Opinión Migración 070321

Migrantes en espera eterna

Hablando de zonas fronterizas, en donde lanzan suspiros de alivio es en Matamoros, Tamaulipas, en donde el campamento que se instaló desde hacía más de un año, para albergar a migrantes que fueron retornados de EU para esperar su proceso de asilo, ya se cerró. Y es que las poco más de 500 personas que estaban en el lugar ya están en la Unión Americana, en donde se les revisa su caso. Ahora faltan otras personas que se han ido a acampar, por ejemplo, al pie de la frontera en Tijuana, Baja California, en donde están esperando también ingresar a Estados Unidos. Poco a poco se desfoga la presión; el problema, nos dicen, serán las olas de gente que podrían llegar ante el rumor de que pronto habrá una regularización masiva en el país vecino. (Bajo Reserva, El Universal, Nación, p. A2)

¿NUEVA OLA MIGRATORIA?

Se los llevaron al sur y perdieron su audiencia

Para seguir con asuntos binacionales, el diputado federal demócrata Henry Cuéllar acaba de lanzar su alerta y es que dice que en el Valle del Río Grande, en Texas,10 mil inmigrantes fueron detenidos en una semana por la Patrulla Fronteriza, lo que indicaría que una nueva ola de personas que huyen de la violencia y la pobreza extrema, sobre todo centroamericanos, se acerca a territorio estadounidense desde México.

¿Cómo abordarán México y Washington el problema, ahora con Joe Biden en la Casa Blanca? Hasta el momento sólo hemos escuchado generalidades, si bien la sola presencia del exvicepresidente de Barack Obama en el poder y el inicio del desmantelamiento del cruel sistema impuesto por Donald Trump han sido suficientes para renovar la esperanza de millones de seres humanos que intentan solicitar asilo en Estados Unidos, donde activistas denuncian que prosigue la construcción del muro y que Biden cambió las jaulas para niños por contenedores con un letrero de “bienvenidos” en la puerta.

Todo esto viene a cuento porque además Human Rights Watch presentó un durísimo informe que puede consultarse en nuestras páginas, explicando que al menos 30 mil migrantes fueron devueltos en los últimos dos años por EU a México, donde sufrieron la violencia de las agencias policiales y del crimen organizado.

Llama la atención, en particular, que de los 71 mil migrantes enviados en total a México 30 mil perdieron sus juicios de asilo, no sólo por ser víctimas de la delincuencia, sino también porque las autoridades los concentraron en el sur del país, a miles de kilómetros de las ciudades donde se realizarían sus audiencias. Esta práctica, afirman los entendidos en el asunto, no se había visto y es resultado de la estrategia que Trump y el gobierno mexicano negociaron porque el primero acostumbraba entretener a su selecto auditorio con historias de las malvadas caravanas migrantes que acosan los límites de EU. ¿No que muy humanistas? (El Foco, El Universal, Online)

La incómoda cita a la mafia rumana

De manera casi simultánea a la reunión que por órdenes presidenciales le fue otorgada el pasado miércoles 3 a Florián Tudor —presunto líder de la llamada mafia rumana— con la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, fiscales federales de Estados Unidos programaban una nueva batida en tres estados de ese país, contra cómplices de aquél.

Asimismo, dos naciones europeas, su natal Rumania y Malta, anunciaban a México haber librado órdenes de aprehensión sobre este personaje, al que se le atribuye encabezar negocios criminales —drogas, trata de personas, falsificación de tarjetas de crédito— por 2,400 millones de dólares anuales, con presencia en 18 naciones.

Agencias estadounidenses anticrimen, entre ellas la DEA y el FBI, se manifiestan exasperadas por la pasividad con la que se ha actuado en contra de Tudor, quien según se compartió a este espacio, ya había tenido una reunión privada, a inicios de 2020, con Carlos Joaquín González, gobernador de Quintana Roo, una entidad donde, de acuerdo con reportes confiables, esta banda tiene bajo sueldo a policías estatales y municipales, a funcionarios de la fiscalía estatal, a jueces locales y federales, que en más de una ocasión han protegido sus operaciones.

