DENTRO del priismo hay quienes se preguntan si el nombramiento del próximo dirigente nacional del PRI pasará por Atlacomulco, con Alfredo del Mazo como el gran elector.
Y ES QUE los priistas saben que su balance de las elecciones no es el mejor, ya que casi todas las gubernaturas que ganó Morena se las arrebató al tricolor. Y si bien obtuvieron importantes posiciones, fue en alianza y no por sí mismos.
EN CAMBIO las cuentas en el Estado de México les sonríen a los priistas, pues de tener sólo tres diputados federales, ganaron ahora 17; y de tener un solo legislador a nivel local, se dispararon hasta 23, con lo que consiguieron el control de la legislatura a contrapelo de lo ocurrido en el resto del país. ¿Será suficiente para que la próxima dirigencia nacional del PRI traiga un cierto sabor a chorizo mexiquense? Es pregunta pa’ los diablos… y no de Toluca.
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EL PRÓXIMO embajador norteamericano, Ken Salazar, creció hablando español. “Su familia no vino a Estados Unidos, sino que Estados Unidos llegó a ella”, comentó ayer el fiscal Phil Weiser, en referencia a que los Salazar han habitado en el Valle de San Luis, en Colorado, desde antes de que le fuera arrebatado a México.
HAY QUIENES creen que esta cercanía cultural podría ser benéfica para la relación bilateral. Sin embargo, la experiencia profesional de Salazar tal vez pueda incomodar a algunos en el gobierno mexicano, ya que es un férreo promotor de la defensa del medio ambiente, además de un abogado especialista en temas de energía.
CON TODO y que no es diplomático de carrera, el próximo embajador tiene claro que “las relaciones fronterizas se basan en construir confianza, no muros”, como escribió en 2017. Habrá que ver cuánto le dura el optimismo cuando llegue a México.
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ES DE no creerse que la Cancillería se abstuviera en la OEA de condenar el arresto de precandidatos presidenciales en Nicaragua y la manera violenta y antidemocrática en la que está actuando el presidente Daniel Ortega.
EL COLMO es que si el sandinista logró llegar al poder fue, en buena medida, gracias a que en 1979 la diplomacia mexicana fue protagonista de la ofensiva internacional contra el dictador Anastasio Somoza. En aquella época, José López Portillo rompió relaciones con Nicaragua para denunciar el “genocidio” en aquel país.
HOY Ortega se ha convertido en algo peor que Somoza, de acuerdo hasta con sus propios ex compañeros sandinistas, incluido el poeta Ernesto Cardenal al que acosó hasta su muerte. Pero nada de eso parece incomodar a Marcelo Ebrard y a su jefe. Hasta entre los López hay niveles. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
El primer no a AMLO de la coalición opositora
La semana pasada EL UNIVERSAL le adelantó que el presidente Andrés Manuel López Obrador prepara tres reformas a la Constitución: una para “fortalecer la Comisión Federal de Electricidad frente a las empresas particulares, sobre todo a las extranjeras. Otra en materia electoral, cuyo objetivo central es modificar al Instituto Nacional Electoral. Y la tercera, que la Guardia Nacional se integre a la Secretaría de la Defensa Nacional” y se convierta en un brazo de esta dependencia, al igual que la Fuerza Aérea.
Ayer el mandatario confirmó que va por estas tres reformas a la Constitución y, sin más, la alianza opositora dijo que no apoyará estas iniciativas del Presidente. Nos cuentan que anoche, durante una reunión entre los dirigentes nacionales de PAN, PRI y PRD, se dejó en claro que la coalición legislativa de oposición no apoyará ni la incorporación de la Guardia Nacional a la Sedena, ni una reforma a la CFE que impida la competencia. Y de la reforma electoral, nada de eliminar la representación proporcional.
Nos dicen que en la reunión se mencionó que se acabó el tiempo de las reformas presidenciales intocables, a las que estaba prohibido mover alguna coma. Ya se verá quién gana este primer round.
¿Hará la 4T realidad el sueño de Peña Nieto?
La eliminación de diputados y senadores plurinominales es una promesa de antaño, que nadie se ha atrevido a apoyar. En 2013, en la administración del priista Enrique Peña Nieto, fue el mismo Ejecutivo quien envió la iniciativa al Congreso. En aquel entonces, se planteó reducir de 200 a 100 plurinominales, sin embargo, la bancada del PRI, que era la mayoritaria, la envió a la congeladora. Cinco años después, en 2017, revivió la propuesta, pero una vez más quedó en el tintero.
Lo mismo pasó en 2019 y 2020. Ahora, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que irá por una reducción de al menos 200 diputados y algunos senadores plurinominales. ¿Será que ahora el mandatario y las fuerzas aliadas de su autollamada Cuarta Transformación harán realidad el sueño del gobierno neoliberal de Peña Nieto?
Presupuesto y reforma fiscal sin problema
Y como no todo en la vida es tragedia, el gobierno federal podrá usar su mayoría relativa para pasar sin problema el Paquete Económico 2022, que se enviará al Congreso y una reforma fiscal que dejaría ingresos por más de 200 mil millones de pesos. Aunque esta miscelánea fiscal no deja muy convencida a la oposición, y piden esperar el proyecto para opinar, en realidad su punto de vista es irrelevante, pues los números a los grupos parlamentarios en la Cámara de Diputados y el Senado, les dan sin problema los votos necesarios a la autollamada Cuarta Transformación para aprobar el Paquete Económico y la reforma fiscal.
Nos recuerdan que dado que ninguna de estas tres reformas es constitucional, solamente son modificaciones a leyes, con 251 diputados se avalarían. Cabe recordar que Morena y sus aliados llegan a casi 300 legisladores en San Lázaro, así que por más pataleo de la oposición, dividida o en bloque, serán avalados los deseos del titular del Ejecutivo.
Los consentidos del Presidente
Nos comentan que es sabido en Palacio Nacional que hay políticos preferidos y consentidos y nos aseguran que uno de ellos es Alfonso Durazo, gobernador electo de Sonora, quien ayer estuvo por casi dos horas con el presidente Andrés Manuel López Obrador y recibió su felicitación por su triunfo en la elección del pasado seis de junio.
