Tema Migratorio 200621

Información Migratoria Nacional

Deporta México a 91 migrantes haitianos

San Cristóbal de Las Casas, Chis., Un total de 91 migrantes haitianos fueron deportados el sábado por el aeropuerto de Tapachula, informaron fuentes oficiales. Partieron por la mañana en un vuelo directo a Puerto Príncipe, Haití, acompañados por agentes del Instituto Nacional de Migración y de la Guardia Nacional. Añadieron que los 84 varones y siete mujeres llegaron a México en diferentes fechas en busca de cruzar hacia Estados Unidos o quedarse a trabajar en el país, pero fueron detenidos por no contar con documentos migratorios. (Elio Henríquez, La Jornada, Sociedad, p. 31)

Delitos asociados a migración deben ser combatidos: SEGOB

La titular de la Unidad de Política Migratoria. Registro e Identidad de Personas Upmrip de la Secretaria de Gobernación, Rocío González Higuera afirmo que los delitos asociados a la migración irregular deben ser combatidos de manera multisectorial, pluridimensional, transversal, incluyente y con perspectiva de genero.

Al inaugurar el Programa de Capacitación Protección y Asistencia a Personas Migrantes Vulnerables: Identificación de Perfiles y Mecanismos de Referencia. González Higuera comento que cualquier estrategia o acción para este sector de ia poblacion debe partir del dialogo.

A nombre de la presidencia Pro- Tempore de México en la Conferencia Regional sobre Migración CRM, la titular de la Upmrip, manifestó que los derechos humanos son el marco que debe estar presente en cualquier asunto relacionado con este fenomeno en la región.

González Higuera detallo que el programa de capacitación fue organizado y promovido por el grupo de trabajo sobre migración irregular y masiva encabezado por la Upmrip, y consta de tres sesiones virtuales, ademas de un curso en linea para el personal de los gobiernos de los 11 países miembros de la CRM.

Se destaco que, en la actualidad, el proyecto se encuentra en el e-campus de la Organización Internacional para las Migraciones. Su lanzamiento no tiene precedentes en el mundo y la finalidad es promover la formacion del personal de primera linea para detectar situaciones de vulnerabilidad relacionadas con violencia, explotación y abuso. (Aida Ramírez Marin, Ovaciones, Nacional, p. 9)

Prevén que 90 mil migrantes soliciten asilo en México

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Al Seguir un camino que ha sido recorrido de generación en generación, miles de migrantes de Centroamérica, y más recientemente de América del Sur e incluso de otros continentes,  han llegado a México como refugiados.

En los primeros cinco meses del año, nuestro país recibió 41 mil 195 solicitudes de refugio, cifra con la que ya superó el número de peticiones registradas ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) durante todo 2020, cuando hubo 41 mil 179, a pesar de la pandemia de coronavirus y las restricciones a la movilidad entre países.

Ante el aumento de los trámites de reconocimiento de esta condición, que se acrecientan cada año, especialistas consultados por EL UNIVERSAL prevén que la cifra se acerque a las 90 mil solicitudes para finales de 2021.

Ello, debido a que la Comar recibió 24 mil 551 peticiones entre enero y mayo de 2019, mientras que en el mismo lapso de este año la cifra casi se ha duplicado. 

Con esta proyección, se perfila que México supere el récord de solicitudes de refugio registrado en 2019, cuando se iniciaron 70 mil 418 trámites.

Los expertos coinciden en que el país puede recibir a los solicitantes; sin embargo, enfrenta la falta de una estrategia unificada para que, desde todas las dependencias, tenga la capacidad de acompañarlos en el proceso y garantizar el acceso a sus derechos.

Además, afirman que México ha dejado de ser una ruta exclusivamente de tránsito migratorio y se ha convertido en un destino para las personas que se ven forzadas a desplazarse de sus naciones a causa de la violencia, la persecución, así como por motivos políticos y económicos, entre otros.

De acuerdo con datos de la Comar, del total de solicitantes de enero a mayo de 2021, 9 mil 687 son niñas, niños y adolescentes. Además, 11 mil 634 mujeres pidieron la condición de refugiadas.

Los solicitantes provienen principalmente de Honduras, con 19 mil 33 casos; Haití, 7 mil 135; Cuba, 3 mil 769; El Salvador, 3 mil 8; Venezuela, 2 mil 369; Guatemala, 2 mil 63; Nicaragua, 936, y Chile, 866, entre otras.

En lo que va del año, la Comar ha resuelto 13 mil 98 trámites para el reconocimiento de la condición de refugiado y la tasa de aprobación de solicitudes es de 73%.

En el marco del Día Mundial del Refugiado, que se conmemora hoy, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) aseveró que, a pesar de la pandemia de Covid-19 y de las llamadas a un alto el fuego a nivel global, los conflictos siguen expulsando a las personas de sus hogares.

También señaló que, en 2020, en el pico de la crisis sanitaria, más de 160 países habían cerrado sus fronteras, 99 de los cuales no hacían excepciones con las personas que querían pedir protección.

La gran mayoría de los refugiados del mundo, casi nueve de cada 10, están acogidos en países vecinos a las zonas de crisis y en países con recursos medios o bajos.

Obligados a migrar

Silvia Garduño, Oficial de Información Pública de ACNUR México, asegura que nuestro país ha dejado de ser sólo un sitio de paso y se ha convertido en el destino de miles de migrantes desde 2014, cuando comenzó a registrarse el incremento anual de las solicitudes de refugio.

“El aumento obedece principalmente a las causas que propician la movilidad humana en los países de origen. La mayor parte de las personas que piden asilo en México provienen de Honduras y El Salvador, naciones golpeadas por la violencia de las pandillas, que afecta a familias enteras; también hay un número importante de venezolanos que buscan salir de la situación económica que se vive en ese país”, dice Garduño.

Entonces, las personas ven en México un espacio en donde pueden reconstruir su vida sin tener que padecer la violencia de su país de origen.

Otra de las causas, afirma, se debe a que el acceso a la información ha posibilitado que las personas migrantes sepan que tienen la opción de quedarse en México ante las medidas restrictivas de acceso a la Unión Americana.

En ese contexto, José Lugo, coordinador de Incidencia Política de Protección a la Ñinez de Save the Children, estima que habrá cerca de 90 mil solicitudes de refugio al final del año.

