El neoliberalismo no ha muerto. ¡Vive en el corazón de Davos! (La Jornada, Contraportada)
SIN DUDA que Rosa Icela Rodríguez podría ser vendedora estrella de Lancome o de Mary Kay, pues es buenísima para maquillar las cifras de la inseguridad en México. Las cifras alegres que presentó ayer en la mañanera, no se las cree… ¡ni ella misma!
Y ES QUE, por un lado, insiste en vender como una buena noticia la situación actual de la incidencia delictiva, pese a que, de acuerdo con los datos oficiales, las cosas están igual de malas que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. De hecho, en comparación con el de AMLO, el de Felipe Calderón fue un remanso de paz.
ADEMÁS, la secretaria de Seguridad Pública no tiene el menor empacho en manipular las cifras al compararlas no con una metodología clara, sino con aquel dato que mejor le convenga a su narrativa de que las cosas van bien, muy requetebién.
TAL VEZ si la funcionaria no estuviera tan ocupada buscando ser candidata, podría tomarse un poquito más en serio su trabajo. Porque su falta de resultados se ve todos los días en las extorsiones, los secuestros, los feminicidios, los asaltos en carreteras…
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NO SE NECESITA una bola mágica para saber por qué Mara Lezama, la abanderada de Morena, mantiene una amplia ventaja en Quintana Roo. La culpa, sin lugar a dudas, es del PRI, que decidió romper en ese estado la alianza con el PAN y el PRD, debilitando la opción opositora.
COSA DE VER que la candidata priista, Leslie Hendricks, nomás no levanta lo suficiente para pelear por la gubernatura, pero si le resta impulso y posibilidades a Laura Fernández, que mantiene el segundo lugar detrás de la coalición de Morena con sus satélites del Partido Verde y el PT.
HAY QUIENES dicen que la decisión del dirigente tricolor, Alejandro Moreno, de sabotear la alianza en aquel estado no fue un simple capricho. En realidad, aseguran, “Alito” tiene vínculos inconfesables con Jorge Emilio González, el cacique del PVEM. Con esa oposición, la 4T no necesita aliados.
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QUIENES saben cómo se arman las agendas de fin de semana en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento cuentan que Claudia Sheinbaum está deshojando la margarita para decidir a dónde viajará este fin de semana.
TIENE varias invitaciones para acudir a los cierres de campaña de candidatas y candidatos morenistas a las seis gubernaturas que estarán en juego el 5 de junio. La duda es si decidirá apoyar a quienes más lo necesitan… o a quienes tienen asegurado el triunfo, para poder decir que su apoyo fue vital para asegurar la victoria.
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SI NO HAY cambio de última hora, hoy se anunciará la reanudación del diálogo entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición venezolana, bajo el auspicio del gobierno de México. ¿Se imaginan que AMLO abriera ese mismo diálogo aquí en lugar de mandar “al carajo” a quienes no piensan como él? No, nadie se lo imagina. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Influencers buscan sacudirse multas
Los influencers que violaron la veda electoral para promocionar al Partido Verde en 2021 se jugarán su última carta para evitar el pago de las multas por miles de pesos que les fueron impuestas. Nos comentan que hoy la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolverá las impugnaciones que promovieron actores como Gabriel Soto, quien debe pagar el monto más alto por 133 mil 437 pesos; Bárbara del Regil, 86 mil 850 pesos, y Laura G, por 50 mil pesos, por mencionar a algunos de los 77 sancionados. Hoy se verá si el máximo tribunal electoral decide dar la razón a la autoridad electoral, o decide que el show debe continuar.
Lozoya, ¿lejano regreso a su restaurante favorito?
Nos comentan que el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) Emilio Lozoya Austin mantiene pendiente el pago de la deuda de 2 millones 695 mil 985 pesos del ISR del ejercicio fiscal 2016 porque no ha renovado su firma electrónica. Por esta deuda, la Fiscalía General de la República (FGR) intentó en abril pasado imputar al exdirector de Pemex el delito de defraudación fiscal, pero su defensa lo evitó comprometiéndose a pagar el total de la deuda, con actualizaciones y recargos incluidos. Sin embargo, al tener vencida la firma electrónica no ha podido realizar el pago, por lo que si no logra encontrar pronto una solución es posible que la FGR reviva la causa penal que dejó pendiente. La mala noticia para don Emilio es que las citas en el SAT para arreglar este tipo de temas son casi imposibles en este momento, largas filas de ciudadanos se observan en las oficinas de la dependencia en las que el personal no se da abasto. Así, Lozoya podría pasar un largo tiempo sin la posibilidad de cenar en su restaurante chino preferido.
Arrogancia de funcionarios federales enoja hasta a los morenistas
Vaya que les dolió a las y los diputados el desaire de Pedro Mario Zenteno y Natán Enríquez Ríos, titulares del ISSSTE y Cofepris. Ayer, hasta el presidente de la Comisión de Salud, el morenista Emmanuel Reyes Carmona, avaló citarlos a comparecer de manera obligatoria, toda vez que los funcionarios han rechazado siete invitaciones formales de las y los legisladores para sostener reuniones de trabajo. Será a finales de junio cuando los funcionarios rindan cuentas sobre las acciones para prevenir contagios de la viruela del mono y la hepatitis infantil. Nos hacen ver que el desprecio de estos funcionarios por el Poder Legislativo y por la rendición de cuentas acabó por penetrar el blindaje que normalmente la bancada morenista pone a los miembros del gobierno federal.