Pese a que estuvieron en la Ciudad de México las gobernadoras y gobernadores electos de Morena, el único que se supo fue recibido por el Presidente fue don Alfonso. De hecho, nos dicen que minutos después de la salida de Durazo llegó al recinto presidencial una gobernadora electa, quien tiene una relación de gran cercanía con el presidente López Obrador, sin embargo, ella no fue recibida por el mandatario. (El Universal, Nación, p. 2)
Confianza absoluta. Nunca ha apostado por subirse al protagonismo, pues lo suyo es sumar, como lo hace desde hace varios años, al proyecto del presidente López Obrador. María Luisa Albores, secretaria del Medio Ambiente, es parte del poder femenino que rodea al primer mandatario, y una de sus más eficaces funcionarias. Su logro más reciente fue que Medio Ambiente instalara sistemas de potabilización en Vícam, Rahum y Tórim, Sonora. “Por justicia social y respeto a los derechos humanos, el agua llega al pueblo yaqui”, manifestó Albores. Sabe de lo que habla cuando se refiere a las carencias de los pueblos originarios. Resultados, sensibilidad política y compromiso, son su sello. Si todos tuvieran ese perfil…
Golpeteo al aire. La oposición mintió el pasado 6 de junio al declararse triunfadora. Y hoy lo vuelven a hacer diciendo que Morena faltó a su palabra de donar la mitad de sus prerrogativas para la compra de vacunas contra la pandemia por covid-19, pues no dicen que el partido se comprometió a donar bimestralmente 50 millones de pesos. En abril fue la primera aportación. Por tanto, este mes deben cumplir con los segundos 50 millones. ¿En verdad la oposición prefiere dedicarse al ataque sin sustento que trabajar en mejorar el país? Otra pregunta para Alejandro Moreno, Marko Cortés y Jesús Zambrano, ¿saben qué es ser propositivo?
Los malhechos de siempre. Una vez más, los legisladores muestran su falta de experiencia. ¿Cómo es posible que quienes se dedican a legislar lo hagan mal? Pues sí. La Ley Nacional de Extinción de Dominio, derivada de la reforma al artículo 22 de la Constitución, resultó en un texto que la hace confusa y de difícil aplicación, afirmó el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar. “Si se quería hacer una figura más moderna, más eficaz, pues creo que se logró justo lo contrario, pero eso, reitero, no es responsabilidad de este tribunal constitucional. La discusión de esta controversia constitucional continuará el próximo jueves. A remendar lo mal acabado. Otra vez.
Va para largo. La historia de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa retrocede de manera contundente. La Universidad de Innsbruck, Austria, reveló al gobierno de México la identidad de uno de los restos óseos localizados en la Barranca de la Carnicería, Guerrero, dentro de las investigaciones del caso que data de septiembre de 2014. Se trata de Jhosivani Guerrero de la Cruz, quien tenía 20 años, señaló el abogado Vidulfo Rosales, al término de la reunión privada que sostuvieron en Palacio Nacional con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y con las madres y padres de los jóvenes normalistas. Pasa el tiempo y las pistas no llevan a ninguna parte. ¿Cómo encontrar justicia donde nunca la ha habido?
Confianza mutua. Con los resultados de la elección, los críticos del presidente López Obrador volvieron a equivocarse en sus pronósticos, afirmó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. El funcionario señaló que ésta fue la tercera ocasión que quienes rechazan el estilo personal y las políticas públicas del mandatario, dentro y fuera de México, fallan en sus pronósticos. “Primero, predijeron que jamás podría ganar la elección presidencial, pero lo hizo con una votación histórica. Después, advirtieron que México descendería al caos económico caracterizado por hiperinflación, devaluación y sobreendeudamiento, y nada”, dijo Ebrard. También presagian un choque inminente con Washington. Que no le cuenten. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que antes que parecer competitiva, convincente y ganadora, la alianza opositora “está a años luz de ser un Capitán América o un Supermán”, dice el senador panista Gustavo Madero, quien solo ve un Frankenstein “antialgo”, producto de meter en una licuadora a Marko Cortés, a Alejandro Moreno y a Jesús Zambrano, mezcla destinada al fracaso. Considera al PRI “chiquito” y al PRD “nada”.
Que elegido en 2014 para un periodo de nueve años en el INE, el consejero José Roberto Ruiz Saldaña ya no guardó las formas y se destapó en Facebook como candidato a la rectoría de la Universidad Veracruzana, sin renunciar a su encargo actual y con un hándicap en contra: no cumple con los cinco años de docencia o investigación que se requieren. Sus detractores cuestionan además que no renuncie al sueldo y que se haya ostentado como profesor de aquella casa de estudios, donde literalmente nadie lo conoce, por lo que creen que es más bien una jugada de la mano del gobernador Cuitláhuac García.
Que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, encabezada por Ignacio Mier, alista un encuentro para discutir la viabilidad de un periodo extraordinario en julio, pues aun cuando existen cerca de cien dictámenes aprobados y listos para ser votados en el pleno, las prioridades de la 4T y del bloque opositor tienen más divergencias que puntos en común. La convocatoria a sesiones extraordinarias antes de finalizar la 64 Legislatura dependerá también de la disposición morenista para consumar los desafueros de Benjamín Saúl Huerta, acusado de abuso y violación sexual contra menores, y Mauricio Toledo, imputado por enriquecimiento ilícito. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Los pone nerviosos
Nos dicen que en la dirigencia del PRI levantaron la ceja ante el videomensaje que emitió su senador Miguel Ángel Osorio, en el que agradece a la militancia tricolor por su trabajo durante la reciente campaña política. Y es que, además, apapachó a los candidatos que no ganaron, porque hubo “falta de apoyo, de respaldo”. Hasta parecía líder del partido, comentaron.
Fayad cierra filas
Hablando de priistas, el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, levantó la mano para cerrar filas en torno al gobierno del presidente López Obrador, sobre todo para apoyar la reactivación económica. De hecho, convocó a “todos los mexicanos” y a los tres órdenes de gobierno a sumar esfuerzos para sacar adelante al país tras los estragos de la pandemia.
Perfilan a coordinador
Nos dicen que la labor del diputado Sergio Gutiérrez Luna, como representante de Morena ante el INE, fue clave para mantener la mayoría en San Lázaro y ganar 11 de 15 gubernaturas. Los resultados están a la vista, por lo que nos adelantan que el diputado es un fuerte candidato para la coordinación de la bancada.
El amigo de Corral
Patea el pesebre panista el senador Gustavo Madero. Este amigo del gobernador de Chihuahua, Javier Corral, inició una campaña para desacreditar los triunfos del PAN el pasado 6 de junio, lo cual es visto en la cúpula azul como su desatape para la dirigencia del partido. Sólo le recuerdan que Maru Campos le ganó la interna y ya es gobernadora electa.
