las dos semanas de ausencia por su contagio de COVID-19, le sirvieron al Presidente para recargar baterías.
En su primera conferencia de prensa, abrió fuego ¡contra los jefes de Estado que se han vacunado contra el COVID-19 por delante de su población!
– Fíjense la “triquiñuela”, apuntó: que para poner el ejemplo para que la gente tenga confianza y no le tema a la vacuna… ¡y hasta les aplauden!
Aprovechó también su retorno para darle una repasada a empresarios, medios de comunicación, intelectuales, políticos del pasado y a todos aquellos que andan “en plan negativo” y de “poca objetividad”.
Seguramente para que no se desacostumbren –y mucho menos que piensen que el bicho debilitó su fortaleza mental, emocional o alguno de sus objetivos–, López Obrador arreó contra aquellos que, dice, están en contra de la transformación: Claudio X. González, (Enrique) Krauze, (Héctor) Aguilar Camín (junto con sus respectivas publicaciones: Letras Libres y Nexos), Denise Dresser, Reforma, El Universal. Al igual que firmas extranjeras, como Iberdrola –señaló– que, “con un descaro sin precedente, contrata a la secretaria de Energía y la convierte en su empleada, y contrata a un expresidente como consejero de su empresa, mientras recibían contratos jugosísimos”. En fin, Andrés Manuel de nuevo. Recargado. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
Las vacunas antiCovid están salvando vidas, pero algunas de ellas están enfrentando serios problemas de efectividad. La última en entrar en la turbulencia es la de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, que ante la nueva variante sudafricana del virus, pasó de tener una efectividad de 75%, a 22, prácticamente inservible con su fórmula original.
Otra vacuna señalada como ineficiente para adultos mayores es la china, CanSino, y la altamente prometedora vacuna rusa, la Sputnik V, también se encuentra en un mar de dudas porque no se realizaron pruebas suficientes con ese grupo de edad.
No quiere decir que ninguna de esas vacunas sirva, sino que en este momento se requieren más pruebas clínicas con adultos mayores, para saber si aplicarlas en ese grupo tiene sentido, o hay que buscar alternativas. Lo que está sucediendo con esas vacunas es de alta relevancia para países como México, que apostó por esas dosis para su plan de vacunación. Sin embargo, por lo que se pudo apreciar en el regreso del presidente Andrés Manuel López Obrador a las mañaneras, ayer lunes, o no le importa, o le pasó desapercibido lo que está sucediendo en el mundo, o está tratando de ocultar la realidad. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 32)
Sorpresa se han de haber llevado unos mil egresados de la carrera de medicina que aprobaron el Examen Nacional de Residencias Médicas (ENARM), al enterarse de que el único camino para poder tener una especialidad este año es aceptar una beca para estudiarla en Cuba. Nada más que, en este caso, no hay broma alguna. Aquí sí es irse hasta Cuba. Y, encima, decidirse antes del próximo viernes, si no, quedarse sin nada y tener que pasar el examen otra vez.
Ayer, muchos de ellos se manifestaron en el Zócalo capitalino para protestar contra esa instrucción y exigir que los dejen hacer su residencia en el país. Todos ellos aprobaron el ENARM, una prueba creada en 1983 y que se aplica anualmente. Uno de los manifestantes, vestido de bata blanca y con el rostro cubierto por una mascarilla quirúrgica, sostenía una cartulina que decía: “Si hubiera querido hacer la residencia en otro país, no hubiera aplicado para el ENARM. Yo aprobé sin mentiras y con puntaje alto. ¡Merezco plaza en México!”.
El gobierno federal anunció en noviembre pasado que el número de plazas de residentes se duplicaría debido al déficit de médicos especialistas, de 9,480 a 18 mil 929. También dijo que muchos podrían estudiar en el extranjero gracias a una beca del Conacyt. Y aunque se habló de países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Argentina y Cuba, extrañamente la única convocatoria que salió fue la de este último. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
El Presidente acusó a los jefes de Estado que se vacunaron antes que la población, de usar “triquiñuelas” para justificarse.
“Con el pretexto, la argucia, de que de esa manera ellos dan el ejemplo para que la gente —fíjense la triquiñuela— tenga confianza y no le tema a la vacuna. De eso no habla la prensa conservadora”.
Es de ideas fijas. Ni cómo ayudarlo.
Un reportero de esos que no se ven a menudo en las mañaneras, Carlos Tomasini, literalmente lo obligó a definirse frente al uso del cubrebocas.
Ya le habían hecho la pregunta, pero la evadió, con un “choro mareador” sobre las resistencias a la 4T, la “politización del covid”, la corrupción del pasado (la actual no cuenta, obvio).
-¿Se va a hacer obligatorio el uso de cubrebocas, sí o no? —preguntó el reportero.
