¡Ay, Nicaragua, Nicaragüita…! (Contraportada, La Jornada, P. 32)
¡AH, las vueltas que da la vida! En octubre de 2017, Santiago Nieto fue destituido por haberse atrevido desde la Fepade a investigar la trama de corrupción de Odebrecht. Fue Emilio Lozoya quien pidió su cabeza.
NO SÓLO lo despidieron, sino que también le abrieron carpetas de investigación en la entonces PGR y, de paso, le cerraron todas las puertas laborales en el sector público y en el privado.
CURIOSAMENTE, ahora, cuatro años después, tanto Emilio Lozoya como Santiago Nieto fueron noticia firmando papeles. Nomás que el ex director de Pemex firmó su acta de ingreso al Reclusorio Norte y el titular de la UIF firmó su acta de matrimonio con la consejera electoral Carla Humphrey.
LA BODA se llevó a cabo en Guatemala por dos razones: la primera, según dijeron sus cercanos, por motivos de seguridad, pues el funcionario desde hace tiempo está en la mira del crimen organizado. Y la segunda, porque fue precisamente en la ciudad de Antigua donde murió su madre. La asistencia al enlace fue de todos los colores políticos, pues lo mismo acudieron morenistas que panistas, como el gobernador queretano Mauricio Kuri. ¡Ah, el amor no sabe de partidos!
EN LAS BODAS nunca falta el compadre borracho que toma el micrófono, la tía que se quiere llevar el centro de mesa… o la secretaria de Turismo que arma un escándalo. El caso de Paola Félix Díaz resulta especialmente bochornoso para Claudia Sheinbaum porque exhibe que los funcionarios de la 4T son iguales a los de antes.
Y ES QUE nomás no hay manera de que Félix Díaz pueda justificar haber viajado en un jet particular, dejando en tierra todo el rollo de la austeridad que pregona el régimen. Pero, además, ni siquiera pagó su boleto, sino que aceptó el regalo de parte de un empresario.
FALTA ACLARAR por qué iba con ella el productor teatral Alejandro Gou al que, casuaaalmente, le dio sin licitación el millonario contrato para la realización del Desfile del Día de Muertos. Y de lo que no hay duda alguna es que la hoy ex titular de Turismo se fue de viaje justo en el fin de semana del Gran Premio, que es la piedra angular de la reactivación turística en la Ciudad de México. Así que nadie se sorprenda si hoy ven a Claudia Sheinbaum más caliente que el motor de los Red Bull.
PARA quienes hoy verán por primera vez una carrera de Fórmula Uno, la cosa está más o menos así: Lewis Hamilton es el favorito, así como Sheinbaum. Y quien se ha convertido en su coco es Max Verstappen, que en este caso sería Marcelo Ebrard. En tanto Ricardo Monreal podría ser lo mismo Valtteri Bottas que Checo Pérez, que está lejos de ganar, pero sin él los otros no serán nada. Y los priistas son como los Ferrari: nomás viven del recuerdo. ¡Arrrancan! (F. Bartolomé, Reforma, p. 8)
Se enfría la relación PRI-Morena
Parece lejano aquel momento cuando los dirigentes del PRI evadían criticar la reforma energética del gobierno y hablaban a favor del diálogo con el Ejecutivo. En ese tiempo, hace poco más de un mes, el PAN advertía al PRI sobre el fin de la alianza entre ambos si éstos últimos votaban con Morena.
Mañana, la coalición legislativa de Va por México, integrada por el PAN, PRI y PRD, va a presentar su propuesta de Presupuesto de Egresos del 2022, alterno. Nos cuentan que acudirán a esta presentación los tres líderes nacionales de estos partidos, Marko Cortés (PAN), Alejandro Moreno (PRI) y Jesús Zambrano (PRD). Además estarán sus tres líderes parlamentarios en San Lázaro, Jorge Romero (PAN), Rubén Moreira (PRI) y Luis E. Cházaro (PRD). Nos dicen que los tres grupos de oposición, en una primera versión, buscaban una reasignación del 2% de la propuesta presidencial, pero ahora van más allá y buscarán modificaciones de más del 20%.
Los comentarios de Mario Delgado sobre que “borrarán” al PRI en las elecciones del próximo año, y la respuesta indignada de los tricolores, no parece ser la causa del enfriamiento de la relación, sino el síntoma del alejamiento.