Modelo de premio
A menos de 6 meses de haber entrado en operaciones, la Policía Turística de la CDMX fue galardonada con el World Tourism Hero Award, otorgado por la World Tourism Network. El cuerpo, que dirige Manuel Flores, recibió el premio debido a su modelo que brinda seguridad a los turistas extranjeros, lo que significa puntos adicionales para Omar García Harfuch. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Del Mazo con candidatos ganadores
Y el que también tuvo una reunión con candidatos ganadores del PRI en su entidad fue el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, quien ayer recibió a 17 abanderados a diputados federales, 23 a legisladores locales y 45 a presidentes municipales que se alzaron con el triunfo en los comicios del pasado 6 de junio. En el encuentro, el mandatario les recordó que hace tres años sólo se ganaron tres distritos federales y uno local.
Así que los resultados actuales dan cuenta de que el priismo del Edomex está reposicionado y puesto para trabajar rumbo al 2023. Además de felicitarlos, nos cuentan, a los futuros diputados les pidió trabajar en favor de la agenda mexiquense en los rubros de mujeres, seguridad pública y combate a la pobreza. Y a los próximos alcaldes, trabajar de la mano y estar pendientes de las necesidades de los ciudadanos.
Jaime Bonilla, de fiesta
Quien por estos días anda de fiesta, como él mismo lo señaló, es el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, pues no sólo logró la continuidad de Morena en la entidad, sino que lo hizo por la vía del carro completo, porque su partido—solo o con aliados—se llevó la gubernatura, las 17 diputaciones y los 5 ayuntamientos que estuvieron en juego, lo cual le garantiza al futuro gobierno que encabezará Marina del Pilar Ávila, quien obtuvo casi con 50 por ciento de los votos, posibilidades de una gestión sobre terrenos políticos allanados.
Además, en la más actual evaluación a gobernadores de Mitofsky, Bonilla repuntó y se colocó en el número 7 del top 10. Por cierto que el morenista ayer recibió en su mañanera a quien será su sucesora y le comentó, a propósito de la visita que recién hizo a Palacio Nacional, que “el Presidente está feliz”.
Durazo, el primero de la lista
Ayer iniciaron las reuniones de gobernadores electos de Morena con el Presidente López Obrador y el primero en la prelación que estableció Palacio Nacional fue Alfonso Durazo, quien fuera su secretario de Seguridad y triunfara en la pasada elección a la gubernatura de Sonora con el 51.5 por ciento de los votos contra el 35.6 por ciento del aliancista Ernesto Gándara. Fueron más o menos dos horas, nos comentan, en las que Durazo puso al tanto al mandatario de los temas relevantes y de los proyectos que tiene para la entidad y aprovechó para dar su espaldarazo a la propuesta de adscribir la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional.
“Fructífera reunión esta tarde con el Presidente. Muy alentador recibir su apoyo, tanto para las acciones inmediatas como para los proyectos estratégicos que nos permitirán recuperar la grandeza de Sonora”, publicó Durazo.
Góbers morenistas, ¿por nuevo frente?
Con la novedad de que los 11 gobernadores electos de Morena se reunirán en la Ciudad de México con la dirigencia nacional de su partido, que encabeza Mario Delgado. Además de festejar los triunfos, los futuros mandatarios tienen previsto trazar lo que pudiera ser un principio de agenda común de la Cuarta Transformación que buscarían aplicar en sus respectivas gestiones. Además, nos anticipan, revisarán si continúan o no como integrantes de la Conago o si mejor forman una nueva asociación de sólo morenistas.
Esto último, nos comentan, es un tema relevante, pues sumados a los gobernadores guindas actuales, serían en total 17 (la mayoría) los ejecutivos estatales emanados de Morena; y al formar su propio grupo podrían contraponerse a la Alianza Federalista que de 10 integrantes pasará a seis, una vez que terminen su encargo los mandatarios de Nuevo León, Chihuahua, Michoacán y Colima.
Insistente señalamiento
Nos aseguran que la insistencia de mirar hacia los rumbos de Insurgentes y Reforma ante los números obtenidos por Morena en algunas alcaldías de la capital podría generar una situación poco útil para ese partido. Y es que, de esa manera, se está articulando una narrativa en la que es central el nombre del senador Ricardo Monreal, a pesar de que éste no tuvo participación alguna en los procesos locales —incluso ninguno de los candidatos postulados buscó aproximación ni hacia el zacatecano ni tampoco hacia el dirigente nacional del partido guinda, Mario Delgado—.
Nos hacen ver que la búsqueda de responsables en entornos distintos a lo local pudiera impedir que el conjunto de causas que provocaron los resultados adversos deje de ser revisado y ponderado. Entre ellas, señalan la falta de formación de cuadros políticos y la postulación de figuras que no engancharon con electores más informados.
Votación en Sinaloa
Una noticia importante para la agenda de la comunidad de la diversidad sexual es que ayer el Congreso de Sinaloa aprobó el matrimonio igualitario en la entidad. Sin embargo, por el tema electoral, que aún genera pasiones estos días, la polémica que se abrió en las benditas redes tuvo su motivación en el hecho de que los legisladores de dos de los partidos que conformaron la alianza Va por México; es decir, PRI y PAN, no votaron los cambios al Código familiar local.
El caso es que fue gracias a 23 votos a favor que finalmente se aprobó: 18 de morenistas, dos del PT, uno de Encuentro Social, uno del Partido Sinaloense y uno independiente. Los legisladores ausentes fueron 8 del PRI, 2 del PAN, 3 de Morena, 1 independiente y 1 del PT. (La Razón, La Dos, p. 2)
El sargazo es un genuino matapasiones turístico. Más vale que se pongan las pilas e impidan que esa actividad muera en la zona. (La Jornada, Contraportada)
Para el ego del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, cara y voz de la pandemia del coronavirus, la defensa que hizo de su trabajo el presidente Andrés Manuel López Obrador debe haber sido como endorfinas y alfombra roja para una salida honorable ante un pésimo trabajo. Casi 17 meses de haber estar bajo el reflector nacional, que lo llevó de ser un funcionario degradado en 2009 por su mal manejo de la crisis del AH1N1, a una figura mediática y atractiva por su articulación sobre temas complejos, que lo llevó a ser considerado incluso como un potencial aspirante a la candidatura presidencial, llegaron a su fin. Lo que sube rápido, baja rápido. Y López-Gatell, que siempre fue un fusible, se volvió prescindible.
