Nunca un hecho tan intrascendente había generado tanta atención
El día de ayer se anunció que Olga Sánchez Cordero deja la titularidad de la Secretaría de Gobernación (Segob) para regresar al Senado de la República. En su lugar, llegará el hasta ayer gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández.
En otros tiempos, un enroque de este género hubiese sido una noticia bomba. Gobernación era el corazón del sistema político. Bucareli era sinónimo de poder e influencia. Quién allí despachaba era en automático candidato a sentarse en la silla presidencial.
En los sexenios panistas, la Segob perdió relevancia, pero en la administración de Peña Nieto recuperó su centralidad: caían en su cancha la interlocución política, la seguridad pública, la protección civil, la relación con las iglesias, la política migratoria, la prevención del delito y la inteligencia civil, entre muchas otras cosas. Era cabeza de sector lo mismo de la Policía Federal que del Cisen o el Instituto Nacional de Migración (INM). En 2015, tal vez el pico de su influencia, recibió 77 mil millones de pesos de presupuesto, un monto mayor que el de Sedena.
Pero eso fue antes. En la actual administración, la Segob ha sido mutilada hasta la irrelevancia. Perdió todas las funciones de seguridad que había recuperado en 2012. Se fueron la Policía Federal (ahora transformada en Guardia Nacional), las prisiones federales y el Servicio de Protección Federal a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Además, la SSPC absorbió también al Cisen (ahora Centro Nacional de Inteligencia), el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la Coordinación General de Protección Civil y el Centro Nacional de Prevención de Desastres. Todos esos movimientos administrativos equivalen en conjunto a una disminución de 90% en el presupuesto de la Segob.
Por si fuera poco, buena parte de la relación con gobiernos estatales y municipales ha pasado, por la vía de los llamados superdelegados, a la Presidencia de la República. La interlocución con el Poder Judicial transita por la Consejería Jurídica de Presidencia. Y la negociación con los partidos de oposición, cuando ocurre, se hace en el Congreso de la Unión o en Palacio Nacional.
Formalmente, la Segob conserva una función importante: la política migratoria. Pero en la práctica, el tema se lleva desde la Cancillería, no desde Bucareli. El titular del INM, Francisco Garduño, es un incondicional de Marcelo Ebrard. Y como se acaba de ver en asuntos como la acogida de refugiados afganos o la respuesta a la decisión judicial en Estados Unidos sobre el programa Remain in Mexico, Gobernación está fuera de la jugada en algo que supuestamente cae en su portafolio.
Y sí, el subsecretario Encinas atiende temas de derechos humanos y la interlocución con algunas organizaciones sociales. Pero en las negociaciones con actores sociales de peso, como sindicatos u organismos empresariales, la Segob no está ni en la mesa.
Dado lo anterior, es hora de pensar seriamente en cerrar Gobernación. La SSPC podría absorber al INM. Las funciones regulatorias de juegos y sorteos podrían irse a la Secretaría de Economía. El Archivo General de la Nación y RTC, a la Secretaría de Cultura. Temas de derechos humanos, así como lo poco que le queda a Segob de interlocución política y desarrollo político, podrían aterrizar en la Presidencia.
Y ya de remate, podrían convertir al Palacio de Cobián en museo: al fin y al cabo, tiene más valor histórico y arquitectónico que Los Pinos.
En resumen, el problema no es la identidad del titular, sino la irrelevancia de la Secretaría. Ya cierren Gobernación. (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p. 7)
Por la mirilla
La Suprema Corte de los Estados Unidos ordenó a Joe Biden cumplir con el fallo de un juez con sede en Texas para reactivar la política migratoria de Trump conocida como “Remain in Mexico”, volviéndose otro nudo en la cuerda bilateral justo en la coyuntura del desastre de la evacuación estadunidense de Afganistán y con las alertas encendidas en la seguridad nacional y hemisférica. (Marcela Gómez Zalce, El Universal, Nación, p. 2)
Duda razonable // Las consecuencias de ser chantajeados por Trump
La Suprema Corte de Justicia de EU ha decidido que el programa Quédate en México regresará. Aquella vez, el gobierno mexicano lo aceptó porque fue chantajeado por Donald Trump con aranceles.
Médicos sin Fronteras hizo un riguroso informe de lo que vio en aquellos años respecto a la población, en su mayoría centroamericanos, que padeció aquel programa de ambos gobiernos.