-En México no hay autoritarismo, está prohibido prohibir, todo es voluntario, lo más importante es la libertad y cada quien debe de asumir su responsabilidad. En México no ha habido, con la pandemia, toque de queda como en otras partes ni se ha obligado a nada, es una decisión de cada persona.
-¿Usted va a usar el cubrebocas? —insistió Tomasini.
-No, no, ahora ya, además, de acuerdo a lo que plantean los médicos, ya no contagio.
-Pero en este mismo espacio el doctor López-Gatell ha reiterado también que las personas vacunadas tendrían que usar el cubrebocas. ¿Aun así usted no lo va a usar? —volvió a preguntar.
-No, no, y respeto mucho al doctor López-Gatell, es un muy buen médico y ha ayudado mucho para conducir este proceso.. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
El presidente López Obrador, después de quince días de silencio interrumpidos sólo por dos breves videos que posteó en redes sociales, está de vuelta en las conferencias mañaneras, que es su manera de ejercer el poder. Día 1 post-contagio, AMLO reloaded, AMLO recargado. Su contagio y sus días de aislamiento no le sirvieron para recapacitar en su fallida estrategia contra la pandemia. Mientras él convalecía de la enfermedad, México se volvió primer lugar mundial en letalidad y tercero en número total de muertes. Pero López Obrador sigue rechazando el cubrebocas, sigue hablando de millones de vacunas que no llegan y asegura que su estrategia no amerita ningún ajuste.
Tampoco mueve un ápice su discurso de confrontación. El AMLO reloaded volvió a las andadas. No hay tregua ni moderación. Como si los adjetivos hubieran sufrido por el encierro, desfilaron todos otra vez: los conservadores, los opositores que quieren el fracaso de su transformación, los que vivían con privilegios no quieren que se acabe con la corrupción, su dios es el dinero, el periodismo ramplón, los intelectuales orgánicos, EL UNIVERSAL, Reforma, Krauze, Aguilar Camín, Iberdrola, Calderón…
Aquí no pasó nada: él venció al virus, no importa que 400 mil mexicanos hayan muerto. Su falta de empatía duele en piel ajena. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Ayer reapareció el presidente López Obrador, puntual, a las dos semanas del positivo de covid, el pasado domingo 24. Y llegó tal y como se fue. Cuando el reportero Carlos Tomasini le preguntó si usaría cubrebocas, respondió ¡no… no!, de acuerdo a lo que plantean los médicos, ya no contagio.
—No. No. Y respeto mucho al doctor LópezGatell y es un buen médico —reiteró.
Es decir, a su vuelta tras 14 días de convalecer de coronavirus, volvió en modo López Obrador: No, no, no.
Y a casi un año del primer caso, el próximo día 27, tras 166 mil 731 muertes y un millón 936 mil casos, datos de anoche, y seguimos a la espera de las vacunas prometidas, no entiendo que el Presidente siga negándose a usar el cubrebocas, ahora porque ya no contagia y antes porque así se lo habían recomendado sus médicos y no estaba científicamente comprobado que ayudaran, siempre según su visión y en línea con las 39 veces que ha dicho que ya salimos/estamos saliendo de la pandemia; las 29 que afirmó que ya se aplanó la curva, y las 17 que declaró que ya se domó la pandemia, cuando nunca hemos salido de la pandemia ni se ha aplanado/domado la curva No es, pues, este gobierno el que mejor ha manejado esta crisis de salud en el mundo de acuerdo con las cifras.
Pero en Palacio siempre tienen otros datos. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
El voto es un arma poderosa para generar cambios. Sin embargo, en México enfrenta un problema mayúsculo: la oferta. Los políticos eligen previamente a quienes no son buenas opciones para la sociedad. El popularómetro desplaza a los mejores perfiles. En el menú se incluye lo malo y lo peor.
Muchos impresentables y/o sin experiencia arriban a la boleta. Ellos, a su vez, son instrumentos de las cúpulas para obtener votos, poder y dinero. Y si no triunfan en la contienda, obtienen prerrogativas y espacios de negociación.
Cuauhtémoc Blanco, por ejemplo, fue un excelente jugador de futbol y es un hombre carismático. Sin embargo, las consecuencias de su nombramiento están a la vista. Perdieron los morelenses, ganaron los líderes del PES. La fórmula se reproduce con más fuerza en cada proceso electoral; 2021 es ya una postal trágico-cómico-musical.
Podemos seguirle. Ningún grupo o alianza se salva. El problema no es
sencillo de resolver. Los incentivos están puestos para que así sea. Una posible salida está dentro de los propios partidos. Son sus miembros inconformes con este modelo quienes pueden alzar la voz. Si no presentan otras opciones, la merma democrática se traducirá en pésimos gobiernos, leyes a modo, justicia selectiva o inexistente, mayor opacidad, inseguridad, corrupción… drama humano. (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Tradicionalmente en México los procesos electorales federales intermedios, en las que se eligen a los diputados federales, poco atraen a los votantes y su índice de abstencionismo ha sido más elevado frente a aquellos donde concurren la elección presidencial y todo el Congreso de la Unión.
