Opinión Migración 300521

Los cárteles, presentes en las campañas

Observadores electorales, nacionales y extranjeros, han empezado a concluir que desde los meses previos a los comicios del próximo domingo se produjo un inquietante flujo de dinero por parte del crimen organizado hacia campañas de candidatos cada vez mejor identificados, en particular en estados como Baja California, Sonora, Sinaloa, San Luis Potosí, Guerrero y Michoacán.

Estos análisis consignan, como parte del fenómeno, el notable ascenso mostrado por las remesas desde Estados Unidos, que es atribuido, en una medida no determinada, al lavado de dinero con fines electorales.

Consultas realizadas por este espacio dan cuenta de que se ha documentado un movimiento inusualmente abierto, crudo, de fondos con las huellas del crimen organizado hacia cuarteles generales de campañas, de varios partidos, incluidos Morena y sus aliados. La hipótesis describe un entorno de permisividad para las actividades de los cárteles, que decidieron exhibir el rostro con mayor temeridad para hacer campaña en favor de sus intereses en varios estados y municipios.

Como es conocido, más de 30 asesinatos de candidatos y casi un centenar de heridos ligados a la violencia electoral han revelado la injerencia del crimen organizado en las campañas con su recurso más brutal: la muerte. Se trata de un rastro sangriento que conduce a las conclusiones más sombrías. El elemento más perturbador en este horizonte es la aparente apatía de las autoridades, que al parecer consideran “normal” esta cadena de atentados que convulsionarían a cualquier nación democrática.

Las fuentes consultadas aseguraron que un episodio que agudizó las señales de alerta fue la ejecución de Abel Murrieta, aspirante de Movimiento Ciudadano para la alcaldía de Ciudad Obregón, Sonora, un estado cuyo gobierno ha perdido el control de la violencia. El posible triunfo del candidato de Morena a la gubernatura, Alfonso Durazo, exsecretario de Seguridad federal, no tranquiliza, todo lo contrario, a quienes han seguido su desempeño desde ambos lados de la frontera.

Esta misma perspectiva destaca la presencia de cárteles fuera de su ámbito de influencia. En particular, se reporta la presencia abierta en campañas en el norte y el centro del país, por parte de grupos de Tamaulipas ligados a la narco-política.

Esta percepción, se asegura, está siendo recibida con escepticismo en oficinas de alto nivel dentro de la administración federal y la Fiscalía General de la República. Sin embargo, no puede soslayarse la señal de que la visita de la vicepresidenta norteamericana, Kamala Harris, programada para el miércoles 9 de junio, estará influida por la CIA, la principal agencia de inteligencia mundial. Esta semana llegó su subdirector, David Cohen, y el presidente López Obrador declaró en su “mañanera” que vendría el propio titular, William J. Burns.

La confluencia de Harris y Burns en la agenda de la Casa Blanca con respecto a México, en una fecha en la que se esperan conflictos poselectorales al menos en una docena de estados, no puede ser tomada como una casualidad: Washington quiere poner frente al presidente López Obrador argumentos que Palacio Nacional ignora, o de conocerlos, desea que los tome en cuenta con profunda seriedad. Y ha decidido hacerlo en el marco de las elecciones.

La CIA espía y realiza operaciones en todo el mundo, menos en territorio norteamericano… o por lo menos eso dice la ley. Si la presencia de la señora Harris no la concentra el Departamento de Estado y se halla nutrida por aquella agencia, la única lectura posible es que algo está ocurriendo en México que amenaza no solo a Estados Unidos sino a sus intereses estratégicos, de seguridad nacional, en el campo mundial. Usted adivinó: nuestros cárteles. (Roberto Rock L., El Universal, Nación, p. A8)

La 4T y el nuevo frente de las finanzas globales

El choque de dos visiones que contraponen al país tiene cita en las urnas el 6 de junio, en una elección que definirá si la 4T tendrá los votos para profundizar su proyecto de autarquía nacional o tropieza con una oposición colgada a la “modernización” del pasado. Difícilmente se recuerdan unos comicios intermedios en que la nación pareciera ir de por medio, como parte de la polarización política que se encona entre el discurso del cambio y la resistencia del status quo. Una confrontación sobre la que el mundo de las finanzas internacionales comienza a poner la atención por los negocios en México y su lugar en la economía mundial.

En efecto, la disputa política interna empieza a atraer la mirada de las finanzas globales a medida que avanzan controvertidas reformas legales sobre electricidad e hidrocarburos para favorecer a las empresas nacionales y la autosuficiencia de la producción local. En su último número, la influyente revista The Economist visibiliza esa preocupación con un artículo que dibuja un panorama ruinoso para el país si continúan las reformas de la 4T y, de modo extraño, va un paso más allá del análisis con un llamado a votar contra Morena para frenar el “peligro para la democracia” si logra el control del Congreso. Otros análisis de instituciones financieras, como Citibanamex, también llaman la atención a sus inversores sobre el riesgo del desafío al status quo económico e institucional para la estabilidad financiera y política por la confrontación de la 4T con el INE y el Poder Judicial. Sus adversarios internos celebran la entrada al debate de las elites globales, mientras el gobierno acusa propaganda de intereses económicos en clave electoral.