La próxima ministra
A cinco semanas de que concluya el período de 15 años del ministro Fernando Franco González Salas en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se espera que en cualquier momento el ministro presidente Arturo Zaldívar, emita el aviso para el inicio formal del proceso de relevo. Una vez que eso ocurra, el presidente Andrés Manuel López Obrador deberá enviar su terna de aspirantes —que será sólo de mujeres— al Senado de la República para que elija a quien sucederá en el cargo al ministro Franco González Salas. Se da por descontado que en esa terna estará incluida Loreta Ortiz, la favorita del mandatario, actual consejera de la Judicatura Federal, y quien ya participó en dos procesos anteriores sin resultar seleccionada, pero con la confianza de que la tercera es la vencida.
Sigue el cobijo a Evo
En la embajada de México en Argentina tuvo lugar una peculiar reunión. A la representación mexicana llegó el Presidente de Argentina, Alberto Fernández, pero también los ex presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa. Además del ex vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera. El motivo fue la presentación del libro: Evo, Operación Rescate, del escritor Alfredo Serrano. En la embajada mexicana se recapituló aquel evento en el que Evo Morales salió huyendo de su país con ayuda de los gobiernos de México y Argentina. El boliviano llegó a tierra azteca y se fue menos de dos meses después. El amor del gobierno mexicano por el exmandatario no conoce fronteras.
Dos caras ambientales de Morena
Resulta que el pleito de Morena en el sexenio de Miguel Ángel Mancera en contra de una planta de termovalorización, que se decía que era contaminante para la Ciudad de México y a la que se opuso Morena, se revive en la Ley de Economía Circular que impulsa el PVEM y Morena. Dentro del texto que se aprobará en los próximos días, se señala que los residuos que no puedan reciclarse podrían desecharse mediante el poder calorífico; es decir, un argumento totalmente opuesto a lo que reclamaban en la administración anterior. A ver qué argumentan los morenistas ahora que defiendan la nueva legislación. (Bajo Reserva, El Universal, p. 2)
Anaya, a audiencia
Toca el turno al ex candidato presidencial Ricardo Anaya de comparecer ante un juez. Será este lunes cuando el panista encare a la justicia para responder sobre las acusaciones de lavado de dinero, cohecho y asociación delictuosa, que se le fincaron a raíz de las declaraciones de Emilio Lozoya. Pero, a diferencia de éste, su audiencia es a través de videoconferencia.
Viaje relámpago
De pisa y corre será el viaje que realizará el presidente López Obrador a Nueva York, para hablar ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el próximo martes. Además de emitir su discurso, se reunirá con el secretario general del organismo, Antonio Guterres, y está en veremos un encuentro con migrantes, que revisa el embajador Juan Ramón de la Fuente.
Revisan seguridad
Es prácticamente un hecho que en los próximos días, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y el gabinete de seguridad, se reúnan con el líder de la Jucopo del Senado, Ricardo Monreal. Van a revisar los casos de inseguridad en destinos turísticos del país. Se trata, nos adelantan, de crear una sinergia para frenar los actos violentos que afectan la llegada de visitantes.
Diálogo roto
Apretón a Morena pretende dar la bancada del PRI en San Lázaro. El líder de los diputados tricolores, Rubén Moreira, dio por roto el diálogo con el partido en el poder, y lo atribuyó al dirigente nacional morenista, Mario Delgado. El reclamo se dio a un par de días de que se presente el dictamen sobre el Presupuesto de Egresos 2022. Casualmente.
Ni de aquí ni de allá
Nos cuentan que en el PAN no tardan en mandarle decir al senador Gustavo Madero que siga el ejemplo de Germán Martínez, quien renunció a la bancada de Morena para irse de lleno al llamado Grupo Plural. Es decir, que defina si va a ser parte de ese bloque o se mantiene dentro de la fracción panista. Porque quien a dos amos sirve, con alguno queda mal. (Sacapuntas, El Heraldo de México. p. 2)
Para AMLO la profunda cultura del país es una solución a nuestros problemas morales. En sus palabras: “Hay más valores en las comunidades indígenas, donde hay culturas, que en otros sitios donde ya no existe vida comunitaria”.
