Opinión Migración 151221

La encerrona // Esto también es corrupción

Es conocido por todos los habitantes mexicanos que en nuestro país hay una serie de problemáticas estructurales como la pobreza, desigualdad, inseguridad y un eje transversal de corrupción. Es decir, en todas las cosas malas que tiene el país -escandalosas y trágicas-, hay una vertiente económica que tiende a convertirse en corrupta y habitualmente está ligada al Estado. Ejemplos de estos hay muchos en todos los ámbitos, el más reciente de estos fue el terrible accidente del tráiler que transitaba en la autopista Tuxtla-Chiapa de Corzo y que en su interior llevaba a 150 migrantes en donde murieron 55 de ellos al volcarse el vehículo del “pollero”.

Esta tragedia se debe ver con la lupa de la corrupción, puesto que dicho tráiler pasó por tres puntos de revisión sin problema alguno. Pero tenemos que ir más allá, a estos migrantes alguien los contactó con el operador del tráiler y este “trabaja” para personas que llegan a cobrar 10 mil dólares por transportarlas de Chiapas a Puebla y ahí se conectarán con otra persona que termine el trayecto hasta la frontera norte. En voces de los expertos, este “negocio” llega a obtener ganancias de hasta 200 millones de dólares mensuales.

La otra lente con la que se deberá de revisar esta tragedia es la de la política migratoria actual. Si bien el combate a la corrupción ha sido la bandera de la llamada “Cuarta Transformación” y el presidente López Obrador dijo atender los flujos migratorios de una manera distinta, en junio de 2019 declaró: “[…] preferimos tenerlos en el sur [a los migrantes], es decir, de Tehuantepec hacía la frontera con Guatemala, porque ahí tenemos más posibilidades de cuidarlos, de darles posibilidades de trabajo, pero sobre todo de cuidarlos. En el norte, ustedes lo saben, está más complicado, no queremos tragedias como la de San Fernando”. Hoy, después de dos años y medio es evidente que no “se está cuidando de las personas migrantes”.

También en junio de 2019, López Obrador tomó la decisión de destituir a Tonatiuh Guillén del Instituto Nacional de Migración para darle el nombramiento a Francisco Garduño, quien no cuenta con los conocimientos necesarios en políticas migratorias, mucho menos cuando se trata del tema migratorio mexicano, el cual es altamente complejo, puesto que en él recaen distintos flujos de movilidad y migración: emigración, migración de retorno, migración circular, movimientos transfronterizos, inmigración, extranjeros y naturalizados, migración de tránsito y refugiados. Por lo que ante este movimiento (y muchos otros) es importante recordar que en la administración pública no basta la lealtad y colocar a una persona que no cuenta con el perfil adecuado para el puesto, también es un acto de corrupción.

Así, la política migratoria en México tendrá que reconfigurarse. Aquellos dichos de “revisar las causas” y colaborar con los países expulsores con programas como el de Sembrando Vidas quedan de manifiesto que no están funcionando y, contrariamente, abona para que el paso por el territorio nacional por parte de las personas migrantes que desean llegar a suelo estadounidense sea un verdadero infierno. Desmantelar las redes de tratantes, ampliar el conocimiento e implementación de los flujos migratorios, erradicar la corrupción y violencia en los trayectos de las personas migrantes, así como dotar a las políticas migratorias de perspectiva en derechos humanos son tareas urgentes del gobierno mexicano. (Adriana Sarur, El Heraldo de México, País, p. 12)

Confidencial

“Reacción inmediata”

No cabe duda de que cuando se trata de reacción inmediata y atención oportuna, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se pinta sola. Resulta que la CNDH emitió una recomendación al Instituto Nacional de Migración, por las agresiones que cometieron sus agentes contra integrantes de la caravana migrante el… ¡28 de agosto! A pesar de que desde ese día circularon profusamente los videos, al organismo que encabeza Rosario Piedra sólo le llevó ¡tres meses y medio! constatar “el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza durante los operativos implementados por agentes del INM, que derivaron en violaciones a los derechos humanos, a la integridad, seguridad personal y al principio del interés superior de la niñez”. Qué eficiencia (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)

El asalto a la razón // Guatemala se aplica, aquí en la baba

La policía guatemalteca ya capturó a 13 polleros, incluidos cinco policías probablemente relacionados con mexicanos en el tráfico de personas y específicamente las que fueron retacadas en la caja del tráiler que volcó el jueves provocando 56 muertes y algo más de un centenar de lesionados.

MILENIO informó ayer que “entre los capturados están Herlyn Salguero y Francisco Salguero, quienes pueden tener conexión” con delincuentes en Chiapas que viven de expoliar a quienes, desde Centroamérica y otras regiones del mundo, escapan del hambre y la violencia.

Simultáneamente, los gobiernos de México, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Ecuador y República Dominicana instalaron el lunes lo que llamaron Grupo de Acción Inmediata (que se anunció el viernes) “para dar con los responsables de la tragedia”, o sea, las bandas que desde hace muchos años operan en esa zona continental sin que los gobernantes implicados acordaran con oportunidad trabajar de manera conjunta.

En rigor, el nombre debiera ser de acción tardía, porque el de los migrantes es un viejo drama en que lo evidente ha sido el desinterés de las autoridades de esos países por desmantelar a las organizaciones de la delincuencia organizada dedicadas a ese giro criminal. 

Pero los polleros no son los dos o tres malhechores que suelen acompañar a los migrantes en su viacrucis entre las fronteras norte y sur de México. Trabajan con la complicidad de enganchadores, choferes y empresas de transporte de carga, así como una telaraña de servidores públicos (policías municipales, estatales y federales; agentes migratorios, militares, jueces y secretarios de juzgado) tanto guatemaltecos como mexicanos.

Desde el domingo, informó el gobierno guatemalteco, su Policía Nacional “llevó a cabo operativos en los departamentos de Izabal, Xela, Petén, Rabinal y Cubulco, donde detuvieron a 13 presuntos integrantes de una red de traficantes”, dice la nota de MILENIO.

¿Y el gobierno mexicano qué? Hasta donde van las cosas, aquí todos se lavan las manos. 

¿Cómo fue posible que el tráiler de la muerte no fuera detectado por los caminos que circuló antes de volcarse?

Se resalta como causa el “exceso de velocidad”. El comandante de la Guardia Nacional afirmó que ese vehículo no pasó por algún retén. Y el presidente López Obrador dijo que la tragedia impone que el problema migratorio, prácticamente, lo resuelva el gobierno estadunidense.

¿Y los mexicanos que debiendo y pudiendo haberlo detectado no lo hicieron? 

Más allá de los cuatro retenes que se niega y por los que muy probablemente pasó, ayer se reveló el video con la evidencia de que en la caseta de cobro de la carretera Chiapa de Corzo-Tuxtla ese tráiler cruzó ante dos camionetas estacionadas del Instituto Nacional de Migración y dos horas después pasó una más de la misma institución.

Ese punto es el más usado en el tráfico de personas que son internadas por La Mesilla pero aquí en México, como en la vieja radioserie del Monge Loco, ¿nadie sabe, nadie supo, ni nadie lo sabrá…? (Carlos Marín, Milenio Diario, Política, p. 7)

El tráiler

La tragedia en Chiapas desnuda las carencias gubernamentales en la cruzada contra la corrupción y frente a la migración, en el poderío criminal y el desamparo de las víctimas.

