Opinión Migración 080821

Migrantes: vergüenza europea

La crisis migratoria en el Mediterráneo atraviesa una fase álgida: ayer, el barco Sea-Watch 3, de la organización humanitaria Sea Watch International, atracó en el puerto de Trapani, en Sicilia, para desembarcar a 257 personas que rescató cuando se encontraban a la deriva; mientras que hoy está programado que 549 sobrevivientes dejen el Ocean Viking, de la ONG francesa SOS Mediterranée, en el que se encuentran a bordo. Con estos arribos son ya 31 mil 204 migrantes desembarcados este año sólo en Italia, más del doble de los que llegaron todo el año pasado.

El Sea-Watch 3 se vio obligado a permanecer ocho días en alta mar a la espera de que las autoridades italianas le permitieran desembarcar, y el Ocean Viking llevaba desde el 4 de agosto luchando porque se le abriera un puerto. Como denunció SOS Mediterranée, esta espera resulta inhumana para los hombres mujeres y niños que se hacinan en las naves de rescate después de sufrir experiencias traumáticas de naufragio, violencia sexual y todo tipo de abusos de los traficantes de personas, quienes los lanzan al mar sin las provisiones mínimas ni las indicaciones fundamentales para llevar a cabo la peligrosa travesía.

Por ello, cabe hacerse eco del llamado de los grupos de activistas que dirigen las expediciones de rescate, con el fin de que los países europeos establezcan a la brevedad un sistema de desembarco compartido y solidario. Hacerlo es un deber humanitario elemental de cualquier Estado, y es incluso más ineludible para unos gobiernos que, como los de Europa occidental, se sienten dotados de la autoridad moral para dictar al resto del mundo el comportamiento que debe seguir en materia de derechos humanos y respeto a las garantías individuales.

Además de los motivos aducidos, los países del viejo continente que arrastran un pasado de expoliación colonial sobre África y Medio Oriente -como Reino Unido, Francia, Bélgica, Portugal, Italia, Alemania o los Países Bajostienen un deber adicional ante la emergencia humanitaria, toda vez que buena parte de los males que empujan a las personas de estas regiones a dejar sus lugares de origen pueden rastrearse hasta los regímenes impuestos a sangre y fuego por las potencias europeas desde el siglo XIX y hasta bien pasada la mitad del XX.

Tampoco puede soslayarse que las dimensiones cobradas por este drama se explican, en no poca medida, por la implosión del Estado libio a consecuencia de la intervención militar para deponer al extinto líder Muamar Gadafi, cuyo asesinato a manos de la OTAN dejó un vacío de poder que convirtió a Libia en una tierra de nadie a merced de criminales y señores de la guerra, quienes obtienen ingresos del tráfico y la explotación de los migrantes.

Es urgente que los gobernantes europeos dejen de eludir su responsabilidad humanitaria e histórica y hagan todo lo posible para coadyuvar en vez de sabotear los esfuerzos de rescate de quienes acometen el desesperado acto de embarcarse bajo las condiciones más precarias en busca de una nueva vida para sí mismos y sus familias. (Editorial, La Jornada, p. 2)

Bajo la lupa

EL MANIQIJEO MEGA radical Joe Biden resultó un óptimo mercadólogo a sus 78 años al exponer, a poco más de seis meses en el poder, proyectos muy ambiciosos, susceptibles de trastocar la geopolítica en Estados Unidos y el planeta, como la “energía verde” -que sepultaría quizá utópicamente a los fósiles en 2050 (sic)- y su intensa propaganda de los derechos humanos, que no practica Estados Unidos tanto con su maltrato a los migrantes enjaulados como a sus opositores del WASP (White Anglo- Saxon Protestant). (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Política, p. 12)

Sacapuntas

Jugándole al turista mundial

A menos de dos meses de dejar el gobierno de Michoacán Silvano Aureoles se ha convertido en el gran turista político. Con la bandera de denunciar supuesta injerencia del crimen en las elecciones pasadas, se fue nueve días a EU, donde visitó la OEA. Ahora va a la Oficina del Alto Comisionado para Derechos Humanos, en Suiza, y a la Comisión Europea, en Bélgica. (Redacción, Sacapuntas, LA2, p. 2)

Hanchon

Era la Semana Santa del 2002, con sus festividades. Como recién llegado a Detroit, acudí a la misa de Ramos y en el sermón observé que sería un sacerdote con rasgos europeos quien lo daría. Cuál sería mi sorpresa, hablaba un perfecto español y era el gusto de los paisanos escucharlo.