Los retos para México

En la frontera de Chiapas y Guatemala, el despliegue de militares y policías que buscan regular el ingreso a Norteamérica es la primera cara que migrantes y solicitantes de asilo humanitario conocen de México.

“Lamentablemente, se ha pensado que la migración irregular debe acompañarse de operativos policiales, algo negativo en materia de derechos y de acuerdos internacionales. No es una buena práctica y puede ser un riesgo que un proceso administrativo como lo es la migración esté regulado por una autoridad policial o militar”, comenta Gerardo Talavera, director General de Casa Refugiados A.C.

Asegura que falta una estrategia gubernamental unificada de atención a los solicitantes de refugio y que, en primera instancia, debe ser un agente del Estado el que acompañe a las personas y les garantice su derecho a migrar de manera segura, ordenada y regular.

“A nivel gobierno federal, una cosa es lo que están haciendo las instituciones de Migración y la Guardia Nacional, y la otra es la labor de la Comar, que propicia el acceso amplio a la información sobre la posibilidad de ser refugiado, al igual que la Secretaría del Trabajo”, dice.

Además, menciona, uno de los grandes pendientes es la necesidad de garantizar a los refugiados el acceso a derechos y programas sociales desde todos los frentes, no nada más desde discursos políticos o esfuerzos aislados de algunas dependencias o asociaciones de la sociedad civil.

Señala que si bien México cuenta con leyes armonizadas, alineadas a los acuerdos internacionales y con enfoque de derechos humanos, el reto se traslada al plano operativo.

“México tiene la capacidad de responder ante el aumento en las peticiones de refugio y de recibir a los solicitantes, puesto que, en proporción con la población del país, la cifra no tiene por qué representar un problema para el Estado”.

En lo que sí hay un riesgo, alerta, es que el país tenga la capacidad de acompañar a todos los solicitantes si no se cuenta con personal especializado suficiente que atienda la alta demanda.

Cambios a nivel social, también necesarios

Talavera resalta que es también una cuestión de responsabilidad social que México se vuelva un país de integración para las personas refugiadas.

“Falta que la población no piense que las personas que llegan al país vienen a hacer algo malo o a quitarles, sino que vienen a dejar su esfuerzo aquí, a trabajar”, añade. (Carmen Romero, El Universal, P.p.)

Crimen, generador de refugiados

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La  violencia criminal se ha convertido en la principal generadora de movimientos de refugiados en América, principalmente en la región de México y Centroamérica, afirmó Adalberto Santana, integrante del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la Universidad Nacional Autónoma de México (CIAL-UNAM).

“Por ejemplo, en el caso de México, los que son migrantes de Centroamérica, particularmente de Honduras, son producto de la violencia, salen de su país producto de la violencia criminal o de la violencia del gobierno de Honduras, y vienen al territorio mexicano, cruzando por el territorio guatemalteco, buscando refugio”, explicó el especialista.

El investigador universitario destacó que los habitantes del país centroamericano llegan a México con la esperanza de continuar hacia Estados Unidos; lo mismo que ocurre con habitantes de entidades mexicanas que huyen de la violencia de grupos del crimen organizado en sus regiones.

“El narcotráfico en particular en los casos de los países de América, específicamente de México, ha generado una  serie de violencias regionales, por ejemplo en el estado de Michoacán; en Ciudad Juárez, Chihuahua, hace unos años; en Tamaulipas, en donde fue mucho más evidente.

“En donde las personas tienen que huir de sus comunidades porque son producto de las amenazas, de los ataques o de los asesinatos del crimen organizado, de los cárteles de la droga, por ejemplo el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la Familia Michoacana, el Cártel de Noroeste, Los Zetas, que han afectado a diversas comunidades”, afirmó Santana.

CONMEMORACIÓN

Desde 2001, cada 20 de junio se conmemora el Día Mundial de los Refugiados, fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su Asamblea General del 4 de diciembre del año anterior.

Se designó esta fecha para hacerla coincidir con la conmemoración que se venía realizando para este grupo vulnerable en el continente africano, una de las regiones con la mayor cantidad de poblaciones desplazadas, incluso hasta estas fechas.

Con el establecimiento de la fecha a nivel mundial, la organización internacional realizó un llamado a las autoridades de todos los países, afiliados o no, para que se diseñen políticas de reconocimiento de las garantías de los refugiados, sean estos grupos acogidos, asilados, exiliados, perseguidos, expatriados o deportados.

“En diversos países de América Latina está presente el refugio, lo que pasa en ciertas coyunturas es que se incrementa o es más visible el tema entre el que es inmigrante, migrante irregular, el refugiado o el exiliado.

“Parecería que son términos comunes, pero no lo son; porque el refugiado es más que nada un término jurídico-político, que se refiere a aquellos que son perseguidos por la guerra y que, al cruzar una frontera internacional, de un país al otro, pues son aceptados en calidad de refugiados”, explicó Santana.

La oficina de la ONU encargada de vigilar el desarrollo de políticas de apoyo a este sector es el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que hasta el año 2019 tenía calculado que en el mundo había 82.4 millones de personas desplazadas o refugiadas.

De acuerdo con sus cifras, de ese total, sólo 26.4 millones de personas se pueden clasificar como refugiadas, y de éstas, poco más de la mitad son mayores de 18 años.

Para este año, la campaña de ACNUR seleccionó el lema “Juntos nos cuidamos, aprendemos y brillamos”, buscando que los gobiernos y la sociedad favorezca a los refugiados con servicios de salud básicos y especializados, de alimentación, mental, sexual y reproductiva.

Según sus datos, al 18 de junio de 2021 estaban calculadas 20.7 millones de personas refugiadas bajo el mandato de la ACNUR; 5.7 millones de palestinos bajo el mandato de la UNRWA, 48 millones de personas desplazadas internas, 4.1 millones de solicitantes de asilo y 3.9 millones de venezolanos desplazados en el extranjero.

Del total de personas en condición de desplazadas o refugiadas, sólo 14% es acogido por un país desarrollado, 73% fue recibido en un país vecino inmediato, el resto tiene que cruzar más de dos fronteras.