En la lista de amistades cercanas a Tudor se hallan políticos de diversa monta, empresarios e incluso gerentes locales de bancos. Entre los primeros destacan líderes del Partido Verde, como el dirigente estatal, José de la Peña Ruiz de Chávez, al que la UIF le congeló cuentas. También ha sido señalado René Bejarano, dos de cuyos cercanos, ligados al grupo de Tudor, asistieron como invitados especiales al banquete inaugural del gobierno López Obrador, en Palacio Nacional, en diciembre de 2018.

Fuentes de la Fiscalía General de la República consultadas revelaron que, en diciembre pasado en Cancún, pistoleros al mando de Florián Tudor interceptaron a un grupo de agentes federales que llevaban a cabo pesquisas por órdenes de la fiscal especial de Combate a la Corrupción, María de la Luz Mijangos. Los conminaron a salir del estado y, para ilustrar el alcance de su poder, dijeron haber estado atrás del despido del ex delegado de la FGR en el estado, Javier Ocampo García, en septiembre de 2019, y del secretario de Seguridad estatal, Alberto Capella, en noviembre de 2020.

Se conoce también que este último fue advertido por las citadas agencias norteamericanas que la mafia rumana ha puesto precio a su cabeza, por lo que dejó el país de manera preventiva, sin que en este momento se conozca con precisión su paradero.

En octubre de 2019, un operativo conjunto contra la mafia rumana llevó a detenciones en distintas ciudades de México —además de la Rivera Maya, opera en Puerto Vallarta y Los Cabos— y Estados Unidos. Allá varios permanecen presos, entre ellos Florián Claudiu Martin, presuntamente hermano del que hace llamar “El Tiburón”. En Quintana Roo, fiscales y jueces operaron el tema con tantas deficiencias que todos fueron liberados.

 La referida UIF, que conduce Santiago Nieto, congeló cuentas contra personajes ligados al grupo y presentó una denuncia ante la FGR. Todo indica que nuevos acontecimientos se presentarán en los próximos días.

Apuntes:

La llamativa salida de Fabián Medina en el equipo del canciller Marcelo Ebrard supone la fractura de una larga amistad (compadrazgo incluido) que descarrila el trabajo del equipo de estrategia que aquél coordinaba, con encomiendas importantes dictadas desde el principal despacho de Relaciones Exteriores. Sin embargo, fue marginado en los meses recientes, en contraste con el ascenso de Roberto Velasco, colocado por Ebrard al frente de la relación con Estados Unidos. Eso trajo el rompimiento. (Roberto Rock L., El Universal, Nación, p. A9)

México en los circuitos de Washington

Es una costumbre, diría incluso, una regla, que cuando se aproxima una entrevista entre los Presidentes de nuestro país y de los Estados Unidos, alguna noticia, filtración posicionamiento o documento, se da a conocer antes y después del encuentro. No importa el nombre de los mandatarios ni el partido político al que pertenezcan: es un procedimiento establecido para obtener ciertas ventajas en los acuerdos formales e informales de cooperación. Por supuesto ahora, no fue la excepción.

El mismo día 1 de este mes, fecha del encuentro virtual, a tan solo unas horas de realizarse, ni más ni menos que la vocera de la Casa Blanca, dio a conocer que el gobierno de Biden no estaría en condiciones de transferir ni una sola dosis de las vacunas en contra del covid-19. Y ese era uno de los dos principales temas con los que López Obrador llegaría a la mesa de propuestas. Sólo sobrevivió lo referente a la migración desde nuestro país. Desde luego, como sucede en este tipo de entrevistas, las muestras de cortesía y amabilidad, dan pie al lugar común de que las relaciones “están mejor que nunca”. No hay sorpresas en ese sentido.

Para marcar un claro antes y después, con referencia a la intempestiva gestión del ex presidente Donald Trump, temas como la seguridad fronteriza y la cooperación entre las agencias civiles en esa materia, han sido ventilados ampliamente en día posteriores a la conversación presidencial. En efecto, primero fue el posicionamiento de varios congresistas (diputados para nosotros) del gobernante Partido Demócrata en donde se señala de manera explicita, el fracaso y los pobres resultados de la política y programas en materia de Seguridad Pública en la administración del Presidente López Obrador. Justo un referente y llamado de atención que hasta el momento de redactar este breve análisis, no ha habido ninguna respuesta ni de las autoridades federales no de las fracciones del gobernante partido de Morena.

