Opinión Migración 140222

Trascendió

Que la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, presidida por Sergio Gutiérrez Luna, y la secretaría general del órgano legislativo, encabezada por Graciela Báez, tomaron nota de la detención en Oaxaca de una persona que transportaba a cinco migrantes en situación irregular y se identificó como empleado de San Lázaro, aunque desde el principio quedó claro que la “charola” exhibida por el supuesto funcionario era apócrifa, porque esas placas dejaron de expedirse hace varias legislaturas. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Confidencial

 ‘Charolas’ apócrifas de San Lázaro

Ni se inmutó ayer el PAN en la Cámara de Diputados con la aparición, oootra vez, de una “charola” falsa de un supuesto “empleado” de la Comisión de Asuntos Fronterizos –que preside la panista Rosa María González Azcárraga– dedicado al tráfico de migrantes hondureños. Horas pasaron para que la Segob saliera a aclarar que se trataba de documentos “apócrifos”, pero la oficina de la diputada ni sus luces. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)

Mitos y Mentadas / Predicción 1: ¿México será Venezuela?

Empezaré mis predicciones con una de mediano plazo, que tendría impactos en muchas variables de corto plazo, incluyendo el crecimiento económico.

Desde el inicio de la campaña electoral se comparaba al entonces candidato López Obrador con Chávez o Maduro. En la opinión de muchos, esto conllevaría –de ser elegido AMLO– al mismo destino que Venezuela. Insistí entonces y lo repito ahora, que eso no pasaría. México y Venezuela son países con contextos muy distintos y no solamente porque México sea frontera con Estados Unidos, sino porque el tipo de problemas y riesgos son estructuralmente de otra naturaleza.

Me explico. En Venezuela hay un círculo de poder que tiene el control político y económico que obtuvo por la fuerza, la coerción y la intimidación judicial. En México esto no va a suceder. No habrá clonación. El peligro es de naturaleza distinta, aunque no por eso es menos pernicioso. En México el deterioro proviene del incremento sostenido del crimen organizado por todo el país, sin que este se explique por un partido o un grupo de poder político específico.

Este deterioro se acelerará porque el actual gobierno no tiene una estrategia para combatirlo; desmanteló y no ha procurado tener una policía profesional y el Ejército está ahora disminuido en su capacidad operativa. En la actualidad, ya no solo se enfoca a la defensa nacional y desastres naturales, sino que ha asumido funciones operativas en prácticamente todas las ramas de la gestión pública desde seguridad pública, combate al crimen organizado, aduanas, puertos, salud, migración, distribución de medicamentos, hasta construcción de aeropuertos (y lo que se acumule). Como dice el pueblo sabio mexicano: “el que mucho abarca poco aprieta”.

Guillermo O’Donnell, politólogo argentino,  acuñó el término de zonas marrones,  en términos simples, zonas donde no tiene presencia el Estado, usualmente ocupadas por el crimen organizado. En México, estas “zonas marrones” están creciendo y, esto pone al país en una situación riesgosa y muy difícil de revertir a mediano plazo.

En Venezuela hay una esperanza de mejora si hay un relevo del poder, que podría traducirse en repatriación de talento, recuperación de la confianza, inversión extranjera y estabilidad a mediano plazo. En México, en cambio, el camino silencioso y diligente del crimen organizado por el país, está generando fracturas que difícilmente van a cambiar con un sexenio o un partido político. Se observan como melanomas que van apareciendo por todo el cuerpo sin extirparse, haciendo metástasis por todo el territorio nacional.

En sintonía con esta visión, el Foro Económico Mundial recientemente indicó que un “colapso de Estado¨ es uno de los cincos riesgos que enfrenta México. Se refieren a colapso de estado como aquellos riesgos políticos derivados por un conflicto interno, ruptura del Estado de derecho, erosión de las instituciones, golpe militar y la inestabilidad regional o global.

Para agravar la situación tenemos el fenómeno de la migración, que, por la debilidad institucional y la facilidad para introducirse al país, ha atraído a miembros de distintas mafias como la rumana, rusa, de las maras del triángulo norte de Centroamérica, colombianos, canadienses y hasta israelíes, entre otros. Esto es la receta para problemas mayores incluyendo la competitividad y hasta la inflación. Por citar dos ejemplos recientes, los incrementos de los precios de los limones y aguacates a causa del derecho de piso que le cobran a los productores en Michoacán.

La predicción: el crimen organizado se sofisticará y seguirá su expansión. Repercutirá en muchos temas nacionales, desde el tejido social y aumento de la violencia,  hasta la disminución de la competitividad y crecimiento económico entre otros. Al final del día la situación en México será más compleja que la actual crisis en Venezuela. (Jacques Rogozinski, El Financiero, Economía, p. 11)

Pepe Grillo / Tregua forzada

Istmo peligroso

El mapa de la desolación tiene un nuevo protagonista, la región del Istmo, en Oaxaca. Hace pocos días se registró otra ejecución de un periodista, Heber López, y ayer se atentó contra el alcalde de Tapanatepec, Humberto López, de Morena.

Tepanatepec es paso para caravanas migrantes, por lo que bandas dedicadas al tráfico de personas se han asentado en la demarcación e imponen condiciones de violencia.

 

Al iniciar su mandato, el gobernador Murat se comprometió a que habría tolerancia cero a la delincuencia en la zona del Istmo, pero fue otra promesa que se quedó en el tintero. A un año del fin de su mandato lo cierto es que el Istmo ya se transformó un sitio muy peligroso. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, Nacional, p. 9)

UNAMirada al mundo / Ucrania en la encrucijada geopolítica

Como si la sociedad internacional no hubiera tenido suficiente con los incalculables daños económicos, sociales y políticos de la pandemia por el SARS-CoV-2, ahora vivimos la amenaza de una posible invasión de Rusia en Ucrania que, vale la pena subrayar, ha sido pronosticada más por el gobierno estadounidense que por su contraparte ucraniana.