Para AMLO, la corrupción es resultado de la nefasta cultura aspiracionista y neoliberal de las clases medias y del aburguesamiento hasta de la UNAM. Los derechos humanos son un invento promovido por los neoliberales “para poder saquear a sus anchas”, dijo el pasado 29 de octubre. “Entonces, se alentó mucho, incluso por ellos mismos, el feminismo, el ecologismo, la defensa de los derechos humanos, la protección de los animales”.
La transformación requiere crear un hombre nuevo. Un hombre liberado de las cadenas del individualismo, aunque en la visión de AMLO, al mismo tiempo implica un regreso a nuestras raíces comunitarias.
Es un pensamiento inspirado en el marxismo. La victoria socialista requería una vanguardia capaz de iluminar al enajenado proletariado, el cual muchas veces no reconoce sus verdaderos intereses. El burgués es preso de la lógica implacable del capital, que lo tiene cegado persiguiendo obsesivamente más utilidades. La revolución socialista lo liberará.
Para consolidar al socialismo se necesitaba crear un ciudadano generoso con la patria, alejado del individualismo del capitalismo. Si en la URSS había que mandar a millones de personas a Siberia para que encontraran el buen camino, esto era un costo menor frente al paraíso futuro. No había tal cosa como los derechos individuales, sólo el derecho del Partido Comunista y, sobre todo de su líder máximo, de señalar el camino correcto.
El esfuerzo no sólo fue sanguinario, sino ineficaz. Nada vuelve más individualistas a los humanos que la escasez que acompaña al monopolio estatal de las fuerzas productivas. Basta ir a Cuba hoy para atestiguar un país con más de 60 años de educación socialista y encontrar cubanos en la calle dispuestos a traficar cualquier cosa. Quienes encabezan la construcción del hombre nuevo son siempre aspiracionistas y logran mejorar sus ingresos, su nivel de vida y posición social gracias a su poder.
Centralizar en el Estado para educar y producir todo lo que requieren los ciudadanos fue un desastre en la URSS y en China. China aprendió la lección a tiempo para cambiar. La URSS desapareció.
El caso de México no ha sido tan extremo, nunca se ha mandado a la cárcel a un individuo por tener valores capitalistas. Sin embargo, en los añorados años sesenta, el Estado controlaba varios monopolios, incluido el educativo. Somos hijos de una educación que glorifica el estatismo y repudia las utilidades de una empresa privada. A mí me emociona recuperar la soberanía gracias a Pemex. Hay una parte de mi cerebro que vibra con esas palabras, producto de los libros de texto gratuitos y de toda la retórica del nacionalismo revolucionario.
AMLO pretende reeducar a los mexicanos con nuevos libros de texto. El límite a sus deseos ha sido la incompetencia de sus funcionarios: llevan dos libros de 16 planeados. Pero vendrán más.
Mientras, la mañanera es un ejercicio pedagógico diario que inculca los valores deseables que deben tener los mexicanos. También un cuento de cómo un gobierno con los valores adecuados promueve el bienestar, llegando hasta el ridículo de afirmar que el programa de reforestación de la COP26 de Glasgow está basado en Sembrando Vida.
La homilía matutina no desterrará el individualismo. Al contrario, el actual grupo en el poder es una muestra de esas ganas de siempre desear más, más poder y todos sus privilegios. Por ello detestan cualquier espacio de autonomía, sea del INE o de la sociedad civil.
El creciente poder discrecional del gobierno ha abierto la oportunidad para nuevos espacios de corrupción. Contra la palabra matutina de AMLO, se encuentra rodeado de aspiracionistas. Iremos sabiendo cuán exitosos están siendo en su lucha por tener más y más. (Carlos Elizondo Mayer-Serra, Reforma, P. 9)
El embajador, el Congreso y el enjambre energético
El atorón en la aprobación de la reforma eléctrica desnudó la disminuida capacidad del gobierno López Obrador para atender los frentes abiertos por este debate, lo que incluye resistencias en el Congreso, amagos de sanciones por violación al T-MEC, reclamos desde la Casa Blanca, repudio de inversionistas locales y foráneos. Y como cereza del pastel, una brecha cada vez más amplia entre el oficialismo y la Corte, que ha dado entrada a demandas en este campo.
Los resultados en la operación de la llamada 4T son tan decrecientes que nadie apuesta a que la política energética del régimen logre consolidarse, ni en materia eléctrica ni en el campo de los carburantes. Existe incluso, el riesgo de que se contamine la marcha de otras dos grandes iniciativas anunciadas por Palacio: la reforma electoral y la de la Guardia Nacional.