Desde hace casi mes y medio el tema de la pandemia de Covid-19 dejó de ser un tema prioritario en la agenda del Presidente, y desapareció de la discusión en las reuniones de gabinete en Palacio Nacional. López-Gatell, que se comportaba con soberbia y petulancia en los pasillos palaciegos por el apoyo que le daba el mandatario, trataba de recuperar el protagonismo, pero fue chocando el staff de éste.
Desde finales de mayo, lo único relevante de la pandemia era la vacunación, acompañada por la orden a candidatas y candidatos a utilizarla como un logro del gobierno. Para la primera semana de junio, sin información relevante para ser utilizada políticamente por López Obrador, su coordinador de asesores, Lázaro Cárdenas, le propuso el fin de las conferencias vespertinas que encabezaba el subsecretario, a quien nunca vieron bien los cercanos al Presidente porque no perteneció jamás al grupo duro lopezobradorista.
El desgaste de López-Gatell era creciente, peleándose continuamente con los medios y cada vez más alterado por sus cuestionamientos. Se podía entender. Si él andaba en busca del reflector perdido y recuperar la primacía mediática del gobierno, esas polémicas sólo obstaculizaban su objetivo. Jesús Ramírez, el vocero presidencial y uno de los principales operadores políticos del Presidente, que siempre estuvo en contra del subsecretario, se sumó a Cárdenas con el argumento que si desaparecía López-Gatell del escenario, se enviaría el mensaje de que el Covid-19 estaba controlado y de salida, con lo cual se reducirían las críticas al gobierno.
López Obrador estuvo completamente de acuerdo, pero pidió que no lastimaran a López-Gatell, con quien genuinamente está agradecido. Cómo no. El científico se convirtió en el bufón de la corte, con tonterías acientíficas como que la fuerza moral del Presidente lo hacía inmune al Covid-19, y arriesgando contagios y vidas de los mexicanos para satisfacer las necedades del mandatario, como desdeñar el cubrebocas.
Apoyó la visión ideológica del Presidente sobre el coronavirus, traicionando a la ciencia y enfrentándose con los científicos del mundo y con sus propios maestros, con quienes rompió. Dejó a un lado el rigor y se convirtió en el grillo de segundo nivel que también fue en la Facultad de Medicina, cuando estudiaba la carrera, aniquilando su credibilidad y tirando por la borda el respeto de sus pares.
¿Cuántos muertos se le pueden atribuir a López-Gatell por apoyar esos actos de fe? Nunca se podrán cuantificar, pero sí llegará el momento, cuando se acabe el blindaje presidencial, para que rinda cuentas por sus acciones que rayan en negligencia criminal. Su irresponsabilidad y una flagrante violación a la ética de un funcionario público, malaconsejó al Presidente o le permitió actuar de manera absurda, como sacar imágenes religiosas que decía frenaban la pandemia, o permitirle, por no atajarlo, en declaraciones como que sólo a los corruptos les daba Covid.
Todavía este martes, en ese homenaje post mortem, el Presidente dijo que el subsecretario se convirtió en su “maestro” durante la pandemia, que podría ser un eufemismo de que fue quien hizo exactamente lo que quería que hiciera y dijera.
El Presidente le dio un espaldarazo y recordó que enfrentó “la incomprensión de nuestros adversarios”, y resistió provocaciones para salir adelante. Salió adelante porque así lo quiso López Obrador, no por sus capacidades, ni por sus resultados. Sus decisiones equivocadas provocaron muertes, y no salvaron vidas, como aseguró el Presidente.
Antes de la pandemia, fue artífice central en el diseño de las compras consolidadas de medicamentos, jugando con la entonces oficial mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro, que tenía un diseño para ahorrar gastos y reducir la corrupción. López-Gatell, que dijo que todo se podía, provocó un enorme desabasto. Todavía este martes, padres cuyos hijos aún no tienen medicamentos para el cáncer se manifestaron en el aeropuerto capitalino.
Lo mismo sucedió con los esquemas de medicamentos para enfermos de sida que fueron modificados por sus recomendaciones. Igual sucedió con todo tipo de medicinas, que provocó que cuando menos 8 millones de personas hayan tenido que recurrir al mercado negro para poder conseguir los medicamentos que necesitaban.
El recuerdo de López-Gatell será ignominioso. Son muchos quienes lo desprecian por su abyección ante el Presidente, por su irresponsabilidad de consejero y por la forma política y zalamera como manejó la pandemia. La nación no le debe nada al subsecretario, como quiere hacer creer el Presidente. No se va a olvidar que calculaba que habría de 6 mil a 8 mil muertos, porque el Covid-19 era menos grave que la influenza, y hoy hay más de 230 mil, sin detenerse el incremento mortal.
En mayo del año pasado empujó al Presidente a declarar que se había domado la pandemia, cuando empezaba a subir. Apostó siempre por la inmunidad de rebaño, una estrategia que modificaron rápidamente el Reino Unido y Suecia cuando fracasó, y chocó repetidamente con los cercanos al Presidente por su tozudez contra las pruebas rápidas y las vacunas anti-Covid.
No. La experiencia de López-Gatell como zar del coronavirus no es memorable, sino lamentable, no es para homenajearlo sino para juzgarlo. El Presidente lo puede seguir protegiendo, pero el escudo será efímero. Su juicio vendrá, político, moral y penal, sin que la voluntad presidencial pueda impedirlo. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p.36)
Dicen que ganaron las elecciones, pero en el gobierno y su partido, hay todo menos ambiente festivo:
López Obrador se ve enojado cada que habla de la elección. Ataca a la “clase media” por no votar por él. Mario Delgado acusa de traiciones dentro de Morena. Ricardo Monreal dice que él no es el traidor. Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard se dan con todo por debajo del agua. El presidente los ve lastimados y dice que hay otros presidenciables: Tatiana, Juan Ramón, Moctezuma.
No incluye a Monreal. Monreal dice que él no se descarta, pero que se están suicidando políticamente los que andan en la carrera presidencial. López Obrador ataca a los que no votaron por él. Delgado endosa a Sheinbaum la factura de la derrota en la Ciudad de México y zona metropolitana. El Partido Verde, sin el que Morena no tiene ni la mayoría simple, amenazó que está listo para negociar con todos, que no se debe pensar que en automático están con el gobierno.
Casi de inmediato, se sabe que el SAT y la FGR investigan a dirigentes del Partido Verde. Varios de los nuevos diputados del Verde son del equipo más cercano a Ebrard. El presidente, enojado porque no ganó la mayoría calificada, dice que mandará al Congreso iniciativas de reformas constitucionales, y que si los diputados no las aprueban, pues allá ellos.
