En su afán de revolucionar la realidad, la 4T se anota un éxito más con el avance en el Congreso de la Unión de la iniciativa para despenalizar el consumo lúdico de marihuana, que a falta de la siembra de árboles frutales que contribuya a paliar el desempleo, se perfila para cumplir el sueño largamente anhelado de Rafael Caro Quintero y Joaquín El Chapo Guzmán, cubriendo el territorio nacional con matas de la planta vaciladora.
Ahora sí que nos convertiremos en una especie de rancho El Búfalo a lo bestia, como aquel “megaplantío” de 544 hectáreas de cannabis que el Ejército destruyó en 1984 en Chihuahua propiedad de Caro Quintero, quien por cierto en aquellos días de gloria no vaciló en demostrar su patriotismo al ofrecerse para resolver el problema de la deuda externa, que entonces andaba en unos 80 mil millones de dólares -hoy ya está en 469 mil millones- a cambio de mantener su próspero negocio de exportación de productos agrícolas al sofísticado mercado estadounidense.
Claro está que también debemos recordar a otros precursores y pioneros del “verde es vida”, como el expresidente Ernesto Zedillo, quien en 2011 se pronunció a favor de despenalizar el consumo de enervantes junto a sus colegas Fernando Henrique Cardoso de Brasil (dicen que la maconha es tan potente como la Acapulco Golden) y César Gaviria de Colombia (no comments) como integrante de la Comisión Global de Políticas sobre Drogas. Organismo en el que, vale la pena señalar, también participaron los escritores Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa; el exjefe de la diplomacia europea (y exsecretario general de la OTAN) Javier Solana y el “visionario” emprendedor británico Richard Branson, célebre por evadir impuestos en tierras de la reina Elizabeth.
Pero si de visionarios hablamos, sería imposible olvidar a otro expresidente mexicano, Vicente Fox, quien en 2018 fue nombrado miembro de la junta directiva de la empresa canadiense -con filiales en Colombia y México- Khiron Life Sciences Corp., que se especializa en el desarrollo médico de la marihuana, hasta el grado en que Fox propuso que en el “centro de estudios” de Guanajuato que lleva su nombre se estableciera un invernadero para investigar la genética y producción de las plantas.
Así es que ya lo sabemos, amigos, Morena no mejorará nuestras condiciones de vida, pero sí nos dejará portar desde los 18 años hasta 28 gramos de los insumos necesarios para evadir un rato la realidad, porque como dijo la diputada Simey Olvera Bautista, “fúmense un cigarrito, porque la mota legal eleva la moral”… eso sí, cuidado con no renovar la licencia anual que expedirá el Consejo Nacional para las Adicciones (Conadic) o impedir que su personal revise nuestros sembradíos caseros, porque la sanción ascenderá a 27 mil pesos y la cancelación del permiso.
¡AHORA ÉL ES LA VÍCTIMA!
El Toro del sabadazo y la impunidad
Como El Foco se guía por la luz de sus elevados estándares morales y éticos, en domingos pasados vaticinamos que la repetición del proceso interno de Morena para seleccionar a su candidato al gobierno de Guerrero había sido la fórmula decidida para regresar al corral al Toro Félix Salgado Macedonio y nombrar en su lugar a otro abanderado sobre el que no pesaran graves acusaciones de abuso sexual, toda vez que incluso una encuesta de nuestro diario reveló que el partido guinda ganaría los comicios con cualquier abanderado.
Sin embargo, hoy está claro que todo fue otra pantomima, una maroma con grado XXX de dificultad que simplemente dio tiempo al tiempo mientras transcurría el lunes el Día Internacional de la Mujer y se escuchaba en todo el país la exigencia a ya saben quien, a fin de cuentas el ayatolá supremo de la 4T y corrientes afines, para que rompiera el pacto patriarcal y Salgado, en vez de ser el candidato, enfrentara ante la justicia sus cuentas pendientes.
