Denuncia detención arbitraria de profesora colombiana en el AICM
Recibí por las redes sociales un mensaje de voz que contiene una denuncia de la docente de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia Luisa Natalia Caruzo, el día de ayer que estuvo detenida en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por razones que nunca le explicaron. Permaneció cuatro horas en esa situación, violatoria de sus derechos humanos y los de la comunidad académica latinoamericana a la que pertenece.
Luego me enteré de que hubo más personas provenientes de Centro y Sudamérica, y que esa práctica amenaza con ser sistemática, lo cual me resulta inadmisible.
Nada justifica semejante conducta por parte de las autoridades migratorias, que de esa forma desfiguran la tradición de hermandad que los mexicanos tenemos con los pueblos del mundo, especialmente los de América Latina.
Que cesen esas conductas contrarias a la solidaridad. (El Correo Ilustrado, La Jornada, Editorial, p.2)
La movilidad laboral será tema central en la Cumbre de las Américas que se celebra esta semana en Los Ángeles. AMLO aspira hacer del hemisferio americano una especie de Unión Europea. Para caminar en esa dirección se debe intensificar la discusión en torno a derechos humanos de personas migrantes y la movilidad laboral. En efecto, la libre circulación de trabajadores es un principio fundamental establecido en el artículo 45 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y desarrollado en el derecho derivado europeo y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia (https://bit.ly/3m309TJ).
La semana pasada miembros del caucus hispano del Congreso (CHC) de Estados Unidos enviaron una carta al presidente Biden y al secretario Blinken solicitando que se incluya en la declaración final de la cumbre un lenguaje claro sobre la protección de los migrantes y se establezcan principios humanitarios para proteger y apoyar adecuadamente a quienes huyen de la violencia y la persecución. El presidente del CHC, Raúl Ruiz, dijo (https://bit.ly/38Mzmbt) que es fundamental obtener compromisos de los líderes del hemisferio occidental para proteger la seguridad y la dignidad humana de las poblaciones vulnerables que migran a través de las Américas, incluidos niños, mujeres embarazadas, ancianos, LGBTQI+ y personas con discapacidades y enfermedades crónicas.
Organizaciones no gubernamentales ofrecen para la cumbre el documento Directrices para un marco regional sobre migración y protección en la región de las Américas. Este marco regional es la oportunidad para que Estados Unidos y los países de toda la región de las Américas tomen un nuevo enfoque regional de colaboración que priorice el respeto de los derechos de los migrantes, solicitantes de asilo y refugiados mediante rutas de mayor protección y vías jurídicas complementarias, así como asistencia humanitaria y acceso a la justicia (https://bit.ly/3Mb1oe6).
Este marco regional es urgente dada la creciente militarización de la política migratoria en México. Un informe recién presentado por organizaciones de larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos y de las personas migrantes –entre ellas la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho, Sin Fronteras y el Instituto para las Mujeres en la Migración– resalta que las fuerzas armadas son las que hacen mayor número de detenciones y muchas son arbitrarias, están basadas en el perfilamiento racial o han conllevado abusos, sobre todo de mujeres ( La Jornada, 24/5/22).
Es alarmante también la continuidad en la administración Biden del injerencismo trumpista en materia de política migratoria en México. El embajador Ken Salazar parece querer revivir los planes soterrados Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (Aspan) de la época de Bush, al proponer dotar al proyecto de desarrollo del Istmo de Tehuantepec con controles castrenses para frenar la migración de Centroamérica hacia el norte. ¿Es así como piensan atacar los causas raíz de la migración? Los migrantes de Centroamérica, en particular, son desplazados por proyectos extractivistas, agroindustriales, turísticos, despojados de sus tierras mediante la criminalización y el terror, las más de las veces con capitales estadunidenses y canadienses, cobijados bajo los tratados de libre comercio (TLC) que no se cuestionarán en la cumbre. Aunque muy bien hace la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, en llamar a una revisión del TLC entre Centroamérica y EU (CAFTA) (https://bit.ly/3PWSfZT).
Además de los derechos humanos de los migrantes y solicitantes de asilo se debe atender el de los trabajadores del campo en Estados Unidos. Un artículo de David Bacon y Anuradha Mittal (basado en el reporte del Oakland Institute Dignity or Exploitation: What Future for Farmworker Families in the United States? (https://bit.ly/3x50Sc3) nos ofrece los siguientes datos: “Durante la administración Trump, EU deportó un promedio de 275 mil 725 personas por año, casi la misma cantidad de trabajadores –257 mil 667– traídos por los productores el año pasado para trabajar en los campos de EU” y que los trabajadores contratados con visas H2-A ahora representan una décima parte de la fuerza laboral agrícola total de EU, un aumento de más de 100 mil en sólo seis años. Esta doble política de deportar migrantes a la vez de importar trabajadores emula el programa bracero de los años 50. Dicen Bacon y Mittal mientras la administración de Biden busca deshacer el daño causado a los inmigrantes y trabajadores por las órdenes ejecutivas de Trump de cortar sus salarios, hay una decisión más importante que tomar que es rescindir el programa H2-A por ser incluso más abusivo que el antiguo programa bracero. Un sistema opaco de reclutadores y contratistas privados que atrae trabajadores, extorsionando con sobornos para obtener visas. Una vez en EU, estos trabajadores sufren robo de salarios y violaciones laborales sistemáticas (trad. propia).