Cierran filas en defensa del INE
La defensa al Instituto Nacional Electoral ante la reforma del presidente Andrés Manuel López Obrador ha comenzado desde foros en los que ha participado el propio consejero presidente, Lorenzo Córdova, junto con otros exintegrantes del órgano electoral. En un cierre de filas, los expresidentes del entonces IFE rechazaron la iniciativa del Ejecutivo, a la que calificaron de autoritaria y regresiva. A la defensa, se sumaron José Woldenberg, Luis Carlos Ugalde y Leonardo Valdés. Además, coincidieron en que la reforma constitucional no pasará en el Congreso. (El Universal, Nación, p. 2)
Que la panista Martha Romo balconeó al presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, el morenista Emmanuel Reyes, al acusarlo de plagiar la exposición de motivos de su iniciativa de reformas en materia de dignidad póstuma para sancionar la difusión de imágenes explícitas de cadáveres. La discusión del proyecto transcurría sin sobresaltos cuando la jalisciense reclamó: “te pido respeto a la iniciativa que tu servidora presentó, que está en la Comisión de Justicia, que se presentó desde 2019, que es prácticamente un plagio o idéntica como tal la exposición de motivos”, pero el guanajuatense negó el copy and paste para el dictamen y la emplazó a denunciar si tiene elementos de pirateo. ¡Ah, los usos y costumbres!
Que el presidente de Morena, Mario Delgado, se metió a la casa de Ricardo Monreal, el Senado, para ratificar que el método de selección del candidato de su partido a la Presidencia será la encuesta y no una primaria, vía imposible por lo que mandan los estatutos partidistas, como lo ha venido instruyendo desde hace meses Andrés Manuel López Obrador y una de sus corcholatas,Claudia Sheinbaum. El zacatecano, en tanto, expuso que “al que madruga Dios lo ayuda”, en relación con el anuncio del domingo pasado sobre que ya trabaja sobre un proyecto de nación 2024- 2030 y que presentará en un acto público a finales de mes.
Que el INE, que preside Lorenzo Córdova, generó el primer escenario de distritación federal y local para Nuevo León y otros cuatro estados, que será aprobado en octubre, cuando se definan formalmente los nuevos espacios de diputaciones que les corresponderán según su tamaño de población. Con este primer ejercicio, la entidad gobernada por Samuel García aumentará de 12 a 14 distritos, Yucatán de cinco a seis, Sinaloa se mantiene con seis, Morelos con cinco y Guerrero disminuirá a ocho. El segundo escenario se realizará el 19 de julio y el tercero el 30 de septiembre, para ser aprobados por el Consejo General del 22 al 31 de octubre. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Dos visiones
Nos dicen que la reunión de senadores morenistas con Américo Villarreal sirvió también para exponer diferencias entre líderes de Morena respecto al proceso de selección de candidatos. El líder nacional del partido, Mario Delgado, apoya fervientemente el mecanismo de las encuestas, mientras que el senador Ricardo Monreal se inclina por elecciones primarias.
Imparcialidad
Y a propósito de los comicios, Claudia Sheinbaum aseguró que los candidatos de Morena ganarán las seis gubernaturas en juego, siempre y cuando se respete la voluntad popular. Por ello, exigió al Instituto Nacional Electoral, que preside Lorenzo Córdova, piso parejo y actuar con total imparcialidad, pues en materia de sanciones siempre le cargan la mano a los morenistas.
Todos en campaña
Los dirigentes del PAN, Marko Cortés; del PRI, Alejandro Moreno; y del PRD, Jesús Zambrano, darán hoy una conferencia para denunciar irregularidades en las campañas electorales, el activismo de funcionarios de Morena para promover a candidatos y una serie de amenazas a sus abanderados; de paso, darán un avance sobre la alianza rumbo a 2024.
Fuego amigo
En un cuento de nunca acabar se ha convertido el conflicto de prominentes miembros de Morena de origen poblano. Ayer, el coordinador del partido guinda en San Lázaro, Ignacio Mier, acusó que el sistema judicial en Puebla se ocupa más de las vendettas políticas que de trabajar para atender la grave inseguridad en la entidad.
Reconocimiento
El trabajo del Poder Judicial de la Federación en materia de género rindió frutos, ya que organismos internacionales como la OEA otorgaron un premio a la Suprema Corte de Justicia y al Consejo de la Judicatura Federal, que encabeza el ministro Arturo Zaldívar, por las políticas públicas implementadas para el liderazgo de las mujeres. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
“No es que sea alarmante”
Ahora fue el secretario de Seguridad Pública de Zacatecas, Adolfo Marín, quien pretendió minimizar los hechos violentos ocurridos en la entidad que gobierna David Monreal, hace apenas unos días, cuando dos sujetos armados ingresaron, persiguiendo a otro, a una iglesia y abrieron fuego, matando de un tiro a un menor y dejando herida a la madre de éste. El ataque ocurrido en el municipio de Fresnillo al frente del cual está Saúl Monreal, hermano del gobernador, provocó la conmoción de los zacatecanos. Sin embargo, Marín Marín, nos comentan, rechazó que este hecho sea alarmante. “No es que sea alarmante, es una llamada de atención, es una advertencia que hacen los delincuentes, y definitivamente lo repito y lo sostengo, es una advertencia que estos grupos delictivos hacen a la comunidad”. Uf.