No recuerdo un equipo que, al terminar el partido en el que se corona campeón, los jugadores se retiran al vestidor para pelearse a golpes, y luego salen a su conferencia de prensa para atacarse y escupirse entre ellos. Eso está sucediendo en el gobierno, su partido y sus aliados.
No sé si estoy equivocado, pero mi concepto de festejo es diferente, tiene más que ver con una borrachera de gusto que hace que se perdonen todos los pleitos internos, que se olviden los resquemores, que se superen las diferencias. A fin de cuentas, el equipo salió victorioso.
La imagen que dan desde el poder es la de que en realidad fueron derrotados. Que no consideran ningún triunfo haber ganado 12 gubernaturas y mantenido la mayoría simple en la Cámara de Diputados, en medio de una desastrosa gestión que no tiene nada que presumir en economía, seguridad, salud, corrupción, combate a la pobreza.
Era para que hubieran perdido todo, y ganaron mucho, pero no parecen convencidos. Salen a decir con mala gana que les fue muy bien, que están felices, que arrasaron, pero organizan la peor fiesta del mundo.
Salvo que sea el ocaso el que esté empezando a asomar en la ventana. Y que el amargo sabor del retiro impregne el paladar. Que la irremediable, paulatina y sistemática pérdida de poder asociada a la sucesión se traduzca en ese ánimo iracundo de quien no puede modificar por sus pistolas la Constitución, de quien es incapaz siquiera de evitar una guerra abierta entre los suyos.
SACIAMORBOS.— Hoy se da a conocer la primera entrega del dictamen sobre la tragedia en la Línea 12 del Metro. En Morena… que comiencen los juegos del hambre. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
El relato lo hace Ismael Bojórquez en la más reciente edición del semanario Ríodoce: cuando el exsecretario de Desarrollo Económico Aarón Rivas decidió competir como candidato de la Alianza por Sinaloa por la alcaldía de Culiacán, recibió una amenaza de muerte dirigida a sus hijos.
Rivas se entrevistó con el gobernador para decirle que iba a bajarse de la contienda. De acuerdo con Bojórquez, el gobernador Quirino Díaz decidió buscar un candidato al que los narcos “no pudieran ‘bajar del caballo’”.
De ese modo la candidatura recayó en el líder de la CNC Faustino Hernández. Cuenta Bojórquez que para postular a Hernández tuvieron que pedir la venia de Ismael El Mayo Zambada. El Mayo lo aprobó.
Pero Los Chapitos no.
La noche anterior a la elección se desató un operativo para secuestrar a los integrantes de la estructura electoral de Hernández. Los principales operadores, quienes iban a movilizar votantes y se iban a encargar de la compra del voto, fueron “levantados” por gente armada y trasladados a diversos domicilios ubicados en la zona que controlan los hijos de Joaquín Guzmán.
También el secretario de organización del PRI, José Alberto Salas, fue sacado de su casa por un comando.
Todos fueron abandonados con vendas en los ojos tras el cierre de casillas. De acuerdo con Bojórquez, escenas semejantes se repitieron en Concordia, Badiraguato y Guasave (solo que, en este último lugar, a quienes levantaron fue a los operadores de Morena).
A medida que pasan los días, emerge con claridad brutal lo que ocurrió en México el pasado 6 de junio. Desde mayo había trascendido el caso de la velocista olímpica Zudikey Rodríguez, candidata de la alianza PRI-PAN-PRD a la alcaldía de Valle de Bravo, Estado de México.
La candidata fue “levantada” por gente de Johnny Hurtado Olascoaga, alias El Pez, líder de la Familia Michoacana. Sus secuestradores le indicaron que debía apartarse de la contienda, a menos que quisiera que alguien más la apartara.
La gente de Morena la acusó de haber inventado este suceso. El caso es que Zudikey Rodríguez cerró su casa de campaña, canceló su agenda de actos públicos y se dedicó a nadar de a muertito hasta el día de la elección.
Los sucesos posteriores demostraron que en todas las regiones que controla La Familia Michoacana las candidaturas fueron negociadas con El Pez.
Sin distinción de partidos, La Familia decidió quiénes debían competir en Luvianos, Tejupilco, Tlatlaya, Amatepec, Zacazonapan y Sultepec, entre otros municipios del Edomex.
Y en Ajuchitlán, Arcelia, Coyuca, Cutzamala, Pungarabato, San Miguel Totolapan, Tlalchapa, Tlapehuala y Zirándaro, entre otros municipios de Guerrero.
En los municipios de Michoacán, hombres armados obligaron a la gente a votar en público y por el partido que le ordenaban. Esto sucedió en Aquila y Nueva Italia, en donde según los reportes los representantes de casilla fueron corridos —a excepción de los de Morena, “para que estos firmaran las actas de escrutinio”.
Ocurrió lo mismo en La Huacana, donde se hicieron filas de ciudadanos que llevaban la orden de votar por el mismo partido y en donde una funcionaria reportó que la amenazaron: “¡Hija de tu puta madre, estás grabando!”.
En Múgica, la mesa de gobernabilidad para el proceso electoral en Michoacán denunció que hombres armados habían retirado los celulares de los representantes de casilla y habían extraído boletas de las urnas. En Chapa se obligó a un presidente de casilla a marcar todas las boletas por Morena.
Reportes de robo de urnas y crimen organizado interviniendo en la elección llegaron desde Zamora, Apatzingán, San Lucas, Tacámbaro y Buenavista.
En una entrega anterior hice referencia a un reporte de eventos presentado por la Marina durante la jornada electoral. El informe daba cuenta de un hombre que arrojó una cabeza humana en una casilla electoral de Tijuana y del hallazgo de una caja de madera con vísceras y restos de piel en otra casilla de esa ciudad.
De la manera en que en Mazatlán miembros del crimen organizado retuvieron a taxistas que trasladaban a funcionarios de casilla, para que estos no llegaran a su destino, y de la manera en que fueron secuestrados ocho operadores políticos de un candidato en la sindicatura de San Rafael.
De la manera en que expolicías fueron descubiertos en Chetumal comprando votos, y de la manera en que hombres armados irrumpieron en casillas de Bahía de Banderas, Nayarit…
Cada día es más inobjetable la intervención del narcotráfico durante el 6 de junio, ese día en que según el presidente López Obrador el crimen organizado “se portó muy bien”.
Parece que tiene razón. Ese día, el crimen organizado se portó excelente. (Héctor de Mauleón, El Universal, Nación, p. 2)
Lo que se había mencionado en una reunión cerrada para empresarios selectos fue repetido ahora ante el país entero: el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere modificar la Constitución para ubicar a la Guardia Nacional en la Sedena.
