La elección para gobernador de Guerrero del 6 de febrero de 2005 sorprendió a todos. Después de padecer siete décadas de aquel priismo rancio, represivo y autoritario que se enquistó en su estado, los guerrerenses, muy rebeldes en muchos momentos de su historia, se armaron de valor, se sacudieron el miedo, y echaron al PRI a punta de votos.
El empresario Zeferino Torreblanca, que previamente había sido alcalde de Acapulco por el PRD, le dio una tunda de trece puntos porcentuales a Héctor Astudillo: ganó con el 55% de los votos, contra el 42% que consiguió el priista.
Ese año, en el Congreso local, el PRD obtuvo 22 curules y el PRI solo 17. En los ayuntamientos sucedió algo similar: el PRD ganó 40 alcaldías y el PRI solo 33. (Juan Pablo Becerra-Acosta M., El Universal, Opinión, p.2)
Caso Félix Salgado, el diablo está en los detalles
Ayer por la noche muchas y muchos celebraron la decisión de la Comisión de Honor de Morena de retirarle la candidatura a la gubernatura de Guerrero a Félix Salgado Macedonio, luego de que se acumularon varias denuncias de mujeres que aseguran haber sido agredidas sexualmente por el político. Es un logro del movimiento en el que participaron mujeres dentro y fuera de ese partido. Sin embargo, nos dicen, llama la atención que el órgano partidista fue muy cuidadoso en los términos, pues consideró “infudados” dos reclamos: uno, que hubiera en el actuar de Salgado violencia política de género y, dos, que el senador con licencia fuera un personaje con ganada “mala fama”. Es decir, Morena sigue sin reconocer, con todas sus letras, las acusaciones en contra de su encumbrado aspirante. Sólo hay dos posibilidades: la reposición de la encuesta de designación de candidatura es atole con el dedo y al final Félix Salgado será designado de nuevo; o, el partido se quiere quitar de encima el escándalo pero, al viejo estilo priista, lo harán sin afectar el honor de su acusado, como diciendo: le quitamos la candidatura, pero todavía lo queremos. Cualquiera de las dos opciones manda el mismo mensaje: desprecio a las mujeres.
Gobierno pretexta Covid para esconder información
Si algo no hace falta en el gobierno federal es imaginación para negarse a responder las solicitudes de información que los ciudadanos le hacen por la Plataforma Nacional de Transparencia. Nos cuentan que un nuevo método de las dependencias para evitar la rendición de cuentas es usar como pretexto la suspensión de los plazos y términos legales por el Covid-19. ¿Qué significa esto en español? Básicamente que los asuntos administrativos no están siendo atendidos, por ejemplo, porque supuestamente no hay suficiente gente trabajando en la oficina para evitar contagios. El Inai identificó esta situación en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), pero nos dicen que esta misma fórmula ya es utilizada por otras instituciones federales e incluso estatales. ¡Así de transparente la 4T! (El Universal, Opinión, p.2)
La apuesta política del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, para librar las acusaciones de la Fiscalía General de la República, no se logró del todo luego de que sus compañeros gobernadores de la Alianza Federalista no aceptaron darle un respaldo total e incondicional ante los señalamientos de delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal equiparada que le formuló el Ministerio Público Federal. Tras la reunión de ayer en Monterrey, los 10 gobernadores opositores al régimen de Andrés Manuel López Obrador evitaron de manera evidente hacer un pronunciamiento de respaldo al mandatario panista de Tamaulipas y centraron sus declaraciones en el tema de la atención de la pandemia y los esfuerzos de sus estados para enfrentar la emergencia sanitaria, sin abordar como grupo las acusaciones en contra de uno de sus integrantes y promotores principales.
El esfuerzo que hicieron los mandatarios aliancistas por no aparecer como defensores del mandatario tamaulipeco y más bien deslindarse de los señalamientos judiciales del gobernador tamaulipeco fue notorio, sobre todo cuando al finalizar la reunión algunos de los principales protagonistas de esta Alianza de mandatarios opositores, como el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, hicieron todo lo posible por aclarar públicamente que no estaban a favor del intento que hizo García Cabeza de Vaca por convertir la reunión plural de los estados, en un foro de defensa de Cabeza de Vaca y las denuncias que enfrenta por parte de la Fiscalía General de la República. “Los señalamientos y el tono usado para hablar de otros asuntos no acordados, como la situación que atraviesa el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, son posturas personales que no forman parte de la agenda consensuada entre todos”, precisó ayer el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, en un claro deslinde y desmarque de los pronunciamientos que se hicieron sin consultarlo en la reunión de los aliancistas de ayer en la capital de Nuevo León. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.8)
Hace mucho tiempo que no se veía a la gente tan feliz. Lo digo en serio. No es mofa ni sarcasmo. Basta con escuchar a las personas recién vacunadas para darse cuenta qué sienten que les cambió la vida. Volvieron a tener una esperanza.
