ESCAPISTA. Para la titular de la Secretaría de Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, la corrupción fue el vehículo que durante años permitió el abuso sistemático de los Derechos Humanos, “fue caldo de cultivo para que ocurrieran tragedias de nuestra historia contemporánea, como la de la guardería ABC, la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y abusos de servidores públicos del Instituto Nacional de Migración contra una niña guatemalteca, por lo que ya denunciamos penalmente a los responsables de estas ominosas pérdidas”. Aseveró que, en un hecho inédito, emprendieron acciones en contra de algunos miembros de las Fuerzas Armadas por su participación en el caso. (El Economista, Opinión, p.54)
Pues vino y se fue la vicepresidenta de Estados Unidos para hablar de migración —y algunas otras cosas— con los gobiernos de México y Guatemala.
Tal vez habrá que comenzar diciendo que no visitó Honduras ni El Salvador. Tal vez porque el presidente hondureño tiene un hermano condenado en EU por narcotráfico y el presidente Bukele pues… es el presidente Bukele.
Así que arranquemos diciendo que no visitó la mitad de los países que han vuelto a llenar la frontera con migrantes.
En Guatemala, Harris mandó el mensaje de ya no vengan porque los vamos a regresar. En mayo, la patrulla fronteriza arrestó a 180 mil 34 migrantes. El mayor número mensual desde el año 2000. Tal vez la única buena es que hubo menos menores no acompañados. Pero no hay que obviar que la administración Biden sigue utilizando la medida de emergencia llamada Título 42, instituida por Trump y que permite al gobierno de Estados Unidos expulsar a la mayoría de quienes entran. De hecho, los números de mayo señalan que la mayoría fueron arrestados bajo esa norma.
En Guatemala y en México, Harris no trajo muchas nuevas ideas
Cuerpo…..
En Guatemala y en México, Harris no trajo muchas nuevas ideas. Eso sí, arropadas con un discurso generoso y sensible que nada tiene que ver con el de Trump y los republicanos, pero me temo que los discursos sensibles no hacen mucho para solucionar la situación de emergencia.
Harris ofreció algo de dinero —algunas migajas con relación a la magnitud del problema en Centroamérica— repitiendo esfuerzo que desde hace mucho se ha intentado desde EU para desarrollar la economía de la región y el bienestar de sus ciudadanos, con los resultados que vemos ahora.
En relación con México, la petición más sensata de nuestro gobierno, la ampliación en serio de visas temporales de trabajo, fue enviada a un comité para examinarse. Es decir, la nada.
Lo que sí está claro es que México seguirá operando la vigilancia en su frontera sur para impedir el largo y peligroso viaje. Pero una vez más, llevamos ya algunos años en eso y los números dicen que poco cambia —más allá de que los migrantes enfrentan cada vez más peligros—.
Así que nuevo tono, pero poco en sólido. Eso sí, nos hablan más bonito. _ (Carlos Puig, Milenio, Opinión, p.2)
Fueron casi siete horas en las cuales parecía avanzar hacia el desvanecimiento la idea de progreso que había quedado, en el tema de la relación bilateral México-EU, tras el encuentro del Presidente López Obrador con la vicepresidenta de Estados Unidos. Y es que la entrevista realizada por la agencia EFE a Kamala Harris, difundida poco antes de las 14:00 horas, informaba que Kamala había hablado de una solicitud que hizo a los gobiernos de México y Guatemala de “dejar hacer su trabajo” a las ONG y a la prensa. Vinieron entonces las horas en las que funcionarios pasaron de la sorpresa, a la desazón y a la incertidumbre. Poco después de las ocho de la noche llegó la aclaración de que lo dicho por Harris sólo correspondía al caso de Guatemala. Cuando parecía que en la Cancillería se tomaban un respiro tras la visita, les cayó como epílogo una pequeña descarga de adrenalina (La Razón, La dos, p.2)
Por si se le ocurriera a Kamala// Que se refería a Guatemala// Injerencia en temas nacionales // Influencers en plena veda
La agencia Efe difundió originalmente una nota en la que se incluía a México como parte destinataria de señalamientos intervencionistas de la vicepresidenta de Estados Unidos. Más tarde, esa agencia precisó: Harris aclara que se refería solo a Guatemala en su comentario sobre las ONG.