Tras horas de permanecer en silencio, Morena emitió la noche del viernes un comunicado en el que ratificó que Salgado “ganó” una segunda encuesta interna para llevarse la nominación, que se filtró desde el miércoles, indicando que el senador con licencia sacó 10 en áreas como “respeto a los derechos de las mujeres”, “honestidad” y “opinión positiva” frente a rivales como Adela Román, alcaldesa de Acapulco, y la legisladora Nestora Salgado.
En pocas palabras, se trató del clásico sabadazo para anunciar una medida que nadie quiere asumir, al menos de manera inmediata. Con el ingrediente de unos párrafos que suenan a burla: “El feminismo y la Cuarta Transformación son los dos principales movimientos del México del siglo XXI [por eso, el feminismo es tan fuerte dentro de la 4T]. Podremos tener desencuentros dolorosos sobre temas de coyuntura, pero somos aliados históricos. Los dos luchamos contra la opresión, la violencia, la desigualdad y la injusticia…”
Ni tardo ni perezoso, superado el “tema de coyuntura”, el Toro embistió la campaña electoral el sábado “en ambiente festivo”, de acuerdo con sus porristas. En Acapulco, dijo que está “con la frente en alto” y hasta se dio el lujo de quejarse de ser víctima de un “linchamiento político”. En fin… ya veremos qué tanto las organizaciones feministas se consideran “aliadas históricas” de quienes, en la práctica, protegen incondicionalmente a personajes más que dudosos y siguen recortando los programas sociales de apoyo a la mujer.
EXALCALDE PRÓFUGO
Se “desmayó”, huyó y no lo pescaron
Y para seguir con el tema que hace tambalearse en la gubernatura de Nueva York al señor Andrew Cuomo y amenaza la carrera del conductor Andrés Roemer, pero al Toro le hace lo que el viento a Juárez, resulta que en Hidalgo el exalcalde Erick Marte Rivera Villanueva, acusado de violencia política en razón de género y discriminación, fingió sentirse mal y desmayarse cuando era inminente que le dictaran prisión preventiva por seis días; ante el incidente, el juez a cargo solicitó apoyo médico pero ya en la ambulancia que llegó “para trasladarlo a un hospital”, Rivera Villanueva escapó con rumbo a Quéretaro.
Los hechos ocurrieron en Zimapán, municipio que casualmente gobierna Alán Rivera, hermano del prófugo, quien afirmó que “será respetuoso” de cualquier asunto legal que tenga Rivera Villanueva, luego de señalar que serán sujetos a investigación los dos elementos de Protección Civil, ya detenidos, que lo habrían ayudado a huir.
Rivera Villanueva, aquí lo publicamos, era considerado uno de los “grandes activos” del PAN hidalguense y presumía su cercanía con Ricardo Anaya, excandidato presidencial blanquiazul, pero la denuncia de Malinalli Gámez Cedillo, quien fue regidora en su periodo en el ayuntamiento, dio al traste con sus aspiraciones de convertirse en diputado federal por segunda ocasión. ¿Lo encontrarán las autoridades? Por lo pronto, hay una celda en el cereso de Ixmiquilpan esperándolo…
NUMERALIA
477 mil 965
llamadas de emergencia-denuncia de reuniones clandestinas y aglomeraciones recibieron las autoridades en 24 estados entre marzo de 2020 y enero; coincidieron con los picos de la pandemia por Covid-19.
1000
personas migrantes, entre ellas menores de edad, continúan recluidas en condiciones insalubres en la base de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en Donna, Texas. (Redacción, El Universal, Online)
Nuestra especie, desde siempre, por necesidad o convicción, ha convivido con numerosos avatares. Algunas veces dichos encuentros son provechosos, como sucede con la investigación en medicina. En ocasiones los desencuentros son obligados y dolorosos como acontece con los trabajadores migrantes quienes, con tal de apoyar a sus familiares, abandonan sus casas, lo cual, para los “patrones”, representan ganancias mal habidas.