Ideologías, simpatías y antipatías aparte, la vacunación contra el Sars-Cov-2, a los adultos mayores, está resultando un logro para el Gobierno Federal. “No se sacaron 10, se sacaron 100”, dijo un señor en la Alcaldía de Tláhuac.
Los ancianos estaban realmente contentos. Algunos no habían salido a la calle desde que comenzó el encierro, sobrevivían sin ver a sus familias, sin abrazar a sus nietos, sin hacer sus compras, sin ir a la iglesia o al parque y mucho menos de viaje. De por sí, muchos pasan su vejez en la soledad, a veces acompañados en alguna fiesta. Otros ni eso. (Amador Narcia, El Universal, Opinión, p.9)
El tráfico de armas por la porosa frontera entre Estados Unidos y México es un problema de antaño, que se mantiene presente en la relación bilateral México-Estados Unidos. El tráfico de armas ha sido y es un tema delicado en que Estados Unidos ha mantenido la voz decisiva en función de sus intereses. Al interior, libre adquisición y portación de armas; hacia el exterior, cero controles. En México, aunque hay fuertes restricciones legales para la adquisición y portación legal, tiene una nula capacidad para evitar el trasiego, venga del norte o del sur.
Así, el contrabando de armas se fomenta en ambos países, bajo la lógica implacable del mercado. En México, el tema se discute desde el incierto terreno de la contención, que se traduce en pura simulación, y en Estados Unidos, el tema se dirime entre negocios e hipocresía política. La historia de los acuerdos bilaterales data de, por lo menos, dos décadas de diálogo, en los que ha habido “grandes” acuerdos y operativos binacionales, pero sin resultados dignos de comentar. (María Elena Morera, El Universal, Opinión, p.10)
MUCHO se puede decir de Manuel Bartlett pero vaya que es un “magazo” en el manejo de las cifras equiparable solo con los grandes como Harry Houdini.
CUANDO fue secretario de Gobernación y cabeza de la Comisión Federal Electoral en los comicios de 1988, nunca se supieron los resultados de cerca de la cuarta parte de las casillas.
AHORA, ya no se dedica a “desaparecer” los votos de las urnas, sino las utilidades de otro organismo público que comparte siglas con el que manejaba hace 33 años.
QUIEN vea el boletín que publicó ayer la Comisión Federal de Electricidad notará destacado en letra grande al principio del texto que esa empresa tuvo una utilidad operativa de 19 mil millones de pesos en 2020.
PERO quien continúe leyendo encontrará en la segunda página un renglón chiquito en el que se aclara que el verdadero resultado financiero fue una pérdida neta ¡de 78 mil millones de pesos!
LA CFE acumulaba cuatro años consecutivos con utilidades operativas, pero no contaban con la “magia” y la gestión de “El Gran Bartlettini”, quien esfumó en el aire esa buena racha. ¡Pofff! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Estados Unidos realizó el jueves ataques aéreos en un punto de control fronterizo entre Siria e Irak. De acuerdo con el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH, opositor al gobierno de Bashar al Assad), los bombardeos dejaron al menos 17 muertos y destruyeron tres camiones de municiones entre milicias que apoyan a Damasco.
El portavoz del Pentágono, John Kirby, emitió un comunicado en el que reivindica el ataque, informa que fue efectuado por órdenes del presidente Joe Biden, y asegura que esta ofensiva fue autorizada en respuesta a los recientes ataques contra el personal estadunidense y de la coalición en Irak, y a las continuas amenazas a ese personal, en referencia a la muerte de un contratista civil y las heridas sufridas por un militar estadunidense el 15 de febrero en la ciudad iraquí de Erbil. El ministerio de Relaciones Exteriores sirio calificó los bombardeos como una agresión contra su país, y sostuvo que “constituye un signo de mal augurio sobre las políticas de la nueva administración estadunidense”, que amenaza con llevar a una nueva escalada los enfrentamientos en la región.