La crítica sorpresiva y “virulenta” externa podría anticipar nuevos frentes abiertos para López Obrador, a pesar de creer que mantendría bajo control al sector financiero internacional con su ortodoxia y austeridad financiera. Es habitual que la élite económica local busque mantener aliados fuera de la frontera, pero estos enfoques reflejan una creciente inquietud de las empresas globales, por ejemplo, energéticas, por la radicalización nacionalista del proyecto obradorista. De ahí su intención de que el mundo de los negocios voltee a ver a López Obrador y se ponga en guardia como con otros “populistas autoritarios”, con argumentos que coinciden con la oposición interna. Con su advertencia sobre el “falso mesías” parece querer decirles que no se confundan con el discurso contra la pobreza y la corrupción porque sus reformas pueden desconocer contratos, limitar inversiones o excluir de obras de infraestructura que controla el Ejército, como resalta la portada de la publicación británica.

El destinatario del mensaje no es interno, pero logra una inusual respuesta de Ebrard a las élites externas “que no entienden” al gobierno de López Obrador. Las críticas atizan la confrontación local y la expectativa de que sean una señal para que gobiernos como EU estén más pendiente del proyecto de la 4T, como acarician desde que Biden llegó al poder. El presidente de EU hasta ahora ha evitado inmiscuirse en el debate con una política exterior prudente y discreta que corre por los canales institucionales, a diferencia del Twitter de Trump. Pero también tienen mayor presión por las denuncias de sindicatos por violación de derechos laborales en México y los pedidos de petroleras estadunidenses para que actúe contra las políticas energéticas de la 4T, aunque intenta concentrarse en el tema migratorio y de seguridad.

EU necesita de la cooperación de México contra la amenaza migratoria y sabe de la hipersensibilidad de López Obrador a que se inmiscuya en asuntos internos. Con Trump había logrado un acuerdo tácito de colaboración migratoria a cambio de estar lejos de la agenda política interna. Ante ello, el mundo de los negocios internacionales parece decidido a entrar al debate sobre las políticas de la 4T, como cuando, en sentido contrario, apoyó la apertura petrolera de Peña Nieto con el “salvando a México” de una portada del Time. A diferencia de los vítores de entonces por el espaldarazo a las reformas “modernizadoras”, el gobierno de la 4T no pudo ocultar indignación y mayor preocupación por las críticas externas que las de la oposición interna, aunque estén en sintonía y quiera subestimarlas por “debilidad argumentativa”. (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 16)

Adam Maida

El cardenal Maida tenía 20 años como arzobispo de Detroit y 10 como cardenal de la Iglesia Católica. Instauró una pastoral para los migrantes —en esas épocas fundamentalmente mexicanos y centroamericanos—. Pidió a sus sacerdotes estudiar su idioma y cultura. Algunos viajaban en el verano para aprender de Mesoamérica, vivencias y su religiosidad. No pocos ministros terminaron siendo súbitos de Santa María de Guadalupe. En esos años, y a raíz de la elevación de Juan Diego a los altares, proliferaron los templos a él, así como la colocación de su efigie en parroquias y capillas.

La región de los grandes lagos de Norteamérica fue colonizada por europeos procedentes de Alemania, Polonia, Holanda e Italia, principalmente. La mayoría eran de profesión católica o luteranos. En las últimas décadas se fueron despoblando sus templos, a medida que se secularizaba la vida y que los jóvenes dejaban las creencias de sus ancestros. Edificios del siglo XIX, inscripciones en polaco, alemán e italiano en sus frontispicios. Santos, efigies y costumbres religiosas de esas regiones.

Por interpósita persona, Maida me invitó a una cena en el Seminario de Detroit. Como Cónsul de México en la región, llevé el mensaje del gobierno en favor del apoyo de la iglesia a nuestros paisanos:

“Padre, he recorrido innumerables templos de la Arquidiócesis. Construcciones del siglo XIX y principios del XX; todos en la franja del rush belt. Ya no hay obreros industriales y Norteamérica dejó la industrialización.

“Esos templos, ahora son frecuentados por migrantes católicos venidos desde Mesoamérica. Acuden con sus familias a solicitar sacramentos y consuelo de sacerdotes y diáconos. Depositan sus discretas limosnas y se inscriben en obras de caridad y trabajos misionales en pro de América Latina. Ellos y sus familias, le dan vida, nueva vida a esos venerables templos, construidos por la migración de obreros europeos hace 150 años.

“Padre –seguí diciéndole—, en el Génesis, Capitulo 14, nos narra la Biblia como el Señor le encomendó a Abraham y Sarah tener un hijo en su adultez… y a pesar de la incredulidad de ellos, el Señor les pidió lo atendieran y educaran como si fueran jóvenes y tuviesen pocos años.

“Así ocurre, el Señor le ha enviado a la Iglesia Católica de Norteamérica la bendición que son los migrantes… para que les administren Sacramentos y los apoyen desde sus ministerios… para que, como todos los que han creado esta nación, tengan iguales oportunidades. Y de paso, la Iglesia se renueva en la vitalidad de este valioso grupo humano”. El Cardenal pidió reorientar la pastoral a favor de los migrantes. (Antonio Meza Estrada, El Heraldo de México, Orbe, p. 15)