¿Y la categoría 1?
Hablando de temas que involucran a México y Estados Unidos, a más de uno hizo levantar la ceja la decisión de las autoridades aeronáuticas del país vecino de postergar la revisión técnica que eventualmente permitiría a nuestro país recuperar la categoría 1 de seguridad aérea. Nos hacen ver que la fecha previamente establecida era entre el 23 y el 27 de mayo, pero ayer la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes dio cuenta de la posposición, en un hecho que ocurre justo unos días después del cisma que provocó la maniobra de un avión de levantar de nuevo el vuelo a punto de aterrizar por encontrarse otra aeronave en la pista. Ya de por sí es algo urgente recuperar la categoría 1, que se perdió hace un año, pues con ello se podrán poner en marcha proyectos que podrían incluso beneficiar al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Pero pues resulta que siempre no, que la Administración Federal de Aviación informó que no se va poder. Y lo peor, no aclaró cuándo sí podrá. Uf.
En Morelos, nuevo reto al gobierno
Nos hacen ver que los morelenses ven pasar frente a sus ojos un deterioro de las condiciones de seguridad de unos años a la fecha, de manera hasta ahora irremediable. Una evidencia de lo anterior lo es el reto que representa el hecho de que, ahora, una persona fuera calcinada en plena vía pública. Así ocurrió ayer en la colonia Tulipanes, en Cuernavaca, la capital de la entidad que gobierna Cuauhtémoc Blanco. El hallazgo del cuerpo, según reportes periodísticos, se dio cuando éste aún se encontraba en llamas en una zona próxima al conocido centro comercial de la entidad Galerías. En Morelos el pasado fin de semana fueron asesinadas 14 personas, en hechos ocurridos no sólo en Cuernavaca, sino en otros municipios como Yautepec, Jiutepec, Atlahuacán, Temixco, Emiliano Zapata y Axochiapan. El mandatario estatal ayer andaba en el Tianguis Turístico de Acapulco tratando de promover que visitantes acudan a su entidad.
Al margen del conficto
Y fue el Presidente quien ayer decidió mantenerse, una vez más, al margen de lo que se ha señalado como un conflicto entre el fiscal Alejandro Gertz y el exconsejero jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer. “La verdad es que nosotros no intervenimos en estos asuntos, tiene que ver con ministerios públicos, con jueces y hasta ahí nos quedamos. Sólo cuando se trata de un asunto muy grave entonces sí participamos”. Al mandatario le preguntaron si el hecho no desgasta en el caso de la FGR a la institución. Éste respondió: “No, no, no, para nada, no. Hay desgaste cuando no se actúa bien, cuando hay corrupción, desde luego impunidad”. Apenas la semana pasada, uno de los episodios más ríspidos de ese choque tuvo lugar cuando el juez Delgadillo Padierna determinó darun revés a la FGR —en el que se mencionaba al exfuncioanario presidencial. Esta última, por su parte, respondió que impugnará y actuará por vías paralelas contra algunas acciones del juzgador. Fue ante ese asunto que el mandatario optó por mantenerse a distancia.
Visitante frecuente a Palacio
Con la enésima visita del embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, a Palacio Nacional, queda claro para muchos que, a pesar de la proximidad de la Cumbre de las Américas, ése no es el único tema que importa a su gobierno. En el encuentro de ayer, nos comentan, el diplomático acompañó al director ejecutivo de la empresa estadounidense Vulcan Materials, J. Thomas Hill, luego de que el Gobierno federal clausuró Calizas Industriales del Carmen (Calica), filial de la firma, en el municipio Solidaridad, Quintana Roo. Este asunto convocó a los secretarios de Gobernación, Adán Augusto López; de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; de Medio Ambiente, María Luisa Albores, y hasta al embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma. Se espera que hoy quede claro si hubo algún tipo de acuerdo pacífico entre el Gobierno y la compañía, o si habrá una batalla judicial. Y si ya quedó resuelto, el embajador pasará a otro de los temas de la agenda que no deja de estar abultada, por tanto tema que se genera sobre la relación bilateral.
El mensaje en Ginebra
El que tuvo la oportunidad estos días de placearse en el extranjero fue el subsecretario Hugo López-Gatell. Y es que el funcionario viajó a Ginebra para asistir a la 75 Asamblea Mundial de la Salud de la OMS a representar a México. ¿Y qué fue lo que dijo estando en el otro lado del mundo? Pues arremetió contra el neoliberalismo. “Los efectos negativos de este modelo son enormes, en las últimas cuatro décadas se han exacerbado y perpetrado las desigualdades sociales al interior de los estados, las regiones y el mundo. Este escenario funesto conduce a la precarización de las relaciones laborales, la degradación de los ecosistemas, el desmantelamiento de los sistemas de bienestar, la inseguridad alimentaria, al incremento de la violencia y a la erosión de la riqueza cultural”, dijo, por ejemplo. ¿Y de qué no habló? Del tema de la escasez de medicamentos, de los porcentajes de vacunación del país o del fallido intento de remplazar al llamado Seguro Popular, nos comentan. (La Razón, La dos, p. 2)
¿Hay algo más doloroso que la pérdida del ser amado? ¿Han sentido la opresión que no deja respirar? ¿Han caminado con el peso de la ausencia? ¿Han llorado el recuerdo? ¿Han rehusado el olvido? ¿Han imaginado el sufrimiento de no saber dónde está?