Pero dicho episodio permite analizar por adelantado la conducta de esa funcionaria que no por haberse referido sólo a Guatemala deja de mostrar un comportamiento impositivo o bravucón, que más adelante podría intentar aplicar en su relación con México.
En la nota en mención se asentaba la presunta petición de Harris al presidente guatemalteco y a Andrés Manuel López Obrador de “que dejen ‘hacer su trabajo’ sin obstáculos a las ONG y la prensa”. Una formulación en esos términos habría entrañado la convicción de que en México hay tales obstáculos, lo cual no corresponde a la realidad.
Ya el canciller Marcelo Ebrard había hecho saber al final de la visita de Kamala Harris que ese tema no se había tratado con el presidente López Obrador. Ayer mismo, la estadunidense hubo de corregirse al aceptar que sus comentarios no corresponden a México, pues la vicepresidenta, a quien en su país están señalando como falta de oficio político para los encargos que ha recibido, dijo sólo respecto al país centroamericano que queremos asegurarnos de que hay independencia: un sistema judicial independiente, una prensa independiente, y que las organizaciones sin ánimo de lucro, las ONG, puedan hacer su trabajo sin interferencias. Eso lo dejé muy claro.
Aprovechando el viaje, y por si más adelante se le ocurriera a Kamala tratar de transferir a México sus consideraciones sobre Guatemala, vale decirle: es cierto que el gobierno mexicano envió una nota diplomática solicitando que se frene el financiamiento de Estados Unidos a Mexicanos Contra la Corrupción y la impunidad, pero no con la intención de obstruir a tal agrupación en tanto organización no gubernamental ni en su peculiar ejercicio periodístico, sino por su utilización como parte de un proyecto político y electoral opositor, iniciado por Claudio X. González y continuado por Amparo Casar.
Sepa, Kamala, que respecto a otras ONG, algunas de ellas convertidas en negocio grupal, Palacio Nacional ha sostenido críticas y ha suprimido formas de financiamiento discrecional que operaban en el pasado, pero no hay una obstrucción a su funcionamiento como tales.
En cuanto a la prensa, no hay un solo caso de obstrucción de la tarea periodística, ni en notas o reportajes ni en cuanto a artículos, columnas y opiniones. Por el contrario, en la mayoría de los medios de comunicación llamados convencionales se publican diariamente piezas periodísticas adversas a la administración pública federal y muy en especial, y de manera hasta soez en varios casos, al Presidente.
Por otra parte, vicepresidenta: desde sus conferencias mañaneras de prensa, el presidente López Obrador suele dar respuesta proporcional a las críticas y agravios que en algunos medios de comunicación le asestan, lo cual a juicio de esta columna, nada madrugadora, es un error político, pero no por el hecho en sí de reaccionar ante lo publicado en ciertos medios, sino por darles una tribuna y una interlocución inmerecidas a lo cual, de no ser magnificado en las mañaneras, probablemente tendría lecturas y audiencias menores, reducidas a sus alcances naturales.
Por lo demás, Kamala Harris debe cuidarse de no asumir el papel de provocadora en una relación difícil entre el estadunidense Joe Biden y el mexicano López Obrador y no enredar la comunicación con Palacio Nacional ni dar vuelo a las voces electoralmente derrotadas que pretenden dibujar un escenario de autoritarismo hacia las ONG y la prensa en general.
Y, mientras la Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Electorales, a cargo del abogado José Agustín Ortiz Pinchetti, avanza en la posibilidad de castigo a difusores de pagados mensajes de proselitismo electoral en tiempo de veda, llamados influencers, ¡hasta el próximo lunes! (Julio Hernández López, La Jornada, Opinión, p.10)
El brutal debate que envuelve al problema de la migración y las propuestas para abordarlo y resolverlo regresó de nuevo al primer plano de la política en Estados Unidos y pintó al reciente viaje de la vicepresidenta Kamala Harris como un fracaso.
El problema es que esa sensación de que falló no sale de los resultados del viaje mismo o de las entrevistas de Harris con los presidentes Andrés Manuel López Obrador, de México, o Alejandro Giammattei, de Guatemala. Se da, como suele ocurrir, de la imagen ante el público de EU.
Y en concreto de las respuestas de Harris a preguntas sobre migración y respecto a por qué, aunque está a cargo de enfrentar la crisis creada por la masiva llegada de migrantes a la frontera con México, no ha visitado la región.