La ACNUR establece que 68% de los refugiados o desplazados, en el mundo, proviene sólo de cinco países, considerando los 20.7 millones bajo su mandato y los 3.9 millones de venezolanos desplazados.

Para quedar de la siguiente forma, según su informe de este año, Siria con 6.7 millones, Venezuela 3.9 millones, Afganistán 2.6 millones, Sudán del Sur 2.2 millones y Myanmar con 1.1 millones.

CONDICIÓN DE MÉXICO

El 7 de junio de 2000 México se adhirió al Estatuto de los Refugiados, con lo que se comprometió a colaborar con la ACNUR para el desarrollo de las políticas de respeto y protección a este grupo.

Para el investigador del CIAL-UNAM, contrario a lo que pasa en algunas regiones de Europa o Asia, con nacionalismos que rechazan a los refugiados, en América prevalece la discriminación o racismo en contra de estos grupos.

“En América Latina no veo muchos nacionalismos, lo que veo es discriminación, que es distinto, discriminación a los migrantes centroamericanos o a los mexicanos en Estados Unidos, que es donde más se padece.

“Hoy en día, en el gobierno de (Joseph) Biden ha habido más expulsiones de migrantes irregulares o refugiados en Estados Unidos, que en la época de (Donald) Trump, lo que resulta paradójico”, comentó el especialista.

En México se creó, en 1980, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), dependiente de la Secretaría de Gobernación (Segob), como la oficina encargada de bridar la atención y ayuda a este sector, con el objetivo de promover su integración a la sociedad.

Cifras de esta comisión establecen que, durante 2018, un total de 29 mil 583 personas solicitaron refugio en México, cifra que se incrementó a 70 mil 418 al año siguiente, equivalente al 238 por ciento, producto del anuncio que entonces realizó el gobierno federal de ofrecer ayuda y trabajo, principalmente a países centroamericanos, para llegar a Estados Unidos.

Para 2020 la cifra de personas que solicitaron refugio descendió a 41 mil 179, equivalente a 58.4%, en relación con el desproporcionado incremento del año anterior.

Sin embargo, en lo que va del presente año, de enero a mayo, un total de 41 mil 195 personas han solicitado su condición de refugiado a las autoridades mexicanas, superando por 16 casos a los del año pasado.

La estadística de la Comar estableció que en 2019, de las 70 mil 418 personas que pidieron refugio a México, 30 mil 104 fueron de Honduras, 9 mil 43 de El Salvador, 8 mil 686 de Cuba, 7 mil 634 de Venezuela y 5 mil 539 de Haití, en los cinco primeros lugares.

Para 2020, de las 41 mil 179 personas solicitantes de refugio, 15 mil 465 fueron de Honduras, 5 mil 960 de Haití, 5 mil 749 de Cuba, 4 mil 50 de El Salvador y 3 mil 273 de Venezuela.

Entre enero y mayo del presente año, van 19 mil 33 hondureños, 7 mil 135 haitianos, 3 mil 769 cubanos 3 mil 8 salvadoreños y 2 mil 369 venezolanos que han solicitado refugio en las oficinas de la Comar en el país. (David Vicenteño, Excélsior, Nacional, p. 4)

BBVA; polleros se quedan con el 30% de las remesas

Las remesas están en un nivel nunca antes visto, pero no todo el dinero que envían los mexicanos en Estados Unidos llega de manera íntegra a las familias que viven aquí, pues, de acuerdo con especialistas, una fuerte tajada se queda en manos de los llamados polleros, traficantes de personas que llegan a cobrar hasta 200 mil pesos por llevar a un mexicano de manera ilegal a suelo estadunidense.

Juan José Li, economista sénior de BBVA México, reveló que a raíz del endurecimiento migratorio en Estados Unidos y de las medidas de contención de la pandemia de Covid-19, el pago que exigen los polleros a quien quiere emigrar se ha disparado, provocando que una vez que una persona llega a aquel país, debe destinar hasta 30 por ciento de sus ingresos al pago de la deuda que adquirió.

Apenas en 2019, según un estudio del área de análisis del BBVA, se estimaba que un migrante mexicano pagaba hasta 87 mil pesos por cruzar a Estados Unidos para cumplir el llamado sueño americano, lo que significa que en poco más de dos años el costo se ha disparado hasta 130 por ciento.

De acuerdo con Li, hace pocos años un trabajador mexicano en EU tardaba alrededor de dos o tres meses para pagar su deuda con el pollero; sin embargo, ahora necesita hasta 2 años para liquidar dicho compromiso, lo que además, provoca que destine a ese pago aproximadamente 30 por ciento del dinero que envía mensualmente a su familia en México.

“Si un migrante tuviera el dinero que cobra el pollero no iría lejos de su familia, pondría un negocio aquí en México, pero al no tenerlo adquiere deuda, en la que no sólo queda comprometido él, sino toda su familia, y para la cual llegan a destinar hasta dos años de su vida”, resaltó el especialista en migración y remesas de BBVA.

De acuerdo con datos del Banco de México, en 2020 ingresaron al país remesas por 40 mil 607 millones de dólares, 11.4 por ciento más que 2019, lo que significó la suma más alta desde que hay registro. En tanto, de enero a abril de 2021 la llegada de divisas asciende a 14 mil 663 millones de dólares, un incremento anual de 19.14 por ciento.

Una mafia que saca partido

Carlos Bautista, especialista en comercio internacional y migración de la Universidad La Salle, explicó que la mayoría de los mexicanos que buscan llegar a Estados Unidos contrata polleros profesionales que utilizan varios métodos, ya sea cruzando el muro, o bien, ocultos en camiones.

Destacó que usualmente los polleros los llevan a casas de seguridad y posteriormente, usando camionetas, hasta un lugar específico, incluso al norte de EU, donde los esperan familiares o amigos.

El problema no es menor, pues de acuerdo con Bautista, los polleros son parte de verdaderas mafias conformadas por mexicanos y estadunidenses, los cuales dan plazos de pago a los migrantes, quienes regularmente dan un adelanto y luego pagan el resto en mensualidades, tardando hasta dos años en liquidar la deuda.

El especialista en migración hizo énfasis en que los mexicanos salen del país por la pobreza e inseguridad, sobre todo de estados como Guanajuato y Michoacán, con la esperanza de una mejor vida, pues mientras en EU las personas de menores ingresos tienen una casa y coche, en México apenas les alcanza para comer.