Al término del servicio se hicieron filas para saludarlo, encomendarle a los menores, bendecir imágenes y objetos religiosos y tomarse fotografías. Era el cura párroco de la iglesia del barrio mexicano, Donald Hanchon, de ascendencia polaca y responsable diocesano de la pastoral de migrantes.

Lo esperé en la sacristía y desde ese día nació una gran alianza entre los trabajos de su parroquia y el Consulado de México en Detroit.

Juntos atendíamos las necesidades de la comunidad y gestionábamos con las autoridades beneficios para ellos. Hanchon fue clave en las negociaciones con el gobierno del estado para que se autorizara la licencia a los paisanos a partir de su identificación con la matrícula consular.

También hablamos y trabajamos con otras parroquias, ciudades y condados para que se reconociera como identificación válida la matrícula, el único documento en manos de muchos paisanos. Donald tenía unos “hijos adoptivos”, una pareja de Morelos que cada año lo traían en el verano a Cuernavaca. Allí conoció de la cultura y detalles del idioma.

Perdió el acento “gringo” y pasaba por mexicano por sus dichos y modismos al hablar. Su trabajo fue fundamental en el despegue de la relación de la iglesia local con los migrantes hispanos de México y Centroamérica.

El Arzobispo lo invitó a coordinar para la región y, posteriormente, el Papa lo nombró obispo. Los paisanos y sus familias le dieron nueva vida a los antiguos edificios del rush belt, testigos de las emigraciones centro-europeas del siglo XIX a esta región de EU.

Ahora vemos a los paisanos pedir el confort espiritual en iglesias construidas por italianos, polacos e irlandeses, quienes también llegaron como migrantes, al final del día, todos somos migrantes en el camino del señor. (Antonio Meza Estrada, El Heraldo de México, Orbe, p. 11)

Bajo Reserva//Inglaterra pone a México en semáforo rojo

Y mientras en México gobiernos locales pelean con el federal por el color del semáforo de la pandemia, desde este domingo México ingresó a la lista roja de prohibiciones de viaje, de parte del gobierno del Reino Unido. A quienes pretendan viajar al país inglés que no sean ciudadanos británicos, irlandeses o de otro país con derechos de residencia, se les negará la entrada. Y ello porque en México los contagios de Covid-19, con la variante Delta, se han incrementado por lo que se convirtió en país de riesgo y tendencia de transmisión de la enfermedad del coronavirus. Los ingleses, nos hacen ver, si tienen claro de qué color está el semáforo en México. (Redacción, El Universal, p. A2)

Kiosko//Critica góber “viaje de despedida” de diputados locales

Desde Guanajuato, nos platican, al gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo (PAN) no le cayó muy bien que digamos el viaje que hicieron 12 diputados locales —entre ellos Magdalena Rosales Cruz (Morena), Jesús Oviedo Herrera (PAN) y Vanessa Sánchez Córdero (PVEM)— a Chicago, Estados Unidos, hace un par de semanas para un “evento con migrantes guanajuatenses”, porque lo hicieron en plena recta final de su periodo legislativo. Nos dicen que, sin darle vueltas al asunto, don Diego les pidió que cumplan con su trabajo legislativo hasta el último día, que desquiten el sueldo y no caigan en abusos antes de irse, pero de paso los exhortó a que se corten las uñas y que ni piensen en darse bonos por término de su cargo. Más claro ni el agua. (Kiosko, El Universal Estados, p. A13)

https://www.eluniversal.com.mx/estados/le-tira-lopez-obrador-salvavidas-gobierno-de-colima

Cartón

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(Chelo, El Universal, Opinión, p. A11)