Ciertamente, la primera acción bélica emprendida por las fuerzas armadas de la superpotencia desde el arribo de Biden a la Casa Blanca, es un pésimo augurio acerca del significado del discurso en el cual aseguró que Estados Unidos está de vuelta en la arena internacional. Que el letal ataque se produjera apenas un mes después del estreno de la administración demócrata, proyecta sobre el resto de su cuatrienio la sombra del imperialismo que ha caracterizado a la política exterior de la nación que se considera a sí misma defensora excepcional de las libertades y la democracia. (La Jornada, Editorial, p.2)
Patria y vida. Así se llama la canción que ha puesto a la defensiva a la dictadura cubana y que la ha obligado a reaccionar públicamente. Esto es nuevo. La estrategia oficial favorita en Cuba ante un asunto incómodo era aparentar que no existía. O reprimir y censurar. En esta ocasión -con un tema que se hizo viral con más de dos millones de vistas en YouTube y que se puede escuchar fácilmente en Cuba a través de internet y las redes sociales- la tiranía tuvo que bailar al ritmo que le pusieron.
La canción habla de la represión “a punta de pistola y de palabras” en que viven los cubanos, de la dignidad “pisoteada”, de la búsqueda diaria por dólares, de “las madres que lloran por sus hijos que se fueron”, del naciente y rebelde movimiento San Isidro, y del cansancio de esperar “un nuevo amanecer”. Son “sesenta años trancando el dominó”, como dice una típica frase en la isla que significa dar algo por terminado.
La canción -interpretada y compuesta por Yotuel Romero; Alexander Delgado y Randy Malcolm, del grupo Gente de Zona; el cantante y compositor Descemer Bueno, y los raperos Maykel Osorbo y El Funky, del movimiento San Isidro en Cuba- cuestiona a fondo al régimen que lleva 62 años en el poder. “No más mentiras, mi pueblo pide libertad, no más doctrinas. Ya no gritemos patria o muerte sino patria y vida”, dice en una de sus estrofas. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)
Que apenas tenía el Presidente unas horas fuera de Palacio y su partido ya había armado un lío con Félix Salgado Macedonio, primero con una carta de 500 encabezados por Citlalli Hernández, Malú Micher y Jesusa Rodríguez, luego bajando la Comisión de Honor y Justicia de Morena al candidato en Guerrero, pero finalmente aclarando que las acusaciones de abuso sexual son “agravios infundados” y que el senador con licencia mantiene sus derechos políticos, es decir, es elegible de nuevo, lo que hace incomprensible la reposición del procedimiento. Conocida la resolución, el personaje posteó en Facebook: “¡Ánimo, hay Toro!”.
Que el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, se aventuró a presumir ante el Presidente, en medio de la tormenta por las cifras erradas sobre la cancelación del aeropuerto en Texcoco, que su entidad fue la única que no mereció observaciones de la Auditoría Superior de la Federación en la revisión a la Cuenta Pública 2019, pero quizá por lo delicado del momento confundió al órgano fiscalizador, todavía dirigido por David Colmenares, con la Secretaría de la Función Pública, de Irma Eréndira Sandoval.
Que si bien la Secretaría de Relaciones Exteriores, encabezada por Marcelo Ebrard, hace diplomacia de pandemia con China, India y Rusia, no se olvida que el principal socio y aliado de México es Estados Unidos y por eso se operó desde Tlatelolco y Washington para que la primera gira virtual del secretario de Estado, Antony Blinken, fuera por México y para que una de las reuniones remotas iniciales de Joe Biden sea la de este lunes con Andrés Manuel López Obrador. (Milenio, Opinión, p.2)
Tras un proceso de ocho años, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó hace tres años, el 24 de febrero de 2018, la admisibilidad del caso de los 65 mineros fallecidos en Pasta de Conchos ( Informe Nº. 12/18. Admisibilidad), reconociendo la violación de los derechos humanos a la vida, a la integridad física, a las garantías judiciales y a los artículos 25 y 26 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto trataron enseguida de descarrilarlo. Adujeron que el rescate de los restos de los mineros era técnica y humanamente imposible, que se habían cumplido ya todas las reparaciones a las víctimas, e incluso aferrándose a que sólo las viudas eran víctimas, negándoles a los demás familiares tal condición.