De acuerdo con el Banco de México, las remesas que ingresaron a México en 2020 actuaron como un salvavidas para el consumo, pues sirvieron para mitigar su caída ante la crisis económica que provocó la pandemia de Covid-19, además de que fueron claves para las familias de menores ingresos.

No obstante, para Bautista debe haber una reflexión sobre las remesas, pues éstas no son dignas de presumir, dado que detrás de cada envío está una persona que no tuvo la oportunidad de tener un empleo digno en su país natal: Se necesita trabajar en brindar mayor seguridad, mejores salarios y condiciones laborales dignas.(Braulio Carbajal, La Jornada, Cp)

La pesadilla migrante. Mutilados por la Bestia

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Celaya, Guanajuato.- Los migrantes lo conocen como La Bestia o el “tren de la muerte”, un ferrocarril que recorre México de sur a norte hasta Estados Unidos repleto de mercancías. Subir a sus vagones representa un boleto gratuito hasta las puertas del “sueño americano”, pero el recorrido está lleno de peligros, pues hay que atravesar túneles, puentes, selvas y amplias regiones controladas por el crimen organizado.

Cualquier descuido puede costarles la vida. Giselle Ereli Sauceda Chávez estuvo a punto de morir hace siete meses cuando un zarpazo de La Bestia le arrancó las dos piernas. Es hondureña, tiene 20 años y viajó sola desde su país para encontrarse con su madre, quien también migró desde Honduras hace poco más de dos años y había logrado establecerse en Saltillo, Coahuila.

“Salí el 2 de noviembre del año pasado de Honduras porque quería venir a ver a mi mamá. Recorrí todo el camino hasta llegar a México, caminé hasta llegar al tren, abordé el primer tren el 16 de noviembre, ahí me monté bien y bajé bien.

“Dos días después tenía que tomar otro tren en Agua Blanca, Veracruz, y ahí fue donde sufrí el accidente. Resbalé de La Bestia y perdí mis dos piernas. Al principio pensé que sólo había perdido una porque la otra la sentía, pero cuando me sacaron de las vías un muchacho me dijo que me había cortado las dos piernas”, narra Giselle a El Sol de México.

“Jamás pensé que me podía pasar esto, de haber sabido no me vengo, pero yo quería venir a ayudar a mi mamá. Yo sabía que sería difícil, pero nunca imaginé que tanto. Hubo días que no comíamos nada, los albergues estaban cerrados por la pandemia y el huracán, tuvimos que tomar agua de donde fuera, nos tocó caminar por las vías durante días, vi de todo, gente buena, pero también gente muy mala”, agrega Giselle, quien a pesar de la tragedia es optimista y espera volver a caminar para cumplir el sueño de estudiar enfermería.

“No me queda de otra, yo quiero estudiar, desde niña quiero ser enfermera y espero poder cumplirlo, lograrlo, verdad, porque lo peor es que uno se sienta una carga”, afirma entre lágrimas junto a su madre, desde una cama en Casa Abba, el albergue en Celaya, Guanajuato, que se ha convertido en el hogar para los migrantes mutilados por el tren, a unas cuantas calles de las vías por donde pasa La Bestia.

La pesadilla de Giselle la comparten cada uno de los cinco jóvenes que como ella esperan en el albergue para volver a caminar con la asistencia de organizaciones como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que ha atendido en México, Honduras, El Salvador y Guatemala a más de 400 migrantes cercenados por La Bestia en los últimos ocho años.

En nuestro país, cada año se atienden entre 20 y 25 casos nuevos de accidentes en los que los migrantes resultan mutilados por el tren, incluidas mujeres y niños, según Óscar Bermúdez, encargado del Programa de Rehabilitación Física del CICR para México y América Central.

En lo que va de 2021 ya son 15 los migrantes que, tras ser mutilados por La Bestia, han sido atendidos en nuestro país por la organización internacional, aunque la cifra, de acuerdo con estimaciones de agrupaciones como la Coalición México por los Derechos de las Personas con Discapacidad, puede aumentar hasta 10 veces a lo largo de los cinco mil kilómetros que el tren recorre de sur a norte

Lo cierto es que no existen registros oficiales que indiquen la cantidad exacta de personas con discapacidad en el contexto de la migración.

En el sur del país, en Tapachula, Chiapas, doña Olga Sánchez Martínez encabeza el refugio Jesús el Buen Pastor del Pobre y el Migrante para la recuperación de quienes han sido mutilados por el tren.

En entrevista telefónica, asegura que al año atienden a entre 30 y 50 víctimas del tren. Las restricciones impuestas por el Gobierno federal para impedir el paso no desalientas a los indocumentados para intentar domar a La Bestia. “Son muchos, cada vez más diría yo, a veces tenemos hasta 10 o 12 mutilados al mismo tiempo, pero apenas se recuperan y se van, unos regresan a su país, pero otros siguen a penas se sienten bien, sobre todo los que pierden una mano, para los que quedan sin piernas es un poco más complicado porque ya no pueden tan fácil montar el tren, aun así se van en camión o aventones”, afirma.

De acuerdo con un estudio realizado por COAMEX, en la ruta migratoria México-Estados Unidos existen numerosos riesgos que pueden devenir en la adquisición de una discapacidad. Además de la caída del tren, los migrantes pueden resultar mutilados, también, en accidentes derivados de condiciones de hacinamiento o traslados inseguros, así como por laborar en condiciones de riesgo, principalmente en el sector de la construcción.

POBREZA Y VIOLENCIA

José Antonio Herrera, voluntario de Cruz Roja Mexicana y responsable del programa de Restablecimiento de Contacto Familiar (RCF) en Guanajuato, asegura que la mayoría de los accidentes en las vías sucede cuando los migrantes resbalan del tren al correr para subirse; otros más se quedan dormidos durante el trayecto y caen sin darse cuenta, por ello se les recomienda que se amarren a los fierros del ferrocarril durante la noche; pero también son empujados por los coyotes e incluso por miembros de las maras que viajan con ellos y que los tiran al no cubrir las cuotas de dinero que les exigen.