¿Hay algo más terrible que un padre enterrando a su hija o hijo? ¿Hay algo más desgarrador que una madre desenterrando a su hijo o hija? En mi país, hay más de cien mil personas desaparecidas. Las autoridades reconocen que podrían existir cinco o seis veces más en algunas regiones.
En mi país, 90 por ciento de los casos son de 2007 a la fecha. Hay un continuo Felipe Calderón-López Obrador.
En mi país, la impunidad es casi total, de 98 por ciento. En mi país, el drama también se cuenta de once en once, cuando se habla de feminicidios diarios. O se resta de uno en uno, cuando desde Palacio se descartan nombres de periodistas asesinados.
En mi país, el político que estuvo a cargo de la seguridad cuando su jefe Andrés Manuel ordenó la liberación del narco-hijo del Chapo ahora es gobernador y mostró una plataforma forense. En esta, cualquiera “puede subir información para que nos ayude a identificar los cuerpos… es decir, personas que conozcan un tatuaje, su rostro, su ropa”, comentó Alfonso Durazo durante la presentación de “Sonora ID”.
En mi país, el titular de la Sedena expone logros de su actividad inconstitucional en seguridad pública. Sostiene que la CNDH de Rosario Piedra registra una disminución de recomendaciones contra las fuerzas armadas. De paso, expresa que han atrapado a 31 sicarios y solo faltan siete autores de la masacre de mujeres y niños en Bavispe. Sin embargo, Adrián LeBarón me dice que son cerca de cien hombres los que conforman el grupo que calcinó a su hija y nietos. (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
En privado // El carajo como destino manifiesto en la 4T
De acuerdo con Luis Estrada, director de Spin, el presidente Andrés Manuel López Obrador nos ha mandado al carajo 16 veces a lo largo de su gobierno.
Esa palabra proviene de los barcos de la edad media que tenían en lo más alto del palo mayor una canastilla a la que mandaban a los marineros para divisar a distancia tormentas, barcos enemigos y obstáculos, y que los exponían por horas al frío, la lluvia y el sol. Ese cubo lo llamaban carajo, era un castigo. Me mandaron al carajo, se quejaban, y hoy nos siguen despachando a esas alturas y en forma grosera.
Con base en la metodología de la agencia Spin, este Presidente de la República nos ha mandado al carajo recurrentemente, una vez cada tres meses de los casi 54 que lleva de gobierno.
El carajo para él, por lo visto, es nuestro destino manifiesto.
Recuerdo cuando se negó a visitar el colapso de la Línea 12 del Metro, el 3 de mayo de 2021, y reunirse con deudos y heridos porque dijo que no era su estilo, nos mandó a la canasta en el palo mayor de aquellos buques.
La remisión más reciente fue este domingo desde Sonora, cuando declaró que la importación de médicos cubanos tiene a los conservadores muy enojados. Pues, ¿saben?, ¡que se vayan al carajo!
Yo solo apunto, Presidente, que consignarnos al carajo es el modo castizo de mandarnos, aquí, a la chingada, misma ubicación, otro nombre.
Pero no nos mande por decreto al carajo, destino que ya parece manifiesto en los tiempos gloriosos de la 4T. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Aunque la dignidad de su cargo dificulta imaginar que un presidente de la República (el que sea) cometa la imprudencia de enojarse, exhiba su contrariedad y, peor, que sobre la coartada “mi pecho no es bodega” se exprese de manera soez, a López Obrador no se le puede reprochar la convicción en que fundó en Sonora su mandada “al carajo” a quienes reprobamos la contratación de 500 médicos “especialistas” cubanos.
¿Quién se atreve a negar su acierto al decir: “Lo primero es la salud del pueblo. Los médicos son de México, o son de Cuba, o son de Francia, o son de Estados Unidos, pero los médicos son para curar a la gente”?
Sin duda para eso son. Lo penoso es que tal fue la conclusión del tema que comenzó diciendo: “Una vez que contratemos a todos los médicos (mexicanos) y que sabemos que nos van a hacer falta (más), y sobre todo en el medio rural, en las comunidades más apartadas, vamos a contratar a 500 especialistas médicos cubanos”.
Todavía bien hasta aquí.
Pero se fue de largo con una interpretación desacertada y un insulto: “Eso tiene a los conservadores muy enojados. ¿Pues saben? ¡Qué se vayan al carajo…!”.
“¿Y yo por qué?”, se preguntarán muchos de los involuntarios y repentinos carajenses. AMLO no quiere entender que su sectaria decisión se critica, para empezar, por el hecho considerado en Naciones Unidas como “trata” o “trabajo esclavo”, pues la paga por el servicio importado (como sucedió con la pandemia) no se hará a los médicos y médicas que vengan, sino al Ministerio de Salud Pública de Cuba, que se quedará con 75 o más por ciento para proveer de divisas a la dictadura, a cuyos “especialistas” explota como la Alemania nazi a prisioneros de sus campos de concentración.
