Opinión Migración 040321

 

 Bitácora del director // Influencias

Buscapies

El asesinato de los 16 migrantes de Comitancillo, Guatemala, en Camargo, Tamaulipas, pudo deberse a que el pollero que conducía al grupo se encontró con un grupo criminal desconocido para él y no hubo acuerdo sobre el monto para dejarlos pasar, me dijo ayer en la radio el reportero guatemalteco Raúl Barreno-Castillo. Las familias esperan la entrega de los cuerpos en medio de una doble tragedia: la muerte de los migrantes y una enorme deuda adquirida para pagar el viaje. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)

 

Desde afuera // Interminable problema migratorio de EEUU

La migración es tradicionalmente uno de los puntos más complicados y polémicos en Estados Unidos, que se ostenta como un país de migrantes.

Pero la idea de admitir a más inmigrantes, especialmente cuando los nuevos peticionarios son más latinos, asiáticos y africanos que europeos blancos, es como mínimo polémica.

Y la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, con una agenda política que incluye propuestas para tratar de resolver el problema migratorio con reglas más claras y abiertas a la inmigración, elevó el tono de un debate interminable.

 De hecho, la situación es tan complicada, que las medidas para desmantelar las barreras legales impuestas por el gobierno de Donald Trump a peticionarios de asilo y presuntos nuevos inmigrantes en la frontera con México son comparadas con un intento por reparar un avión en vuelo.

 Y paralelamente, se ha convertido en una de las banderas enarboladas por el exmandatario para su retorno político. “La administración (Biden) acelera activamente la admisión de migrantes ilegales”, clamó Trump ante la mayor concentración de grupos conservadores del país. Y ahí volvió al argumento de que se trata de violadores y asesinos.

 La situación es más complicada si se considera que en un país políticamente dividido casi por la mitad, con los partidarios de una más abierta política migratoria abrumadoramente en el campo demócrata, y una mayoría de los opositores en el bando republicano.

 Los anunciados cambios de política migratoria produjeron ya estimaciones sobre un influjo masivo de personas que tratarán de entrar al país desde México, especialmente centroamericanos. Y con esos reportes, mayor oposición interna.

 Es difícil que las propuestas de Biden sean la solución definitiva a un problema tan viejo y tan complejo. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 21)

 

Uso de razón // El regreso de Donald Trump

La cumbre de los republicanos radicales, celebrada el fin de semana en Orlando, fue una sonora campanada de advertencia de que el populismo nacionalista está vivo, fuerte, tiene agenda y tiene líder.

Trump, orador estelar en la cumbre de la Confederación Política Conservadora (CPAC, por sus siglas en inglés), dejó en claro que no fundará un nuevo partido, sino que se apropiará del Republicano.

Machacó con la falsa historia del fraude que lo despojó del triunfo. Arremetió contra los medios de comunicación.

 Se montó nuevamente en el caballo sobre el que dará la batalla en los meses y años que vienen: los migrantes, entre quienes vienen “las personas más malvadas del planeta”.

Trump está de regreso, y más radical que nunca. Apuntó su ametralladora verbal hacia el presidente Joe Biden:

Y lo ató, para golpearlo, junto a sus enemigos favoritos: los migrantes.

 Biden está convirtiendo a Estados Unidos en una nación santuario para migrantes, expuso el derrotado candidato presidencial.

 “Hicimos un buen trabajo (para frenar la migración). Nadie había visto nunca algo como lo que hicimos nosotros, y ahora (Biden) quiere que todo se vaya al infierno”, dijo Trump y no le faltaba razón.

 Cierto. Nunca los niños migrantes habían sido arrebatados de las manos de sus padres, encerrados en jaulas y desparecido después.

 Jamás había sucedido que los solicitantes de asilo tuvieran que esperar –y dormir en la calle por tiempo indefinido– en un país (México) que no es el suyo ni es Estados Unidos.

 “Joe Biden ha provocado una avalancha masiva de inmigración ilegal a nuestro país. Somos un solo país y no podemos permitirnos traer aquí todos los problemas del mundo”, y también tiene parte de razón.