Todas las coordenadas parecían haberse salido de control la semana pasada cuando el coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro, el poblano Ignacio Mier, difundió que será hasta abril próximo —no en diciembre, como se preveía— cuando la reforma eléctrica sea sometida a una votación. El único en disentir fue el diputado tabasqueño Manuel Rodríguez González, presidente de la Comisión de Energía, cuya única acreditación en este tema es ser incondicional de la secretaria del ramo, Rocío Nahle.
Nahle y el titular de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, han impulsado desde el inicio del gobierno enmiendas legales orientadas a bloquear la competencia privada a Pemex y la CFE. También han desmantelado a los organismos diseñados para garantizar transparencia y rendición de cuentas en ambas entidades. La deficiencia jurídica de las leyes bautizadas con sus apellidos atrajo ya decenas de amparos en el Poder Judicial, que avaló incluso una impugnación de la Comisión Federal de Competencia Económica ante la violación de sus atribuciones constitucionales que suponían algunas de estas nuevas normativas.
El embajador estadounidense Ken Salazar es un actor cada vez más visible en este escenario. Ha visitado Palacio y la torre de la cancillería, para “ser informado” sobre la reforma eléctrica. En realidad, el escritorio del diplomático acumula ya una pequeña montaña de informes especializados y cartas de congresistas, corporaciones y cabilderos de su país —que han hecho públicos— urgiéndolo a impugnar la iniciativa.
Salazar es de suyo identificado desde hace una década con los intereses de las multinacionales petroleras, como Shell y British Petroleum. Y no sólo desde sus posiciones como senador (2005-2009) o integrante del gabinete Obama (2009-2013). Tras esas tareas, fue parte de la firma “Wilmen Hale”, que conduce en Washington un poderoso cabildeo en favor de ese sector y del llamado “fracking” en la explotación de hidrocarburos.
Según fue informado este espacio, entre las cartas bajo la manga del embajador Salazar se encuentran la posibilidad de que sea bloqueada en Estados Unidos la pretendida compra, por parte de Pemex, del total de las acciones de la refinería “Deer Park”; sanciones en los paneles del T-MEC, y cancelación de inversiones por 44 mil millones de dólares. Bueno, pero el afable diplomático disfruta la comida mexicana y montó una ofrenda por el Día de Muertos.
Apuntes: Sicarios asesinan a plena luz del día a traficantes de drogas competidores en playas abarrotadas de turistas extranjeros en la Rivera Maya de Quintana Roo. Hay disparos y corre la sangre en al menos dos hoteles importantes. Los videos y tuits del episodio crean un escándalo internacional. Pero no pasa nada, salvo que el gobernador Carlos Joaquín dijo que la imagen del país fue manchada. En verdad, un genio. (Roberto Rock, El Universal, Opinión, p. 13)
Mientras Emilio Lozoya pudo pasear frente a las narices cuatroteístas las suculentas acusaciones con uso político-electoral contra altos personajes del pasado reciente, pudo degustar a placer sus viandas, vinos y golosinas caras.
Al cabo que solo le pusieron un piernalete en el tobillo (no en el brazo) que le controlaba vía satélite para impedir su salida del perímetro del Valle de México. Y nada más.
Pero después de cinco meses en una cárcel de España y quince meses de disfrute que en suelo patrio le concedió la Fiscalía General por orden superior, este Burlador de Málaga, cual Tirso de Molina lo escribiese en el siglo XVII para el Burlador de Sevilla, este Don Juan de Odebrecht comenzó a cumplir con la sentencia puesta por Tirso de Molina en boca del pillo Don Juan:
“…No hay plazo que no llegue, ni deuda que no se pague…”
El selecto joven Emilio Lozoya Austin, hijo del pañal de seda y los colegios finos bilingües, fue tratado por la administración obradorista como un corriente y vulgar Kleenex: usado, ensuciado, arrugado y finalmente arrojado a un basurero.
Lo que insistentemente logró para evitar su estadía a la sombra compartida lo mismo con Javidú, Juan Collado o el exsenador Jorge Luis Lavalle, terminó por ocurrir como producto natural de su exhibicionismo, cinismo y actitud de millonario de la gracia oficial.
Pero el punto sustancial de todo lo que tiene que ver con Lozoya Austin es una doble pregunta: ¿Se dedicó durante casi 20 meses a engañar a la ávida Fiscalía obradorista con ‘acusaciones’ que prometían alcances fantasmagóricos?