Otro factor en contra es que la deshilachada gestión sanitaria de México no cuenta con el diagnóstico ni con el pronóstico de los padecimientos que se quieren aliviar en la Montaña de Guerrero.
Uno más es la resistencia de personal médico mexicano a trabajar sin garantía de permanencia y remuneración dignas ni de seguridad física en regiones asoladas por la narcodelincuencia. (Carlos Marín, Milenio Diario, Al frente, p. 7)
Ya son más. La movida inicial de López Obrador para “representar” a la región y exigir a Estados Unidos una invitación extendida que incluya a todos los países latinoamericanos ha sido respaldada ya por Bolivia, Argentina, Honduras y Chile. Estos países suscriben la posición de México en el sentido de que vayan todos los países del continente americano.
Sabemos con claridad que Estados Unidos no considera a Venezuela, Cuba y Nicaragua democracias, con justa razón, y por ello el argumento de no incluirlas.
El día de ayer Washington realizó una jugada interesante en el tablero diplomático: giró invitación a España, quien no está en este hemisferio ni forma parte de la región, aunque su ascendencia hispánica pudiera –a juicio del Departamento de Estado– ejercer alguna influencia a favor de la cumbre.
Hasta el día de hoy parece más bien una fiesta desangelada, puesto que no todos asistirán. La convocatoria es del 6 al 10 de junio, y el boicot no declarado por México y sus “países amigos” ha provocado ya una reacción negativa para el presidente Biden y su gobierno.
Es tal la debilidad de Washington frente a América Latina, que pueden, con la mano en la cintura, desairarle la invitación. No se olvide quién fue el primero, porque ellos –se lo garantizo– no lo olvidarán.
El problema es creciente porque ahora la Caricom, la unidad de países del Caribe (15 miembros), se manifiesta a favor de la participación total como condición para asistir.
Vaya chasco el de Estados Unidos, que no contempló el desaire y la actitud desafiante de López Obrador al término de su extraviada gira por Centroamérica y el Caribe.
Ya visitó una delegación de funcionarios americanos a AMLO en Palacio Nacional el pasado jueves, donde el Presidente mexicano, a su más puro estilo de imponer su capricho y voluntad, escuchó poco, subrayó su posición y les agradeció su visita.
Biden invita ahora a España en calidad de país testigo, tal vez en aras de ampliar el espectro hispanoamericano y con la lejana esperanza de que lo ayude a confirmar la participación de algunos en este hemisferio. Difícilmente lo logrará, especialmente con México, que tiene esta absurda diatriba de reclamos y rencores con el gobierno español.
Así que, a unos pocos días de que se giren invitaciones formales, todo parecería indicar que la cumbre será víctima del boicot mexicano, seguido por Argentina, Bolivia, Honduras y Chile.
El caso particular de Colombia reside en el muy cerrado y competido proceso electoral que cierra en los siguientes días. De tal forma que corresponderá al nuevo presidente electo decidir si asisten o no.
Es cierto que Estados Unidos ha desatendido a América Latina, es cierto que desde los últimos y más bien tenues esfuerzos de Obama por acercarse a la región, hay una ausencia notable de atención a sus vecinos continentales por lo menos en 20 años. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Mundo, p. 27)
Aunque nunca hubo una respuesta pública del presidente Joe Biden —como la que anunció y esperaba el gobierno de México— el gobierno de Estados Unidos comunicó en privado, al presidente López Obrador, que “es imposible que asistan todos los Jefes de Estado del continente” a la Cumbre de las Américas que se llevará a cabo el 6 y 7 de junio en Los Ángeles, California; en vez de eso, ayer en Palacio Nacional, con la presencia del embajador Ken Salazar y del canciller Marcelo Ebrard, se propusieron al mandatario mexicano “opciones a negociar” para que Cuba, Nicaragua y Venezuela estén representados en la Cumbre, pero “no por sus presidentes”.
La propuesta que transmitió el embajador de Estados Unidos al gobierno de México es coincidente con lo que ayer filtró un funcionario de la administración Biden en Washington, quien dijo a medios estadounidenses que “el primer tramo de invitaciones para la Cumbre de las Américas salió la semana pasada. Todavía estamos evaluando opciones sobre cómo incorporar mejor las voces de los pueblos cubano, venezolano y nicaragüense en el proceso de la Cumbre”, dijo a la agencia AFP el funcionario de la Casa Blanca.
Es decir, que para cumplir el requisito de “inclusión de todos los países” que demandó primero López Obrador y que retomaron después los presidentes de Bolivia, Argentina y Honduras, además de algunos países del Caribe, el gobierno de Biden estaría contemplando invitar a algunos “representantes” o “voces de los pueblos” de Cuba, Nicaragua y Argentina, pero no así a los presidentes de esos países. Eso sería lo que ayer le habría propuesto al mandatario mexicano el embajador Salazar, para que retirara su amago público de no acudir personalmente a la Cumbre si no se invitaba a todos los gobiernos del continente.
La propuesta le fue planteada al presidente y, de acuerdo con fuentes cercanas del gobierno, “se está analizando y negociando una salida alternativa, pero la asistencia de todos los jefes de Estado se ve prácticamente imposible”. Tras varias horas de reunión no se llegó a un acuerdo y las negociaciones entre el embajador y la Presidencia de México seguirán hasta encontrar una solución que satisfaga a los dos gobiernos y que permita la presencia del presidente López Obrador en la Cumbre.