 Los flujos migratorios que llegan desde México han aumentado, especialmente de menores indocumentados.

Biden tiene poco tiempo para impedir su crecimiento. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 30)

 

La cumbre virtual

Es práctica común de los gobiernos de Estados Unidos que al final de alguna reunión entre Jefes de Estado, alguno de los asistentes se reúna con periodistas seleccionados para ofrecerles la versión que desean ver reflejada en los noticieros de la noche y los diarios del día siguiente. Así, eliminan los aspectos indeseables y ponen de relieve lo que mejor convenga a sus intereses. Este es el famoso spin.

En esta lectura entre líneas, resalta la necesidad que tiene el gobierno de Washington de contar con el apoyo de México en materia migratoria. La reforma migratoria que impulsa Biden, sobre todo la regularización de los indocumentados que ya viven en Estados Unidos puede frustrarse en caso de que sigan arribando nuevos migrantes a ese país. Los congresistas le dirán que esto es un barril sin fondo y por ende la rechazarán. Para ello, Estados Unidos requiere que las autoridades mexicanas detengan a los centroamericanos, como ya se hacía con Trump, pero ahora también a los mexicanos que buscan migrar en números crecientes. Estados Unidos va a buscar que México sea un aliado de tiempo completo. La moneda de cambio pudieron ser las vacunas que tanta falta hacen en nuestro país. Si México cerró el paso a los migrantes por las malas razones, para evitar que Trump nos impusiera aranceles, ahora se podría conseguir algo bueno —las vacunas— por hacer lo mismo que antes. (Enrique Berruga, El Universal, Opinión, p. 11)

 

 México y el asilo diplomático

Si bien la figura del asilo data de tiempos remotos en el mundo, el asilo diplomático como tal está institucionalizado en América Latina y el Caribe como un acto jurídico humanitario para salvaguardar la vida y la libertad de las personas que son perseguidas por órganos del Estado por realizar actividades políticas contrarias a éstos. México fue uno de los primeros países en firmar y ratificar las convenciones que codifican esta figura (La Habana, 1928; Montevideo, 1933, y Caracas, 1954) y al amparo de éstas ha otorgado asilo a cientos de personas.

 El prestigio de México en materia de protección y asilo motivó que 12 panameños sortearan los graves riesgos de los bombardeos en la ciudad y del toque de queda y se desplazaran hasta mi residencia en busca de asilo. Entonces tuve presente una lección de diplomáticos de excelencia como los embajadores emérito Sergio González Gálvez y el eminente Raúl Valdés: Lo más importante en lo inmediato, es preservar la seguridad y la vida de quienes buscan protección, independientemente de los signos ideológicos de los gobiernos y de los perseguidos.

 En virtud de ello, y después de evaluar cada caso, les otorgué asilo y procedí a informar a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

 Hoy persisten en la región problemas económicos y sociales que mantienen latente las tensiones políticas; a eso se ha sumado la pandemia del Covid-19 que incidirá negativamente. Confiamos en que la estabilidad política sea el común denominador de los países de la región, varios de los cuales realizarán elecciones en 2021. En todo caso, los derechos humanos de los perseguidos políticos estarán asegurados en la medida en que la institución del asilo se mantenga y sea debidamente observada por los países. (Columba Calvo, La Jornada, Opinión, p. 17)

 

Trascendió

Que dirán lo que quieran del rumano Florián Tudor, pero sin impedimentos, acompañado de dos personas, fue recibido en calidad de “empresario” por la secretaria federal de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, cumpliendo con la orden presidencial de atender al hombre, investigado por la UIF de Santiago Nieto como presunto líder de una banda de falsificación de tarjetas con base en Cancún. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

 

El lector escribe

Mala decisión.- El gobernador de Texas, Greg Abbott, está equivocado. Todavía no es conveniente quitar las restricciones que evitan los contagios del asesino coronavirus, según afirman los científicos.

Como responsable de la salud de millones de ciudadanos texanos y visitantes, entre ellos infinidad de mexicanos que cruzan la frontera, su decisión resulta criminal. (Luis Barona, Monterrey, N.L, Reforma, Opinión, p. 8)