Resumo: Durante su paso por México, 39.2 por ciento sufrió un incidente de asalto con violencia y 27.3 por ciento sufrió amenazas o extorsión. 5.93 por ciento declaró haber presenciado una muerte después de entrar en México; en 17.9 por ciento de los casos, la muerte fue por homicidio. 78 por ciento de las 3 mil 695 personas atendidas en las consultas de salud mental de MSF en los puntos de atención a población migrante en México, entre enero de 2018 y septiembre de 2019, presentaban algún factor desencadenante relacionado con la exposición a la violencia.
En relación con el tipo de violencia a la que habían estado expuestas, 24.7 por ciento presentaba factores de riesgo asociados con la violencia física intencional (agresiones, violencia sexual y tortura).
En los nueve primeros meses de 2019, el número de casos (277) de violencia sexual atendidos por MSF aumentó más del doble (134 por ciento) en relación al mismo periodo del año anterior (118).
Ocho de cada 10 personas (79.6 por ciento) atendidas por MSF en Nuevo Laredo durante los nueve primeros meses de 2019 refirieron haber sufrido un evento de violencia; 43.7 por ciento de los pacientes dijo haber sido víctima de violencia durante los siete días anteriores a la consulta.
18.6 por ciento de las personas asistidas en nuestro programa de salud mental en Nuevo Laredo entre enero y septiembre de 2019 habían sido víctimas de secuestro, 63 por ciento de ellas en los siete días anteriores a la consulta.
En septiembre de 2019, 43.9 por ciento de nuestros pacientes acogidos a los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP) en Nuevo Laredo habían sufrido un episodio reciente de secuestro; 12.2 por ciento reportó haber padecido un intento de secuestro fallido. En octubre, el porcentaje de secuestros en la población acogida al programa MPP aumentó a 75 por ciento.
Esas, las consecuencias de haber aceptado el chantaje. Que valga saberlo para lo que viene. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Creo que acierta Leo Zuckermann en reconocer sin regateos el respectivo acierto del canciller Ebrard y del presidente López Obrador por su rápida disposición a asilar a un grupo excepcional de mujeres afganas dedicadas a la robótica, cuya profesión está bajo riesgo de clausura en Afganistán.
No solo eso, que ya es bastante. El gobierno mexicano se abrió también a recibir a periodistas afganos, colaboradores de diarios extranjeros y a sus familias.
México otorgó visas humanitarias a estas mujeres excepcionales, amenazadas por la previsible purga que caerá sobre ellas en cuanto quede instalado el nuevo estado islámico.
Las cinco jóvenes mujeres no iban a poder ejercer su profesión, recién adquirida, porque la ley islámica indica que sus vidas y su tiempo han de ser solo para su familia y sus maridos.
“Aquí, en México”, escribe Zuckermann, “estas cinco profesionales podrán continuar con su legítima aspiración individual gracias a las visas humanitarias que el gobierno mexicano les ha expedido.
Nuestro gobierno les ha salvado sus vidas o, para ser más precisos, la manera en que quieren vivir sus vidas” (https://bit.ly/3gBKCrN).
Muy notable fue también la reacción de Ebrard y del presidente López Obrador a la petición de un corresponsal de The New York Times para facilitar la salida de algunos colegas afganos, colaboradores de ese diario y de otros, atrapados en el triunfo talibán con tanto riesgo para sus vidas y las de sus familias como el de un colaborador activo de la ocupación americana.
“Mientras el gobierno de Biden se tardaba eternidades en expedir las visas por un absurdo proceso burocrático”, escribe Zuckermann, “el gobierno mexicano se movilizó y tramitó los documentos para que 24 familias salieran de Kabul y llegaran a territorio nacional”.
Ambos gestos de solidaridad internacional, hacia las mujeres científicas y hacia los periodistas y sus familias, pulsan la tecla de la mejor tradición de asilo de México y de su ojo abierto al mundo.
Ojalá este exilio afgano se asiente y florezca aquí, como otros. Por lo pronto nos recuerda que aquella tradición generosa está viva y que Ebrard y el Presidente se acordaron puntual y oportunamente de acudir a ella. (Héctor Aguilar Camín, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Las siempre complicadas relaciones entre México y Estados Unidos están en uno de esos momentos en que optimismo y pesimismo corren paralelos.
Es la famosa definición de que “estamos de acuerdo en estar en desacuerdo”, que tal vez no sea una cuestión única en las relaciones internacionales, pero sí entre dos países tan dispares. Según la visión oficial, las cosas van bien. Los críticos afirman lo contrario, y hay opiniones de que las posturas adoptadas por el gobierno mexicano buscan fortalecer su capacidad de negociación.
Oficiosamente se asegura que habrá avances importantes en los próximos meses, tanto en la reunión económica de alto nivel que en septiembre llevará a Washington a los secretarios Marcelo Ebrard, de Relaciones Exteriores, y Tatiana Clouthier, de Economía, así como posteriormente en la definición de un nuevo acuerdo de seguridad entre los dos países.