En la mañanera del viernes 10 de diciembre se abordó la muerte de 55 migrantes en Chiapas. Las explicaciones oficiales fueron lamentables por incompletas. El Presidente se justificó recordando haber incluido el tema migratorio en la ONU y en la Casa Blanca. También se quiso reivindicar diciendo que el problema se origina en la corrupción y la desigualdad y que se resolverá cuando se apliquen en Centroamérica los “programas de Bienestar que estamos nosotros aplicando en Chiapas”. En síntesis, él ya diagnosticó y recetó; los obstáculos están en quienes no le hacen caso.

El comandante de la Guardia Nacional se lavó las manos diciendo que su corporación no vio el tráiler porque no cruzó ningún retén y el subsecretario de Seguridad detalló las ocasiones en que el gobierno ha salvado vidas y rescatado migrantes para luego aceptar, aunque con timidez y prisa, la existencia de una “estructura criminal dedicada al tráfico migrante”.

Ninguno reconoció el peso de la corrupción gubernamental en el control que el crimen organizado tiene sobre el tráfico de personas. Es un negocio que siempre ha sido rentable en las dos fronteras. En 1982, investigaba en Comitán, Chiapas, la manera en que agentes de la Dirección Federal de Seguridad entregaban refugiados al ejército guatemalteco a cambio de cabezas de ganado. Un alto funcionario del gobierno priista, avergonzado por la práctica, me entregó las pruebas y lo denuncié en La Jornada dando nombres y apellidos. Viajaba con Pedro Valtierra y Miguel Velázquez de esa casa editorial y esa misma noche recibimos amenazas de muerte. Tuvimos que salir de madrugada hacia Tapachula.

El tiempo pasó y la geopolítica siguió imponiendo su ley. Los migrantes continuaron llegando en su búsqueda del sueño americano. Millones de ellos. El crimen organizado se apoderó del negocio en los primeros años de este siglo. La brutalidad apareció. En 2010, sicarios Zeta -entrenados por ex militares de élite mexicanos y kaibiles guatemaltecos- ejecutaron a sangre fría en San Fernando, Tamaulipas, a 72 migrantes, la mayoría centroamericanos. Desde el Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México documentamos esa masacre donde fue determinante la complicidad de funcionarios de los tres niveles de gobierno. Ninguno ha sido investigado o castigado. El pacto de impunidad sigue vigente.

San Fernando pudo haberse evitado si los panistas que gobernaban hubieran atendido las denuncias públicas de víctimas, activistas, religiosos y periodistas o el informe de junio de 2009 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos donde se detallaba, sin ambages, la manera en que el crimen organizado secuestraba migrantes por todo México.

Ahora gobierna Morena y el trágico accidente reconfirma la magnitud del negocio. A plena luz del día, y a diez kilómetros de la capital del estado, circulaba el vehículo repleto de migrantes. Como son fletes valuados en millones confiaban en que los cañonazos en dólares abrirían todos los retenes.

En la mañanera del viernes evadieron este ángulo. La negación viene de la carencia de una estrategia de seguridad integral y regional que armonice el imperativo humanitario con la seguridad. Me dirán, y con razón, que en todo el mundo el crimen organizado controla el tráfico de personas. De acuerdo, pero en este hemisferio, México destaca por la magnitud numérica, por el dominio alcanzado por las bandas criminales y por las reticencias gubernamentales a revisar o discutir su política.

Necesitamos una que reconozca el poderío criminal, el peso de la impunidad y la corrupción, y las exigencias de un Estados Unidos paralizado por la polarización. Para renovarla, el actual gobierno debería incluir otros actores. En la mañanera del viernes fue inexplicable la ausencia de la COMAR (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados) y el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) cuando son las instituciones indicadas para organizar las consultas que desemboquen en un diagnóstico con recomendaciones. Un ingrediente adicional para la nueva política migratoria son cucharadas diarias de modestia. Las necesitan. (Sergio Aguayo, Reforma, Opinión, p. 11)

Trascendió

Que los líderes de la caravana migrante instalada en la Casa del Peregrino, en la capital, parecen estar más renuentes a sostener reuniones que la directora del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, pues continúan sin dar señales de vida desde el lunes y aplazando el eventual encuentro con la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y autoridades federales, en medio de la crisis detonada por la volcadura de un tráiler que dejó 56 muertos en Chiapas (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Rozones

La caravana en la CDMX

Resulta que los activistas Irineo Mujica y Luis García Villagrán, organizadores de la caravana que se encuentra en la Ciudad de México, ahora amagan con hacer incluso huelgas de hambre si no se atienden sus demandas de regularización permanente. Hoy tienen previsto reunirse con la titular de la CNDH, Rosario Piedra, para pedirle que los apoye para ese fin ante el Instituto Nacional de Migración. Sin embargo, en la dependencia del Gobierno federal sólo se tiene contemplado entregar la llamada Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias, mediante la cual los migrantes pueden obtener trabajo y acceder a servicios de salud. Aunque la cifra de expediciones de este tipo de documento ha aumentado, hecho en parte atribuible a las acciones de las propias caravanas, ahora que éstas han llegado a la capital han decidido escalar sus exigencias, nos comentan. (La Razón, La dos, p. 2)

Corrupción hasta la coronilla

El Kenworth iba a exceso de velocidad. El chofer iba a cien kilómetros por hora; tomó una curva pronunciada a la altura de Chiapa de Corzo. El tráiler se salió de control, “volcó y chocó primero contra un poste de electricidad y luego contra la base de un puente peatonal. La caja del tráiler estalló y quedó reducida a un amasijo de hierro.” (El País, 11/12/2021) Adentro, acinados como reses, iban alrededor de 200 indocumentados de diversas nacionalidades guatemaltecos, hondureños, dominicanos, ecuatorianos y hasta un mexicano. El saldo fatal de ese accidente fue de 55 muertos y 107 heridos.

Lo que resulta inverosímil es que ese y otros dos camiones con inmigrantes indocumentados abordo hayan pasado por tres garitas de revisión sin ser detectados. Lo que puso al descubierto este accidente es una red transnacional de tráfico de personas; un negocio cada vez más lucrativo que comienza en el país de origen (según el testimonio de uno de los heridos, Celso Pacheco, para trasladarlo de Guatemala a Houston le cobraron 13 mil dólares), sigue con los sobornos a los oficiales de migración en México, y culmina en alguna ciudad de Estados Unidos. Corrupción dura y pura. 

Es curioso y significativo que la tragedia de Chiapas haya ocurrido el 9 de diciembre, día internacional contra la corrupción. Es obvio que en este enjuague están metidas bandas delictivas, los famosos “polleros” que, con la avalancha humana que busca como salir de sus países convulsionados por la violencia de las pandillas o gobiernos dictatoriales (o ambas cosas a la vez) han multiplicado los dividendos obtenidos por el tráfico de personas.

De no haber sido por la imprudencia del conductor del Kenworth (quien se dio a la fuga) el tema del traslado de indocumentados, junto con la evidente red de corrupción y el contubernio entre delincuentes y autoridades migratorias, no hubiese sido noticia. Lo que llama la atención en Centroamérica, México y Estados Unidos son las caravanas de migrantes como la que llegó el domingo 12 de diciembre a la ciudad de México que partió de nuestra frontera sur con cerca de quinientas personas; ahora quedan 246 adultos y 76 menores de edad. Estos desplazamientos son seguidos por los medios de comunicación nacionales e internacionales, así como los enfrentamientos que van teniendo con las fuerzas del orden.