Esta reforma, según lo anunció ayer el presidente en la mañanera, no está pensada para este año ni para el próximo, sino para 2023, “ya una vez que acreditemos muy bien el funcionamiento de la Guardia Nacional.”
Si el presidente no pudo procesar esa reforma en 2019, cuando estaba en el ápice de su poder e influencia, es una locura suponer que será aprobada en 2023, con el proceso sucesorio desatado, la coalición gobernante dividida y la oposición en decidida modalidad electoral.
López Obrador lo sabe, como lo sabe también el alto mando militar. No son ingenuos. La reforma, tal como se está planteando, corre hacia una derrota inevitable.
Salvo que el traslado de la Guardia Nacional a la Sedena sea un señuelo y los objetivos reales sean otros.
Uno parece táctico: usar el respaldo social a las Fuerzas Armadas como un garrote en contra de la oposición. Encuesta tras encuesta muestran que el Ejército y la Marina tienen una alta legitimidad social. Dado ese hecho, no es fácil para un político decirle no al estamento militar. El asunto acarrea un costo político indudable y López Obrador quiere que la oposición se lo trague.
Otro parece más estratégico: extender el periodo de intervención directa de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública. Para esto hay que entender que la reforma constitucional que dio origen a la Guardia Nacional contenía un artículo quinto transitorio que dice lo siguiente: “Durante los cinco años siguientes a la entrada en vigor del presente Decreto, en tanto la Guardia Nacional desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, el Presidente de la República podrá disponer de la Fuerza Armada permanente en tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria.”
En el tramo final de la negociación legislativa que llevó a la reforma, el interés principal del gobierno ya no era la Guardia Nacional, sino el artículo quinto transitorio. Así me lo han narrado varios de los participantes en esas discusiones. Esa era una de las principales líneas rojas del gobierno, el asunto en el cual no estaban dispuestos a ceder. En cierto modo, la Guardia Nacional era una manera de hacer políticamente viable esa legitimación constitucional de la intervención militar en materia de seguridad pública.
El problema es que un artículo transitorio tiene fecha de caducidad. Y el plazo se vence en marzo de 2024. A partir de ese momento, el presidente ya no puede disponer legalmente de la fuerza armada permanente para tareas de seguridad pública.
Salvo que se extendiera el plazo. Y ese puede ser el objetivo real de la iniciativa anunciada por López Obrador: no trasladar la Guardia Nacional a la Sedena, algo que parece francamente improbable, sino generar una negociación política que pueda ampliar el periodo de intervención militar directa en seguridad pública. En esa negociación, el gobierno “cedería” en el tema de la ubicación administrativa, a cambio de mantener por un plazo adicional (¿cinco años?) la situación creada por el quinto transitorio.
Dicho de otra manera, la propuesta es una trampa. Y la oposición solo puede salirse de ella si toma la iniciativa y presenta una propuesta amplia de reformas a la Guardia Nacional, en vez de quedarse esperando a que el presidente marque los tiempos. (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p. 8)
Como una rama más de las fuerzas armadas es que el presidente Andrés Manuel López Obrador proyecta el futuro de la Guardia Nacional, el cuerpo de seguridad emblemático de su administración, con el objetivo de que no se corrompa como sucedió con la Policía Federal en el sexenio de Felipe Calderón, donde además de sus irregularidades, se caracterizó por una falta de profesionalismo, a decir del actual mandatario.
Para ello, su gobierno requiere de efectuar una reforma constitucional —de un paquete de tres que su gestión tiene pendientes— mediante la cual la Guardia Nacional sería incorporada a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), propuesta que podría estar presentando en dos años y a tan solo uno de concluir su mandato.
Cabe especificar que en su origen, el proyecto de López Obrador para la Guardia Nacional es que fuera dirigida por militares y estuviera adscrita a la Sedena, pero por presión pública se tuvo que replantear como una entidad bajo un mando y una estructura civiles, aun cuando su gobierno consiguió que quedara bajo supervisión de militares en tanto se consolidaba su organización interna, sus formas y campo de operación y se definía el carácter de su personal, cuyo adiestramiento y capacitación dependería para su arranque de efectivos de las fuerzas armadas.
Por lo anterior, con este anunciado proyecto de reforma constitucional no se busca más que despojar a la Guardia Nacional de su pretendido carácter civil y encaminarla a su composición y objetivos de origen, tal y como lo vislumbró inicialmente el mandatario, para hacerla encajar en su proyecto de Cuarta Transformación.
Del antecedente directo de la Guardia, la Policía Federal —de la cual buena parte de sus elementos pasaron a incorporarse al nuevo cuerpo de seguridad—, el presidente López Obrador explicó que su finalidad se desvirtuó al hacer un manejo opaco de los recursos con que se le dotó, al no rendir cuentas por considerarlo un asunto discrecional de seguridad nacional, situación que a decir del Presidente, podría evitarse para la Guardia con su incorporación a la Sedena.
Pero según la opinión de expertos, el riesgo que se corre con este plan podría ser a la inversa: que la corrupción llegue a lugares donde no la hay, exponiendo a contaminación a una institución —el Ejército Mexicano— que, pese a todo, goza de un buen prestigio y genera confianza entre la población, por lo que decir que transferir la Guardia a la Sedena para evitar que se eche a perder, en los hechos nada se garantiza con ese paso y solo generaría que el país descuide a sus policías locales, que son las que en realidad más deberían reforzarse. (Editorial, El Universal, Opinión, p. 10)
Ayer le contaba del encuentro que el presidente López Obrador tuvo el jueves pasado con 43 de los hombres más ricos del país agrupados en el Consejo Mexicano de Negocios, entre los que se encontraban algunos de los que ha señalado como integrantes de la mafia del poder y que ahora ubica como grupos de interés y enemigos de su régimen.
Pero estaba en modo conciliador, extraño, porque por la mañana rompía con las clases medias y después se ponía suave con el poder económico del país. Pero así es él, como se lo dije en una entrevista en 2011: uno desbocado en el templete, el del salón Tesorería incluido, y otro en esos encuentros en corto con el poder económico al que no repite, ni de lejos, los descalificativos que les endilga en sus sesiones matutinas.
En esta reunión les aseguró que no piensa reelegirse, no habló de la extensión de mandato al estilo Zaldívar en la Corte, como quiere. Les dijo que su ciclo estaba acabando y que se quería retirar en su finca en Palenque, allá en La Chingada.