Parecería un reclamo un poco extraño para una mujer que fue Fiscal General de California, un estado fronterizo que luego representó en el Senado federal, sin embargo, era una pregunta planteada desde antes de que iniciara su viaje y una que pareció no saber cómo responder cuando se le hizo formalmente.
Y si se añade que sus exhortos en Guatemala, para advertir a los migrantes que “no vengan”, causaron la irritación de grupos liberales, se tiene un panorama completo. No satisfizo a sus enemigos y no agradó a sus aliados.
El primer viaje oficial de la vicepresidenta Harris al exterior era difícil tanto por la polémica que rodea la situación de los indocumentados en la frontera como porque el de migración es un tema que define posiciones políticas, tiene tintes raciales, económicos y sociales, y determina incluso la idea que Estados Unidos tiene de sí mismo.
Cierto. Harris llegó a acuerdos con sus interlocutores para detener el flujo de migrantes irregulares hacia la frontera estadounidense y para comenzar a atacar las causas de la migración, sean pobreza, violencia o el medio ambiente. Pero nadie espera soluciones rápidas, excepto quienes creen que la respuesta está en cerrar su país a los migrantes y construir una barda en la frontera con México.
Pero la respuesta de Harris a por qué no había visitado la frontera, es la que parece definir su viaje, al margen de lo que haya logrado o no.
“En algún momento, sabes, iremos a la frontera”, dijo Harris. “Hemos estado en la frontera. Así que todo esto, todo esto, todo esto sobre la frontera. Hemos estado en la frontera. Hemos estado en la frontera”.
Esa respuesta a la cadena NBC, videograbada, acompañará probablemente a Harris y los intentos del gobierno de Joe Biden por adelantar acuerdos internos sobre migración y, en gran medida, a la carrera política de la vicepresidenta, dondequiera que vaya.
La tarea que Biden asignó a Harris, de buscar soluciones para el problema migratorio, otorga una gran visibilidad política, pero también una enorme vulnerabilidad. Y puede hacer, o deshacer, la carrera de la demócrata. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Opinión, p.27)
RETALES
Nuestra admiración a las Fuerzas Armadas que, junto con la GN, cumplieron de manera ejemplar su función de garantizar seguridad en los comicios del pasado 6 de junio. Pese a los hechos de violencia que, previo a la jornada electoral, caracterizaron el ambiente político y ciudadano en la mayoría de los estados, ciudadanos e instituciones podemos decir: ¡Sin novedad! La tarea de garantizar el proceso, tal como lo estableció el INE a lo largo del país y en lugares recónditos de cada estado parecería sencillo, pero de ninguna manera lo fue.
Había que hacer llegar hasta lejanos lugares, boletas, material para instalación de casillas y documentación necesaria para que ciudadanos de todo nuestro país ejercieran su derecho a votar y a ser votados. Es cierto que en estados como Guerrero y Michoacán hubo casillas que no pudieron instalarse, pero el porcentaje de hechos violentos que se dio en una elección de más de 48 millones de votantes, que eligieron a más de 18 mil cargos, fue insignificante, más no irrelevante, ya que no deja de ser preocupante que poblaciones como la Aguililla, que solicitan auxilio por la falta de alimentos y atención médica sigan secuestradas por el crimen organizado, en donde lo único que prevalece es su ley. Sobre este tema en realidad vino a hablar Kamala Harris. Nadie dudaba que la razón que la traería al día siguiente de las votaciones era primordialmente la seguridad nacional y la posible permeabilidad del narcotráfico en cargos a disputar.
La muerte de 90 personas y 653 agresiones, que marcaron la violencia política de esta elección, prendieron el foco de alerta en nuestro vecino del norte sobre el interés de organizaciones delincuenciales por apoderarse del control de los gobiernos. El operativo de seguridad implementado por agentes estadunidenses y elementos de Sedena fue muy estricto, pero exitoso. La desconfianza por la violencia que amaga a nuestro país hizo que transportaran hasta México en un Hércules autos y camionetas blindadas para darle tranquilidad a la cicepresidenta en todo momento.
