Opinión Migración 290322

El lector escribe

Extorsión a paisanos

Un grupo de 50 paisanos denunció que agentes de INM en Nuevo Laredo les exigieron 400 dólares a cada uno de ellos. Esto no es nuevo, hay una cadena interminable de denuncias que los paisanos hacen y en las que se quejan del maltrato de agentes de Migración, pero nada sucede. Pareciera que hay un acuerdo de ese organismo en extorsionar y maltratar a los paisanos y no puede seguir tolerándose, son mexicanos y tienen todo el derecho del mundo a ser respetados. Ojalá se termine de una vez por todas esta corrupción del INM. (Luis Borrego, Tlajomulco, Jalisco, El Lector Escribe, Reforma, Opinión, p. 8)

Misión Especial / Hambre y carestia: la tormenta perfecta

Han subido los precios del maíz, el trigo, la soya, la cebada, el aceite de girasol y los fertilizantes. Rusia y Ucrania son los principales exportadores de aceite de girasol y trigo, de maíz y soya.

Además, el alza en los precios de la energía afecta la producción de fertilizantes, eleva los costos de transporte y de los seguros. Rusia es el principal suministrador de fertilizantes en el mundo y la imposición de sanciones va a impactar sus exportaciones.

La FAO analizó el efecto del conflicto en los mercados agrícolas (https://www.fao.org/3/cb9013en/cb9013en.pdf) y advierte de los riesgos para los países más pobres. Estima que los precios de los granos subirán en el periodo 2022-2023, entre ocho y 22 por ciento adicional.

Recomienda políticas específicas, como mantener mercados abiertos y evitar las restricciones a la exportación de alimentos y fertilizantes; proteger las cosechas, la infraestructura y las cadenas de suministro de alimentos; diversificar los países de suministro de granos; promover la transparencia de estadísticas y mantener programas de protección social.

México es un importador neto de granos, en particular de maíz, trigo y soya, tanto para consumo humano como animal. Si bien el gobierno tiene como objetivo la autosuficiencia alimentaria, parece aún lejano. Habría que plantear si se requiere autosuficiencia o seguridad alimentaria.

La región de América Latina y el Caribe tiene 667 millones de habitantes y produce alimentos para mil 300 millones. Sin embargo, 60 millones padecen hambre. Hay alimentos, pero no dinero para comprarlos. La región sufre de inseguridad alimentaria.

Brasil y Argentina, Estados Unidos y Canadá son los grandes productores de granos. Serán los beneficiarios del alza de precios, y México pagará a costos más elevados las importaciones, con la consiguiente inflación.

Los países más afectados en Latinoamérica por esta “tormenta perfecta” de guerra, pandemia y cambio climático son los más pobres: Haití, Guatemala, El Salvador y Honduras, así como Venezuela, importador neto de alimentos.

Si aumentan el hambre y la pobreza en Haití y América Central, crecerá la migración a México y Estados Unidos, por lo que programas de apoyo de emergencia a la población en inseguridad alimentaria serán indispensables. 

Los países más pobres del mundo, en especial los deficitarios en alimentos, sufrirán más los impactos de la guerra en Ucrania. Algunos no podrán pagar las importaciones, mientras otros, como en Medio Oriente, dependientes de Rusia y Ucrania, verán afectado su acceso a granos.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) señaló que la crisis alimentaria es la más grave desde la II Guerra Mundial.

La invasión rusa a Ucrania exacerbó las tendencias alcistas en los mercados energético y agrícola, derivadas de la pandemia. Habrá menor crecimiento económico y más inflación. El entorno global se ha transformado. Estos son los verdaderos retos para México. (Martha Bárcena Coqui, El Heraldo de México, País, p. 8)

Bajo Sospecha / Espías en México

Desde hace años, México ha sido la sede de espías de distintos lugares del mundo, sobre todo durante conflictos bélicos.

La ubicación de México es estratégica por su cercanía con Estados Unidos. Desde la Segunda Guerra Mundial, espías nazis se instalaron en nuestro país para que Estados Unidos volteara a ver su frontera sur con México y no se involucrara en Europa.