“Ellos vienen por la pobreza y la violencia en sus países, pero nunca piensan que pueden terminar sin una o las dos piernas, porque La Bestia puede morderte de distintas maneras, hemos visto casos en los que lamentablemente pierden hasta tres extremidades en el accidente. A la intemperie, subidos en el lomo de La Bestia los migrantes se exponen a las inclemencias del sol y la lluvia”.

Cada curva o frenada es un peligro mayor y caiga quien caiga en la vía, el tren no se va a detener, sigue su camino.

“La Bestia ha dejado muchas víctimas a sus espaldas”, afirma Toñito, como lo llaman los migrantes a quienes traslada hasta el Instituto Guanajuatense para las Personas con Discapacidad (INGUDIS), donde reciben las prótesis y la terapia para volver a caminar.

A José Antonio le ha tocado auxiliar a infinidad de migrantes en las vías donde los ha encontrado golpeados, con brazos o piernas rotas, enfermos y siempre agotados. Asegura que es hacia el sureste del país donde se registra la mayor cantidad de accidentes en el tren, aunque destaca que últimamente las tragedias han aumentado hacia el norte, en los trayectos entre San Luis Potosí, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Piedras Negras, Monclova, Sinaloa y Sonora.

El sur de México es la zona de La Bestia por excelencia. El tren tiene sólo dos rutas. Una que sube más cerca del Pacífico, que parte de Tenosique, Tabasco, y otra Tapachula-Nogales-Tijuana, que es la más larga, recorriendo estados como Guanajuato, Querétaro, Estado de México, Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Baja California.

El recorrido puede durar hasta un mes.

Deshidratados, con hambre y sin dormir bien, los migrantes se aferran a su sueño para continuar. Willson Hernán Márquez López es uno de ellos. A pesar de que el tren arrancó las piernas en 2014, ha intentado cruzar en dos ocasiones más hacia Estados Unidos.

La última logró llegar hasta Monterrey, donde contactó al Comité Internacional de la Cruz Roja para obtener las prótesis que ahora, cuatro años después, le permiten llevar una vida “casi normal” e incluso aspirar a trabajar en México como guardia de seguridad.

“Ya me cansé, yo creo que no voy a pasar, ahora mejor buscaré quedarme en México y comenzar a trabajar como guardia de seguridad, ya he trabajado en eso”, afirma el hondureño de 28 años, mientras juega cartas con otros dos migrantes en una larga mesa de la estancia en Casa Abba.

De los migrantes que sufren alguna amputación por accidente, 80 por ciento decide regresar a su país de origen, aunque cada vez son más los que sólo esperan a reponerse o recibir una prótesis para seguir su camino hacia el norte, empujados por un sentimiento de culpa de no poder cumplir con sus familias, que en muchos casos son quienes les proporcionan el dinero para migrar con la esperanza de que lleguen a Estados Unidos y después sean ellos los que envíen dinero a sus países de origen, según afirma Juan Ávila, responsable del departamento de psicología del INGUDIS.

“Nosotros sólo los apoyamos en su recuperación física y emocional, los ayudamos a que el duelo de perder algún miembro sea menos doloroso y puedan construir un plan de vida, pero ellos deciden si siguen o regresan a su país, hay quienes logran llegar a Estados Unidos, los deportan y deciden volverse a subir al lomo de La Bestia porque existe ese sentimiento de culpa con la familia, el sentimiento de ‘les fallé y ahora no sólo no podré sacarlos adelante, sino que seré una carga’”, concluye Juan Ávila. (Roxana González, El Sol de México, P.p.)

(Roxana González, La Prensa, Nacional, p. 28)

“Se trata de subsistir en Venezuela”

“Era muy difícil subsistir” en Venezuela, afirma Ivette Silva, refugiada venezolana, originaria de Maracaibo, quien vive en México.

Recuerda que “no tenía previsto salir de mi país”, pero fue la “acción que tuve que tomar”.

Incluso teniendo un ingreso como sicóloga y aunque su esposo tenía un sueldo, al igual que su mamá, siendo profesora, “no nos alcanzaba para cubrir nuestras necesidades básicas. Era muy difícil subsistir”. Señala que aun para las “personas con (…) una profesión, es muy limitada la opción de salir adelante”.

Ivette, quien cuenta con la tarjeta de residencia permanente en México, detalla que en Venezuela “con un sueldo con una persona relativamente bueno, te alcanza para un kilo de queso y un paquete de harina… Lo demás lo tienes que resolver haciendo trueques en Facebook”, y ejemplifica: “Te doy una blusa y me das un paquete de harina. No hay acceso al dinero en efectivo. Tienes limitado el monto que puedes sacar”. Ivette lamenta que un cierto grupo de personas se hayan acostumbrado a las “dádivas del gobierno”.

Sobre la situación en su país, también recuerda que “hay personas que se encargan de hacer fila en los supermercados. Hay productos regulados por el gobierno, la gente se encarga de hacer fila. Vender los lugares (…) Ellos lo que hacen es comprar el producto y venderlo a la población al cuádruple o quíntuple del precio”, lo cual lamenta porque “la naturaleza del venezolano es más altruista (…) pero de un tiempo para acá la situación ha cambiado. Se trata de subsistir”.

“Llegas viviendo un duelo”

Como refugiada en México, asegura que “ha tenido de todo”, porque “el migrar conlleva un peso, una carga, en el sentido emocional. Llegas viviendo un duelo, dejando muchas cosas importantes atrás. Con un proyecto de vida que se rompió en mil pedacitos”.

No obstante, acá ha tenido la información a la mano y se sabe dichosa porque “afortunadamente llegué a México con trabajo (…) En el inicio de mi estadía en México (…) cuando llegué inicié mi proceso junto con la Comar”. Y si bien su experiencia en la República “ha sido muy positiva”, sólo pone un tache, ya que su “experiencia al dar a luz aquí no fue lo más grata”. También menciona que aquí se ha tenido que adaptar “a la cultura”.

Sobre los procesos para las personas migrantes, señala que en México no puede decir que es un pendiente, “pero para todo este tipo de procesos de migración… hay que tener un nivel de empatía demasiado alto”. (Carolina Romero y Ángel Santamaría, El Universal, Nación, p. A8)

Admiten a revisión queja laboral de EU

El Gobierno mexicano admitió ayer una revisión laboral de Estados Unidos por la presunta violación de derechos de los trabajadores en la planta de autopartes Tridonex, en Matamoros, Tamaulipas.

