Ignora titular de Migración al Senado
Quien no rinde cuentas al Senado es el titular del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño. Desde el pasado 9 de septiembre la Comisión de Asuntos Fronterizos y Migratorios, que preside la senadora Bertha Alicia Caraveo, acordó citar al funcionario federal a comparecer para explicar los operativos en la frontera y los abusos de las autoridades contra los migrantes. Han pasado tres meses y del funcionario ni sus luces, y eso que la senadora Caraveo pertenece a Morena, y al igual que don Francisco, es parte de la autollamada Cuarta Transformación. (El Universal, Nación, p. 2)
Victoria diplomática
Mientras en el Zócalo cantantes vernáculos se arrancaban con las rancheras de cajón, surgió una noticia que bien vale un brindis: los gobiernos de Estados Unidos y México lanzaron por fin, de manera conjunta, el programa Sembrando Oportunidades.
El programa, empujado desde hace años por la cancillería mexicana, se aplicará en Guatemala, El Salvador y Honduras para frenar las caravanas migratorias que generar turbulencias en México, sobre todo en la frontera con Estados Unidos.
Se trata del nuevo marco de cooperación para el desarrollo regional
No solo eso, ya se planea la implementación de un programa semejante al de Jóvenes Construyendo el Futuro. La idea, informó la dependencia de Marcelo Ebrard, es beneficiar a medio millón de jóvenes de los países beneficiarios
La idea es generar las condiciones para promover la buena gobernanza, un mejor entorno empresarial y una mayor inversión de los gobiernos nacionales. (La Crónica de Hoy, Nacional, p. 9)
El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador enfrenta una disyuntiva familiar: México ¿es parte de América del Norte o de América Latina?
La pregunta es una duda existencial para un país que tiene sus intereses con una Norteamérica a la que está integrada geográfica, social y económicamente, pero por historia, tradición y traumas, tiene su corazón en Latinoamérica.
Y se hace más evidente cuando a sólo dos semanas de lo que, según el propio López Obrador, fue un exitoso “summit” norteamericano en el que planteó a México como parte de una alianza para competir con China, su gobierno recibe al Grupo de Puebla, que enlaza a las izquierdas latinoamericanas y española, y plantea un alejamiento de EU.
Pero… Los más de 45 millones de mexicanos y mexico-estadounidenses que son parte de la población de Estados Unidos plantean un vínculo tan fuerte o más que un comercio que rebasa los mil millones de dólares diarios y una integración que crece todos los días, a pesar de dudas manifiestas en ambos lados de la frontera.
Ese acercamiento es y ha sido parte de un debate nacional, que nunca ha tenido una respuesta clara y podría decirse está en el corazón de muchos de los problemas de ambivalencia que afectan a la política exterior de este país. De hecho, algunas dudas son producto natural de ese enorme desgarramiento entre geopolítica e intereses, por un lado, y preferencias y sueños, por otro.
Para sectores políticos y académicos, de izquierda o nacionalistas tradicionales, un alineamiento con Estados Unidos y el globalismo equivale a “un proceso de desnacionalización”.
Ese cuestionamiento fue tanto mayor con la negociación y entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, con el consecuente inicio de una integración vista con un grado de escepticismo por una parte de la sociedad mexicana, que aún hoy resiente el impacto.
El hecho en todo caso es que la relación se ha hecho más y más intrincada, y que a querer o no, lo que sucede en uno tiene impacto en el otro.
Las razones se han hecho más y más visibles en los últimos años: la migración de indocumentados mexicanos, y ahora también de personas que usan territorio mexicano como puente a EU, tiene enormes implicaciones de política doméstica para los dos países, y su resolución sólo puede ocurrir por colaboración; el narcotráfico en México se ha convertido en un problema de seguridad nacional para Estados Unidos; las cadenas de suministro son un componente esencial del comercio bilateral, la situación política estadounidense preocupa en México y viceversa.
El impacto latinoamericano existe, si bien es mucho menor en contraste: el comercio con Latinoamérica alcanzó 23 mil millones de dólares, en 2019, y sufrió una baja de 13 por ciento, en 2020, por la pandemia. En EU, hay poco más de 11.7 millones de mexicanos radicados, y en América Latina, 201 mil 896. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 32)
Salario mínimo en la frontera de 7 mil 810 pesos mensuales // El ingreso de una nueva clase media // Remesas llegarán a un billón de pesos
El presidente López Obrador confirmó en su tercer informe de gobierno que a partir de enero de 2022 el salario mínimo aumentará 22 por ciento en toda la República. Pasará de 141.70 a 172.87 pesos, es decir, será de 5 mil 186.10 pesos mensuales.