¿O la Fiscalía de Gertz compró los atractivos dichos de Lozoya y con ellos diseñó un guion de dramaturgia que López Obrador adoptó, impulsó y sostuvo hasta lo insostenible, mañanera tras mañanera, sin importar si había pruebas de tales dichos?
Y conste que el Diccionario de la Lengua establece que lo fantasmagórico es una “ilusión de los sentidos o figuración vana de la inteligencia, desprovista de todo fundamento.”
Después de 15 meses de haber llegado a México, en los cuales nadie lo había visto salvo sus cercanos e incondicionales en fiestas con botellas de vino tasadas en miles de pesos, la liga reventó y le lanzó al rostro a los Lozoya quién era lo más delgado del lance: el joven Emilio.
Como quiera que sea, las promesas someras que Lozoya Austin dejó ver en un manuscrito que Don Emilio Lozoya Thalmann trajo a México y entregó en la Fiscalía para
negociar después de la aprehensión de su hijo en Málaga, desató un proceso de codicia y sevicia de López Obrador y los suyos.
El platillo estaba al dente y la 4t salivaba. Conscientes de su deseo de revertir la reforma energética del Gobierno de Peña Nieto, las explosivas ofertas acusativas que desde una cárcel Española prometía Lozoya Austin por intermediación de su padre eran un Boccato di Cardinale.
¿Qué otra narrativa les daría oportunidad de arrinconar a un expresidente de la República, a un personaje de la dimensión que tuvo Luis Videgaray, a un excandidato presidencial y prospecto de candidato opositor en el 2024 como Ricardo Anaya, a dos Gobernadores como García Cabeza de Vaca y Pancho Domínguez Servién, así como a otros exlegisladores?.
La oportunidad la pintan calva y la orden presidencial fue traer entre algodones a Lozoya, que en un mágico acto de prestidigitación se allanó inmediatamente al proceso de extradición y llegó a México bajo palio, amparado en la quintilla de ases que de su puño y letra le mandó al Fiscal Gertz.
Sometido al Juez que lo requería, una ocasión tras otra tuvo el requerimiento de la justicia mexicana para presentar el sustento de sus afirmaciones acusatorias y hasta en seis ocasiones obtuvo aplazamientos de las audiencias en que debía presentar lo sustancial de esta parte del proceso: las pruebas.
Y como el propio Tirso de Molina escribió para el picaresco Don Juan, la deuda a saldar comenzó a dibujarse para Lozoya Austin el sábado 9 de Octubre al tropezar con una piedra que no esperaba trastabillar.
Mi amiga y compañera Lourdes Mendoza lo sorprendió cenando a todo trapo en el exclusivo restaurante Chino Hunan de las Lomas de Chapultepec y la difusión de las fotografías fueron el revulsivo que cayó en el hígado de López Obrador, lo que provocó que llamara a cuentas al Fiscal Independiente Gertz Manero, quien debió contener su ira al verse sometido al airado reclamo.
Sucedió un imprevisto en los cálculos Obradoristas. La muy cercana certeza de que los dichos de Lozoya Austin no tienen sustento documental para ser esgrimidos en un juicio estructurado y formal. Y algo más.
Lo que alteró el estado de cosas que tenía entre almohadones a Lozoya fue la vergüenza pública de la administración obradorista por la exhibición de impunidad que daba un procesado en elegante cena de caldos selectos y pato laqueado.
López Obrador no tuvo más remedio que aceptarlo en una mañanera diciendo que lo de la cena elegante no era ilegal, pero sí inmoral.
Vaya gobierno de transformación auspiciando facilidades de tan plácido estar para el joven Lozoya Austin.
Y entonces sucedió lo que nunca pudo haber pasado por la cabeza de un hombre con la historia personal de Lozoya Austin. El 3 de Noviembre el Juez de Control Artemio Zúñiga Mendoza accedió a la mitad de la pretensión de la defensa del inculpado: concedió otros 30 días para recabar las pruebas de sus señalamientos, pese a que sus abogados habían solicitado 60.
Y lo impensable fue verse, sentirse, ubicarse, dormirse bajo el techo de una prisión. La noche del 3 de Noviembre de 2021 el afamado inversionista, el joven líder de los negocios mundiales, el promisorio profesional de alcances globales, quedó bajo prisión preventiva necesaria.
