Las primeras acciones ejecutivas y la propuesta formal de reforma legislativa presentada ante el Congreso dan cuenta de algunos cambios relevantes en materia migratoria de la nueva administración del presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris. Vale la pena ahondar en los alcances que pudiera tener la iniciativa por su impacto en las y los millones de mexicanos indocumentados en Estados Unidos.
La Ley de Ciudadanía de Estados Unidos presentada en la Cámara alta por el senador Bob Menéndez, demócrata de Nueva Jersey, y en la Cámara baja por la representante Linda Sánchez, demócrata de California e hija de inmigrantes mexicanos, se divide en tres grandes partes. De manera somera, se podría sintetizar de la siguiente manera: en primer lugar, contempla un camino hacia la ciudadanía; en segundo lugar, agrupa nuevas medidas de gestión fronteriza; por último, incluye políticas públicas para enfrentar las causas de raíz de la migración en el norte de Centroamérica.
El segundo componente de la reforma incluye una modernización de la infraestructura fronteriza para promover la seguridad. En tercer lugar y, en convergencia con la visión del gobierno de México, la propuesta legislativa incluye financiamiento por hasta cuatro mil millones de dólares para atender las causas subyacentes de la migración en El Salvador, Honduras y Guatemala. Además, la iniciativa presenta programas de reunificación familiar y mejoras para acelerar los procesos migratorios. Para las personas solicitantes de asilo, contempla el establecimiento de canales seguros para que puedan solicitar asilo desde sus países de origen.
Cabe recordar que el gobierno de Estados Unidos, en coordinación con organismos internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), ha comenzado a implementar una ruta de atención para las personas solicitantes de asilo que aguardan su proceso en territorio mexicano. El pasado 19 de febrero, un grupo de personas solicitantes de asilo transitó desde Tijuana a San Diego para seguir adelante con su solicitud ante las cortes estadunidenses. Es muy importante recalcar que tanto esta medida como las contenidas en la iniciativa de reforma migratoria aplican únicamente para migrantes que ya se encontraban en Estados Unidos desde una fecha determinada o con casos activos en el programa conocido como “Protocolo de Protección al Migrante” (MPP, por sus siglas en inglés).
Debido a las implicaciones directas en la vida de millones de personas mexicanas en Estados Unidos, el gobierno de México da la bienvenida al robustecimiento del programa de Acción Diferida (DACA), al fin de la construcción del muro y a la iniciativa legislativa que da un camino para la ciudadanía de millones de personas indocumentadas. Nuestra posición en favor del no intervencionismo y, en este caso, desde el pleno respeto a los asuntos internos de Estados Unidos coexiste con nuestro objetivo central de protección a las personas mexicanas en el exterior, particularmente nuestra comunidad al norte del río Bravo. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 15)
La rosa de los vientos… Los países como hoy los conocemos se forjaron al calor de los grandes movimientos migratorios.
De reversa… A su vez, en EU las manos extranjeras agrupan 46% de las labores domésticas, 24% de los servicios turísticos, 23% de actividades de logística y 30% de los empleos en seguridad.
Como quiera, en la llamada tierra delas oportunidades los constantes embates para frenar los flujos migrantes han generado enormes disrupciones en la llegada de mano de obra desde México.
Además, aunque el pasado jueves el presidente de EU, Joe Biden, presentó su propuesta “US Citizenship Act 2021”, la cual abriría una vía de permisos temporales y acceso a la ciudadanía para migrantes tras 5 años, persisten voces discrepantes, incluso entre los demócratas, por lo que su aprobación se ve cuesta arriba…
Echar raíces… Bajo ese escenario, el motor migratorio desde México hacia EU podría mantener una tendencia descendente. Jesús Cervantes, gerente de Estadísticas Económicas del CEMLA, hace ver que del 2014 al 2019 se observó una caída en el número de migrantes mexicanos hacia ese país del 6.6%; es decir, que hubo un retorno cercano a las 783 mil personas.
Lo anterior se tradujo en el envejecimiento de esa población. Hoy la edad media de ese grupo es de 44.7 años, desde los 38 años de hace apenas una década. De hecho, del 2007 a la fecha el porcentaje de migrantes nacionales de entre 18 y 44 años pasó del 64% al 47%, mientras que los mayores de 55 años se duplicaron del 12% al 25.7%.
La masa salarial de nuestros paisanos en EU supera ya los 287 mil millones de dólares anuales, mientras que el porcentaje de esa población en situación de pobreza pasó del 28.9% al 16% en 10 años.
En ese contexto, la mitad, el 50.1% de ellos, tiene casa propia en ese país, de los cuales 58% lo hizo mediante una hipoteca. Así que le guste a quien le guste, migrantes echan profundas raíces… (Ángeles Aguilar, La Razón, Negocios, p. 17)
Las criptomonedas y los movimientos a través de activos virtuales, abren un abanico de oportunidades que puede resultar positivo, con la debida supervisión de las autoridades. Este es el caso del envío de remesas que es un atractivo para las instituciones de tecnología financiera y para los propios migrantes, pues el volumen de negocios de las remesas que envían los migrantes mexicanos, principalmente desde Estados Unidos, alcanzó en 2020, los 39,500 millones de dólares.
Se estima que el envío de remesas por este tipo de movimientos sería una opción viable, eficiente y menos onerosa para los migrantes que los mecanismos actuales para realizar envíos.
Por ejemplo, las remesas enviadas a través de la criptomoneda XRP representan beneficios beneficios como que el envío se realiza en segundos y el costo se reduce en hasta un 50 por ciento. El crecimiento del envío de remesas mediante estos activos virtuales continúa: en noviembre de 2019, se movilizaron 10 millones de dólares de remesas por semana desde Estados Unidos y para abril ya fueron 42 millones de dólares por semana, lo representó un crecimiento del 320 por ciento y el 6 por ciento de todas las remesas que los connacionales enviaron por la plataforma Bitso. El promedio semanal de envío de remesas fue de 715 millones de dólares.
La realidad virtual, junto con los denominados activos virtuales, son una realidad que amerita la permanente vigilancia de las autoridades hacendarias para evitar cualquier tipo de daño a los migrantes que ya utilizan estos mecanismos para enviar dinero a sus familias. (Pilar Lozano Mac Donald, El Universal, Opinión, On line)