Pero en la frontera norte, por acuerdo de empresas, sindicatos y gobierno reunidos en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, subirá de 213.39 a 260.34 pesos, es decir, 7 mil 810.20 mensuales. Este aumento se reflejará en una mejora real en el poder adquisitivo de las y los trabajadores.
El salario mínimo general de la Zona Libre de la Frontera Norte llegará a cubrir 112 por ciento de la línea de bienestar familiar, dijo el Consejo Coordinador Empresarial.
Se ha duplicado en el sexenio, en consideración a que es una zona cara. Si tomamos en cuenta los apoyos bimestrales de 3 mil 100 pesos del programa de adultos mayores, las ayudas a los jóvenes y otras, un número considerable de familias estará recibiendo alrededor de 10 mil pesos mensuales.
Es el salario promedio de gerentes de sucursales bancarias y de empresas comerciales e industriales. Abre la puerta para que una familia pobre ingrese a la clase media, aun cuando en ocasiones Andrés Manuel ha criticado la mentalidad conservadora de este sector de la población. Su invitada especial al informe fue Dilma Rousseff.
La ex presidenta de Brasil y Lula da Silva, el líder de la clase trabajadora, también ex presidente, tienen el mérito de haber sacado a millones de seres humanos de la miseria y crear una clase media. Son noticias que tienen el sonido de la plata para los empresarios: significan ventas. Aunque quizá no les gustó tanto que el Presidente confirmara su posición de izquierda: primero los pobres.
EL BILLÓN DE LOS PAISANOS
Con 65 por ciento de aprobación de los ciudadanos, según la compilación de las principales encuestas realizada por el portal Oraculus, que incluyó a los medios que todos los días intentan bajarlo, Andrés Manuel volvió a llenar el Zócalo. Habló poco más de una hora. Pidió un aplauso por los paisanos que trabajan en Estados Unidos y que este año enviarán alrededor de un billón de pesos a sus familias en México.
Según el reporte del Banco de México, entre enero y octubre del año en curso el flujo de remesas sumó 42 mil 168 millones de dólares. Sólo en octubre sumaron 4 mil 818 millones. Faltan noviembre y diciembre, si continúan a ese ritmo llegarán a 50 mil millones, una cifra equivalente a un billón de pesos, con base en la cotización actual de 20 pesos por dólar. Un récord. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 10)
Al cierre de octubre del presente, las remesas familiares alcanzaron un máximo histórico de 4 mil 818.6 millones de dólares, que representó un alza de 33.8% anual respecto a octubre de 2020. La recuperación económica en Estados Unidos sigue contribuyendo a este ascenso en el ritmo de las remesas al contribuir con el 95% de los envíos a nuestro país. La remesa promedio fue de 374 dólares lo que significó un crecimiento de 4.4% versus el cierre de 2020.
El dato acumulado hasta octubre 2021, muestra un aumento de 25.6% al alcanzar los 42 mil 168 millones de dólares contra el mismo período de 2020 y con ello, es muy probable que las remesas familiares finalicen el 2021 en niveles ligeramente arriba de 50 mil 000 millones de dólares, que para ubicar su tamaño, este monto es superior a todo el presupuesto 2021 de los 31 estados de la república y seguramente también de 2022.
El número de remesas acumuladas en el año fue de 112 mil 350 de las cuales el 99.35% fue por transferencia electrónica, creciendo en lo que va del año, el 6.8% y 13.6% si lo comparamos en el período enero – septiembre 2021 vs 2020.
¿Recuerda usted cuando se mencionaba lo de la Ley Banxico que obligaría al banco central a comprar los dólares excedentes por la “gran afectación” a los migrantes y familias que reciben el recurso? Las remesas en efectivo y en especie apenas representan 0.2% en lo que va del año.
Si lo vemos por estados, con información última al cierre del tercer trimestre, destacan por su alta participación: Jalisco (10.2%), Michoacán (9.7%), Guanajuato (8.3%), Estado de México (6.1%) y CDMX (5.7%) que en conjunto representan el 40% de las Remesas Totales. (Alfredo Huerta Chabolla, 24 Horas, Negocios, p. 17)