Con apenas unas horas de diferencia, la agencia encargada de hacerle frente al tráfico de drogas, la DEA, dio a conocer en un documento enviado también al Congreso de su país, que la política del gobierno mexicano no ha dado los resultados esperados en lo que concierne a las actividades relacionadas con el narcotráfico. No se necesita muchas capacidad analítica para concluir, que ambas expresiones, inmediatamente después de la entrevista López Obrador-Biden, se encuentran relacionadas y que manifiestan la inconformidad e insatisfacción de los circuitos de poder en Washington a propósito de la forma en que se le hace frente a lo que la DEA sostiene: que los grupos criminales de narcotráfico de México son la “principal amenaza a la Seguridad Nacional de los Estados Unidos”. Ni los cohetes de Corea del Norte, ni el desarrollo armamentístico de la República Popular de China ni los misiles intercontinentales de Rusia son tan inquietantes como las actividades de los grupos de Guzmán Loera, Zambada, Nueva Generación y otros. (Javier Oliva, El Sol de México, Análisis, p. 16)

8M/NY

Desde 1975, la ONU estableció al 8 de Marzo como el Día Internacional de la Mujer, fecha propicia para leer informes y escuchar discursos, reflexiones y peticiones, para buscar mejorar en todos los ámbitos, las condiciones de tremenda desigualdad en la que viven las mujeres en todo el mundo en el siglo XXI.

Según datos recientes de la propia ONU, en los círculos del poder económico, político e ideológico o del conocimiento, las mujeres siguen teniendo poca o mínima presencia e influencia en las mesas de decisión, lo cual repercute en la conformación de agendas para empoderarlas e incluirlas en condiciones de mayor igualdad.

En promedio mundial, dentro del mundo corporativo, de los negocios, las mujeres en cargos directivos, alcanzan el 4.4%. En la política, tienen cifras similares. De 193 países, solo gobiernan en 23 de ellos. En la representación parlamentaria, tienen un poco más, 25%. En la academia y el mundo de la investigación, los números son aún más bajos. Según proyecciones de la ONU, a este paso, para el año 2150 se podría alcanzar una paridad de género más equilibrada. Para recortar los tiempos, se requiere generar más y mejores condiciones de educación y participación en los distintos ámbitos de la vida laboral y profesional, pública y privada.

¿Por dónde empezar? Seguramente hay muchas respuestas, tantas que por ello no hay avances sustantivos. Pero la historia nos demuestra que, por medio de la educación formal, habrá a futuro nuevas generaciones de mujeres más empoderadas que tendrán mejores elementos para cambiar la realidad de generaciones anteriores. Si las nuevas mesas de decisión se habrán de conformar con mayor presencia de mujeres, que sea el mérito, la capacidad y el talento el que prevalezca y no cuotas decretadas, que a nadie convence y a nadie conviene.

Otro cimiento a considerar en este cambio de paradigma, es el impulso por una nueva cultura de mayor inclusión, respeto por la igualdad de derechos, sin estigmas, estereotipos y contra todo tipo de violencia. Creo que son ideales que pueden ser alcanzados con políticas, programas, leyes, instituciones y presupuestos apropiados, pero más importante aún, con voluntad de que las cosas cambien, tanto en el ámbito público, como privado.

En Nueva York, que por cierto es cuna de los derechos laborales de las mujeres, las cosas no son tan diferentes a los números que hay a nivel mundial. Cifras que pueden ser peores en los siguientes años, por las repercusiones económicas y sociales que ha dejado el Covid-19 en toda la comunidad, incluyendo obviamente a los grupos más vulnerables, como los son los migrantes no documentados.

En este sentido, el desempleo, bajas remuneraciones, la falta de oportunidades, dada la condición irregular con la que residen, y la violación de sus derechos laborales son algunas de las adversidades más recurrentes que se están presentando. Hay que agregar, que durante la pandemia y el confinamiento, la violencia física y emocional en contra de las mujeres se incrementó.