Los temas en la agenda de Kamala eran ciertamente, además de la economía de la región y de la implementación del T-MEC, la migración, inseguridad, narcotráfico y trata de personas, haciendo énfasis de forma corresponsable, en el tráfico de armas en nuestras fronteras. De acuerdo con entrevistas posteriores en medios extranjeros, y sin que se conocieran detalles hacia el interior de nuestro país, Harris le habría pedido al Presidente poner atención en temas de corrupción y obstáculos al trabajo de las ONG y de la prensa, pilares para garantizar la democracia, ya que de lo contrario, los problemas en sus países ocasionan el éxodo de cientos de migrantes hasta sus fronteras.
Para el Presidente, el triunfo de Morena en los estados del Pacífico es una gran oportunidad para demostrar al pueblo de México, así como a EU, la voluntad del Estado en combatir la delincuencia, el control de gobiernos álgidos como Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima, Michoacán y Guerrero, donde tienen presencia cárteles, como el de Sinaloa y el CJNG, debiera facilitar la coordinación de las fuerzas del Estado para contener la ola de violencia de estas organizaciones.
Tal como se esperaba, Emma Coronel se declara culpable ante la Corte de EU con la finalidad de entrar, como muchos otros narcotraficantes, al programa de testigo protegido.
DE IMAGINARIA
De manera insólita y preocupante se reportó el robo de más de 7 millones de cartuchos que fueron robados en el estado de Guanajuato a dos tráileres que los trasportaban hacia los Estados Unidos, la FGR está a cargo. Un nuevo nombramiento en la Dirección de Comunicación Social de Sedena, el coronel Juan José Montiel Maldonado estará al frente de tan importante labor, fundamental contar con su experiencia y capacidad en una función tan sensible para el EM. Le deseo lo mejor. (Miguel Ángel Godínez García, Excélsior, Opinión, p.11)
Siempre se habla de la importancia de incluir mujeres en el poder, se dice que son más calmadas, que buscarán luchar por los derechos de las mujeres, que serán de izquierda y estarán a favor de la inclusión de todas las personas. Esta creencia es incorrecta por muchas razones, entre ellas, se encuentra el hecho de que la idea que las mujeres serán más calmadas y menos fuertes que los hombres es un estereotipo de género que pone una carga fuerte sobre las mujeres al generar la noción de que las mujeres en puestos de poder deben ser perfectas. También debemos considerar que el ser mujer no implica tener una formación en cuestiones de género.
Hablemos del caso específico de Kamala Harris, la primera mujer, primera afroamericana, asioamericana y caribeña americana en ser vicepresidenta de Estados Unidos. Antes de la elección presidencial, voces liberales criticaron fuertemente las propuestas “liberales” de la candidata, quienes la tachaban de ser una “policía en la Casa Blanca”, que no había hecho lo suficiente para investigar los tiroteos a la comunidad negra por la policía , que instituyó una ley que encarcelaba a madres y padres negros y latinos si sus hijos / as faltaban a la escuela, entre otras disposiciones anteriores a la campaña que tenían tinte ultraconservador.
No obstante, en campaña Harris se procuró a favor de la reforma a la salud, políticas liberales de migración, los derechos de la comunidad LGBTIQ +, la prohibición de rifles de asalto, una reforma fiscal y el cuidado al medio ambiente Ahora que ya no está en campaña, vuelve a salir la verdadera Kamala, la que están en gira en Guatemala le dijo a los migrantes “no vengan, seguiremos reforzando nuestra frontera”. Considerando la situación, es claro que la Kamala de antes y la de después de campaña es la misma.
Esto para muchas personas es inconcebible, sorprendente y extremadamente decepcionante, con toda la razón. La mujer que nos vendía “Las perlas de la Virgen” vuelve a salir a la luz con políticas conservadoras y anti migratorias. Si, en verdad es desilusionante. ¿Cuál es el problema? El problema es que nos venden figuras políticas femeninas imposibles de alcanzar, mujeres que tendrían que ser perfectas y que, en su gran mayoría, no lo son. Nos tenemos que cuestionar: ¿la juzgo más porque es mujer? ¿Me hubiera molestado menos si fuera hombre?
Las mujeres deben de estar en el poder porque es su derecho hacerlo, no porque sean menos fuertes y porque si la mujer en cuestión sí una perspectiva de género, entonces tiene los cambios y necesidades de las mujeres pueden ser impulsados desde una perspectiva de género considerando vivencias individuales y colectivas. (Tania Naanous, El Economista, Opinión, p.15)