Para vergüenza de la Fiscalía Independiente, el Juez arguyó que no había sometido antes a Lozoya Austin a esa medida cautelar porque la Fiscalía NO lo había solicitado antes…¿Por qué?.
El hartazgo, la exhibición de impunidad y el palco de fuego sobre el que comenzó a bailar la honestidad de esta administración determinaron que la Fiscalía solicitase en esta audiencia del 3 de Noviembre la aplicación de la prisión preventiva para el exdirector de Pemex.
Tarde, pero sin sueño.
Este Burlador de Málaga tiene 26 días para presentar pruebas suficientes, no fotocopias de notas de periódicos o referencias cercanas al ‘dicen que dijo’, para sustentar las acusaciones que involucran hasta a 17 personas.
Por lo pronto, tiene en la cárcel a un exsenador, Jorge Luis Lavalle. Tiene con tierra de por medio en Estados Unidos, defendiéndose según su leal saber y entender, a Ricardo Anaya, que está haciendo rounds de sombra a los señalamientos de Lozoya pero que deberá presentarse en audiencia ante un juez que lo tiene citado.
Tiene peleando rabiosamente a quien pronto será exgobernador de Tamaulipas, García Cabeza de Vaca. Tiene a otro exgobernador, Francisco –Pancho- Domínguez, autoretirado de la política y renunciando por ahora a sus pergeñadas pretensiones de dirigir a su partido o, in extremis, buscar la candidatura presidencial azul para el 2024.
Varios contra las cuerdas y arrinconados. Pero Lozoya tendrá que aportar pruebas, no más dichos.
Está a la sombra porque irritó a los más altos niveles de este gobierno con su papel de Burlador de Málaga. Por lo pronto, viste caqui de percal y desde el Reclusorio Norte tendrá que pedir a Uber Eats su pato del Hunan.
Marcelo Puntea
Diversos comentarios provocó la difusión de la encuesta de la empresa C&Eresearch, levantada entre el 1 y el 3 de Noviembre y cuyo resultado coloca a Marcelo Ebrard con 37% de las preferencias para ser el candidato de Morena a la Presidencia de la República.
En el mismo ejercicio, Claudia Sheinbaum obtuvo el 29% de las preferencias, con un extraño 14% para Tatiana Clouthier y 6% para Ricardo Monreal.
Para los panistas, el resultado abrumador fue para Ricardo Anaya con 39%, seguido de lejos por el Yucateco Mauricio Vila con el 15%.
Y hay que decir que Mauricio Vila no anda haciendo campaña por todo el país como Claudia Sheinbaum que con tal de mostrarse aceptaría amadrinar concursos de la flor más bella del ejido, se anotaría para competencias locales de poemas escolares en Tijuana o cortaría listones de festivales de cine universitario en Acapulco. (Eduardo Arvizu Marín, El Universal, P. 18)
Fiel a su estilo, el presidente López Obrador ataca a quienes considera opositores a su manera de pensar. Lo hace no desde una invitación a dialogar y a construir a partir de reconocer lo que está mal y mejorar lo que se ha hecho bien (es decir con un ánimo constructivo y conciliatorio), sino desde la posición del que domina y doblega. La pregunta es si el Presidente ataca al enemigo correcto y cuál es la consecuencia.
Nuevamente se lanzó contra la clase media. Recreó una anécdota, al estilo de los comediantes de stand up. Parodió, con sarcasmo, una escena donde una señora de clase media (habrá que ver cuál es el criterio selectivo de quien le pasó la nota) llega a un centro de vacunación. Fue una comedia de buenos contra malos: “La gente humilde es muy agradecida, es muy buena, no se siente sabionda…”, “…la vacunan, muuuuuchas gracias, muchísimas gracias… y gracias y gracias y gracias y bendiciones…”; mientras que a la persona de clase media la pintó altanera, mal educada y malagradecida. Desde esta lógica, es entendible que el Presidente no quiera que quienes están debajo de la clase media prosperen en conocimiento y situación económica; se volverán malagradecidos y no necesitarán el asistencialismo gubernamental.
Habrá que invitar al Presidente a que no vea como enemiga a la clase media, incluso a que la entienda. No se trata de un bloque homogéneo. En una de las formas de analizarla, podemos decir que se trata de tres segmentos, articulados a modo de una bisagra, cuyos extremos están unidos por un perno.