Mientras tanto, la versión sobre la invitación que el gobierno de Estados Unidos habría hecho a España, para que asista a la Cumbre de las Américas en calidad de “observador” aumentó la polémica entre los países del continente que exigen la inclusión de todos los gobiernos y fue interpretada también como una forma de presión desde la Casa Blanca ante los intentos de boicot al evento por parte de los gobiernos izquierdistas de Latinoamérica.
Por lo pronto, la lista definitiva de invitados a Los Ángeles no la dará a conocer la Casa Blanca hasta que no se logre un acuerdo sobre las posibles “representaciones” de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Para Estados Unidos, lo dijo claramente el embajador Salazar hace unos días, la presencia de México y de su presidente, Andrés Manuel López Obrador, en la Cumbre de las Américas “es importante” y una ausencia del mandatario mexicano tendría un impacto fuerte para el país anfitrión. “Ojalá sí vaya el presidente López Obrador, pero eso se está discutiendo”, dijo la semana pasada el representante de Washington en nuestro país.
Por su parte, las fuentes del gobierno mexicano consultadas dicen que aún no se toma una decisión sobre si López Obrador acudirá presencialmente o mandará como su representante al canciller Marcelo Ebrard, a pesar de que tanto en la Cancillería como entre diplomáticos, analistas y especialistas en la relación México-Estados Unidos, hay consenso sobre que sería “un error grave” que el mandatario no acudiera a la Cumbre y enviara un representante. “Sería un error, un desafío y un desaire al gobierno de Biden y traería repercusiones a la relación bilateral”, ha dicho el embajador jubilado del Servicio Exterior Mexicano, Agustín Gutiérrez Canet.
Veremos si López Obrador cede y negocia con la administración Biden una presencia simbólica de Cuba, Venezuela y Nicaragua o si, en su cruzada personal y particular, el presidente mexicano antepone la defensa de esos tres gobiernos cuestionados por represivos y dictatoriales, a los intereses estratégicos y económicos de México con su principal vecino y socio comercial. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 10)
El comentario de AMLO sobre la Ciudad de México se produjo en la mañanera del 19 de mayo. Enésimo elogio para su corcholata consentida, de cara al 2024.
El Presidente recurrió a “la pantalla de los otros datos”, instalada en el Salón Tesorería de Palacio, para respaldar su afirmación y aseverar que la seguridad “se desquició” en la capital, sólo durante la gestión del perredista Miguel Mancera.
Vale la pena retomar el mensaje que el periodista Jorge Ramos publicó en su cuenta de Twitter horas después de esa mañanera: “¿Quién dice que la Ciudad de México es más segura que Nueva York? Estos son los datos que encontré: en el 2021 hubo 485 asesinatos en Nueva York contra 1,638 que hubo en la Ciudad de México, según cifras oficiales. La violencia sigue siendo la gran falla de este gobierno”.
Buscamos datos del Inegi que, por lo menos en la percepción de inseguridad en la CDMX, van en sentido contrario a lo que afirma AMLO.
El año que los capitalinos consideran como el de mayor deterioro de la seguridad es el 2019, el primero de Claudia Sheinbaum en el Palacio del Ayuntamiento, 89.2% se siente inseguro. El peor año de Mancera fue 2018: 88.3 por ciento. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
En la última edición de Letras Libres, Anne Applebaum, la gran autora de El ocaso de la democracia: la seducción del autoritarismo, recuerda, a su vez, a otra gran escritora sobre las consecuencias del totalitarismo, Hannah Arendt, aquella que en el juicio de Adolf Eichmann, describía a estos hombres y mujeres del nazismo como producto de “la banalidad del mal”. “No era estupidez –decía Arendt–, sino una curiosa y verdaderamente auténtica incapacidad para pensar”.
Todo esto viene a cuento porque Applebaum recomienda regresar a uno de los grandes libros de Arendt, Los orígenes del totalitarismo, donde escribe que lo que está sucediendo es “como si la humanidad se hubiera dividido entre los que creen en la omnipotencia humana (que piensan que todo es posible, si saben cómo organizar a las masas para ello) y aquellos para quienes la falta de poder se ha convertido en la experiencia más importante de su vida”. Dice Applebaum que eso se aplica por una parte a la omnipotencia que siente Putin, pero también a esa falta de poder social que caracteriza a la Rusia de Putin. Es un gran ejemplo de muchas de las cosas que vivimos en el mundo político de hoy.
Por ejemplo, el presidente López Obrador parece creer que quien él decida que pueda ser candidato o candidata de Morena para las elecciones de 2024, ganará, sin duda, esos comicios. La cada día más intensa (y descarnada) lucha por la candidatura presidencial de Morena fue promovida por el propio presidente López Obrador convencido de que tiene el control absoluto de ese proceso, que, al final, más allá del distractor publicitario que implica esa disputa, quien decida que ocupará esa posición, se convertirá en el próxim@ inquilino de Palacio Nacional. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
Hace unos días, el gobierno comenzó a asignar los contratos de compra de carbón a los empresarios en Coahuila. Todos saben de qué se trata: es una de las principales fuentes de financiamiento de Morena de cara a las elecciones del próximo año en las que se renovará la gubernatura de esa entidad.