La Secretaría de Economía (SE) aseguró que analizará el caso junto con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para determinar si se violó la libertad sindical a la que obliga el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), de acuerdo con la agencia EFE.

“La Secretaría de Economía, a nombre del Gobierno de México, envió ayer (sábado) a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) una comunicación indicando que se admitió la solicitud de revisión recibida el pasado 9 de junio”, reveló la dependencia en un comunicado.

Esta es la primera queja laboral de Estados Unidos hacia México bajo el T-MEC, que el 1 de julio cumple un año de entrar en vigor.

Desde mayo, sindicatos estadounidenses denunciaron la supuesta denegación de libertad de asociación y negociación colectiva de los trabajadores de la empresa en Matamoros.

Esto, desató la reacción de la USTR, que también pidió el mes pasado revisar conflictos laborales similares en la planta de General Motors (GM) en Silao, Guanajuato.

En el caso de la planta Tridonex, ubicada en Matamoros, la Secretaría de Economía informó que la revisión deberá compartirse con Estados Unidos “a más tardar” el próximo 24 de julio.

“En caso de determinarse la existencia de una denegación de derechos, se deberá consensuar un curso de reparación con las contrapartes del Gobierno de Estados Unidos”, precisó.

México ha apostado por el T-MEC para recuperarse tras la contracción histórica de 8.2 por ciento que padeció en 2020 por la crisis de la pandemia por Covid-19.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima para este año una recuperación superior al 6 por ciento, afianzada en particular en el sector exportador, con Estados Unidos como destino de más del 80 por ciento de las ventas.

Sin embargo, Estados Unidos ha aumentado la presión sobre los derechos laborales de los trabajadores e, incluso, la Vicepresidenta Kamala Harris anunció 130 millones de dólares de cooperación en su pasada visita a México, el pasado 8 junio, para que se implemente la reforma laboral.

“El Gobierno de México reafirma su compromiso con el debido cumplimiento de los compromisos laborales contenidos en el T-MEC y en la legislación nacional”, concluyó la SE. (Staff, Reforma, Nacional, p. 2)

(Alejandro Alegría, La Jornada, Economía, p. 18)

(Redacción, El Sol de México, P.p.)

(EFE, La Crónica, P.p.)

(EFE y Reuters, Ovaciones, P.p.)

Empleados consulares demandan derechos laborales

Empleados de la red consular de México en Estados Unidos manifestaron su reconocimiento a la gestión de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) que acordó esta semana con el Departamento de Estado estadunidense (DoS, por sus siglas en inglés) una excepción temporal para ampliar al menos un año la estancia de los empleados independientes de dicha red.

Sin embargo, en un posicionamiento público, los profesionales agrupados en el Comité Nacional de Empleados Locales en Estados Unidos dijeron que esto no resuelve el fondo del problema y demandaron que la cancillería regularice su situación laboral y los considere trabajadores y no prestadores de servicios independientes.

En 2016, el DoS aprobó una determinación para limitar a cinco años la vigencia de las visas A, con las que el gobierno estadunidense ampara la labor de los profesionales en oficinas diplomáticas de cualquier país ubicadas en su territorio. Esto impactó en varios de los colaboradores mexicanos de la red consular mexicana, a quienes no se les renovaron los contratos porque debían salir de ese país inmediatamente.

Las reclamaciones de los empleados llevaron a las negociaciones entre la SRE y el Departamento de Estado.

Para la organización de empleados consulares, la ampliación de las visas representa estabilidad para los trabajadores y sus familias, pero no atiende el problema fundamental de los empleados locales: reconocimiento de su condición de trabajadores y no de prestadores de servicios profesionales independientes.

Por ello, hicieron una llamado al canciller Marcelo Ebrard a cumplir su compromiso de regularizar la situación laboral de los empleados locales de México en Estados Unidos en este mismo periodo, tal como decididamente mencionó que lo haría una vez concluidas las negociaciones con el DoS. (Arturo Sánchez Jiménez, La Jornada, Política, p. 8)

Información Migratoria de los Estados

Baja California

“Mi familia y yo venimos de un lugar donde matan gente”

Tijuana, B.C.— Manuelito cuenta que tiene 49 dólares ahorrados que espera gastar en comida al llegar a Estados Unidos. Su familia y él tuvieron que huir de Michoacán porque sufrieron amenazas de muerte. Ahora están varados en Tijuana, en espera de cruzar la frontera. Fueron desplazados y ahora viven con incertidumbre en una tienda de campaña.

Manuelito cumplió ocho años, sus tres hermanas son menores que él; la más pequeña tiene cinco meses. A los niños los acompañan su madre y su abuela, juntos pudieron salir de la comunidad en la que vivían antes de que se viera afectada su vida. La violencia los obligó a dejar todo.

A Manuel le gusta el helado tanto como jugar y platicar.

“Estamos huyendo. Venimos de un lugar donde matan gente, ¿ya le dijo mi mamá? Del pueblo del que yo vengo ya queda poquita gente”, cuenta.

El tío de Manuel fue amenazado de muerte pero pudo escapar a tiempo, por lo que poco después del incidente cruzó la frontera norte.

“Mataron a mi padrastro, mi papá verdadero lo mandó a matar. No hacía nada malo, él estaba trabajando, era albañil. Mi abuelita le decía: ‘Vete al norte’, pero él le contestaba que nos íbamos a ir todos. Se fue a trabajar y cuando iba a bajarse del carro lo mataron. Todas las ventanas estaban quebradas. El carro quedó agujereado de los balazos que le metieron porque pensaron que mi mamá iba con él.

“Unos señores malos nos dieron cuatro horas para salir de ahí, que teníamos cuatro horas o nos quemaban con la casa”, narra el menor.

La abuela de Manuel describe la desesperación que han vivido. Uno de sus hijos pudo irse a Estados Unidos y ella espera poder estar junto a él y mantener a salvo a su familia: “Venimos huyendo y tenemos miedo de que nos hallen. Yo no dejaría a mi hija y nietos solos, porque los problemas que tenemos los grandes también los tienen ellos. Aquí nos encontramos con otras familias que están igual que nosotros”.

