Deportan ilegalmente a refugiados en Grecia

EL PAÍS INTERNACIONAL

ORESTÍADA, Grecia.- Firas huyó de la brutal guerra de Siria y ahora debería estar en Grecia.

Sin embargo, vive en un pequeño apartamento de Estambul que comparte con otros refugiados después de haber sido deportado ilegalmente por la Policía griega a Turquía en tres ocasiones.

Las llamadas “devoluciones en caliente” -en las que son detenidos en el borde mismo de la frontera- están prohibidas por la ley: la normativa exige que sean primero identificados y, si es el caso, se les permita presentar una petición de asilo.

Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos denunciaron que esta práctica se está convirtiendo en sistemática a medida que la ruta migratoria de entrada a la Unión Europea (UE) se desvía hacia la frontera del río Evros.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha recabado, hasta el momento, unos 300 casos de deportaciones ilegales de personas que intentan llegar a la UE desde Turquía solo en 2018.

La mayoría de los cruces se realizan a través del río que supone una barrera natural a lo largo de 194 de los 206 kilómetros de frontera terrestre entre Turquía y Grecia; el resto lo cubre una valla levantada en 2012.

“En los últimos años hemos recabado un número significante de casos de ‘pushback’ (término en inglés para referirse a esta práctica ilegal)”, explicó Margaritis Petritzikis, representante de ACNUR en el campo de detención de Fylakio, en Grecia, junto al Evros.

“Los testimonios describen a quienes practican las detenciones vistiendo uniformes de diferentes colores, muchas veces sin distintivos, y con la cara cubierta, por lo que no sabemos a qué cuerpo pertenecen”, añadió.

Los migrantes afectados aseguraron que, antes de ser devueltos al otro lado de la frontera, son llevados a almacenes o instalaciones militares y transportados con furgonetas sin identificar, según los testimonios recogidos en informes de diversas ONG, entre ellas el Greek Council for Refugees (GCR).

Firas fue una de las víctimas de estas prácticas ilegales y explicó que, el año pasado, fue detenido a pesar de tener los documentos que lo acreditaban como solicitante de asilo.

“Agentes con pasamontañas nos desnudaron y nos pegaron con tubos de cañería. Luego nos llevaron al río junto a varias familias con niños y nos devolvieron a Turquía”, recordó el sirio.

Por su parte, el Gobierno griego negó las acusaciones, aunque hay varias investigaciones en marcha.

Una de ellas, sobre la devolución de varios turcos en mayo de 2017, alcanzó el Tribunal Supremo de Grecia, mientras que se inició un proceso judicial tras la denuncia de un ciudadano sudanés deportado ilegalmente a Turquía.

Pero, hasta ahora, nadie ha sido condenado.

 

 

 

Cruce peligroso

 

Muchos migrantes que cruzan el Río Evros para llegar a territorio heleno son devueltos ilegalmente a Turquía.