Paralelamente se lleva a cabo un descarado esfuerzo para posicionar al subsecretario de Seguridad Ciudadana federal, Ricardo Mejía Berdeja, como el candidato de Morena al gobierno coahuilense. Cuentan que incluso el disidente interno, Ricardo Monreal, coordinador de los senadores morenistas, mandó señales a algunos de sus allegados para que se “bajen” de la contienda: al controvertido senador Armando Guadiana, a Javier Guerrero que despacha en el IMSS y a Noé Garza, exdiputado salinista y gran amigo del “Bronco” (al exmandatario de Nuevo León lo detuvieron cuando iba saliendo del rancho de Garza).
Es decir, con una mano se pone al candidato y con la otra se amarran las “aportaciones”.
La precampaña de Mejía Berdeja trae todo el aparato: mítines, actos masivos, acarreo, y sospechas de que se financia también con dinero desviado del Programa de Construcción de Paz de la Secretaría de Seguridad Ciudadana federal, con recursos que llegan del gobierno de Sonora (su padrino político es el gobernador Alfonso Durazo) y con presupuesto de Diconsa (ya se sabe que todo Segalmex es un cochinero).
¿Quiénes coordinan la campaña? Jesús Valencia y Jorge Luis Morán. Hago hincapié en este último porque me dicen fuentes muy bien informadas que es el que controla los codiciados contratos del carbón. Morán fue titular de la UIF estatal en el actual gobierno del priista Miguel Riquelme. De hecho, es un puente entre ambos: precandidato morenista Mejía y gobernador priista Riquelme. Es compadre de ambos. Los tres anduvieron en la política desde muy jóvenes y así se siguieron hasta formar un grupo local conocido como “La Burbuja”.
Está claro que del carbón saldrá para la campaña. Por eso la apuesta del presidente López Obrador por las energías sucias. La CFE es el gran cliente y Coahuila es productor líder latinoamericano.
La 4T se dio cuenta de eso rápido y tomó control del jugoso negocio. En sexenios anteriores la corrupción se daba vía los “códigos de carbón” que el gobierno estatal adjudicaba. La administración actual desmanteló los “códigos” y mandó hacer un censo de carboneros con la promesa de que ya no todos los contratos los tendrían los grandes empresarios.
¿Quién hizo el censo? Inició el cuestionado Gabriel García, el senador y operador financiero de AMLO. No pudo. La chamba le cayó al entonces subsecretario de Energía, Francisco Quiroga. Surgieron denuncias dentro del gabinete de que cuando iba a la región, se dejaba consentir: avión privado, fiestas, viajes de compras a la frontera. Al subsecretario le desaparecieron la subsecretaría y lo protegieron mandándolo de embajador a Alemania. Con la bendición de Bartlett —el principal comprador— quedó Morán al frente del trabajo.
Empieza a cocinarse el 23. Y aún no pasa la elección del 22. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 5)
La Cumbre de las Américas no es el evento diplomático más importante del año ni tampoco el cónclave en el que se arreglan los problemas del hemisferio. Sin embargo, este año el presidente Joe Biden le ha dado una prioridad inusual a este encuentro y lo está convirtiendo en un evento clave para mejorar la imagen de EU y en un evento de política interna también. En muchos sentidos la cita en Los Ángeles es mucho más relevante para la Casa Blanca que para los presidentes latinoamericanos.
La Cumbre de las Américas no es un mecanismo de integración como el de la Unión Europea, donde sí hay prerrequisitos estrictos para la membresía. Realmente la Cumbre no ha tenido objetivos claros. Fue convocada por primera vez por el demócrata Bill Clinton en 1994. Su predecesor, el republicano George H. Bush buscaba crear un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). No lo consiguió, Clinton ideó la primera Cumbre para continuar con ese trabajo.
Desde entonces, la Cumbre se realiza cada tres o cuatro años, con el objetivo muy amplio de “debatir sobre aspectos políticos compartidos, afirmar valores comunes y comprometerse a acciones concertadas a nivel nacional y regional para hacer frente a desafíos presentes y futuros que enfrenten los países de las Américas”. En otras palabras, todo y nada. Un momento importante fue la VII Cumbre, realizada en Panamá, en donde se invitó a Cuba y donde Barack Obama y Raúl Castro estrecharon manos. Obama declaró en esa cumbre que “no le interesaban ni las ideologías ni las batallas que empezaron antes de que él naciera, sino el futuro”. En la VIII Cumbre, realizada en la capital peruana, Cuba tuvo representación a nivel de canciller y Donald Trump no asistió, sino su vicepresidente, Mike Pence.
Por esto es tan importante la Cumbre para el presidente Biden. La imagen de EU en el mundo, y particularmente en el Continente Americano, se desplomó durante los 4 años de Trump. EU ya ha pasado por momentos de una mala imagen global durante los 8 años de la Presidencia de George W. Bush (2001-2009), pero durante el mandato de Obama se recuperó con muchos esfuerzos de diplomacia pública, mientras que con Trump la imagen volvió a desplomarse.