Sabemos que Lee Harvey Oswald, quien mató a John F. Kennedy, antes del asesinato del entonces presidente de Estados Unidos estuvo en México y visitó la embajada de Cuba en nuestro país.

El Gobierno de México tiene una simpatía con Rusia y Cuba, y eso tiene preocupado a Estados Unidos. Por ejemplo, en el tema cibernético. Porque la frontera cibernética entre ambos países no existe.

Ejemplos hay muchos. Ya se dio un importante ataque a un oleoducto en Estados Unidos, que tuvo que cesar operaciones por un hackeo. Se cerraron las válvulas de un importante oleoducto que lleva combustible a la costa este de los Estados Unidos. Ataques como éstos se pueden planear y realizar desde nuestro territorio.

Para Estados Unidos, que se vulnere su seguridad cibernética es de gran preocupación. Ya sucedió en la elección entre Hillary Clinton y Trump, en donde el FBI descubrió que los rusos se habían infiltrado en los sistemas de correos de Hillary Clinton. La historia ya es conocida, se cree que ese ataque pudo haber cambiado el resultado de la elección.

Pero todo puede ser más grave. En una guerra comercial con el gobierno chino y con los rusos intentando vulnerar los sistemas de telecomunicaciones, Estados Unidos teme que un ataque de esta magnitud pudiera venir desde México, por la vulnerabilidad en los sistemas de telecomunicaciones, y sin duda buscará presionar a nuestro país para que se trabaje en lo que ellos llaman “una red limpia”.

México ha asignado contratos de comunicaciones a gobiernos como China y tiene otros negocios con Rusia. A pesar del bloqueo impuesto por casi todos los países de Occidente después de la invasión de Rusia a Ucrania, en México se seguirá envasando la vacuna Sputnik.

Hoy, la información sensible circula por Internet; al final del día, las carreteras de la información están soportadas por tecnología de telecomunicaciones, en donde no hay fronteras. Estados Unidos ha denunciado ya a empresas chinas, como Huawei, de realizar espionaje, y el que aparece como dueño de la empresa es un exmilitar del ejército chino.

Desestabilizar a México le afecta directamente a Estados Unidos. El presidente Joe Biden ha estado en contra de la invasión de Rusia a Ucrania. Rusia no quiere que Estados Unidos apoye a Ucrania.

En días pasados Estados Unidos aseguró que México tiene más espías e integrantes del Departamento Central de Inteligencia, al que se refieren como GRU, que cualquier otra nación en el mundo. La declaración la hizo el jefe del Comando Norte de Estados Unidos, Glen VanHerck, el 24 de marzo pasado en el Senado de su país.

El militar dijo estar preocupado “por la inestabilidad que crea la oportunidad para actores como China, Rusia y otros que podrían tener actividades nefastas en mente, para buscar acceso e influencia en nuestra área”, fue lo que respondió VanHerck luego de ser consultado por la problemática que enfrenta Estados Unidos en la frontera con México, donde operan varias organizaciones criminales transnacionales.

También la jefa del Comando Sur, Laura Richardson, encargada de las operaciones militares estadounidenses en Centro y Sudamérica, dijo al Comité de Servicios Armados del Senado de Estados Unidos que en los cinco meses que lleva al mando, lo que más le ha impresionado es “la medida en que China y Rusia están ampliando agresivamente su influencia en nuestro vecindario”, en clara alusión a México.

A ciencia cierta nadie está en posición de asegurar o desmentir los dichos del jefe del Comando Norte de Estados Unidos, pero lo que sí es una realidad es que sus declaraciones se dieron un día después de la reunión que tuvieron diplomáticos rusos y legisladores en la Cámara de Diputados.

Y hay otra realidad: la embajada rusa en México tiene adscritos como diplomáticos, casi el doble del personal que requiere para la operación de la embajada.

El miércoles 23 de marzo en San Lázaro se realizó la sesión del grupo de amistad con Rusia, apoyada principalmente por legisladores de Morena, PRI, PT y Partido Verde, donde el embajador ruso, Viktor Koronelli, agradeció al Presidente Andrés Manuel López Obrador por la postura de no sancionar a su Gobierno, ni por suministrar armamento a Ucrania.