Existe la clase media baja, la clase media típica y la clase media alta. Cada una con distintas características actitudinales y formas de ver el mundo. Uno de los rasgos de los países que ofrecen estabilidad y mejor calidad de vida es la movilidad social, que permite el progreso generacional.
Si bien México es deficitario en movilidad social, también tiene grandes logros en la materia. ¿Qué hay entonces detrás de “por el bien de todos, primero los pobres”? ¿Se trata de que vivan mejor, pero sigan siendo pobres? Me parece que un estadista debe apuntar a que haya menos pobres, esto implica que necesariamente suban por la escalera social y se conviertan en clase media.
El enemigo, si volvemos a la anécdota del Presidente, es la actitud altanera, la falta de gratitud y empatía, independientemente de la segmentación de clases. En todas las clases sociales hay personas con características indeseables.
Otros destinatarios de los embates presidenciales fueron los consorcios de Oxxo y Bimbo, a quienes acusó de ladrones, “no quieren dejar de robar”, que buscan mantener el caos; de beneficiarse por el tráfico de influencias en sexenios pasados y a quienes instó a arrepentirse y ayudar a sacar adelante la industria eléctrica. He mencionado que atacar a la clase empresarial como si fuera un monolito es un error, que ciertamente hay grandes fortunas en México que se han beneficiado al amparo y contubernio del poder. Les llamé incluso traidores.
Sin menoscabo de que los abusos empresariales deben erradicarse, el presidente López Obrador no predica con el ejemplo, el enemigo es el corporativismo de cuates que parece ser sexenal. Cada régimen tiene sus grandes empresarios favoritos a quienes no les ve pecado (o se los perdona), y otro grupo al que convierte en villanos favoritos. Atacar con alta carga ideológica a la iniciativa privada no ayuda a generar confianza para atraer las inversiones que requiere el país. El enemigo tampoco son el capital y las utilidades, el enemigo son el tráfico de influencias, la evasión de impuestos, la baja productividad, el déficit en la creación de empleos bien pagados y la miopía gubernamental para no incentivar más de lo bueno.
Compárese cuando los actores sociales unen fuerzas. El gobierno de Jalisco y la iniciativa privada acordaron la creación de un fideicomiso para construir, equipar y dar mantenimiento a la infraestructura educativa del estado. Esto será posible a través de un aumento a un impuesto estatal sobre nóminas.
Más clase media, más y mejores empresas necesita México (léase más recaudación de impuestos para un Estado más pudiente). Clase media y empresas no son el enemigo, sino las malas acciones. Esta falla en la mira atenta contra el progreso de México. (Eduardo Caccia, Reforma, P. 18)
Otro país, con buenos gobernantes…
Quienes gobiernan en muchos de nuestros pueblos no son las autoridades constituidas, sino grupos de extorsionadores que explotan a todo el que ellos deciden. Como amenazan con armas de alto poder a quien se resista, imponen su ley. Ellos son los que gobiernan. Nadie se atreve a poner una denuncia formal ante las instancias judiciales, porque con ello firmaría su sentencia de muerte. Y si se les informa a éstas extraoficialmente, no se nota que hagan algo para remediar la situación. Parece que se sienten impotentes y están rebasados, pues el dominio de esos grupos se extiende más y más. No quisiera pensar que están coludidos. ¡Necesitamos mejores gobernantes, legítimamente constituidos!
En nuestro país, por primera vez, el 27 de marzo de 2022, ejerceremos el derecho a votar para que al primer mandatario se le revoque su mandato que recibió por seis años y que ya cambiemos de gobierno, o que siga el mismo. Es un paso importante en la democracia. Llama la atención que los enemigos del Presidente no apoyen esa votación; quizá porque prevén que el resultado mayoritario haría que se sienta con más poder. Pero también puede pasar que sea considerable el número de los votos contrarios y que eso le haga replantearse algunas de sus actitudes, que son cuestionables. Sin embargo, con un gobierno o con otro, podemos seguir igual o peor. Lo que importa es que, sea quien sea, el gobernante sea justo, austero, humilde, preocupado por el bien común, sobre todo de los más desprotegidos; que sepa aconsejarse y pensar, en vez de decidir en forma primaria y autoritaria; que sea equilibrado, reflexivo y no se la pase ofendiendo y descalificando a medio mundo.
