Opinión Migración 051021

Puentes y cruces // Hacia el Diálogo de Alto Nivel de Seguridad bilateral entre México y Estados Unidos

El próximo viernes 8 de octubre, tendrá lugar, en la Ciudad de México, un nuevo foro clave en la relación bilateral: el Diálogo de Alto Nivel de Seguridad (DANS) entre México y Estados Unidos. Este espacio buscará la interlocución entre áreas clave de ambos países, como son las secretarías de Relaciones Exteriores, Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Gobernación, Defensa Nacional y Marina Armada, entre otras, por parte de México. De EU contaremos con la presencia del secretario de Estado, Antony Blinken; de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, y también del fiscal general estadunidense, Merrick Garland, junto con el embajador Ken Salazar, entre otros altos funcionarios.

El Diálogo de Alto Nivel de Seguridad es producto de un trabajo diplomático constante por parte de ambas administraciones. Es un reflejo de cómo el diálogo respetuoso, que ha marcado la relación bilateral, es efectivo y permite la discusión en temas esenciales como lo es la seguridad regional. El DANS es producto también de la comunicación de alto nivel entre el presidente López Obrador, el presidente Biden y la vicepresidenta Harris. Y, por supuesto, simboliza la exitosa conducción de la política exterior con Washington.

La celebración del DANS en la CDMX refuta también a aquellas voces que han señalado el alejamiento de las administraciones y una falta de cooperación bilateral en asuntos de seguridad. Vale la pena recordar que el DANS no es el primer diálogo en la materia. Destacan las reuniones previas con funcionarios clave, como el asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan; el director senior para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Juan González; el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas; así como con funcionarios y asesores de la Casa Blanca y el Departamento de Justicia. El diálogo con Estados Unidos abarca todos los temas y aristas de la compleja agenda bilateral, incluyendo, por supuesto, la seguridad, desde una nueva perspectiva que impulsan ambos países.

El DANS marca un nuevo capítulo de la relación binacional y refleja una nueva etapa centrada en la atención al origen de la violencia, desde una óptica de inclusión social y no de asistencialismo armado. El DANS será el espacio de discusión para acordar el nuevo entendimiento bilateral en materia de seguridad y salud pública. Como ha planteado el canciller Ebrard, es necesario reajustar las coordenadas del trabajo binacional si queremos alcanzar el objetivo central de disminuir la violencia en nuestro país. La cooperación efectiva, desde el respeto y la confianza entre iguales son el camino adecuado hacia esa meta central para México.

Como parte de la transformación política y social de México y en sintonía con la administración de Biden, es necesario replantear el ángulo con el que se piensa y ejecuta la cooperación binacional en materia de seguridad. En ese sentido, el DANS refleja una nueva visión que considera de manera central la atención a las causas de la violencia, las adicciones y, sobre todo, se inserta dentro de una estrategia amplia de cooperación entre los dos países.

Este nuevo diálogo representa una clara coincidencia de las administraciones de los presidentes López Obrador y Joseph Biden. Es un espacio que dará forma a una visión de la seguridad y la justicia que vaya más allá de los efectos de la violencia. El DANS es una apuesta por repensar cómo fortalecer el Estado de derecho sin detrimento a los derechos humanos. Es, en síntesis, una estrategia de seguridad binacional pensada y diseñada principalmente desde el humanismo. Una nueva apuesta entre México y Estados Unidos por causas de la mayor trascendencia para ambas administraciones: la construcción de paz, salud, seguridad y justicia para nuestras sociedades. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 14)

A la sombra

Este año las remesas de mexicanos que envían a nuestro país alcanzarán los 50 mil millones de dólares. Pero el Colectivo de Federaciones y Organizaciones Mexicanas Migrantes en EU denuncia que en los últimos tres años el presupuesto asignado para atender a nuestros paisanos en Norteamérica “ha disminuido de manera considerable”.

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Los migrantes temen que la situación se deteriore aún más con los recursos que el proyecto de presupuesto de egresos 2022 contempla y en donde, por ejemplo, desaparecerán fondos como el de Fronteras y el Fondo de Apoyo a Migrantes, el llamado ramo 23 que permitía que los migrantes pudieran regresar en mejores condiciones a sus lugares de origen y utilizar sus ahorros en proyectos productivos. Hoy, los migrantes piden que se asignen 825 millones de pesos al fondo de fronteras y 390 al de apoyo para migrantes. Marcelo pierde apoyos con migrantes

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La militarización del sector aéreo del país sigue adelante a tambor batiente. Nos cuentan que en el Centro de Instrucción de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) están capacitando a la Guardia Nacional para hacer las labores de inspección y vigilancia en los aeropuertos. (El Sol de México, República, p. 2)

Political Triage // ¿Quién ve por Venezuela?

Con una crueldad indecible, una protesta al norte de Chile en contra de la migración terminó con una hoguera en la que quemaron las pocas pertenencias que tenían las familias venezolanas que se encontraban en el lugar. La quema incluyó documentos, colchones, la poca ropa que traían consigo y hasta los juguetes que esos niños olvidados cargaban consigo como un escape a la pesadilla que viven.

¿Qué pasará por la mente y el corazón de un niño al que le es arrebatado su único lazo con su infancia destrozada y que luego lo ve arder en las llamas del odio y la incomprensión? ¿Qué se anidará en el corazón de un padre que ve cómo el único consuelo de su hijo es destruido entre gritos de odio y rechazo? ¡Qué falta de humanidad!

Los asentamientos irregulares de inmigrantes son un problema para las ciudades al norte de Chile, eso es cierto. En gran medida, estos venezolanos que huyen del hambre se quedan varados en estas regiones por la falta de un sistema eficiente de acogida que les permita continuar su camino, buscar trabajo y activarse económicamente.

La región se ha convertido en un cuello de botella y estas personas no tienen forma de salir de esta situación. Cuando se tiene que elegir entre comprar comida o pagar un cuarto o el uso de un baño público, la elección es evidente. Vivir sin techo es un infierno para estas personas. Y sí, es algo incómodo para los ciudadanos de estas ciudades.

La situación tiene sus causas en la gravísima crisis que lleva años desarrollándose en Venezuela, donde 3 de cada 4 venezolanos viven en pobreza extrema y el gobierno ha quitado en los últimos años 14 ceros a la moneda tratando de controlar y maquillar la hiperinflación que se vive en el país.

Venezuela está hundida en una crisis humanitaria y los gobiernos latinoamericanos deben acompañar sus palabras con actos. No se puede hablar contra Maduro y cerrar las puertas a las familias que huyen del hambre.

Son años ya los que tenemos reportando la escasez de suministros básicos y la hiperinflación más grave del mundo. La gente, viviendo en un país rico por sus recursos petroleros, pero saqueado por una banda de ladrones al poder, se ha convertido en esqueletos andantes que toman a sus bebés y salen huyendo a donde sea, buscando cualquier ingreso, cualquier oportunidad, porque todo es mejor que lo que dejan atrás. Más de 70% de la población vive con menos de dos dólares al día.

Nicolás Maduro culpa a las sanciones económicas impuestas por EU, pero esto no explica ni justifica la situación a la que ha sometido al pueblo venezolano. Sin embargo, sí debemos cuestionarnos la actitud de la comunidad internacional que termina castigando al migrante y ahogando económicamente a los que no tienen la opción de huir de su país. (Montserrat Salomón, La Razón, Mundo, p. 19)