Oficialmente, las autoridades mexicanas interceptaron a 228,115 migrantes y deportaron a 82,627 de enero a octubre de 2021. Número no visto en más de 15 años. Además 123 mil migrantes solicitaron refugio de enero a noviembre de 2021. Número inusual en vista de que el promedio anual había sido de 40 mil peticiones (Los Angeles Times, (21/12/2021)

Si esos son los números oficiales, imaginemos cuántos han pasado “al otro lado” a través de las redes de tráfico de personas, y el caudal de dinero que se mueve en este tipo de operaciones. Obviamente, empleados y directivos de los tres niveles de gobierno están metidos hasta el cogote en este tipo de delito. Cada quien se lleva su tajada.

Otro escándalo de corrupción que ha salido a flote en estos días es “el Carrusel de Cash” para desviar 40 millones de pesos en efectivo. La operación consistió en formarse una y otra vez en la misma sucursal bancaria para hacer depósitos hormiga; en este tinglado participaron más de treinta personas que fueron premiados con altos puestos en la actual administración: Alejandro Esquer, Secretario Particular del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y su Oficial Mayor, Denis Vasto. Eso lo reveló una investigación llevada a cabo por Latinus, y la ONG, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

Ese dinero, supuestamente, sería destinado a los damnificados del terremoto del 19 de septiembre de 2017, pero terminó en las campañas de Morena. Al parecer, el orquestador de esta trama fue Gabriel García Hernández, operador político y financiero de López Obrador. Este sujeto, hasta hace poco, era uno de los hombres fuertes en el gobierno de la 4T: Coordinador General de Programas para el Desarrollo. AMLO lo corrió de fea manera al echarle la culpa de la derrota sufrida por su partido, sobre todo en la capital de la república. García Hernández regresó, brevemente, a ocupar su puesto en el Senado de la República; a finales de octubre, el jefe del Ejecutivo lo nombró, responsable del programa de Agua Saludable para La Laguna.

Ciertamente, López Obrador ha hecho de la supuesta lucha contra la corrupción su “caballito de batalla”: sus intervenciones en las “mañaneras” y sus discursos en las plazas abarrotadas de seguidores, como el que dio el 1 de diciembre en el Zócalo, con motivo del tercer aniversario de haber tomado posesión como presidente de la República, le ha dado resultado; pero hay una gran distancia entre el decir y el hacer. Ese es el comportamiento de los demagogos populistas.

La corrupción en México está desbordada. De acuerdo con el ranking “Estado de Derecho 2021” que mide tres formas de corrupción: sobornos, influencia indebida de intereses públicos o privados y malversación de fondos públicos u otros recursos, México se encontraba en el lugar 117, en 2019; en 2020 retrocedió al 121; ahora en 2021 aparece en el 135. Vamos como los cangrejos.

Los motivos de este retroceso, a mi parecer, se encuentran en dos cosas fundamentales: 1) López Obrador concibe al poder del gobierno como un poder personal; 2) está demoliendo la institucionalidad de la república democrático-liberal con sus respectivos frenos y contrapesos. Asistimos a un verdadero y propio proceso de desinstitucionalización. En consecuencia, así como se deteriora nuestra democracia, así se profundiza la corrupción.

Populismo y corrupción caminan de la mano. Ejemplos en el mundo tenemos a granel. (José Fernández Santillán; La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 4)

Tragedias migrantes deben y pueden terminar

Una verdadera tragedia fue lo sucedido el 9 de diciembre, cuando murieron 55 migrantes y 105 están heridos de cerca de 150 personas que eran transportadas en un tractocamión que se accidentó en el estado de Chiapas.

Esta dolorosa catástrofe es la manifestación más clara de lo que se ha considerado como migración forzada. Es decir, aquella que se produce porque simple y sencillamente no hay opciones en los países origen. En este sentido, es simplemente inaceptable que un Estado no otorgue a sus poblaciones las condiciones de vida digna para evitar estas tragedias.

Hemos hecho una serie de estudios analizando países que fueron expulsores en determinado momento y revirtieron la tendencia. En algunas de mis colaboraciones exponía el caso de Suecia, país que a inicios del siglo XX era un enorme expulsor y cuando los gobiernos se dieron cuenta de que no tenían trabajadores para desarrollar su industrialización, iniciaron investigaciones para conocer por qué la gente se iba a Estados Unidos. Se decidieron por cambiar el modelo que los expulsaba por un estado de bienestar; de hecho, ofrecieron condiciones mucho mejores y así evitaron el éxodo. Esta decisión convirtió al país en lo que ahora conocemos y reconocemos como ejemplo en muchos aspectos. Pero lo mismo pasó con Corea del Sur, con España, Singapur, y muchos otros que lograron revertir la tendencia cuando se hicieron responsables de sus poblaciones.

Por eso, si se atacan las causas, se revierte la migración forzada, al tiempo que se mantiene la libertad de movimiento migratorio, pero como opción, lo que sin ninguna duda disminuye la trágica vulnerabilidad de la migración forzada. Es importante resaltar que esta propuesta de ninguna manera pretende detener el fenómeno migratorio, como algunos suponen erróneamente. De lo que se trata es que la movilidad humana no tenga imperativos de sobrevivencia.

Se señala que ir a las causas es un lento camino para enfrentar el fenómeno migratorio que estamos viviendo. Es cierto, pero ¿cuál es la opción? ¿Que Estados Unidos finalmente se decida a invertir en los países para su desarrollo? ¿Que se atoren en la frontera norte o sur creando más tragedias de las que viven en sus países enfrentando traficantes, narcos, sicarios, más violencia? ¿Obligar a que el vecino del norte amplíe los programas de trabajadores temporales, con todo lo que supone de sobrexplotación y al final su expulsión cuando terminen? No puede olvidarse la historia de Estados Unidos y su política intervencionista, quien ha sido y es en gran parte promotor de las lamentables condiciones que se viven en la región, poniendo y apoyando a dictadores y eliminando a líderes que han intentado transformar a sus países, la lista es larga.

Por ello es urgente que México convoque a una reunión con todos los países involucrados en este terrible fenómeno inhumano de migración forzada y que sean los propios gobiernos que empiecen por aceptar que hay problemas internos y, a partir del diagnóstico, buscar entre todos enfrentarlo. No sólo es un problema de inversión, sino de voluntad política, de responsabilidad, como hicieron los suecos cuando se dieron cuenta de que no había trabajadores y ante las dos propuestas que se plantearon: prohibir la migración o bien la propuesta socialdemócrata, ya sabemos lo que hicieron.

La Celac es el mejor organismo para discutir y buscar formas para no sólo detener la tragedia migratoria forzada, sino avanzar en la búsqueda del desarrollo del espacio latinoamericano. Se requiere consensuar para hacer realidad la autosuficiencia alimentaria, industrial y científica, favorecer el comercio intrarregional que asegure una distribución equitativa de la integración sin discriminar a ninguno. Y, lo más importante: un mercado común que lleve de la mano a un mercado laboral ­latinoamericano.

Finalmente, como diría nuestro siempre querido e indispensable referente Agustín Cueva, para superar una democracia de baja intensidad o democracias restringidas hay que unir la democracia política con la soberanía, el desarrollo económico y el bienestar generalizado, elementos que en América Latina no sólo se divorcian cada vez más, sino parecería que la democracia política avanza a expensas de los otros. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p. 21)

Bajo sospecha // Migrantes, mercancía para el narco

Es una tragedia la que se ha vivido en estos días en Chiapa de Corzo con el choque de un camión con 200 migrantes ansiados en la caja trasera. 

Además de los más de 50 muertos, permanecen internados 93 migrantes, en su mayoría centroamericanos. 