La relación es buena, dice esa formulación, que adelanta la posibilidad de una reunión entre los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden.
Así, el discurso de AMLO hace un mes en el Castillo de Chapultepec ante la CELAC fue bien recibido por la Casa Blanca, por la sugestión de una alianza regional frente a competidores externos.
Pero está la “otra” visión. “México, el vecino con el que EEUU está más directamente vinculado, a través de fronteras compartidas, comercio, inversión y lazos familiares, atraviesa problemas cada vez más graves que afectan profundamente, tanto a su población como a sus intereses estratégicos fundamentales”.
El párrafo es la introducción de un artículo de Evan Ellis, profesor del Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de EEUU, y publicado en Perú. Su difusión revela que hay preocupación presente entre una parte del aparato institucional estadounidense.
No es el único. Un reciente análisis del World Politics Review consignó que “los lazos de seguridad entre Estados Unidos y México están en el fondo y es probable que permanezcan allí”, luego de “un número significativo de reveses en su cooperación en materia de seguridad durante el año pasado”.
Pero está también la visión de la empresa Geopolitical Futures: “los dos tienen una lista creciente de diferencias bilaterales, de la regulación energética y laboral, su pacto comercial actualizado, cultivos transgénicos, subcontratación y migración. “Ambos saben que México no es la potencia hemisférica que es EEUU.
Y aunque las iniciativas de México pueden no tener el mismo impacto en el hemisferio que las de Washington, son suficientes para mostrar que México puede hacer del hemisferio un lugar más incómodo y difícil para Washington, cuando se reúnan para conversar sobre su larga lista de diferencias”. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, 41)
En México tenemos la expresión de Guatemala a “guatepior”. Periodistas afganos están buscando refugio en nuestro país y no puedo menos que sonreír… pero por la ironía! Las y los periodistas, junto con sus familias arribaron al suelo mexicano y fueron recibidos por nuestro carnal Marcelo. Llegaron en un vuelo de la Fuerza Aérea del Emirato de Qatar, país que fue su escala cuando huyeron de Kabul. Ya que los talibanes por más que habían prometido no actuar contra los disidentes la verdad es que se los kabulearon.
A un comediante muy famoso por su postura anti talibán, conocido como Kasha (de una imagen Chaplinescaa pero versión árabe), una vez “levantado” lo cachetearon durante todo el trayecto y al llegar a otro escenario, se grabó su ejecución a tiros y después cortándole la garganta. Pero regresemos al caso de estos periodistas. Aquí ya pidieron sus visas humanitarias.
Incluidos los muchos menores de edad que arribaron a nuestro país junto a sus familiares. Qué bueno que no sean sudamericanos, porque de seguro nos la hubieran armado de purrum los gringos, y más ahora que se mocharon con las vacunas de Moderna.
Lo contradictorio, es que si vienen huyendo de la violencia, estos reporteros árabes, no tienen ni idea ah de cómo nos las gastamos acá en Mexicalpan de las Tunas. Según la organización Artículo 19: “Durante el primer semestre de 2021, cada 12 horas se registró una agresión contra periodistas en México, lo que se traduce a 362 agresiones y tres asesinatos.
A decir del informe, ahora resulta que no son los malandros, sino “Los agentes del estado quienes más agreden a la prensa, pues en este periodo cometieron en total 134 agresiones, es decir, 37.33 por ciento del total.
Estos se dividen por personas funcionarias públicas civiles, que fueron señaladas por ser perpetradores de violencia en 83 casos, seguido por elementos de las fuerzas de seguridad civiles con 46 y elementos de fuerzas armadas federales en cinco casos”.
Por cierto también la organización externa ha visto un retroceso en el combate a la impunidad. Y como ejemplo está la liberación de Kamel NACIF de todo cargo, quien ya puede cantar al estilo Frozen: ¡Libre soy…libre soy! Y qué dice a todo ésto mi Jaguar de Macuspana. Bueno, Él expresó abiertamente que “acerca del periodista veracruzano Jacinto Romero Flores, lo más importante es que no haya impunidad, y que la autoridad actúe sin mezclarse con los intereses de la delincuencia”.
Y hasta le encargó al buen Alejandro Encinas el asunto: “Se está analizando cómo revisar este sistema de protección a periodistas, es un compromiso. El Subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación tiene esta encomienda y lo vamos a hacer lo más pronto posible. Espero que la próxima semana él pueda informarnos sobre este tema”. Lo único que me da esperanza es que normalmente lo presentado en las Mañaneras si tiene resolución y llega a buen término. (Fernanda Tapia, El Heraldo de México, CDMX, p. 17)
¿EU daría a Anaya asilo político?