Javier Lozano Alarcón jugó un papel decisivo en la obstaculización del caso. María Trinidad Cantú, mamá de Raulillo Villasana Cantú, de 32 años, encabezando a la Organización Familia Pasta de Conchos (OFPC), y acompañada por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y el Centro de Reflexión y Acción Laboral, iniciaron el proceso en 2010. Si no fuera por la perseverancia de estas madres, padres, hermanas, hermanos, hijas e hijos, agrupados en la OFPC, el caso se habría olvidado, y, dada la ineficiencia y parcialidad de las instancias nacionales del derecho, la lucha por el rescate yacería, junto a los mineros del carbón, en el fondo del socavón.
Así, las víctimas buscaron justicia en una instancia internacional de derechos humanos. La CIDH propuso a las familias y al Estado mexicano una amigable composición; su desenlace está abierto y depende del inicio de las labores de rescate. (Miguel Concha, La Jornada, Opinión, p.18)
Ante las dificultades o la adversidad, nada mejor que las expectativas. La idea de un mejor mañana siempre da para mucho, incluso para ablandar a la indignación o el descontento. En los últimos años hemos transitado vertiginosamente de la inconformidad a la esperanza. El tiempo pasa, y aunque la realidad ya está entre nosotros, es sorprendente que persista todavía y con gran fuerza la idea de que los tiempos adelante serán mejores.
Más allá de lo que hacen los gobiernos del orbe para dar curso a la esperanza, ya ha pasado más de un año de que el mundo y México han padecido el peor castigo imaginable: la pérdida de libertades para todos y de la salud para muchos por la pandemia, además de cuotas de muerte que en nuestro país se perfilan sobre las 200 mil y quizá más, por la deficiencia de la contabilidad pública.
Asombra que a pesar de las dificultades persista la esperanza y una valoración positiva a la autoridad nacional. Los programas sociales y las obras de este régimen no dan para tanto, la explicación está en la comunicación y en la habilidad del Presidente de concitar el apoyo de la mayoría a partir de un retrato negativo del pasado y la propuesta de un futuro promisorio a partir solo del voluntarismo presidencial. (Liébano Sáenz, Milenio, Opinión, p.2)
Los diez gobernadores de la Alianza Progresista se pusieron en guardia ante lo que ven venir. En la inusual carta que enviaron ayer al presidente López Obrador, dejan muy claro que no van a permitir el “abuso” del poder central.
Los diez califican de “inaceptable” el uso de las instituciones de justicia para perseguir adversarios o silenciar críticos y confiesan su preocupación por las “agresiones” enderezadas en contra de la Auditoría Superior de la Federación.
En doce párrafos manifiestan su “absoluta solidaridad” con el mandatario panista de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, amenazado de desafuero, y advierten que defenderán a cualquier integrante de la Alianza Federalista que sea atacado desde el poder central. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
La pandemia nos alcanzó el 28 de febrero del 2020. Mañana será un año en el que, oficialmente, un mexicano que había estado en Italia días antes, se convirtió en el primer paciente de covid-19 en México. Doce meses después, aquí estamos: más de dos millones 271 mil 808 contagios y, peor aún, más de 184 mil 474 muertos. Un gobierno que se aferra a su estrategia. Sectores económicos que piden reabrir. Millones de habitantes que anhelan su vida desde la ventana y otros más que desafían lo inevitable.
Entre todos ellos, están los 195 mil 588 contagios entre el personal de salud y sus dos mil 580 fallecidos. Todos, desde los directores hospitalarios hasta quienes se encargan de la limpieza de los espacios; quienes están en contacto con los pacientes internados, quienes dan seguimiento a los que permanecen en casa, los que se encargan de dar informes a familiares, lo que toman las muestras, los que las analizan, los que administran fármacos. Todos ellos, héroes, que pasan largas jornadas lejos de sus familias, con el cansancio a la espalda y el pecho explotando por un abrazo.
A ellas y ellos les debemos, como a nadie más, que esas cifras no sean mayores. A ellas y a ellos: gracias. Todo nuestro respeto y respaldo, porque líneas como éstas no pueden ser su único reconocimiento. Lo han dicho en expresiones en redes sociales, lo han gritado en movilizaciones. Hoy, más que nunca, entendemos la importancia del sector salud. Hoy, más que nunca, debemos comenzar la reconfiguración de las estructuras sanitarias, que se dé a quienes forman parte de éstas, la seguridad y las herramientas necesarias para ejercer lo que para ellas y ellos es su profesión y para el resto un servicio necesario. Ése sería el mejor pago. (Yuriria sierra, Excélsior, Opinión,p.16)