Si bien una agresión militar rusa violaría de manera flagrante el derecho internacional y la soberanía de Ucrania, las consecuencias serían catastróficas para toda Europa y, sin duda, para Rusia; al parecer no así para los productores y exportadores de armas y la industria energética global, claro, excepto Gazprom, pues las sanciones promovidas por EU afectarían de inmediato el gasoducto Nord Stream 2.

El desplazamiento de tropas rusas a la frontera con Ucrania, aunado a la diplomacia agresiva de Vladímir Putin, ha despertado la preocupación de Occidente. El presidente ruso argumenta la necesidad de las recientes maniobras militares ante la expansión de la OTAN hacia su frontera, pues para Moscú la presencia de la alianza militar es una amenaza a su seguridad nacional.

Por otro lado, Occidente considera que un conflicto militar desestabilizará la región al incrementar el flujo migratorio hacia los países europeos y obstaculizar su abasto de gas natural. Tan sólo hay que recordar que 55 por ciento de las importaciones alemanas de gas provienen de Rusia, razón por la cual Alemania ha sido renuente a enviar armas a Kiev.

A pesar de los esfuerzos diplomáticos de distensión en los últimos días, en particular los encabezados por Macron, Scholz y Biden, Moscú se mantiene firme en sus acciones, al parecer de disuasión ante la avanzada de la OTAN, más que de una amenaza real de invasión a Ucrania. En respuesta, muchos gobiernos han llamada a sus ciudadanos y representantes diplomáticos a abandonar de manera inmediata Ucrania. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, con el afán de mantener la calma en su país, desestimó la inminente agresión militar rusa vociferada por EU.

Si bien los temores de Occidente son justificados, pues existe el antecedente de la anexión de Crimea en el 2014 por parte de Rusia, lo cierto es que el conflicto tiene una connotación geopolítica que supera las implicaciones regionales, como la amenaza a la seguridad energética para Alemania. Ucrania se ha configurado como un territorio-escenario para la geopolítica energética global; la posibilidad de mejorar la aceptación del gobierno de Biden en su país con el desarrollo de un conflicto militar y, sin duda, contrarrestar el poder global de una alianza Rusia-China en el equilibrio de poderes en las relaciones internacionales globales.

En la medida que Rusia no retire sus tropas de la frontera y EU no disminuya las amenazas de las sanciones económicas y, en general, su propaganda antirrusa, seguiremos viviendo en la incertidumbre bélica los próximos días. El posible uso de armas nucleares, la amenaza a la seguridad energética global, el incremento de los flujos migratorios y, en el ámbito institucional, el deterioro de los mecanismos de concertación política regionales y multilaterales son algunos de los riesgos que se harán realidad en caso de elegir la opción militar.

Lo deseable, y por supuesto posible, es continuar con los esfuerzos diplomáticos en pro de la paz y la seguridad regional y mundial. El peor escenario es aquel en el que mueren personas, las familias dejan sus hogares y crece el encono entre las naciones. (Fausto Quitana Solórzano, 24 Horas, Mundo, p. 15)

El aguacate como presión

En días pasados el Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales (APHIS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos notificó al gobierno de México la suspensión temporal de las importaciones de aguacate michoacano por la nación vecina en respuesta a una supuesta amenaza recibida por un inspector del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Según la dependencia sanitaria del país en cuestión, uno de sus empleados habría recibido el amago en una llamada a su teléfono celular cuando realizaba labores de inspección en Uruapan, Michoacán.

En consecuencia, el APHIS informó de tal determinación al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), y reportó que se inició una investigación para evaluar la amenaza y determinar las medidas de mitigación necesarias para garantizar la integridad física de la totalidad de su personal que labora en Michoacán.

Llama la atención la desmesura de la medida estadunidense, pero también la falta de relación entre un incidente que debería recaer en el ámbito policial y un cierre de fronteras decidido por una entidad fitosanitaria. Detener el envío de cientos de miles de toneladas de aguacate parece más una sanción económica de las que Washington suele aplicar a países a los que desea someter a sus lineamientos políticos, económicos e ideológicos que una acción significativa para garantizar la seguridad de sus inspectores agrícolas en nuestro territorio.

Es necesario recordar que las administraciones estadunidenses, tanto demócratas como republicanas, han recurrido a medidas similares contra México, como fue el caso del atún nacional y, más recientemente, durante la presidencia de Donad Trump, las amenazas de aplicar impuestos progresivos a todas las exportaciones mexicanas en el contexto de la crisis migratoria.

Actualmente, no hay a la vista más motivo de disenso entre Washington y el gobierno mexicano que la reforma constitucional impulsada por el segundo en materia de generación eléctrica, y para resolverlo se han llevado a cabo encuentros de alto nivel entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y funcionarios de Washington y se ha establecido un grupo de trabajo para analizar aspectos ambientales de interés común en el sector energético.

Sería tan lamentable como descabellado que las autoridades estadunidenses se apartaran del modelo establecido de resolución de conflictos en la relación bilateral, que implica buscar solución a cada diferendo en un canal específico, e impedir que uno de ellos contamine el conjunto de los vínculos.

La entendible preocupación de Estados Unidos por la seguridad de sus empleados gubernamentales en México, en general, y de sus inspectores sanitarios, en particular, debe resolverse precisamente en el ámbito de la seguridad pública, y no en el de los intercambios comerciales.

Cabe esperar, pues, que las exportaciones del fruto michoacano sean restablecidas a la brevedad y que el incidente de la amenaza telefónica quede esclarecido y, en su caso, sancionado. (Editorial, La Jornada, p.2)