Y que entendieran el tono fuerte de su discurso porque tiene que defender su causa y su proyecto de nación, pero les garantizó que no hay riesgos de expropiación ni cambios de reglas ni modificación de concesiones ni nuevos impuestos, pura miel para los oídos de tan ricos hombres, todo lo que no ha dicho en público se les dijo a puerta cerrada, y por eso hablo de su doble discurso: en privado, amiguis-amiguis, y en el templete un discurso fuerte, porque tiene que defender su causa.
O sea, un discurso público para su feligresía y otro en privado para los más poderosos. Si eso no es un doble discurso, que alguien me lo aclare. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Irresponsables y facciosos, el fiscal del caso y el abogado de los padres de Los 43, Omar Gómez Trejo y Vidulfo Rosales, confirman lo ya sabido en vez de admitir que sus “hallazgos” ratifican la aborrecida pero invariable “verdad histórica”.
Con ridículos “avances” pretenden seguir timando, ahora con otro fragmento del esqueleto de uno de los asesinados dizque hallado fuera del muladar, con la corroboración “al 99.999 por ciento” de la identidad de Jhosivani Guerrero de la Cruz, de lo que desde septiembre de 2015 informó la ex procuradora Arely Gómez sobre otro del vertedero.
Ese normalista fue el segundo que reconoció el laboratorio de la Universidad de Innsbruck (Austria). El primero fue Alexander Mora Venancio. Ambas identificaciones fueron posibles por el estudio de restos rescatados por marinos con base en las indagaciones de la Agencia de Investigación Criminal que dirigía el hoy perseguido Tomás Zerón de Lucio en el basurero de Cocula y el río San Juan.
De otro resto encontrado en este sexenio por la fiscalía especial en la barranca La carnicería, cercana unos cien metros al muladar, fue identificada una tercera víctima: Christian Alfonso Rodríguez Telumbre.
Al primer fragmento de Jhosivani se le había practicado un análisis mitocondrial y al confirmatorio se le hizo uno nuclear. (Carlos Marín, Milenio Diario, Política, p. 7)
Leímos el artículo que Marcelo Ebrard publicó en The Washington Post. El canciller sostiene que los críticos se han equivocado en sus intentos por definir al presidente López Obrador como populista y autoritario.
Sostiene, también, que las advertencias de caos económico, regresión democrática y choque con Washington que han hecho esos críticos “nunca ocurrieron”. “Quizás es tiempo de que le den un poco más de crédito a AMLO y a la democracia mexicana…”, subraya, a manera de conclusión.
Diferimos de Marcelo cuando dice que se equivocan quienes definen a AMLO como “populista y autoritario”. No le gustan esos términos. Vamos a llamarlo autócrata.
Va la definición de autocracia: “Un sistema de gobierno que concentra el poder en una sola figura, cuyas acciones y decisiones no están sujetas ni a restricciones legales externas ni a mecanismos regulativos de control popular”. ¿Le suena?
El canciller no puede negar el rechazo del Presidente a los órganos autónomos. Los ha querido eliminar. Le estorba el Inai, la Cofece, el INE. Lleva al Banco de México a un hombre que le sirvió como titular de la SHCP: Arturo Herrera. Con todo y su prestigio fue su subordinado.
Su palabra es ley para la mayoría legislativa en el Congreso. Una y otra vez les ordena que “no le muevan ni una coma…” a sus iniciativas, y no se le mueve.
Todos los días mete mano en asuntos del Poder Judicial. Aquí tampoco respeta la división de poderes. Quiere imponer dos años más a Arturo Zaldívar como presidente de la SCJN, a pesar de que la Constitución lo limita a cuatro años.
Dice que es el único que puede sacar adelante la reforma al Poder Judicial. Los ministros heredados del pasado “están al servicio del dinero”, asegura. Descalificó a la clase media de la CDMX y zona metropolitana por no haber votado por Morena.
Su visión trasnochada lo llevó a decir que los clasemedieros son “aspiracionistas (¿), egoístas y con el deseo de triunfar a toda costa”. La economía no se ha desplomado y el peso se ha apreciado, es cierto. Pero en crecimiento económico ha quedado a deber. Este año va a ser el primero, de tres, con crecimiento del PIB por habitante.
Cerramos el tema con una pregunta al canciller: ¿En serio cree que los críticos de AMLO están tan equivocados? (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Se habla de una guerra de posiciones cuando en un conflicto armado los participantes buscan ir ganando al enemigo posiciones estratégicas, una tras otra, hasta obtener la victoria en el conflicto. Es también una guerra lenta, que inmoviliza y lleva al desgaste de todos los involucrados.
Algo así es lo que pude ver en días pasados cuando visité Aguililla, en la Tierra Caliente michoacana. Explicar lo que ha sucedido y lo que está ocurriendo en Aguililla no es sencillo. Para ello habría que retrotraerse a demasiado tiempo atrás, y a la historia de una región que, siendo relativamente próspera, ha vivido demasiado en la marginalidad, basada en sus propias normas y grupos de control. Pero tratemos de explicar qué ha ocurrido en los dos últimos años.
De Aguililla había salido, muchos años atrás, siendo un operador del Cártel del Milenio, Nemesio Oseguera, El Mencho, hasta convertirse en la cabeza de una de las dos principales organizaciones criminales del país, el CJNG. El Mencho, que está y se sabe enfermo, decidió que quería acabar sus días en su tierra. Desde entonces, por razones operativas, pero además por esa decisión personal, el CJNG decidió tomar Aguililla.
Ese municipio donde viven unas 20 mil personas estaba controlado por los grupos de autodefensa que, incluso, estuvieron enfrentados entre sí, como los Viagras, pero tenían un paraguas protector de autoridades de distinto nivel y garantizaban un cierto orden. Cuando el CJNG comienza a incursionar en la zona, cuatro de esos grupos se unifican en los Cárteles Unidos, que indirecta o directamente tienen apoyo del Cártel del Pacífico. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
La “Guerra Fría 2.0” está en marcha. En cierta forma, es la razón y consecuencia del primer viaje internacional del presidente Joe Biden, para reunirse con sus aliados europeos, y su determinación de volver a la normalidad y restaurar el liderazgo estadounidense.
No que esa consideración sea algo nuevo. La competencia entre una alianza de países industrializados encabezados por Estados Unidos y la potencia emergente China, con la Rusia de Vladimir Putin como aliada, era un hecho.