Junto a la tienda de campaña que la familia de Manuelito ha habilitado por varios meses, en las inmediaciones de El Chaparral, en Tijuana, Baja California, se encuentra una familia de nueve integrantes originaria de Chiapas. Una de sus miembros es una mujer de 40 años, quien cuenta cómo la violencia también los obligó a marcharse.

“Vengo huyendo porque a mis hijos me los quisieron levantar. Querían que trabajaran con los de la mafia. Nos iban a matar pero escapamos. Tienen 9, 10, 13, 14, 15 y 16 años. Yo no los quiero mandar solos porque son chicos y los tengo que cuidar”. (Laura Jiménez, El Universal, Nación, p. A6)

“Me vine porque mataron a mi hermano”

José se agarra de los barrotes oxidados del muro fronterizo que separa Tijuana de San Diego. A unos 100 metros, una camioneta de la Border Patrol vigila sus movimientos mientras que el alfarero jalisciense narra la tragedia que lo obligó a huir, a intentar dos veces cruzar como indocumentado y el miedo de regresar a Tlaquepaque.

Él forma parte de los cientos o miles de mexicanos que están varados en la centenaria Tijuana, en espera de cruzar al otro lado y solicitar asilo para salvar su vida. Están huyendo de los cárteles y de la violencia de estados como Michoacán, Guerrero y Jalisco.

La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos señala que entre marzo y mediados de mayo de 2021, al menos 500 personas de Michoacán solicitaron asilo en Estados Unidos. La mayoría son de Aguililla, Michoacán. Otros tantos de Guerrero, Jalisco y Veracruz, por mencionar algunas entidades.

José sobrevive vendiendo chicles en la zona de Playas de Tijuana. “Yo soy de Jalisco, soy alfarero. Me vine para acá porque mataron a mi hermano que tenía un taller de alfarería en Tlaquepaque. Eso pasó hace seis meses”.

El motivo por el que ando acá, queriendo brincar el muro, es por la violencia, porque si México estuviera tranquilo, si mi pueblo estuviera en paz, yo estaría trabajando con mi hermano haciendo ollas, cazuelas, cántaros de barro, macetas. Ahí mismo los vendíamos, teníamos un puesto, donde se quedó mi madre vendiendo lo que se quedó ya elaborado. Teníamos nuestro horno para cocer el barro, todo se quedó abandonado.

“Lo mataron porque no quiso pagar derecho de piso. Lo mató el Cártel Jalisco Nueva Generación. Le mandaron un aviso de que querían hablar con él. ‘Yo no tengo nada que hablar con ustedes’, les mandó decir. Llegó un muchacho al taller y le soltó cuatro balazos. Después a mí también me amenazaron”.

José viajó a Culiacán para refugiarse con unos familiares. Después un amigo de Tonalá, a quien también le mataron a dos hermanos, le dijo que se fueran “al otro lado”. Y así llegaron a Tijuana. (Luis Carlos Rodríguez, El Universal, Nación, A7)

Agobian a Mexicali las altas temperaturas

Mexicali. El día más caluroso que ha tenido Mexicali durante este mes, al menos desde 1948, ocurrió el pasado viernes. El termómetro de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) marcó una temperatura de 51.4 grados centígrados.

Según el archivo histórico de la Conagua, que tiene registros desde 1948, el día más caluroso que había tenido Mexicali durante un mes de junio había sido de 51.0 grados centígrados en 2017, por lo que consideran la temperatura del reciente viernes como un récord.

La ola de calor que aqueja a la capital de Baja California sumó cuatro días consecutivos de temperaturas extremas debido a un sistema de alta presión situado sobre la ciudad, de acuerdo con la información emitida por las autoridades de Protección Civil.

El viernes, el albergue Peregrino, habilitado anticipadamente para la atención de personas vulnerables, alojó a 22 hombres, principalmente migrantes y personas en condición de calle afectados por las altas temperaturas.

El intenso calor también provocó que las jornadas de vacunación contra el coronavirus para la población de 18 a 39 años se hicieran exclusivamente nocturnas, de las 20:00 horas a las 01:00 horas, luego de que en el único día que se convocó en horario matutino se reportaron 18 desmayos entre personas que estuvieron expuestas al sol mientras hacían fila en espera de la dosis.

La Secretaría de Salud estatal ha emitido varias recomendaciones, principalmente evitar actividades al aire libre entre las 11:00 y 17:00 horas, consumir agua natural o electrolitos para hidratarse, utilizar gorra, sombrero o sombrillas para no recibir el impacto directo de los rayos solares, así como vestir ropa en colores claros y telas ligeras.

Efrén Zazueta Fierro, responsable del Departamento de Epidemiología de la Secretaría de Salud del estado informó que las temperaturas extremas han causado tres casos de deshidratación grave.

Indicó que el verano del año pasado dejó como saldo 43 atenciones por calor, 32 de ellas se diagnosticaron como golpe de calor y 12 como deshidratación. De estos casos se derivaron 18 defunciones.

El epidemiólogo dijo que la mayoría de las defunciones estuvieron asociadas a otras enfermedades, pero el calor termina siendo un factor agravante. (Érika Gallego, El Sol de México, República, p. 9)

Chihuahua

Derriban frontera que los divide para poder abrazarse

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Ciudad Juárez.— Este sábado, en la línea fronteriza de El Paso, Texas y Ciudad Juárez, se reunieron al menos 200 personas para derribar los límites territoriales y reencontrarse con sus familias en el marco del evento anual Abrazos No Muros.

Justo donde el Río Bravo divide el territorio mexicano del estadounidense, familias que están excluidas por falta de documentación legal pudieron verse y abrazarse durante tres minutos.

El evento es organizado cada año por diversas asociaciones que trabajan con personas migrantes o ciudadanos con problemas legales en ambos países, buscando reunir a las familias que sufren división.

Marco Raposo, director del Ministerio de Paz y Justicia de la Diócesis Católica de El Paso, aseguró que hay razón para las fronteras entre países, no así para la división de las familias.

El evento que se realiza en forma de protesta organiza a los asistentes para que, quienes están en suelo estadounidense, vistan playera azul y quienes están del lado mexicano usen playera blanca.