En el Consulado ofrecemos de manera transversal y en todas las áreas que lo conforman, apoyo con información y en su caso, con el acompañamiento de abogados, para atender las necesidades de las paisanas que se encuentren en situaciones de vulnerabilidad que a todos nos lastima y en todos repercute. (Jorge Islas, El Universal, Opinión, p. A11)

El regreso de EU

Las principales teorías de las relaciones internacionales son la realista enarbolada por los republicanos, y la idealista (o liberal) por los demócratas. Conforme a sus postulados, los presidentes de ambos partidos venían posicionando a su país en las inéditas realidades del siglo XXI, pero la funesta elección de Trump interrumpió esa tendencia, pues su actuación fue rupestre aislacionista, nativista y xenófoba. Durante 4 años EU no tubo política exterior, sino un circo mediático de ocurrencias, caprichos y disparates, con fines de propaganda doméstica. Como el leitmotiv de los populistas es el interés personal, su lema no fue “America First”, sino “Trump First”. La ardua tarea de Joe Biden, será reparar daños, retomar rumbo, y recuperar la posición, prestigio y credibilidad de EU.

El ideario del nuevo mandatario se inspira en la corriente idealista de Woodrow Wilson y Franklin D. Rooselvet, que continuó Obama con su vicepresidente Biden, mismo que tiene larga experiencia internacional y gran conocimiento de la problemática mundial. Fue sintomático que diera su primer discurso de PE en el Departamento de Estado, que fue inexistente en la era Trump. Su mensaje fue que EU, la diplomacia y la institucionalidad están de regreso, y que la actividad externa ya no será conducida por inexpertos colaboradores de la campaña y la familia presidencial, sino a través del servicio exterior (golpeado por Trump).

Acorde con la tradición demócrata, serán pieza angular de la PE los derechos humanos, la defensa de la democracia, del estado de derecho, del libre mercado y la libertad de prensa; así como la cooperación internacional y el multilateralismo. Como Biden considera que el liderazgo de EU debe ganarse con el ejemplo, anuncia una política migratoria y de refugiados más humanitaria, regresa al Acuerdo climático de Paris y a la OMS. Revitalizará las alianzas debilitadas por su antecesor, y será firme ante los regímenes autoritarios de China, Rusia e Irán, aunque les ofrecerá dialogar. Los internacionalistas y diplomáticos debemos congratularnos que se regrese a la sensatez y seriedad en los problemas del mundo.

Institucionalidad y seriedad también regresan a las relaciones con México. Si bien no se ha referido a América Latina, relanzará la normalización de los vínculos con Cuba iniciada por Obama, y nuestro país, por obvias razones, tendrá un trato especial, como se demostró convocando un sorpresivo primer encuentro presidencial (virtual).

La reunión básicamente fue protocolaria y sin contenido práctico: transcurrió entre anécdotas y las tradicionales declaratorias de amistad, cooperación, importancia mutua, etc.. Amén de que no hay buena química entre dos presidentes tan opuestos, tampoco hay mucha convergencia en sus respectivas agendas. EU pidió estrechar la cooperación en migración, pero ello seguirá siendo una gran carga para nosotros; se cooperará contra el Covid-19, pero EU no dará vacunas por el momento; se cooperará contra el cambio climático, pero México apuesta a las energías contaminantes, etc. Salvo la reanudación del Dialogo Económico de Alto Nivel creado por Obama y Peña Nieto en 2013, solo se acordó no acordar nada, pues se eludieron los problemas espinosos como la seguridad, respecto a la cual el gobierno de Obama llegó a calificarnos como Estado fallido, siendo que el problema no era tan grave como ahora. En síntesis, después del nefasto paréntesis trumpiano, se regresa a la normalidad de los encuentros y desencuentros, previéndose que la relación personal y la institucional no serán fáciles. (Walter Astié-Burgos, El Universal, Online)

#8M

#NiUnaMás, #VivasNosQueremos, #8M, #UnDíaSinNosotras… Y las consignas seguirán aquí en México y en el mundo, porque no han entendido que somos la #GeneraciónIgualdad, la que no se queda callada, la que no se intimida, la que se sabe defender y exigir que se cumplan sus derechos.

