Mientras que Morena cerró filas con el presidente Andrés Manuel López Obrador y señaló que espiar a periodistas pertenece a otro régimen, la oposición de PAN, PRI y PRD condenaron que cuerpos de inteligencia civil y militar hagan labores en torno a actividades de los críticos de las políticas del gobierno de la Cuarta Transformación.
Mario Delgado, líder nacional de Morena, afirmó que el espionaje a periodistas es de otros re- gímenes y no de este gobierno y detalló a EL UNIVERSAL que en esta administración esa práctica no existe, pues “tenemos un gobierno de convicciones”. (H0racio Jiménez, Antonio López, Luis Carlos Rodríguez y Víctor Gamboa, El Universal, Nación, p.6)
Bruselas.— En México, las autoridades municipales, estatales y federales siguen torturando de forma sistemática, a pesar de que la Presidencia diga que se trata de un fenómeno del pasado.
Así lo denunció el diputado alemán Sebastian Brehm, miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Bundestag (Parlamento), en sintonía con diversas instancias, como la Organización Mundial contra la Tortura.
“Se debe poner en la agenda lo que ocurre en México e incidir en que las declaraciones del Presidente son falsas cuando dice que no hay tortura; todo lo contrario, existe una brutalidad”, dijo. (Inder Bugarin, El Universal, Nación,p.2)
El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que, históricamente, la clase media manipulada ha apoyado a regímenes fascistas, como el de Adolfo Hitler en Alemania, o el golpe de Estado de 1973 en Chile de Augusto Pinochet en contra del presidente Salvador Allende.
En México, dijo, la clase media “manipulada, no informada, conservadora” respaldó a Victoriano Huerta en el asesinato de Francisco I. Madero.
En Palacio Nacional, se refirió a la campaña de los medios contra el aspirante al gobierno de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, lo que, aseguró, no afectó, pues igual que en Tabasco la gente es muy despierta. Donde sí hubo daño, admitió, fue en la Ciudad de México.
“Cuando hablo de un sector de la clase media aspiracionista me refiero a quienes tienen una influencia producto de 36 años de dominio neoliberal (…) con la idea de triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales”. (Alberto Morales y Pedro Villa y Caña, El Universal, Nación, p.4)
Quienes han trabajado de cerca con Gabriel García Hernández lo definen como un político discreto, alejado de los reflectores de los medios de comunicación y que disfruta del trabajo con la base y en el territorio.
Sobre todo, definen al exjefe de los superdelegados y del ejército de los servidores de la nación como uno de los operadores más leales al Titular del Ejecutivo, que lo ha acompañado en éxitos electorales y en las malas temporadas; además, es el creador de la base que dio origen a Morena.
De 2000 a 2005, en el mandato de Andrés Manuel López Obrador como jefe de Gobierno de la capital, García Hernández fue director de Adquisiciones de la Oficialía Mayor del entonces Distrito Federal. (Alberto Morales y Pedro Villa y Caña, El Universal, Nación, p.4)
En una reunión que duró más de tres horas, el presidente Andrés Manuel López Obrador convivió y comió con los 11 gobernadores electos de la coalición Juntos Hacemos Historia, integrada por los partidos Morena, PT y el PVEM, y los instruyó a trabajar bajo los principios ideológicos de la Cuarta Transformación: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.
En su cuenta de Twitter, el Presidente difundió una imagen en donde se observa en medio de los gobernadores electos, y destacó que las mandatarias electas Evelyn Salgado, de Guerrero, y Lorena Cuéllar, de Tlaxcala, se sentaron a sus costados.
“Comimos y platicamos de asuntos de interés con las y los gobernadores electos de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas”, escribió en la red social. (Pedro Villa y Caña y Alberto Morales, El Universal, nación, p.8)