Del lado sur, los mexicanos buscan encontrar a sus seres queridos apostados del lado norte para abrazarlos.

Este año, adicional al problema de los indocumentados que no pueden reunirse con sus familias, existe también el cierre de puentes fronterizos derivado de la pandemia por Covid-19. (Ibeth Mancinas, El Universal, Estados, p. A 13)

(Rubén Villalpando, La Jornada, Sociedad, p. 31)

(Staff, Reforma, Nacional, p. 3)

(Redacción, El Heraldo de México, Estados, p. 8)

(EFE, Ovaciones, Nacional, p. 9)

Veracruz

Migrantes buscan lo mejor para sus niños

Xalapa.— Para salvar a sus hijos de la violencia y la pobreza, padres de familia hondureños salieron de su país y en su travesía para llegar a Estados Unidos han sido apoyados para subsistir.

No estudiaron más allá de la primaria y sólo unos grados. Las carencias los han empujado a trabajar desde muy pequeños, pero ahora quieren que sus hijos tengan una vida menos difícil y por eso viajan hacia EU.

El trayecto es largo y han tenido que atravesar una parte de México, donde algunos han encontrado de todo: desde hostilidades, discriminación y abusos, hasta solidaridad y empatía. En Xalapa, una organización popular les brindó un lugar donde alojarse por el tiempo que permanezcan antes de volver a emprender su viaje.

Dionisio Díaz, originario de Olanchito, departamento de Yoro, Honduras, ha viajado mil 600 km con sus cinco hijos, cuyas edades oscilan entre los 7 y 18 años; junto con su esposa piden dinero en un distribuidor vial. La gente que pasa les da dinero, comida, agua y, en ocasiones, emplean al padre para trabajos de jardinería o de ayudante de albañil en alguna obra.

En busca de comida

“La paga nos ayuda a comprar comida; aquí también sacamos para darles de comer a los hijos”, menciona. Admite que fue lo mejor que pudo haberle sucedido, pues vivían amenazados porque los mara salvatrucha querían arrebatarle a los hijos más grandes para enfilarlos en su organización criminal. Por eso, un día tomó a su familia y decidió dejar su trabajo en los plantíos de plátano

La historia de Juan Carlos no es diferente a la de Dionisio. Con 29 años ya es padre de 3 hijos. La más pequeña tiene casi un año y en un amplio tope piden apoyo.

Al igual que Dionisio, el joven salió de Honduras. En puerto Lempira trabajaba como trailero. Los maras lo tenían amenazado.

“Tenía que pagarles, pero me habían advertido que, de no darles dinero, iban a violar a mi esposa y a quitarme a uno de mis hijos”.

Él y su esposa, junto con su suegra y sus jóvenes cuñados han viajado cientos de kilómetros. En Xalapa, donde tienen alrededor de 10 días, su estancia ha sido la calle. Algunas personas, conmovidas, les brindan apoyo. Pronto partirán a Juárez, Chihuahua, para seguir con su travesía. (Lourdes López, Excélsior, Nacional, p. 9)

Especial COVID-19

Estados

Baja California

En dos días han aplicado 400 mil dosis a personas de 18 a 40 en BC

Tijuana, BC., La titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, acudió ayer a Tijuana para supervisar el proceso de inmunización en la zona fronteriza, en donde tan sólo en dos días autoridades sanitarias de Baja California aplicaron alrededor de 400 mil dosis a la población de 18 a 40 años donadas por el gobierno de Estados Unidos; la meta es aplicar un millón 300 mil en 10 días.

Durante su visita, Rosa Icela Rodríguez aseguró que el gobierno federal se encuentra satisfecho con todos los actores responsables de la jornada nacional de vacunación.

La funcionaria evitó comentar temas referentes a la inseguridad que se vive en la entidad, en cambio dijo que el lunes presentaría, durante la conferencia matutina del Presidente, un informe completo de las acciones que se están tomando en Baja California y en todo el país.

Sobre la apertura de la frontera con Estados Unidos, aseguró que la vacunación es la única esperanza para la reapertura, además enfatizó la importancia de que ambos lados de la frontera se encuentren con niveles altos de vacunación, pues la pandemia se debe combatir en los dos países.

Dijo además que la visita fue para conocer las actividades del personal que representa al gobierno federal, el Presidente nos ha encargado estar en coordinación con el gobernador de Baja California, e ir viendo cuáles son los avances y cuál es la problemática que pueda representar la vacunación en el estado. (Juan Pablo Guerra, La Jornada, Política, p. 11)

(Atahualpa Garibay, El Heraldo de México, P.p.)

(Staff, Reforma, Nacional, p. 11)

(Redacción, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 11)

Seguridad

Mujer y 2 hijos desaparecen en la vía Monterrey-Nuevo Laredo; provenían de Texas

Una mujer y sus dos hijos menores de edad, los tres estadunidenses, desaparecieron en el tramo carretero Monterrey-Nuevo Laredo el 13 de junio, informó la Fiscalía General del Estado de Nuevo León.

Detalló que Gladys Cristina Pérez, de 39 años, y sus vástagos, Juan Carlos González y Michelle Cristina Durán, de 16 y 9 años, respectivamente, viajaban en un automóvil Chevrolet Sonic 2014 color amarillo, con placas NBX4740 del estado de Texas.

De acuerdo con la fiscalía, de noviembre de 2020 a la fecha se tienen 56 reportes de personas desaparecidas en esa vía.

Se dio a conocer que la familia vive en Laredo, Texas, y visitó a familiares del municipio de Sabinas Hidalgo, en Nuevo León.

Explicó que cerca de las 16 horas del domingo, salieron de la localidad con destino a Texas, pero no cruzaron la frontera.

Según las fichas de búsqueda, Gladys tiene cabello mediano café, es de tez morena y nariz pequeña y mide 1.50 metros. El día de su desaparición vestía playera tipo polo verde y pantalón de mezclilla azul.

El joven de 16 años vestía playera gris y short negro, mide 1.65 metros y es de complexión robusta, boca mediana y cabello crespo pelirrojo. La niña de 9 años mide 1.45 metros, es de complexión robusta, ojos color miel y vestía shorts morados y blusa gris. (Yolanda Chio y Vicente Juárez, La Jornada, Estados, p. 26)