La tragedia ocurrió el pasado jueves, cerca de las 4:30 de la tarde, el tráiler pasó por más de un puesto de control y aun así siguió su camino con más de un centenar de migrantes hacinados, incluidos niños. 

Así pasan todos los días tráileres y miles de migrantes. Nadie los quiere ver porque son un negocio millonario. 

Hoy, los polleros son parte de grupos criminales, así como de algunos servidores públicos de migración y seguridad que “no se dan cuenta” que estos tráileres circulan con miles de indocumentados al año. 

Es parte de la tragedia que ocurre de manera constante con estos migrantes. La mayoría engañados por los polleros, que son parte de una cadena criminal. Los migrantes no sólo son extorsionados, sirven de mulas para transportar droga y, en el peor de los casos, son usados con fines de explotación sexual. 

Muchas de estas caravanas migrantes, como la que llegó a la Ciudad de México, lo hacen de una manera escandalosa y agresiva con las autoridades de seguridad, para que otros miles puedan pasar sin ser detectados. 

Es un tema mucho más complejo, porque son miles de dólares lo que este negocio criminal genera, sobre todo cuando estos migrantes son engañados, amenazados y explotados para que trasieguen droga o entren al mundo de la trata de personas. 

El mismo embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, lo ha advertido: los líderes de las caravanas migrantes se hacen pasar por defensores de derechos humanos, hacen creer a los centroamericanos que están en su derecho de buscar una mejor calidad de vida y ya convencidos, sin medir las consecuencias, emprenden el viaje que, como lo ocurrido con el tráiler volcado, termina a la mitad del camino. 

Las personas de la comunidad LGBT, niñas, mujeres, adolescentes y adultos mayores son los grupos más afectados por el delito de trata con fines de explotación, así lo da a conocer la ONU. 

Muchas mujeres deciden emprender el viaje solas. Reportes de la Secretaría de Gobernación indican que durante 2018 el número de niñas no acompañadas fue de 35.8% más y para 2019 fue de 41.5%, lo que significa un aumento de casi seis puntos porcentuales. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)

Nudo gordiano // Razones para migrar

Otra explosión, una más en una isla que, de por sí, vive el estallido en sus varias formas. Al menos 62 muertos, 48 heridos y unas 50 casas presas del fuego fue el saldo de una explosión provocada por un camión cisterna que transportaba gasolina. Sucedió en la madrugada de este martes en la segunda ciudad más grande de Haití, autoridades afirman que al menos un centenar de personas intentaban llevarse el combustible que se derramaba del vehículo cuando estalló el camión. Sí, similar a lo que sucedió en Tlahuelilpan, Hidalgo, hace casi dos años. En Haití la población también buscaba hacerse de un poco de combustible ante el control que tienen las pandillas de Puerto Príncipe.

El año está por terminar y en ese país caribeño, considerado el más pobre de todo el continente, se vivió otra vez entre golpe tras golpe: por inseguridad, corrupción, el manejo de la pandemia y falta de vacunas, un sismo o protestas, cuyo punto álgido fue el asesinato de su presidente quien, reportó The New York Times hace unos días, aparentemente fue ejecutado por su intención de enviar a EU una lista de personajes vinculados al narcotráfico. Además, el paso de la naturaleza, que cada año es poco misericordiosa con esta zona del Caribe. Haití vivió un 2021 lleno de tragedias.

Y es Haití un país en donde seis de cada diez ciudadanos está por debajo del umbral de pobreza, según el Banco Mundial, ¿qué futuro puede ofrecer?, se preguntarán todos aquellos que prefieren dejarlo todo y arriesgar su vida por buscar un mejor porvenir. 

Bajo estas condiciones, nadie puede hablar de migración voluntaria y éste deberá ser el punto de partida para entender y atender a quienes son capaces de emprender un largo camino para alcanzar un sueño, que es también el sueño de tantos millones: “De Chile hasta México, cruzamos nueve países para llegar a México, pero tengo familia en Orlando que me están esperando a mí…”, le contó Orud, migrante haitiano, a mi compañera Yolanda Morales, corresponsal de Grupo Imagen en la frontera norte. Y en el mismo punto en que él, Orud, buscaba su oportunidad para cruzar a Estados Unidos, otro ciudadano, éste de Venezuela, acompañado de su hija menor: “Llegar hasta acá, dejar todo lo que se tenía, en mi país vivir de una manera digna es imposible, estuve a punto de perder la vida a raíz de que salí de mi país, no he tenido buenas oportunidades y los mismos problemas de mi país me han afectado…”.

Repito: bajo estas condiciones nadie puede hablar de migración voluntaria y éste debería ser el punto de partida para entender y atender a quienes ponen su vida en riesgo. En el contexto de la celebración del 12 de diciembre, migrantes llegaron a la Casa del Peregrino, un refugio cercano a la Basílica que no le niega la pernocta a nadie mientras esté en sus posibilidades, pero a su llegada a la Ciudad de México se enfrentaron con policías de la capital, el gobierno argumentó que, más que una provocación, fue una estrategia para darle orden a su ingreso.

Días antes vimos lo que ocurrió en una carretera que llega a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde murieron 56 migrantes centroamericanos, todos con una historia detrás. Una de ellas, la de Giovanni, la recuperó la agencia AFP: su madre se llama Teresa y cuenta que era la segunda vez que el joven intentaba llegar a EU, quería reunir dinero para construir una casa y pagar los 20 mil dólares que debía en su primer intento de cruce; pero el destino lo alcanzó.

El cuerpo de Giovanni quedó debajo del resto de los migrantes hacinados que viajaban en el tráiler accidentado. Doña Teresa contó que el último beso que recibió de su hijo se lo dio un día antes, cuando dejó su casita de barro en un municipio indígena en Guatemala. Giovanni tenía 18 años y era el sustento de su familia.

No son nada más historias de migración, sino de personas, de carne y hueso, cuyo único propósito es el de mejorar su vida, ¿qué hace falta para que los gobiernos entiendan esto y los incluyan humanamente en sus políticas, más allá del discurso? (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 20)

Brújula // Otra tragedia, otro horror y la misma indiferencia

El horror de la volcadura de un tráiler que dejó más de 55 centroamericanos indocumentados muertos le siguió lo previsible: el lamento de las autoridades y el anuncio de la creación de un grupo de acción para combatir el tráfico de migrantes. Tan, tan. La vida sigue.

¿Qué esfuerzos serios harán en México las autoridades para aclarar cómo pudo este tráiler pasar tres retenes sin que nadie se diera cuenta de que en la caja del tráiler iban más de cien personas hacinadas? Es más que plausible inferir que lo que ocurrió con estos migrantes es un modus operandi permitido y hasta auspiciado por autoridades en México que están de acuerdo con que aquí se trafique personas.

Como en todo en la vida, las pérdidas de unos son las ganancias de otros. Desde que Donald Trump anunció el programa Quédate en México el tráfico de personas ha crecido. La tragedia para quienes deben pagar hasta 12 mil dólares para ir hacinados en un tráiler o en autobús hacia Estados Unidos es un negociazo para sus traficantes.

Carlos Denton, director de CID/Gallup, estuvo en un podcast recientemente hablando de cómo en el mundo hay 144 millones de personas que quieren irse a Estados Unidos. Para ello lo más fácil es salir de Centroamérica, cruzar México e intentar llegar a EU.