Para muchos, estaba planteada ya hace rato y Estados Unidos, distraídos o sumidos en sus problemas internos, parecían no tener interés en responder. El estilo del presidente Donald Trump, más inclinado a dar codazos que a saludar con los codos, no ayudó a la imagen estadounidense, aunque sí a que sus aliados prestaran atención a sus demandas, pero también a sus propios intereses.
Con todo, el alivio de los aliados de Estados Unidos fue evidente en los acuerdos logrados, que incluyen iniciativas contra Rusia y China auspiciadas por el gobierno Trump, aunque a sabiendas de que no pueden confiar incondicionalmente en que no habrá otro vaivén de política doméstica u otro Donald Trump en el futuro. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 29)
La agenda de cambios constitucionales que buscará el Presidente durante la segunda mitad de su mandato y la manera de presentarlos parecen más una provocación que una búsqueda de negociación política.
Si las iniciativas presidenciales no pasan por el necesario filtro opositor, podrá vender las derrotas en el Congreso como la demostración de la intransigencia de los conservadores ante su agenda de la cuarta transformación.
Y si logra que alguna de ellas transite, sólo habrá sido posible a través de romper el bloque opositor que ya funcionaba en el Senado y que se refrendó, sin Movimiento Ciudadano, para las pasadas elecciones.
Y aunque la política es negociación el presidente Andrés Manuel López Obrador prefiere la confrontación y llegará al Congreso con tres iniciativas que ya fueron previamente descalificadas por los opositores.
Antes de las elecciones, cuando el Instituto Nacional Electoral puso un alto a algunas de las prácticas abusivas del morenismo, como la candidatura de Félix Salgado Macedonio en Guerrero, desde la 4T llegó la amenaza de destruir al INE.
Y en ese ánimo es que el Presidente quiere que el instituto electoral esté conformado por “auténticos demócratas” y que “no domine el conservadurismo”. Y de paso, quiere desaparecer a los 200 diputados plurinominales, que de no existir hoy le habrían garantizado esa mayoría calificada para hacer y deshacer la Constitución.
No habría manera alguna de que los diputados y senadores que no están bajo el yugo presidencial pudieran aprobar algo así. Salvo que, claro, el gobierno de López Obrador buscara impulsar un voto de unidad… Sí, estimulado por la Unidad de Inteligencia Financiera.
Un segundo cambio constitucional que buscará el Presidente no es algo nuevo. Ya lo intentó a través de un decreto y lo paró el poder Judicial. Ya lo buscó a través de las leyes secundarias y otra vez, con amparos, lo detuvieron los jueces.
Va ahora por una reforma constitucional que privilegie a la Comisión Federal de Electricidad a costa de frenar a los participantes de la iniciativa privada y con cargo a los consumidores. (Enrique Campos Suárez, El Economista, Columnistas, p.9)
El Güero Velasco: ¿de aliado a disidente? // Que no lo van a amedrentar // AMLO contra plurinominales // GN, siempre militar
Especializado en ser el más joven ocupante de diversos cargos públicos, Manuel Velasco Coello es un político a la vieja usanza, pleno de vicios y estilos de la escuela tradicional, acostumbrado al despilfarro, la frivolidad y la muy indicativa irregularidad en el manejo de los fondos públicos.
Militante directivo del negocio de las cuatro mentiras, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Velasco, llamado El Güero, cumplió desde la gubernatura de Chiapas un papel de enlace entre el peñanietismo priísta y el agigantamiento electoral del obradorismo morenista en 2018.
Uno de sus operadores directos, David León Romero, está incluso acusado de entregar fondos a Pío López Obrador, según una apaciguadora videograbación difundida por los mismos verdes en un momento de tensión entre Palacio Nacional y el ex presidente priísta de origen mexiquense.
Sumamente exhibida la relación especial de Velasco con el candidato y con el luego presidente Andrés Manuel López Obrador (relación propiciada por el abuelo del primero, Fernando Coello Pedrero), casi estatuido como uno de los personajes de mayor apapacho en el primer círculo de la llamada Cuarta Transformación (4T), el mencionado Güero sirvió de promotor y aval de los acuerdos entre Morena y el Verde, que en 2021 le dieron a éste decenas de diputaciones federales (que por sí mismo no habría ganado el PVEM) y una gubernatura, la de San Luis Potosí, que llevó a Mario Delgado a hacer desfiguros enormes en esa entidad para debilitar al partido guinda y cumplir el pacto en favor de una carta marcada, Ricardo Gallardo Cardona. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)
Con gran incertidumbre sobre la dinámica escolar presencial en el COVID, algunos casos reportados y sin vacunas aprobadas para niñas, niños y adolescentes hay que hablar de temas cruciales para mejorar el sistema educativo y, en general, la educación en México.
A lo largo de la pandemia, según datos oficiales ha habido cerca de 30 mil casos en menores de 15 años y 191 muertes en menores de 5. Con esto en mente, ya un mes de que concluya el ciclo escolar 2020-2021, preocupa de manera fundamental el abandono escolar, concebido, en principio, como el truncamiento de la formación y que en plena pandemia nos lleva a pensar, en segundo término, en la forma en que el sistema educativo ha fallado a las y los estudiantes sin importar su edad . El fenómeno se ha agudizado dada la ampliación de brechas de desigualdad que recaen en uno de los sectores más vulnerables, las niñas y niños y desafortunadamente ya se habla de millones que no regresaron ni regresarán a las aulas.
De acuerdo con la 2 a edición de la ECOVID-ED, del INEGI enfocada y encaminada a conocer el impacto por la cancelación de clases presenciales en estudiantes de 3 a 29 años el panorama es crítico: 435 mil niñas y niños no concluyeron el ciclo escolar 2019-2020 por COVID-19, otros 66 mil no lo hicieron por falta de recursos y 49 mil más se incorporaron al mercado laboral.
Según esta fuente, 21.4 millones no se inscribieron para el ciclo 2020-2021, 10 millones de ellos en edad preescolar y otros 3.6 tuvieron que trabajar. Nos faltan los datos de quienes no logarán concluir el año y debemos agregar los datos de niñas y niños que entraron en edad escolar en estos 15 meses y permanecen, hasta el momento, fuera del sistema educativo.
De acuerdo con UNICEF México, la educación brinda estabilidad y seguridad a la niñez ya que ayuda a implementar rutinas, a utilizar el tiempo productivamente y así afrontar el trauma, el estrés y el miedo derivados de la pandemia. Sin embargo, esta educación a distancia no sustituye la formación que se adquiere presencialmente en las escuelas. (Claudia Corichi, El Sol de México, Análisis, p.15)