La embajadora de Ucrania en México, Oksana Dramarétska, arremetió en contra de la instalación del Grupo de Amistad México-Rusia, el cual calificó como una vergüenza y representa una muestra de apoyo al presidente Vladimir Putin.

Y un día antes de este encuentro, el 22 de marzo, el Presidente López Obrador criticó al Congreso de Estados Unidos por aprobar de manera muy rápida un presupuesto millonario de 13 mil 600 millones de dólares en apoyo a Ucrania por la invasión rusa, mientras, desde hace cuatro años está bloqueada la iniciativa de regularización de migrantes, e insistió en la necesidad de invertir e implementar políticas sociales en El Salvador, Honduras y Guatemala para evitar que la gente migre por necesidad.

Un día después, es decir, el jueves 24 de marzo, en ese mismo recinto legislativo, se instaló el Grupo de Amistad México-Estados Unidos, al que acudió el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien comentó que la relación bilateral de ambos países es “para siempre” y deben unirse para contener los ataques de Rusia contra Ucrania.

El embajador de Estados Unidos en México sentenció que México no puede estar cercano a Rusia, “eso no puede pasar”; aseguró que el pueblo mexicano debe mostrar “solidaridad con Ucrania y en contra de Rusia”, y recordó que “cuando se ataca a la familia se une la familia. Entre México y Estados Unidos no puede haber diferencias, tenemos que hacer lo mismo que hicieron los países en la época de la Segunda Guerra Mundial”.

Rusia respondió a las declaraciones de Ken Salazar. El viernes 25 de marzo, a través de su cuenta de Facebook, la embajada rusa en México aseguró que “cada país soberano tiene su derecho irrevocablemente adquirido a decidir cómo construir su política exterior y con qué país mantener relaciones fructíferas y cercanas”.

Los dimes y diretes entre Rusia y Estados Unidos por los supuestos espías y número de funcionarios en nuestro país, han logrado que México esté en medio de un problema bélico gravísimo, como es la invasión a Ucrania.

Pero el hecho que espías lleguen a México para desestabilizar la frontera y hacer que Estados Unidos se enfoque en nosotros no es nuevo, y sí es muy preocupante. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 12)

Rusia genocida

La semana pasada el mundo fuimos testigo de la crueldad de los rusos en contra de los ucranianos, las embestidas bélicas; de acuerdo con las declaraciones que presume el ministro de guerra de Rusia, confirman la muerte de alrededor de 20 mil personas. A casi cuarenta días de guerra el mundo despierta y exigimos una alianza por la vida, las múltiples manifestaciones con diversos símbolos en todo el planeta son muestra clara de la paz que deseamos los seres humanos. La guerra de la genocida Rusia no es solamente contra Ucrania, sino contra la libertad de todo el mundo.

De acuerdo a las cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de tres millones de personas han huido desde el inicio del conflicto, mientras que en México el gobierno organiza foros para que el mentiroso embajador de Rusia presuma las muertes de miles de militares ucranianos y de inocentes civiles. El ministro de guerra además se atreve y amenaza “Rusia supervisa de cerca la discusión en Occidente sobre el suministro de aviones y sistemas de defensa aérea para Ucrania” “Si esto se implemente, no lo dejaremos desatendido”.

Estoy cierto que el asesino Vladimir Putin no se tocara el corazón para detonar la Tercera Guerra Mundial, más cuando la ignorancia de nuestros gobernantes pone en entredicho la soberanía y derechos irrevocables de un país que, lo único que busca es defender su libertad e independencia. Solo baste recordar que, durante la Segunda Guerra Mundial, México se solidarizó con Estados Unidos para combatir a la Alemania Nazi y, hoy, lamentablemente apoya las mentiras de quienes buscan aniquilar de manera sistemática e intencional a una nación.

A pesar de que se ha demostrado lo desigual y sangrienta de la Guerra de Rusia contra Ucrania, el presidente Putin, su embajador y su ejército genocida, desatan acciones destructivas cuyos blancos fundamentalmente son poblaciones, escuelas, teatros, lugares donde la población civil indefensa se resguardaba de la devastación. “La buena relación de AMLO con Ucrania”, sin duda lo pondrá en la historia como un retrograda. (Vicente Gutiérrez Camposeco, La Prensa, Editorial, p. 6)