La empresa de Denton ha infiltrado mujeres haciéndose pasar por madres migrantes indocumentadas intentando llegar a Estados Unidos. Con ello han encontrado información valiosa sobre este tráfico de personas. Saben, por ejemplo, que el hijo del líder de los Zetas en el Golfo se fue a estudiar a Harvard. Ahí, en lugar de pensar en armar un negocio legal, se dio cuenta del enorme mercado que podía representar el tráfico de personas. El programa Quédate en México dejaría a muchos más indocumentados varados en México en dónde las autoridades se preocupan poco por qué les pasa cuando son regresados a nuestro país. Y tuvo razón. Denton estima que los Zetas obtienen entre 350 y 400 millones de dólares al año por tráfico de migrantes.

Hay miles de historias de este tráfico de personas. El Washington Post publicó un reportaje desgarrador a principios de año en donde la reportera Arelis R. Hernández cuenta el calvario de Nancy, una mujer salvadoreña, y sus dos hijos, Andrea y David, para llegar a Estados Unidos.

No sólo tuvieron que lidiar con las condiciones terribles para llegar a la frontera. Una vez ahí se quedaron en un campamento en Matamoros en donde las condiciones climáticas y de insalubridad fueron terribles. Pero lo peor fue cuando llegaron a Reynosa en autobús. Ahí fueron secuestrados juntos con miles de migrantes más. Por persona pedían que la familia en Estados Unidos depositara $500 dólares para poder ser liberados.

El calvario de Nancy; los datos de Denton; la tragedia del tráiler de la muerte… todo esto ocurre en México, en donde no se ve ningún tipo de esfuerzo relevante por luchar en contra del tráfico de personas. Es una tragedia y una auténtica vergüenza. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Nación, p. 9)

De Jefes

Reunión de IP con Kamala Harris

Este lunes la Casa Blanca informó que diferentes empresas y organizaciones presentaron nuevas propuestas para responder al llamado de la vicepresidenta Kamala Harris de abordar de manera sostenible las causas fundamentales de la migración a través de oportunidades económicas. Esto ha derivado en una inversión de más de 1.2 mil millones de dólares por parte de empresas y organizaciones como CARE International, Cargill, Grupo Mariposa, Parkdale Mills, PepsiCo, JDE Peet’s y PriceSmart.

En la comunicación desde Washington, destacó que Blanca Treviño, CEO de Softtek y recién nombrada copresidenta del Partnership for Central America, reforzó su llamado a que las empresas continúen destinando sus recursos, talento y expertise al compromiso de impulsar la inclusión económica en Centroamérica. (De Jefes, El Financiero, p. 18)

El último ídolo en el país de las ilusiones

A qué le tiras. Una cosa es tener ilusiones y otra, darlas por realizadas con el ilusionismo del presidente. Va un listado provisional: el éxito de los abrazos a los criminales y la multiplicación de los homicidios; el logro del control de la pandemia, que nos coloca entre los peores del mundo; el “vamos bien” en el rebote —ya interrumpido— de la economía y, entre otros más, el humanismo de nuestro trato a migrantes, el final de la corrupción y la reconquista del respeto a nuestra soberanía. En estos días, cada vez que, en medios y redes, nos cimbran Vicente y Alejandro Fernández, musitando “Vivir en el mundo / con una ilusión”, yo escucho “vivir en un mundo de pura ilusión”, en un país de ilusionistas del cual nos advirtió el propio autor de Amor de los dos: “es loca esperanza, sufre el corazón”. También nos alertó áspera, coloquialmente, Chava Flores, con un reproche elocuente: “¿A qué le tiras cuado sueñas, mexicano?”.

Loca esperanza. Canción icónica de los Fernández, despechada sentencia del sufridor: “ya lo pagarás / tú no tienes perdón”, Amor de los dos fue compuesta por Gilberto Parra, a quien en justicia y sin ironía hay que enlistar entre los autores del programa de educación sentimental cursado por generaciones modeladas con el material de nuestra música popular y sus grandes intérpretes del siglo 20. Pero hoy, desde el duelo colectivo por la muerte, acaso del último ídolo vernáculo, resulta inevitable verificar el catálogo de ilusiones que nutren los sentimientos de numerosos mexicanos y pueblos vecinos, llevados por la “loca esperanza” del ilusionismo populista. Y entonces sí que “sufre el corazón” ante los cuerpos despedazados de migrantes que, oprimidos por la miseria, el crimen y el autoritarismo en sus países, atendieron una voz irreflexiva —ilusoria— emitida por el presidente de México: libre tránsito, fronteras abiertas.

Barcos de esclavos. Y, ahora, cercados por la Guardia Nacional en Chiapas, pero a merced de traficantes que los esquilman a cambio de otra ilusión: romper el cerco de la Guardia, los migrantes huyen hacinados en camiones de carga equivalentes a los barcos de esclavos de siglos atrás. Y aquí, el ilusorio fin de la corrupción aparece en el tráiler de la muerte navegando como buque fantasma, invisible, frente a los retenes de un sistema de vigilancia cegado con los pesos obtenidos de estos condenados del camino. Y sólo la capacidad distractora del Presidente para trivializar todo desafío, sin aclarar ni rendir cuentas, le permite seguir en la ilusión purificadora del régimen. Igual ocurre con la publicitada, presunta corrupción en despachos palaciegos, la Fiscalía General y las fuerzas armadas habilitadas como contratistas de obra pública.

Traspatio. El ilusionismo del fin de la corrupción contrasta además con la evidencia de una corrupción mayor: la incapacidad del régimen para cumplir sus obligaciones, en este y otros casos. En éste, contar con una política migratoria propia, acordada, sí, con Estados Unidos, pero no con el amateurismo que llevó al presidente a arrinconarse y a verse obligado, primero por Trump, y ahora por Biden, a ceder en cuestiones nunca aceptadas por sus antecesores. Y aquí no hay ilusionismo capaz de sostener la retórica presidencial de la soberanía reconquistada. Antes, el desprecio a la vida y los abusos corrían por cuenta del norte: migrantes cazados o ahogados en el río o abatidos o abandonados en el desierto de aquel lado. Hoy sucumben, también por designio del norte, sólo que en Chiapas, Puebla, Veracruz o Tamaulipas: el traspatio de los despojos humanos que los presidentes se niegan a llamarlo por su nombre. (José Carreño Carlón, El Universal, Opinión, p. 20)

Cuchillito de palo // Una tragedia anunciada

Se veía venir. Desde que empezaron las caravanas de migrantes se anunciaba la tragedia. El pasado dejó lecciones tan dolorosas, como la del asesinato masivo en San Fernando, Tamaulipas, que era de esperarse volviera a ocurrir algo similar, cuando se pierde el control de los miles de personas que cruzan el territorio.

A López Obrador, los muertos le salen sobrando. Los publicita con cara de que le preocupa el asunto, pero la realidad es que se le ha hecho, o ya la tenía, piel de elefante en relación al tema.

Casi el doble de 300 mil muertos por Covid y, cuando mucho, les manda sus condolencias a los familiares, como si con eso amainara el horror del luto que ha dejado una pandemia que, de haberse manejado como se debía, no habría tenido consecuencias tan nefastas.

Homicidios dolosos, otra cifra parecida, superior a la de los últimos presidentes y que sigue al alza sin que se trate de atajar. Caen hombres, mujeres y niños, como moscas abatidas por un insecticida y ni se investigan esos crímenes, ni se les toma en cuenta, como si no se tratara de ciudadanos. Se les clasifica de maleantes, así hayan sido inocentes que tuvieron la desgracia de estar en el momento y el lugar equivocados.