Sin embargo, las elecciones del próximo de 6 junio podrán revertir esa tendencia. Serán el proceso electoral más grande en la historia del país: se disputarán más de 21 mil cargos de elección popular, entre ellos 15 gubernaturas, 30 congresos estatales, 1,926 ayuntamientos en 30 estados, además de las 500 diputaciones federales. El número de votantes ascenderá a casi 95 millones de ciudadanos.
También es tradición que los ciudadanos acuden más a las urnas en las elecciones para gobernador y para presidentes municipales, las autoridades más cercanas, por lo que es previsible que en los estados que las haya el número votantes se incrementará.
Y para que ello ocurra sólo faltan cuatro meses.
Pese a la pandemia y otros desastres nacionales pronto iniciarán las campañas políticas, que tendrían que ser innovadoras por las restricciones sanitarias ante el covid 19. Los votos que más interesan son los de los ciudadanos sin partido, que son la inmensa mayoría del padrón electoral. En realidad, la militancia real en los partidos políticos es escasa y, en todo caso, cuentan con simpatizantes o votantes cautivos. (Gerardo Galarza, El Sol de México, Republica, p.5)
La semana pasada el Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos publicó las cifras de empleo para el recién concluido mes de enero. Aunque la cifra de creación de empleos volvió a territorio positivo después de registrar una caída de 227,000 empleos en diciembre, los 49,000 nuevos empleos creados durante enero fueron considerablemente inferiores a las expectativas de mercado donde el consenso se ubicaba en 105,000 empleos.
Adicionalmente, el reporte de enero incluyó revisiones a la baja en las cifras de creación de empleo de noviembre (de 336,000 a 264,000) y de diciembre (de -140,000 a -227,000). Con estas cifras revisadas, la pérdida de empleos durante el 2020 fue de 9.6 millones.
Sin embargo, hay que destacar que con la llegada de la pandemia, la economía estadounidense perdió 22.3 millones de empleos entre marzo y abril del año pasado como resultado del cese de actividades no esenciales forzada por las medidas para enfrentar la crisis sanitaria.
Conforme las medidas de confinamiento se fueron relajando, entre mayo y noviembre, la economía americana recuperó 12.7 millones de los 22.3 millones de empleos perdidos en marzo y abril. Sin embargo, la tasa de recuperación se fue desacelerando considerablemente en el otoño hasta tornarse negativa en diciembre.
La creación de empleo pasó de 2.8 millones en mayo, a 4.9 millones en junio, 1.7 millones en julio, 1.6 millones en agosto, 715,000 en septiembre, 680,000 en octubre, 264,000 en noviembre y en diciembre una pérdida de 227,000 puestos de trabajo. (Joaquín López-Dóriga Ostolaza, El Economista, Finanzas y Dinero, p.11)
Día con día, el actual gobierno parece estar instalado en la ruta de disuadir la inversión privada.
El pasado 2 de febrero, publicamos en este espacio el texto que titulamos: “Y ahora: a espantar a las inversiones”, a propósito de la iniciativa de reforma a la Ley de la Industria Eléctrica y a otras iniciativas que eventualmente van a abordarse en el actual periodo ordinario de sesiones del Congreso.
En la misma línea que argumentamos, ayer el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), institución dirigida por Carlos Hurtado, presentó un interesante análisis de una secuencia de decisiones que cada una por sí misma desalienta la inversión privada, pero en conjunto generan una intención.
En el estudio, se enumeraron 15 importantes decisiones de políticas públicas y reformas de ley, que van desde la cancelación del aeropuerto en Texcoco hasta la propuesta eléctrica a la que hicimos referencia.
Lo interesante en las consideraciones del CEESP es que, a juicio del Centro, aunque la inversión privada se ha derrumbado, el gobierno no parece sentirse incómodo con ese hecho.
La inversión fija bruta, que es mayoritariamente privada, cayó en 2020 –hasta el mes de noviembre– a una tasa de -18.8 por ciento.
En 2019 ya había caído en -4.6 por ciento. Así que, en los primeros dos años de gobierno, habrá tenido un retroceso de -22.5 por ciento aproximadamente.
De acuerdo con los registros del INEGI, el único periodo en el que el resultado fue peor se presentó en 1995, cuando la caída fue de -35.8 por ciento.
El gobierno federal no está alarmado por esta circunstancia por varias razones.
Una puede ser ideológica, al considerar que la reducción de la inversión privada es reflejo de que, en el pasado, ésta se realizaba en virtud de actos de corrupción en los que participaban funcionarios públicos. (Enrique Quintana, El Financiero, Pagina Dos, p.2)