¿Recuerdan a Greta Thunberg, la joven sueca que promovió entre los estudiantes del mundo que cada viernes faltaran a clases para promover acciones contra el cambio climático? Se enfrentó al expresidente Trump con argumentos y se paró frente a la Casa Blanca con el cartel que decía: “Skolstrejk för Klimatet” (huelga de colegio por el clima).

El presidente promotor del muro, del racismo y del discurso de odio se sintió intimidado por la joven y la troleaba (molestaba) en Twitter. El 12 de diciembre de 2019, después de que Greta fuera nombrada Persona del año por la revista Time, Trump le mandó un mensaje vía redes: “Qué ridículo. ¡Greta debe trabajar en su problema de manejo de la ira y luego ir a ver una buena película con un amigo! ¡Tranquilízate Greta, relájate!”.

Casi un año después, el jueves 5 de noviembre de 2020, cuando Donald Trump escribió en su cuenta de Twitter: “¡Detengan el conteo!”, al referirse a su derrota en las elecciones, Greta Thunberg le respondió con otro tuit: “Qué ridículo. ¡Donald debe trabajar en su problema de manejo de la ira y luego ir a ver una buena película pasada de moda con un amigo! ¡Relájate Donald, relájate!”.

Quería callarla, pero no lo logró, su voz es más fuerte y su mensaje llegó a la ONU y ha sacudido a varios líderes.

En la historia están registradas las mujeres de todos los rincones del mundo que son ejemplo, que dieron su vida por defender sus ideales y que lucharon por el reconocimiento de los derechos laborales, políticos, reproductivos y sociales de nosotras.

Y sigue habiendo mujeres que siembran semillas de conciencia, que nos enseñan a no permitir ni tolerar la violencia, a denunciarla. Otras, como Greta, nos invitan a cuidar el planeta en el que vivimos y Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, nos recuerda que las mujeres estamos enojadas y preocupadas por el futuro, “radicalmente impacientes por lograr un cambio. Es una impaciencia que tiene raíces profundas y que se ha estado gestando por años”.

Nada nos detiene ya. Nada, ni los muros físicos ni los mentales ni los que se forjan con vallas metálicas ni los que se enraízan en las acciones con ideas machistas o misóginas.

¿Cuáles son las consignas para este año y los que siguen? Que nos queremos vivas, libres, seguras y con pleno acceso a la justicia, al empleo, a la vivienda y a la salud.

Queremos un trato digno y respetuoso, que no se olvide que en México se cometen 11 feminicidios todos los días; que seis de cada 10 mujeres son víctimas de violencia, que violan a una mujer cada seis minutos, y que el índice de impunidad es de 99.3 por ciento.

En estos tiempos de pandemia y confinamiento quiero que sepas que nadie puede golpearte o violarte ni tu padre ni tu pareja. Eres dueña del no, puedes decidir sobre tu sexualidad y maternidad, tienes derecho a una vida libre de violencia y que las autoridades garanticen el acceso a la justicia y al refugio.

Las autoridades recibieron 220 mil 028 denuncias por violencia familiar, 603 cada día a nivel nacional, y 260 mil 067 mexicanas llamaron al 911 para denunciar actos de violencia en su contra.

Que nos escuchen fuerte y claro: No nos vamos a cansar. Vamos a insistir. Hoy pretenden ignorarnos y bloquear nuestra marcha, pero no será por siempre y la protesta en las calles no es nuestra única opción, también nuestro voto cuenta.

DM

Muros de paz…

Así lo entienden los ciudadanos de Israel que protegen su frontera de los ataques palestinos, pero no las familias palestinas que quedaron divididas por el muro.

Así lo entienden los estadunidenses que protegen su frontera, Trump, por ejemplo, pero no los niños migrantes que quedaron separados de sus familias.

Ningún muro representa la paz, por eso cayó el muro de Berlín (Fabiola Guarneros Saavedra, Excélsior, Nacional, p. 4)