Resulta inverosímil que aun dentro de la precariedad de la situación de los migrantes haitianos, que los ha orillado a desplazarse, oportunistas busquen exprimirlos más. Quitar el poco dinero con el que se trasladan los migrantes en su esperanza de buscar una mejor vida al norte del río Bravo, es no solo un atentado contra sus derechos humanos, sino también un acto de mala fe cometido contra uno de los grupos más vulnerables de personas que se encuentran en tránsito por el territorio mexicano.
Según sus denuncias, agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) —o gente que se está haciendo pasar por ellos— les cobran hasta 300 dólares por darles una prestación que el Estado mexicano está ofreciendo hacer de manera gratuita. Sean falsos funcionarios o auténticos que cometen actos de corrupción al cobrar por un traslado que debería ser gratuito, debe investigarse y sancionarse como un mensaje de respeto hacia los extranjeros en nuestro país, con independencia de su estatus migratorio.
Y todo este desaguisado se da dentro del contexto del Quédate en México, medida por la cual los solicitantes de asilo a Estados Unidos deben permanecer en México en lo que se revisa su petición, programa que se reactivó, pero que lo único que genera en su contra es más maltrato y más violencia, aunado a que en México no se cuenta con las condiciones para ofrecerles una estancia digna, ya que lo único que se les da como opción para quedarse en nuestro país es hacinamiento, malnutrición y falta de higiene que actúa como cultivo de enfermedades e incomodidades.
La imposición del Quédate en México, que la propia Casa Blanca reconoce como un programa muy injusto, debe aplicarse por un mandato judicial de la Corte Suprema de Estados Unidos, institución que al parecer también extendiera su jurisdicción en México, ya que nuestro gobierno lo acata sin alegar injerencias a su autonomía.
Y si bien a los migrantes ya se les imponían cobros de todo tipo, ahora también se les exigen importantes sumas de dinero por trasladarlos a diez estados de la República Mexicana en los que existe alguna oportunidad de darles ocupación en lo que reciben respuesta de EU.
En el asunto de los migrantes haitianos y centroamericanos pareciera que los únicos que ganan son los que están lucrando con ellos. Y así otros obtienen el dinero que paradójicamente a ellos se les niega ganar por su cuenta, haciendo de la pobreza y la vulnerabilidad un gran negocio que inexplicablemente deja grandes ganancias a quienes solo buscan la oportunidad de exprimir al necesitado. (Editorial, El Universal, Opinión, p. 16)
Proyecto regional
Nos adelantan que la administración de Joe Biden trae un ambicioso proyecto bajo el brazo. Se trata de un acuerdo regional de migración, que abarque desde Canadá hasta Colombia, para fortalecer desde la economía hasta la educación de los países involucrados. Uno de los operadores clave, nos cuentan, es el embajador en México, Ken Salazar. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
NUEVO LEÓN: El programa Quédate en México llevó a una crisis migratoria en la entidad. Para exigir estancia legal en el país, haitianos bloquean avenidas en Monterrey. Mientras, Samuel García, gobierna desde TikTok y elude intermediar para resolver este conflicto creado por el gobierno federal. ¿Pánico escénico? (Víctor Sánchez Baños, El Heraldo de México, Estados, p. 23)
ASTERISCOS
Ahora sí que, “haiga sido como haiga sido”… México cumple ya, de nueva cuenta, el triste papel de “tercer país seguro” para miles de migrantes solicitantes de asilo en Estados Unidos. Razones supuestamente humanitarias para esto es verdad que las hay, como también existen las que refieren a que la decisión para que las cosas sean así no se tomó aquí… (Enrique Aranda, Excélsior, Nacional, p. 18)
La cooperación para el desarrollo está en el centro de la relación bilateral con Estados Unidos. En conjunto con la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha impulsado una ambiciosa agenda de desarrollo en los países del norte de Centroamérica. Hemos puesto en marcha ya los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro en Honduras y El Salvador, beneficiando de manera directa a cerca de 20,000 personas en ambos países.
Los gobiernos de México y Estados Unidos hemos acordado, de manera conjunta, el nuevo programa Sembrando Oportunidades en beneficio de El Salvador, Guatemala y Honduras, con miras a atender las causas de raíz de la migración, en sintonía con los acuerdos alcanzados en la relación bilateral. La promoción para el desarrollo no sólo fue el centro de la visita de la vicepresidenta Harris y el enviado especial para el cambio climático, John Kerry. También es parte central de los Diálogos de Alto Nivel en materia de cooperación económica y de seguridad.
Sembrando Oportunidades es el nuevo marco de cooperación para promover un desarrollo más equitativo, inclusivo y sustentable de los países del norte de América Central. En una primera etapa, beneficiará a más de 500,000 personas en la región. Bajo este marco la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) trabajan de manera conjunta. Específicamente, coordinan recursos, múltiples programas, experiencia y evaluación de proyectos hacia el objetivo común de garantizar el derecho de las personas migrantes a permanecer en sus comunidades de origen. Evitar, en síntesis, que las condiciones económicas los obliguen a migrar de manera irregular.
La iniciativa conjunta fortalece los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro en la región. Tras viajes de trabajo conjunto de personal de nuestras agencias de cooperación, en Honduras avanzamos para que los cultivos de Sembrando Vida puedan comercializarse en Norteamérica. A través de distintas organizaciones, USAID contribuirá para que las y los agricultores tengan mejor inclusión financiera y herramientas de promoción comercial para poder vender sus productos.
Para fortalecer Jóvenes Construyendo el Futuro ambos gobiernos aumentaremos el empleo y oportunidades educativas para jóvenes con propensión a migrar. En El Salvador, por ejemplo, los jóvenes que terminen el programa de Jóvenes Construyendo el Futuro podrán recibir becas que otorga USAID en conjunto con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Estos ejemplos ilustran cómo los proyectos para el desarrollo del gobierno del presidente López Obrador son robustecidos y complementados por Sembrando Oportunidades.
La semana pasada tuve también el privilegio de conversar con senadoras y senadores de la Comisión de Relaciones Exteriores América del Norte de nuestra Cámara Alta. La mesa de diálogo se inscribe en el contexto de la reciente IX Cumbre de Líderes de América del Norte, celebrada en Washington, D.C.
Ante las y los miembros de la Comisión comenté la importancia de que el presidente López Obrador haya tenido encuentros en persona, por primera vez, con el presidente Joseph Biden y el primer ministro Justin Trudeau. Destaqué los consensos para que Norteamérica haga frente al covid-19, por ejemplo, a partir de la producción de vacunas.
En el Senado, subrayé también el consenso para fortalecer las cadenas de valor regionales e integrar a las Pymes a los mercados regionales. Señalé el interés en fortalecer la cooperación para hacer frente al flujo ilegal de armas en la región así como para limitar la emisión del gas metano y el carbono negro en la región. Como ilustra Sembrando Oportunidades, enfaticé los avances en materia de cooperación para el desarrollo que hoy son ya una realidad.
Vale la pena destacar el liderazgo de México para institucionalizar la cooperación a nivel norteamericano, desde una perspectiva progresista compartida por los tres gobiernos. Ante la X CLAN, continuaremos trabajando de la mano con el Senado de la República para fortalecer la diplomacia mexicana en América del Norte. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 22)