El Pew Research Center evalúa tanto la opinión sobre EU en el mundo como la confianza en el Presidente de EU y para Argentina, Brasil y México, las economías más grandes de la región, estos son los datos de 2018. Opinión de EU: Argentina (Favorable 32%; Desfavorable 48%); Brasil (Favorable 55%; Desfavorable 32%); México (Favorable 32%; Desfavorable 61%). Respecto a la confianza en el Presidente de EU: Argentina (Confianza 11%; Desconfianza 78%); Brasil (Confianza 16%; Desconfianza 78% ); México (Confianza 6%; Desconfianza 91%). En otras palabras, la imagen pública de EU y de su Presidente estaban muy mal en los años de Trump y eso le heredó al gobierno de Biden. Trump fue el Presidente que menos viajes hizo en el continente. Solo visitó Canadá y Argentina.
A diferencia de Trump, Biden sí apuesta por la diplomacia y el multilateralismo y sabe que parte del poder de una potencia se ejerce a través del poder suave, del poder de la diplomacia, la cultura y los valores de un país. La imagen de EU en el continente entero también se cayó por la falta inicial de cooperación en la pandemia de Covid-19. Latinoamérica importó vacunas de China y Rusia cuando EU prohibió su exportación con Trump y la orden continuó con Biden.
El presidente Biden maniobra entre tener una Cumbre exitosa, que le diga al continente que EU “está de regreso”, pero al mismo tiempo se enfrenta a la herencia de Trump y a la política interna de su país en la que recibir en la Cumbre a funcionarios cubanos o venezolanos podría ayudarle a los republicanos a ganar la mayoría de los 29 curules que están en juego en la elección de noviembre por Florida. Al final, creo que Biden invitará a Cuba y a Venezuela, mejorando la imagen de EU y la confianza global en él, pero al costo de perder asientos legislativos en noviembre. (Genaro Lozano, Reforma, Opinión, p. 11)
Desde el inicio del actual gobierno el Presidente de la República estableció con toda claridad como prioridad la búsqueda de las personas desaparecidas y el trato digno a sus familiares, partiendo de reconocer la profunda crisis y violaciones a los derechos humanos en nuestro país, que asumió como la herencia más dolorosa.
Así, instruyó al Gobierno federal, a las fuerzas de seguridad y todos los funcionarios a actuar con pleno respeto a los derechos humanos y a erradicar las violaciones cometidas por la autoridad, encarando, sin simulaciones, la crisis que durante años los gobiernos anteriores se negaron a reconocer.
Una condición fundamental para enfrentar esta situación ha sido reconocer las responsabilidades del Estado en materia de desaparición de personas, más aún en un país que durante décadas asumió prácticas contrainsurgentes, asociadas al entrenamiento de las fuerzas de seguridad del Estado en la Escuela de las Américas, aplicadas entre 1965 y 1982 contra la disidencia política, y que al desarticularse estas estructuras represivas, trasladaron sus métodos de terror y exterminio a los grupos delictivos, de lo cual es fiel ejemplo la conformación de Los Zetas en los 90 y que a partir de 2006 generalizaron las prácticas de desaparición y exterminio por estos grupos.
El reconocimiento de estas responsabilidades implica informar, dar a conocer y transparentar la magnitud de la crisis, por cruda que sea, sin ocultar absolutamente nada.
El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no localizadas, ha dado a conocer un rasgo doloroso de la realidad al mostrar que hemos superado las 100 mil personas reportadas como desaparecidas. Lo ha hecho con toda responsabilidad, y a diferencia de las políticas de gobiernos anteriores que pretendieron minimizar la situación, estigmatizar a las personas y sus familias, de ocultar información y de mentir a la sociedad.
Con lo cual no solo se visibiliza el problema, sino se atiende la urgencia, se busca a las personas, se desarrollan capacidades institucionales, se apoya a las víctimas y se generan estrategias para frenar el fenómeno.
En estos tres años y medio se ha realizado lo que se negaron a hacer. Se creó el primer Registro de Personas Desaparecidas, que brinda información clara y en tiempo real de las más de 100 mil personas desaparecidas, pero también de las más de 145 mil localizadas, de las cuales, más de 135 mil (93.18%) han sido localizadas con vida
Cabe señalar, que el promedio anual de localización resulta mayor para el periodo de 2019 a la fecha, respecto al periodo de 1964 a 2018, cuando se localizaban 1,569 personas al año, mientras que actualmente se localizan 12,720.
Se avanza en atender el problema, pero es insuficiente. Es necesario combatir las inercias institucionales para frenar la impunidad, la complicidad y la corrupción de los agentes estatales para desarticular estas redes de grupos delincuenciales que han hecho de la estrategia de desaparición un método cotidiano.
Corresponde al gobierno federal, a estados y municipios, fortalecer las acciones para prevenir y perseguir este delito, pero en particular, es necesario acabar con la impunidad. Que las fiscalías investiguen, busquen, identifiquen cuerpos y junto con el Poder Judicial castiguen a los responsables. Es decir, que hagan su trabajo. Es inadmisible que en un país con más de 100 mil personas desaparecidas o no localizadas, solo existan 37 sentencias.
Es necesario sumar esfuerzos, dejar atrás autonomías mal entendidas, dejar de lado el recelo para trabajar de manera conjunta a fin de garantizar el derecho de toda persona a ser buscada, y acceder a la verdad, la justicia y la garantía de no repetición ante estos lacerantes hechos. (Alejandro Encinas, El Universal, Opinión, p. 20)