Entre diciembre 2019 y febrero 2021, la pandemia provocada por SARS-COV-2 se ha convertido en presencia permanente. No hay día sin Covid y no hay tiempo sin información. Imposible desprenderse del virus. Los “nuevos números”, a nivel nacional y mundial, ocupan lugares privilegiados en la mayoría de los periódicos: muertos, nuevos contagios y, desde hace unas semanas, cantidad de vacunas aplicadas constituyen “el pan de cada día”. Han transcurrido quince meses a partir del primer caso e ignoramos cuántos más se acumularán antes de cerrar la página.
Científicos renombrados sugieren que la pandemia llegó para quedarse. Sabremos si tienen razón conforme se sucedan los meses. Su fin supondría vacunar a todo el orbe. Dada la contumacia de nuestra especie eso no sucederá, contumacia, por cierto, in crescendo: las muestras de solidaridad a nivel comunitario y de apoyo a nivel nacional/mundial con tal de frenar la pandemia gracias a la distribución masiva de vacunas ha fracasado; no ignoro la escasez de vacunas y el problema de elaborar siete mil ochocientos millones, pero tampoco ignoro el elitismo en su distribución. Los próximos meses serán determinantes. Bien harían los dirigentes del mundo si repasasen el concepto de inmunidad de rebaño y mejor harían vacunando a cuantos sea factible. Aplicar una sola dosis ofrece “buena” protección y acorta la brecha entre vacunas disponibles y población.
La pandemia no es una guerra. Al igual que otros traspiés, como hambrunas o migraciones forzosas, su génesis se vincula con actividades humanas contra natura. El problema fundamental de la pandemia son los muertos y los contagios. Avatares cruciales son las modificaciones y secuelas en nuestra nueva forma de vivir y trabajar, en no ir a la escuela, sobre todo los niños y los jóvenes, así como la soledad de las personas mayores de edad.
La Organización Mundial de la Salud ha acuñado el término fatiga pandémica, “estado de agotamiento psicológico por las restricciones y precauciones que se recomienda adoptar durante una pandemia”. Aburrimiento, abulia, tristeza, depresión e incertidumbre son consecuencia de esa situación. La crisis económica incrementa la fatiga y atiza acciones contraproducentes como aumento en la ingesta de alcohol, modificaciones en los hábitos dietéticos y disminución en costumbres saludables como ejercicio.
La pandemia nos ha confrontado con nosotros mismos, con información y desinformación, con políticos y charlatanes reconvertidos en dirigentes y con el inmenso poder destructivo del virus contra las posibilidades e imposibilidades de la ciencia. La convivencia con el virus será larga. Mientras transcurren los meses, las dificultades aumentarán. Los tiempos de las mascarillas, de las distancias y del confinamiento tienen límites. Para los deudos y para quienes se han aislado y seguido las indicaciones de epidemiólogos y a pesar de eso han enfermado, acatar órdenes será cada vez más difícil.
No hay estudios científicos que demuestren un incremento en la ansiedad y depresión a raíz de la pandemia. No los hay, son innecesarios. Basta la realidad. Convivir con el virus ha costado. La anomia secundaria crece sin cesar. No pasará mucho tiempo para enterarnos, sobre todo en niños y ancianos, de síndromes asociados a la pandemia. (Arnoldo Kraus, El Universal, Opinión, p. A11)
Cada vez hay más indicios de que Andrés Manuel López Obrador es propiamente un ciudadano del siglo XX. Su visión de México, con una impronta histórica muy profunda, está anclada en el siglo pasado. Ciertamente los problemas de México son ancestrales y no han cambiado con el siglo, la corrupción ha resistido el paso de décadas y siglos y las recetas del pasado pueden servir en el presente. Sin duda la fórmula perfecta, de ayer y hoy, es combatir la impunidad.
Es posible que su visión de México también esté, en gran medida, influenciada por el México profundo: indígena, campesino y popular, que en cierto modo quedó todavía anclada en el siglo pasado. AMLO no dejó de tener ese contacto permanente con el pueblo al llegar a Palacio Nacional. Es capaz de saludar respetuosamente a la mamá de El Chapo y no le importaron las críticas y diatribas de sus detractores. Se portó como un caballero.