Tampoco alguno de sus serviles funcionaretes, a cargo de garantizar seguridad, se conmueve con las víctimas de su incompetencia, a la que se debe, en gran medida, el elevado número de occisos.

La República se ha vuelto un camposanto, en el que yace cualquiera que cae en manos de los inauditos malosos y va a dar a fosas clandestinas que se reproducen como esporas y que aparecen por todas las entidades.

El dolor se ha vuelto parte fundamental del sentimiento generalizado. Pocos se salvan de haber perdido a alguien cercano, sea por el inmundo virus o por un asalto, un enfrentamiento, una bala que salió solo Dios de dónde.

¿Y los fallecidos en la Línea 12? ¡Descansen en paz, que la oficialidad los borró a toda prisa! ¿Y los pequeños del Colegio Rébsamen? A la señora Sheinbaum jamás le han quitado el sueño y menos a su frío gurú.

En el tráiler de la muerte, venían hacinados más de 150 centroamericanos, en su mayoría guatemaltecos. Trataban de llegar al sueño americano, cada día más inalcanzable, en virtud del muro que coloca Biden y al que, el servil tlatoani refuerza con anticipación, antes de que le cause problemas a su homólogo yanqui.

AMLO cacareó en su campaña, que en este país todos los emigrantes serían recibidos con los brazos abiertos. Quienes lo escucharon le creyeron.

En su estrecha visión todo podría arreglarse si se implementara su programa de siembra de árboles en Centroamérica. Piensa que con esto habría empleos bien remunerados y acceso a oportunidades para quienes emigran por imposibilidad de, incluso, sobrevivir en su terruño.

Sueño guajiro. El programa, y lo dice quien ha visto los datos reales y comprueba el perjuicio que está causando -al desmontar tramos de selva para “reforestarlos”-, es inútil. Ni saca de la pobreza ni incrementa la calidad de vida de quienes están en la miseria, ni ayuda a la ecología.

El reciente drama es la culminación de las pésimas políticas migratorias. La triste realidad es la constante violación de los Derechos Humanos de quienes están convertidos en los parias de la tierra. AMLO se ha prestado a lacerar a estos miles de infelices que, si no mueren de sed en el desierto lo hacen en el hacinamiento de un tráiler de la muerte. (Catalina Noriega, El Sol de México, Análisis, p. 14) 

Por una migración solidaria

Hace unos años nos impactaba leer en las noticias sobre los decesos de migrantes hacinados en camiones abandonados en Arizona o en los desiertos circundantes a la frontera del país con Estados Unidos. En este espacio he comentado ampliamente de la importancia del papel de mexicanas y mexicanos que trabajan en el exterior, pero siguen impulsando la economía nacional. Con los datos a octubre de este año ya se registra un aumento de 25,62% rebasando los 42,000 millones de dólares recibidos en remesas.

Ahora hay que hablar de otra cara de esta realidad: la de las y los migrantes que cruzan por nuestro país. Las notas de la semana pasada ejemplifican, por mucho, un contexto diferente. Un tráiler se accidentó en Chiapas, y de las más de 160 personas que viajaban atestadas en el contenedor, 55 perdieron la vida. De este tamaño es el riesgo que asumen las y los migrantes (niñas y niños incluidos) al dejar sus países y todo lo que conocen por la idea de sobrevivir, de encontrar algo mejor y a lo que jamás tendrían acceso si se quedaran. El Banco Mundial estima que durante 2021 las remesas habrán aumentado en América Latina y el Caribe 21,6% al cierre del año. Y por supuesto que esto responde a un incremento en las cifras de personas migrantes en la región.

Por otra parte, resulta por demás indignante la represión en las calles para frenar a las Caravanas de Migrantes, en cualquier parte del territorio nacional. Cientos de personas dependen día a día de la solidaridad mexicana y de organizaciones de beneficencia que administran albergues públicos y gratuitos, como el extraordinario trabajo que realiza La Casa del Peregrino.

Aquí hay que comprender que el asunto de contener el flujo de personas hacia el norte debe analizarse siempre en el contexto del T-MEC y la relación de interdependencia entre México y Estados Unidos, que con la gestión Biden-Harris y la reinstalación del programa “Quédate en México” ya ha devuelto a 70 mil personas, de las que 40% son mujeres y niñez 33%, además no se da en paralelo a una política solidaria y transfronteriza que mejore la realidad de las personas, tanto en sus países de origen, como durante su tránsito y destino.

Hasta el mes pasado se registraron 123 mil solicitudes de asilo en México, lo que sobrepasa en 23% la cifra calculada por la ONU. Como ya lo he señalado, el principal país de origen es Haití, seguido de Honduras, Cuba, Chile y El Salvador, cada uno con un grupo específico de desventajas que conjugan factores políticos, sociales y ambientales, agravados por la pandemia. Al mismo tiempo que hemos luchado por los derechos de las y los connacionales que trabajan en Estados Unidos, debemos garantizar los derechos humanos de quienes emigran a México.

Más allá del sentido práctico, toda política pública debe siempre respetar los derechos humanos y buscar soluciones globales a la inseguridad, al hambre y al acceso a oportunidades de desarrollo, factores que llevan a las personas a salir de su país. Los derechos humanos primero. (Claudia Corichi, El Sol de México, Análisis, p. 15)

Plata o plomo // Algunas predicciones para 2022

Cada diciembre tengo un arranque de arrogancia y me lanzó a hacer predicciones para el año venidero. A veces le atino, a veces me equivoco garrafalmente. Va solo un ejemplo de mis muchos errores: a finales de 2015, me atreví a pronosticar que Joaquín El Chapo Guzmán no sería capturado en 2016. Fue detenido el 9 de enero de ese año. Digamos que no fue mi momento estelar como adivino.

Aun así, me parece que es un ejercicio útil tratar de pronosticar sobre lo que viene en los próximos doce meses. Como mínimo, permite reflexionar sobre algunas tendencias de largo plazo, además de darle al público lector algunas métricas para juzgarme como analista.

La relación con Estados Unidos en materia de seguridad continuará la normalización iniciada este año, pero no estará exenta de tensiones. El papel de México en la contención de la migración centroamericana será una buena razón para que los vecinos eviten un conflicto. Sin embargo, el disparo en el número de muertes por sobredosis en Estados Unidos, de la mano del calendario electoral estadounidense, probablemente lleve a un incremento de la agresividad en la política antinarcóticos de la administración Biden, generando más presión para que el gobierno apriete las tuercas en contra de ciertos grupos criminales (particularmente el CJNG).

Esas son mis predicciones para 2022. Las revisamos cuando vaya concluyendo el año. (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p. 9)

Viñetas latinoamericanas // Exclusiones y errores

Desde la pasada campaña presidencial, Joe Biden intentó contraponer, al pragmatismo selectivo y filotiránico de Donald Trump, un regreso al compromiso de Estados Unidos con la democracia a nivel global. Las tensiones de Biden con Rusia hacían esperar una orientación contra Moscú. Pero el candidato demócrata llamó siempre a cuidar el vínculo con China, tomando distancia del marcado rechazo del trumpismo hacia el gobierno de Xi Jinping.

En cuanto llegó a la Casa Blanca y alistó su equipo en el Departamento de Estado, Biden incluyó plenamente a China, junto con Rusia, dentro de su diagnóstico sobre las amenazas globales a la democracia. Sin embargo, ese desplazamiento ideológico no deja de ser selectivo, como el de la política prorrusa y antichina de Trump.