Desde ayer comenzó a mencionarse la posibilidad de que Ricardo Anaya pida asilo político al gobierno de Estados Unidos. Esto iría en concordancia con la línea discursiva de asumirse como perseguido político ante la imputación que le hará la FGR, que lo acusa de recibir 6.8 millones de pesos a cambio de votar “por la entrega del patrimonio petrolero del país a intereses extranjeros”. Lo que no queda claro es si la confrontación que desde 2018 ha tenido Anaya con el presidente López Obrador, la cual se ha intensificado en los últimos días, le alcanzará para acreditar que es un perseguido de la 4T… Se ve cuesta arriba, pero quizá no imposible. (El Financiero, Nacional, p. 37)
*La venta de citas en los consulados de México tiene historia. Hace apenas once años, cuando no existía un call center o un sitio web para agendar citas, las personas hacían filas desde la madrugada para tramitar documentos y había quienes vendían su lugar en la fila a cambio de unos cuantos dólares*.
La puesta en marcha de un sistema centralizado de citas significó un importante avance. Actualmente, las personas acuden de manera ordenada a obtener sus documentos y esperan en promedio menos de una hora para recibir un pasaporte en los consulados de México en Estados Unidos o en Canadá; un estándar de atención que ha sido reconocido y replicado por otros países.
El sistema de citas Mexitel sin duda es perfectible y ha enfrentado importantes momentos de saturación; el más reciente se ha derivado de la pandemia. Desafortunadamente, hay personas que al advertir la creciente necesidad de los connacionales han encontrado la manera de lucrar con ella.
En la mayoría de los casos, los gestores que aseguran tener acceso al sistema de citas de Mexitel tan solo usan los datos personales previamente compartidos por los interesados, para hacer citas desde una o varias cuentas. Además de representar un abuso y aumentar de manera significativa el ausentismo en las citas, estas prácticas han opacado injustamente el gran trabajo que realiza la red consular mexicana.
Por ello, a partir de febrero de 2021, la Secretaría de Relaciones Exteriores emprendió una estrategia frontal en contra de la venta de citas. Además de incrementar la disponibilidad de citas en los consulados, la Cancillería entabló conversaciones con directivos de Facebook, quienes accedieron a modificar sus políticas de uso para prohibir dentro de la plataforma las publicaciones relacionadas con gestoría de citas en los consulados.
Adicionalmente, se ha restringido a cinco la cantidad de citas que pueden hacerse desde una sola cuenta en Mexitel y se efectúan revisiones aleatorias permanentes para identificar el uso de datos personales por terceros.
De forma paralela, se ha generado una lista negra de correos en donde se detecta un uso indebido del sistema Mexitel; se ha trabajado en la capacitación de los operadores; y se ha emprendido una campaña permanente de comunicación con tres objetivos.
Primero, se ha puesto en marcha una política de absoluta transparencia respecto a la disponibilidad de las citas en nuestros consulados; cada semana nuestros consulados anuncian la cantidad y periodicidad de las citas disponibles. En segundo lugar, se han compartido tutoriales y se han modernizado nuestros sistemas para hacer más amigable su uso. Finalmente, se ha invitado a los connacionales a no acudir a gestores y no compartir sus datos personales.
El programa emprendido por la Cancillería ha rendido frutos. El 80% de las publicaciones en Facebook sobre venta de citas ha sido eliminado; más de 1,600 correos que han hecho mal uso del sistema Mexitel han quedado definitivamente bloqueados; y el 10% de las citas auditadas ha sido cancelado.
En contraste, en lo que va del año se ha atendido a más un millón y medio de personas con cita; se han expedido más de dos millones y medio de documentos; se han roto récords de emisión en más de diez ocasiones; y se ha reducido el ausentismo a menos del 15%. Estas cifras no tienen precedente.
En las catorce visitas a consulados de México en Estados Unidos que he realizado en lo que va del año, he podido constatar el gran compromiso, dedicación e integridad del personal que labora en nuestras representaciones. Sin embargo, no puede dejar de mencionarse un lamentable caso reciente, identificado en el Consulado de México en Fresno, California.
Allí se descubrió por medio de las cámaras de seguridad que un guardia de seguridad, coludido con una persona que laboraba en la representación, recibía dinero a cambio de atender a personas sin cita. Estas personas fueron inmediatamente cesadas y no volverán a trabajar para la red consular mexicana; sus casos están siendo investigados por las autoridades competentes. Reiteramos que frente a estas prácticas nuestra política será de tolerancia cero. (Jaime Bracho, El Heraldo de México, La dos, p. 2)