Opinión Migración 170422

Frentes Políticos

  1. Problema resuelto. Los acercamientos del gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca con su homólogo en Texas llevaron a una tajante determinación: Texas detendrá las inspecciones más rigurosas de los camiones que llegan de México, informó el gobernador Greg Abbott. Una medida que se espera alivie los costosos y largos retrasos producidos, que se acrecentaron durante la última semana. Por el lado mexicano se tiene el compromiso de aumentar los esfuerzos de seguridad contra la inmigración ilegal y el contrabando de drogas, informaron ambos mandatarios. Reactivación económica pospandemia y en correlación bilateral. Ni mandado a hacer. Queda aprovechar el escenario. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)

Quintana Roo y Guerrero, buenas cifras

El turismo es una actividad económica noble y generosa que da respuestas positivas en el corto plazo. No hay que esperar años para tener resultados. Una buena campaña de promoción en primavera repercute en el periodo vacacional de diciembre. Lo mismo, por desgracia, ocurre en sentido contrario, es una industria sensible a las malas noticias, a los episodios de violencia. Las cancelaciones pueden registrarse como cascadas. Las medidas de aislamiento social son kriptonita verde para el turismo, por eso los momentos más negros del turismo han sido los vinculados a las epidemias, la del H1- N1 y el Covid.

Ya estamos de salida de la pandemia y seguro que las vacaciones de verano y sobre todo las de diciembre van a presentar buenas cifras. No es seguro que ya se tengan los niveles de 2019, pero casi. Esta Semana Santa varios destinos mostraron vigor. Según nota de la Crónica de Hoy, los destinos turísticos del Caribe mexicano se reportan llenos y se estima que hay más de 300 mil turistas nacionales y extranjeros disfrutando de playas de Cancún, Playa del Carmen, Riviera Maya, Isla Mujeres, Holbox, Puerto Morelos, Cozumel, Tulum, Mahahual, Bacalar y Chetumal entre otros destinos turísticos.

El estado arrancó los días de mayor afluencia turística de la Semana Santa con 370 mil visitantes, mientras que destinos como la Riviera Maya alcanzan la ocupación más alta, con 82 por ciento y Cancún con 80.5 por ciento, según la Secretaría de Turismo de Quintana Roo. La nota añade que la derrama que dejará la Semana Santa y la Pascua será de 970 millones de dólares, aunque los hoteles tienen el reto de recuperar las tarifas que están 10% abajo. Bernardo Cueto Riestra, titular de la Sedetur, dijo que las rutas aéreas que se están inaugurando permiten la llegada de más turistas de todo el mundo. Además, el Aeropuerto Internacional de Cancún reportó ayer un incremento en las operaciones aéreas, al pasar de 496 a 527, entre nacionales e internacionales, con lo cual continúa la buena racha del Caribe mexicano.

El gobernador Carlos Joaquín fue más preciso y dijo que se tienen datos de Migración de casi de 215 mil turistas internacionales vía aérea a los aeropuertos de Cancún, Cozumel y Chetumal; de más de 8 mil visitantes en la zona sur provenientes de la frontera con Belice, 40 mil turistas vía cruceros por Mahahual y 55 mil en Cozumel. También explicó que actualmente están prácticamente llenos todos los destinos turísticos de Quintana Roo, con vuelos llenos, con nuevas conexiones, con turismo carretero del interior del país.

En Guerrero, los destinos que conforman el Triángulo del Sol, alcanzaron una ocupación hotelera promedio general del 81 por ciento. Las estadísticas dadas a conocer por la Secretaría de Turismo del Estado indican que la ciudad colonial de Taxco alcanzó ocupación en sus hoteles El binomio de playa de Ixtapa-Zihuatanejo alcanzó el 86 por ciento en ocupación hotelera promedio general. Acapulco registró una ocupación hotelera del 78 por ciento y por zonas la Dorada alcanzó el mayor porcentaje con el 82.7 seguido por la zona Diamante con 73.8 y la Náutica con el 62.1. De acuerdo a las estadísticas la ocupación en condominios en Acapulco es del 62.1 en la zona Diamante y en la Dorada del 55.1. Lo bueno dura poco. Una vez concluido el actual periodo vacacional hay que comenzar a preparar lo que sigue, pues después de los dos años de pandemia no hay espacio para pausas. (Juan Manuel Asai, La Crónica, Nacional, p. 7)

El sueño de Americano

La impotencia es muy poderosa. Es mucho más que apretar los puños y fruncir el ceño, es una fuerza que nos sacude el vientre, nos hierve la sangre y nos obliga a movernos, como si la rabia nos quemara los pies. A los soñadores les pusieron las plantas desnudas en las brasas.

Conocí a Antonio Valdovinos hace más de 10 años. Era uno de los muchos estudiantes indocumentados que no se quedaron de brazos cruzados ante la frustración de haber crecido en un país que creyeron suyo hasta que un papel les dijo que no.

Tony fue parte de una revolución política en Arizona, allá por el 2010 cuando el Estado estaba que ardía: habían pasado un par de años desde la promulgación de la Ley Anticoyote y convertía en un laboratorio de leyes antiinmigrantes encabezadas por la SB1070.

Luego llegó DACA, ese programa de acción diferida implementado por la administración Obama que les permitió asomarse entre las sombras, pero no los sacó de ellas. Todo y nada cambió; pero la lucha obligó a Estados Unidos a voltear a verlos: con miles, son fuertes, son bilingües y biculturales, son poderosos, indocumentados y sin miedo… y no se irán.

Historias como la de Tony Valdovinos suya se multiplican por cientos de miles: Familias de estados migratorios mixtos y secretos generacionales; la eterna cultura del subterráneo social creado por la abismal brecha de los papeles. Muchas se cuelan por las alcantarillas del sistema, pero la de él llegó a Broadway y yo estuve en el estreno del musical “Americano” en Nueva York.

Acudí al estreno rodeada de ojos extranjeros que experimentarían por primera vez la narrativa migratoria de los Estados Unidos; no la de esos conceptos trillados y prostituidos del sueño americano, sino el sueño de Americano. Allá —en Europa o Brasil— se viven las fronteras diferente y ellos conocieron la mía, la nuestra, a través del arte. En medio de todo el folclor de la cultura y la música, sintieron el dolor ajeno del que tanto le he hablado: migrar duele y mucho.

La puesta en escena refleja una historia que pareciera típica: el joven que descubre que es indocumentado justo cuando se quería enlistar en la fuerza naval, hijo de padres sin papeles y con un hermano ciudadano estadounidense; pero es más profunda si la puedes sentir. Entre coreografías y canciones, habla de amor, del luto y las pesadillas, de las otras historias que se olvidan; muestra a los otros migrantes que viven a oscuras y en silencio y de aquellos que lo hicimos con privilegio.

Confieso que hubo un momento en el que el nudo en la garganta se me deshizo en lágrimas pausadas y sutiles. Solo aquellos que hemos vivido el proceso, quizá, lo entendemos. Luego reí, porque así lo hacemos todo en la vida los latinos: contrastante y en extremos, justo como la puesta en escena.

Sí, la impotencia es muy poderosa, pero lo es mucho más cuando se transforma en arte. (Maritza L. Félix, El Sol de México, Análisis, p. 17)