La exclusión de Bolivia, reclamada por el presidente argentino Alberto Fernández, en su intervención, es un error evidente de Antony Blinken y su equipo. Luis Arce ganó la presidencia de Bolivia en unas elecciones democráticas, luego de un golpe de Estado y un gobierno interino con múltiples indicios de arbitrariedad y despotismo. El desaire a Bolivia, miembro de la alianza bolivariana que, sin embargo, sostiene una interlocución privilegiada con gobiernos de la izquierda post-chavista, como el mexicano y el argentino, y mantiene una política económica y social responsable, es un mal cálculo estratégico.

Igual de equivocada es la exclusión de los tres países del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador), región que desde hace años produce los mayores éxodos migratorios hacia Estados Unidos. Que en algunos de esos gobiernos se verifican focos de corrupción y autoritarismo es incuestionable, pero su relegación conspira contra el proyecto de negociar, con México, una política de colaboración y desarrollo regional que contenga la emigración. ¿No era esa iniciativa, encargada a la vicepresidenta Kamala Harris, una prioridad de Biden? (Rafael Rojas, La Razón, México, p. 4)

Entre colegas // La Cumbre para la Democracia de Biden: el ruido de las nueces

Concluyeron recientemente las dos jornadas virtuales de trabajo convocadas por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para el análisis de la democracia en el mundo. Contrariamente a lo que muchos críticos señalan, en el sentido de que no concluyó en compromisos concretos para las naciones asistentes —y de ahí sus limitados resultados—, la verdad es que la cumbre de Biden sí tuvo varios aciertos.

La administración Biden sigue pagando los costos de las pulsiones polarizantes y autoritarias, dejadas por su antecesor: el ataque al Capitolio, la agenda antiinmigrante y racista, y las iniciativas estatales que pretenden inhibir el voto de las minorías, entre otras. Estados Unidos no estaba pasando, pues, por el mejor momento para ser referente de la democracia mundial. Biden se propuso revertirlo, alejándose radicalmente de los guiños que Trump hizo a diversos autócratas.

La cumbre sirvió para poner los incentivos en los lugares correctos. Dado que no era un foro de las Naciones Unidas —donde todos los Estados miembro pueden decidir si asistir o no—, aquí se requería de una invitación. ¿Qué líder del mundo, fuera del presidente de Estados Unidos, estaría en condiciones de hacer una convocatoria tan amplia, pero delimitando quién puede asistir y quién no? Claramente era un evento para el que los gobiernos deseaban ser considerados.

Ahí están a la vista los recursos diplomáticos exhibidos por quienes buscaron infructuosamente ser invitados y no lo consiguieron, así como las críticas de los ausentes.

No sorprende que, del continente americano, no hayan sido invitadas las autocracias consolidadas: Cuba, Nicaragua y Venezuela. Pero sí fue peculiar que, de la vecindad “ampliada” al sur, sólo México fuera invitado, dejando de lado al triángulo norte centroamericano (Guatemala, Honduras y El Salvador), lo cual envía señales contradictorias en uno de los temas de mayor interés para la región: el control y orden migratorio.

La agenda incluyó temas relevantes, algunos clásicos y otros novedosos, para robustecer a las democracias: la promoción de elecciones libres, el combate a la corrupción, el apoyo a organizaciones independientes defensoras de la libertad de prensa y los derechos humanos, así como la reducción de la brecha digital y el uso de las nuevas tecnologías como instrumentos para consolidar, y no para socavar, la democracia y el Estado de derecho. (Horacio Vives Segl, La Razón, México, p. 10)

Corrupción y migración: agendas pendientes

A punto de terminar el 2021 podemos decir que dos pendientes en el país siguen siendo el combate a la corrupción y la crisis migratoria, ya que en la percepción ciudadana sigue presente la corrupción, como lo demuestran los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), y muchos son los problemas migratorios en el norte y sur.

La administración pasada, del priista Enrique Peña Nieto, ha sido considerada una de las más corruptas en la historia del país, y son muchos los pendientes en materia anticorrupción precisamente con esa administración; es algo que se espera, porque fue una promesa de campaña no solamente acabar con la corrupción sino castigar a los ex presidentes.

El INEGI publicó que la corrupción en México tiene un aumento sostenido desde 2013 y que la población pagó por actos de corrupción más de 6 millones de dólares en 2019. Aparte de que la cantidad es preocupante, estamos hablando de un 64.1% más que en 2017, es decir, más que en un año de la administración de Enrique Peña Nieto. Según datos del mismo INEGI que se dieron a conocer con motivo del Día Internacional Contra la Corrupción, 15.7% de las personas adultas que tuvieron contacto con servidores públicos fueron víctimas de corrupción, mientras que en 2013 eran sólo 12.1%, lo que significa un incremento del 3.6%.

Se puede destacar que en el caso de las empresas el nivel de afectación se ha mantenido respecto a 2016, y aunque en 2019 se presentaron más de 105 mil denuncias por actos de corrupción, 9 de cada 10 no procedieron o no se habían atendido por la autoridad federal. También se destaca que 6,154 funcionarios fueron sancionados, pero la mayoría por faltas no graves. Casos como el de Rosario Robles o Emilio Lozoya no han sido suficientes para mejorar la percepción del combate a la corrupción en el país.

Un ejemplo de que la corrupción puede seguir presente es el lamentable caso que se dio la semana pasada en Chiapas: el accidente en el que fallecieron más de 50 personas provenientes en su mayoría de Centroamérica. Es prácticamente imposible que nadie haya visto un tráiler con más de 100 personas, siendo que esa zona del país tiene operativos permanentes. Será interesante ver lo que resulte de la investigación y encontrar a los responsables, no solamente el chofer de la unidad y que la corrupción no intervenga en ella.

Esperemos que en los próximos años disminuyan los casos de corrupción, sus costos, afectaciones y, sobre todo, la percepción ciudadana, porque la consecuencia es la imagen que se genera de México en el exterior; no por nada estamos en el lugar 135 de 139 en el índice del World Justice Project. Mucho por hacer en el combate a la corrupción y también en la crisis migratoria que tiene el país, tanto en la frontera norte como en la frontera sur. (José Alfredo Ceja Rodríguez, El Heraldo de México, La dos, p. 2)

Nuevos entornos // América central y variaciones externas

Al cierre del año, continúan cambiando el panorama de relaciones externas para la región de América Central. Comercio e inversión, dos de los segmentos más importantes, a los que se suma la cooperación y la solidaridad internacional.

Si bien, se mantiene la apertura de los países a nuevos convenios con otras regiones del mundo, por lo pronto ya se conoce el anuncio de Estados Unidos, de este lunes 14 de diciembre, de una proyección de inversiones para el fomento de nuevos puestos de trabajo directo en Honduras, El Salvador y Guatemala, cuando la emigración de esa región continúa haciendo crisis en el resto de países del continente, especialmente en México.

El anuncio del nuevo paquete de inversión privada en la región fue realizado por Kamala Harris, vicepresidenta de EU, responsable del plan de la administración del presidente Joe Biden para atender las causas de la migración centroamericana hacia ese país. Implica por ahora, una participación privada por el monto de 1,200 millones de dólares en América Central.

Para lograrlo, han establecido el diálogo con firmas principalmente norteamericanas y se ha dado a conocer que siete empresas ya han firmado compromisos de inversión. Care International, Cargill, Parkdale Mills, JDE Peet´s, PriceSmart, PepsiCo y la guatemalteca Grupo Mariposa. Nespresso, MasterCard y Microsoft se incluyen también en el documento por el que se ha hecho público ese compromiso económico de política regional.