En las comunidades indígenas que no se han contaminado con las mañas de los partidos, nadie se propone para un cargo; es la comunidad la que los selecciona, los propone y los elige, a veces contra su voluntad. Se fijan en sus cualidades, en los servicios que ha dado, y sobre todo en su amor desinteresado al pueblo. Si se corrompe y los defrauda, de inmediato convocan asamblea y lo cambian. Esa es otra forma de democracia sin partidos políticos, muy valiosa. Los pueblos originarios también pueden aportar su experiencia y sabiduría, y no hay que menospreciarlos.
PENSAR
El Papa Francisco, en su visita a nuestro país en febrero de 2016, dijo a los líderes políticos y sociales en Palacio Nacional: “Un futuro esperanzador se forja en un presente de hombres y mujeres justos, honestos, capaces de empeñarse en el bien común. La experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo”.
ACTUAR
Si alguien tiene un cargo público, ejérzalo con justicia y amor a los demás. Si alguien aspira a un puesto, edúquese en el servicio permanente a la comunidad. Si no lo eligen en una votación, siga desgastando su vida en bien de los demás; es lo que más lo colmará de satisfacción. Si alguien está siendo extorsionado, no responda con violencia o altanería, porque los armados se sienten omnipotentes y no entienden razones. Si alguien anda metido en esos grupos, conviértase de corazón: ame a Dios y ame a su prójimo. Su vida dará un giro de 90 grados y su conciencia le permitirá vivir y dormir tranquilo. (Felipe Arizmendi, El Sol de México, P. 12)
La verdad es que el escenario para el PAN en 2022 es peor al que pintó Marko Cortés, presidente del partido, en una reunión con liderazgos del instituto político en Aguascalientes, al asegurar que los panistas sólo tienen posibilidad de ganar las elecciones en esa entidad de las seis gubernaturas que van a disputarse. Fuentes de primer nivel confirmaron a este espacio que Movimiento Ciudadano tiene la puerta abierta y a punto del fichaje a Toño Martín del Campo, senador del PAN de Aguascalientes, para que sea su candidato a la gubernatura.
Aunque tiene buena aceptación, la cúpula del PAN no lo quiere y quiere impulsar como su abanderada a la diputada federal Teresa Jiménez. La salida de Acción Nacional de Del Campo, si es que se concreta, va a fracturar al partido y el voto azul, por lo que la posibilidad de que Marko Cortés pierda en los seis estados es latente. Tan lo sabe el presidente del PAN que por eso trató de convencer a los liderazgos locales de sumarse a Jiménez, para que Aguascalientes sea la diferencia respecto a las otras cinco entidades que van a renovar gubernatura.
Las diferencias internas, sin embargo, impidieron guardar como un secreto de familia la actitud derrotada del michoacano. Aunque los panistas de la dirigencia nacional se empeñan en comparar a Aguascalientes con Querétaro, tampoco es así. Martín Orozco Sandoval, adversario interno de mayor peso de Cortés y de Jiménez, apenas ganó la gubernatura en 2016 por una diferencia de dos puntos frente a la priista Lorena Martínez.
El resultado, sin embargo, fue gracias a que Del Campo se hizo a un lado de la competencia interna, a pesar del empate, porque el gobernador en turno era la apuesta de la dirigencia del partido. Aunque en el sexenio se distanciaron, en la recta final de la administración panista volvieron a encontrarse, de hecho la figura de Jiménez los unió y ahora Del Campo es el candidato de Orozco Sandoval. Cortés y la cúpula del PAN están jugando a la ruleta rusa. Los recursos del estado y las bases el mandatario las pondrá al servicio de su alfil y de MC en caso de que nadie desista del escenario presente. El 15 de noviembre se definirá si el PAN decide la designación del abanderado mediante designación o mediante una elección interna.
Mientras Lorenzo Córdova despachaba a los diputados de Morena y PT durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, una legisladora hacía un berrinche de secundaria. Karen Castrejón, presidenta de la comisión de Medio Ambiente, se paró de la mesa donde comparecía María Luisa Albores, secretaria del ramo, y desapareció porque no la dejaron moderar la sesión a pesar de que el acuerdo fue que lo hiciera Edna Díaz, del PRD, y presidenta de la Comisión de Cambio Climático. (Alejandro Sánchez, Contra las Cuerdas, El Heraldo de México, P. 5)