Y la fórmula también le dio buenos resultados con Donald Trump, evitó a toda costa el enfrentamiento, las malas maneras y supo manejar las distancias. El manejo de la relación de Enrique Peña Nieto con Trump fue un desastre, fue humillado públicamente y lo trataron con la punta del pie. La visita de López Obrador a Washington se mantuvo en los parámetros del respeto y la dignidad. Pocos estadistas pueden arrogarse la medalla de haber sorteado dignamente la relación con este personaje.
De manera semejante, su relación con Joe Biden está anclada en los principios del pasado, en la doctrina Estrada y en la no intervención. Una receta antigua que previene cualquier tipo de injerencia extranjera y un mensaje claro: no me meto en tus asuntos, para que no te metas en los míos. Y el principio también ha funcionado en el caso de Venezuela, ha sido respetuoso de ese proceso y ha sabido mantener las distancias. Los conservadores, como dice el Presidente, no han podido asustar a los mexicanos con el coco de Maduro.
Su visión de nación sigue siendo autárquica, le parece un crimen haber desmantelado y rematado los principales activos del país, especialmente la Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos. Apuesta por las refinerías nacionales y no por la dependencia del gas y la gasolina de Texas, que ciertamente está al lado y es barata, pero no es mexicana. Y esta decisión lo sitúa en el siglo XX, sus críticos le achacan que no entiende la relevancia de la ecología y el impacto del cambio climático. También lo aleja de los jóvenes de la generación millenial, que nace con impronta ecológica y les choca que se corten árboles para tender las vías del Tren Maya.
A ese público joven le tiene sin cuidado la “Cartilla moral” de Alfonso Reyes, no la van a leer y menos aún les interesa que sus abuelos se la lean. La familia patriarcal es un asunto del pasado, aunque algo de eso persista en el México rural y popular. El proceso de transición demográfica en un asunto concluido según el último censo de 2020 del Inegi. La familia tradicional y numerosa, se quedó en el siglo pasado. Hay una profunda transformación y diversificación en el tipo de familias mexicanas.
Otra vuelta al pasado tiene que ver con la propuesta de López Obrador de reditar el Programa Bracero (1942-1964). Para empezar, habría que reconocer que ya existe un programa semejante, el de las visas H2, A y B, que contratan, en territorio mexicano, a unos 250 mil trabajadores todos los años. No es necesario, ni pertinente, retroceder el reloj a la segunda guerra mundial. El programa actual de visas temporales tiene vicios, problemas e irregularidades que es importante corregir y sobre las cuales habría que empezar a dialogar.
De igual modo, se han dado cambios radicales en el movimiento feminista y así como existe mayor conciencia ecológica, hay mayor conciencia sobre el cúmulo de abusos que las mujeres han sufrido a lo largo de la historia, y que ya no están dispuestas a quedarse calladas. El movimiento #MeToo ha llegado a México y tiene amplia difusión. No se trata de feministas radicales, se trata de un movimiento masivo que ha dejado atrás el mutismo y la resignación. Y en ese contexto, ya no se acepta la impunidad de personajes como Salgado Macedonio, que se excusan precisamente en la impunidad reinante en casos de abuso y acoso sexual.
Ya no es un asunto de la aplicación de la ley en términos formales, es la denuncia ante un pacto de impunidad histórico con respecto a los abusos que sufren y han sufrido las mujeres, todo esto avalado por la inoperancia del sistema judicial y la opinión pública. Es cierto que ya corrió agua y no se hicieron las denuncias en tiempo y forma, pero ese es precisamente el meollo del asunto, el pacto patriarcal, que continúa defendiendo casos como el del candidato a la gubernatura de Guerrero.
AMLO se defiende diciendo que respeta profundamente a las mujeres y que tiene un gabinete paritario, lo que sin duda es un gran avance. Pero no entiende de qué se trata el pacto patriarcal, por más que se lo expliquen.
El colmillo político de Andrés Manuel López Obrador no le da para sortear las críticas de las feministas y ecologistas del siglo XXI, debilidad que obvio aprovechan los “conservadores”, naturalmente. (Jorge Durand, La Jornada, p. 13)