El guatemalteco Grupo Mariposa ha dado a conocer que participa en la iniciativa norteamericana por su compromiso por contribuir a la creación de condiciones para erradicar la pobreza multidimensional, con un enfoque incluyente para Guatemala y el resto de países centroamericanos.

Queda por conocerse cuáles son las propuestas que estarían llegando de otros aliados económicos regionales, especialmente de los países con economías más desarrolladas, como serían las de México, Colombia, Perú y Chile, por la parte del Pacífico, o de Argentina y otros países de América Latina y El Caribe. Por su parte, la tendencia al viraje de relaciones diplomáticas con el fortalecimiento de las relaciones de otras regiones del mundo aumenta. Se ha conocido también la intención anunciada durante la reciente campaña electoral hondureña por parte del partido que ya se ha perfilado como ganador, a favor de la sustitución de su actual relación con Taiwán, a favor de China. (Guadalupe González, El Heraldo de México, Orbe, p. 37)

Bajo la lupa // Hillary teme retorno de Trump: voto latino repartido entre republicanos y demócratas

Una explosiva encuesta de The Wall Street Journal (WSJ) que (en)marca el futuro demográfico-electoral de EU arroja que “los votantes latinos (sic) ahora están igualmente repartidos” entre los dos partidos, cuando los “republicanos han obtenido rápidas (sic) ganancias con un crucial voto demográfico (sic) que había favorecido ampliamente a los demócratas”.

Según WSJ, los recientes hallazgos constituyen un “perturbador (sic) desarrollo para el partido demócrata, que había contado por mucho tiempo con un descomunal apoyo latino” (https://on.wsj.com/3IOd3PG). Un año después de que los demócratas obtuvieron la mayoría en la Cámara de Representantes con más de 60 por ciento del voto latino, ahora 37 por ciento latino apoyaría al candidato camaral republicano y 37 por ciento al demócrata.

WSJ No lo dice, pero en el mismo bastión demócrata de California, con el popular gobernador Gavin Newsom y la vicepresidenta Kamala Harris (KH) –cuya aceptación se ha derrumbado a 28 por ciento–, en la elección del año pasado, los republicanos reiniciaron su inesperado reflujo electoral. Más asombrosa aún ha sido la espectacular captura de 30 por ciento de los votantes latinos de Biden que ahora han girado a favor de Trump.

En un solo año, la dupla Biden-Kamala ha sufrido los embates de la humillante salida de Afganistán, la hiperinflación, el radicalismo wokenista, la parálisis de la enmienda a la infraestructura en el Senado, las nuevas variantes del Covid-19 y, sobre todo, la desastrosa política migratoria, que afecta e infecta la sique de los latinos y que es explotada exitosamente por los estrategas del Partido Republicano, quienes proyectan triunfar en las elecciones intermedias de noviembre de 2022 con el retorno del trumpismo, con o sin Trump.

Tales prolegómenos afloraron en la reciente elección a la gubernatura de Virginia con Glenn Youngkin, moderado plutócrata republicano (https://bit.ly/3ISO5yw), quien capturó la mayoría del voto latino en detrimento de su contrincante Terry McAuliffe, (TM): máximo estratega de la pareja Clinton (Bill-Hillary).

Habría que matizar: aún en la coalición del llamado Partido Demócrata, sin contar los sicalípticos escándalos de Bill Clinton y su intimidad con el suicidado Jeffrey Epstein, es la marca del clintonismo la que se ha desplomado en la opinión pública y, en particular, con el voto latino.

Dos días después de la explosiva encuesta del WSJ, Hillary Clinton (HC) –quien ha visto en un año el derrumbe electoral de sus grandes aliados, la vicepresidenta KH y TM– vaticina que Trump intentará relegirse en 2024, lo que sería un punto decisivo para el país y la oportunidad para frenar sus mentiras y “desinformación (https://bit.ly/3oUs7U7)”. HC agregó en forma catastrofista que un triunfo de Trump tendría graves consecuencias para EU.

Tres días posteriores a su entrevista a Today y después de que una encuesta dio empatados a Trump y a Biden para la elección presidencial de 2024, HC volvió a la carga contra su némesis Trump, de quien dijo sentirse fatal por no haberlo derrotado en 2016.

La ex Secretaria de Estado sentenció que un potencial triunfo de Trump en 2024 significaría el aniquilamiento de la democracia. HC todavía se lamenta de no haber sido la primera presidenta de EU y aprovechó la oportunidad de arremeter contra el ex director del FBI James Comey, quien en caso de no haber “sacado su truco (sic) días antes de la elección, hubiera triunfado”.

Con o sin latinos, la mayoría prefiere las políticas de Trump a las de Biden: señal ominosa (sic) para los demócratas más allá de 2022 ( Daily Mail, 12/12/21). En un intervalo de 52 años, la demografía, en particular la de los mexicanos –más de 62 por ciento de los latinos–, ha propinado un dramático vuelco en los dos principales estados del Colegio Electoral y con los dos primeros PIB: California y Texas, lo cual fue epitomizado por el último presidente demócrata en Texas, Johnson (periodo 1963-1969) y los dos últimos presidentes republicanos en California, Nixon (1969-1974) y Reagan (1981-1989). En la democracia posmoderna, la demografía es destino. (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Opinión, p. 18)

Acordes internacionales // Universidades, bajo ataque

No son buenos días para la democracia. En todos los continentes, hay presidentes que gobiernan con un perfil dictatorial y, a diferencia de otros años, lo hacen sin vergüenza alguna.

No es casualidad que los gobiernos que no respetan los derechos humanos se sientan amedrentados por las instituciones —académicas, especialmente— que señalan sus fallas. Pensemos, por ejemplo, en el gobierno de Viktor Orbán, en Hungría, que es el defensor de una aberración conceptual llamada “democracia iliberal” a la que habría que inscribir en el género de lo que Hannah Arendt denominó “regímenes totalitarios”.

En Turquía, Recep Tayyip Erdogan ha silenciado las voces de los opositores; en enero de 2016, encarceló a mil académicos que señalaron las constantes violaciones a los derechos humanos en contra de los kurdos.

Además, se ha aprovechado de las tensiones religiosas con los practicantes del islam para, desde ellas, jugar sus cartas en una Europa de la que Turquía termina —y no— de formar parte. El gobierno de Erdogan aceptó hacerse cargo del tránsito migratorio y la crisis de refugiados a cambio de apoyo económico y la posibilidad de que Turquía se convirtiera en miembro de pleno derecho de la Unión.

En México, no cantamos mal las rancheras: ¡faltaba más! El acoso judicial en contra de 31 científicos, la embestida contra la Universidad de las Américas —UDLA—, el CIDE, la Universidad Autónoma de Chihuahua, así como el más reciente enfrentamiento hacia la Caravana Migrante, son signos que deben preocuparnos y ocuparnos: dejarlos pasar sería gravísimo.

Frente a estos atropellos, la pasmosa incredulidad de los pueblos —que dieron por sentados sus derechos y sus libertades— creó el espacio para el sometimiento, no sólo de los grupos atacados, sino de toda la sociedad. Por ello, lo único que queda hacer es redoblar, trabajar el triple, defender los valores de la democracia liberal: ¡que los narcisistas todopoderosos y sus rastreros sicofantes no impidan el paso del progreso! (Valeria López Vela, La Razón, Mundo, p. 20)

Cartón

Embudo migratorio

Carton 1

(Galindo, El Universal, Opinión, p. 21)