En un comunicado de la Campaña por la Dignidad (https://bit.ly/3PYMxqi) se reclama que necesitamos, no sólo poner fin al programa de trabajadores temporales H-2A, sino obligar al Congreso a permitir que las personas que vienen a EU a trabajar como trabajadores agrícolas reciban visas de residencia permanente, sin estar encadenados a agricultores u otras corporaciones. Si queremos una América que emule a la Unión Europea hay que ver que ahí los trabajadores migrantes tienen bajo ley el derecho a recibir el mismo trato que los ciudadanos del país al que migran en lo que respecta al acceso al empleo, las condiciones de trabajo y las ventajas sociales y fiscales. Como escribe mi colega de IPS Enedith López (https://bit.ly/3x3Melr): los trabajadores que ponen comida en nuestras mesas enfrentan pobreza, deportación y calor extremo. Estas son opciones de políticas que se pueden cambiar. (Manuel Pérez Rocha L.* /III, La Jornada, Política, p. 18)
Comienza hoy una cumbre que nace muerta. (Rayuela, La Jornada, Cp)
Con la novedad de que la administración de Joe Biden determinó no invitar a la Cumbre de las Américas, que tendrá lugar en Los Ángeles, California, a los países con gobiernos que son señalados por transgredir las reglas de la democracia y por deficiencias en materia de respeto a los derechos humanos de sus ciudadanos; es decir, Cuba, Venezuela y Nicaragua. Al menos así comenzó a ser informado anoche por reporteros y medios con presencia internacional. El Presidente López Obrador ha advertido que no asistirá al acto estelar del presidente Joe Biden —en lo que respecta a la relación de su gobierno con sus pares de los países de Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica— si no son invitados todos los gobiernos. Si la decisión ya fue tomada, las presencias, ausencias y participaciones que se darán a partir de este día darán cuenta de quién acertó y quién erró en esta ocasión. (Rozones, La Razón, Lados, p. 2)
Cuarto de junto
Con una inversión de 39 millones de pesos, el DIF rehabilitará y adecuará la Casa Hogar para Niñas Gabriela Zubirán, en Coyoacán, para proteger a niñas, niños y adolescentes migrantes de Honduras, Guatemala y El Salvador en espera de su trámite migratorio. Las torres Paloma y Cardenal funcionarán con 144 usuarios con estadía de tres semanas a tres meses y contarán con dormitorios, sanitarios, regaderas, comedores, lavandería, bodegas, área médica, talleres, salas de cómputo y asesores jurídicos. (J. Jesús Rangel M., Milenio, Negocios, p. 22)
Golpe al narco… ¡En España!
Durante el fin de semana, las autoridades de España, a donde el expriista y exgobernador sinaloense Quirino Ordaz recién llegó como embajador, desarticularon una red de tráfico de drogas vinculada al Cártel de Sinaloa. Entre los detenidos se encuentran 14 mexicanos que desde hace varios meses llegaron a aquel país para configurar empresas que les permitían blanquear el dinero obtenido de las actividades criminales; de ahí que las agencias españolas pidieron ya a México que se inicien a la brevedad las indagatorias correspondientes, para perseguir y capturar a las personas relacionadas con el grupo delictivo. ¿Algún político habrá intervenido para que se diera esta detención? ¿Será? (¿Sera?, 24 Horas, p. 2)
Los Ángeles, California. Si el presidente Andrés Manuel López Obrador quisiera mejorar sus relaciones informales con Estados Unidos y hasta poner a su homólogo Joe Biden en deuda, asistiría a la IX Cumbre de las Américas que se realiza esta semana en Los Ángeles.
La cierta ausencia del mandatario mexicano es considerada aquí como un desaire a Biden directamente y, en parte incluso, a una ciudad donde hay más mexicanos (4.4 millones) que en cualquier otra, excepto la capital mexicana.
Pero su falta también sería notable porque no sólo es el Presidente de un país vecino sino uno que se encuentra tan vinculado que de hecho comparte población –millones de mexicanos y mexicoamericanos en EU; millones de estadounidenses en México– y problemas como migración y flujos, medio ambiente, economía y comercio –en especial redes de suministro–, así como temas de narcotráfico y seguridad.
Pero lo más complicado es que se le identifique, correctamente o no, como aliado de Cuba y simpatizante de Nicaragua y Venezuela, que aquí son vistas como dictaduras, en detrimento de su relación con Estados Unidos.
López Obrador, por su estilo y su retórica, es un hombre con muy pocos aliados en Estados Unidos.
Casi podría decirse que el único que tiene es precisamente el gobierno de Biden, aunque aparentemente con cada vez menos entusiastas.
Existen temas en los que hay coincidencia con tal o cual grupo, como la cuestión de las armas y la demanda contra fabricantes; hay otros en los que se necesita la participación mexicana, como en la migración, y hay algunos más en los que resienten su ausencia, como en los de medio ambiente.
Pero en este momento, lo que le interesa al gobierno estadounidense es su presencia en Los Ángeles, por el mensaje político de que no ignoró una convocatoria lanzada por el Presidente de su principal socio, aunque haya subrayado su punto de vista respecto a Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Está implícito también el reconocimiento a su participación en un evento donde la migración será uno de los puntos centrales, tanto por la importancia de México en el tratamiento y solución del problema como país receptor, emisor y, de paso, como por el hecho político en sí mismo.
Nuestro país no puede dejar de participar en conversaciones en torno al tema migratorio en la región y menos cuando el propio López Obrador tiene una iniciativa en marcha.
Pero AMLO pareció pintarse en una esquina cuando condicionó su asistencia a que la administración estadounidense invitara a gobiernos a los que considera antidemocráticos, en aras de una postura de inclusividad, o cuando pidió al presidente argentino, Alberto Fernández, que hablara en nombre de la región.
Sea la decisión que sea, y a pesar de controversias políticas internas, AMLO no necesita de “legitimidad revolucionaria”, pero a veces no parece dispuesto a perder la oportunidad de equivocarse y mejorar sus comunicaciones con el vecino. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 35)
La Cumbre de las Américas deja al descubierto tres elementos fundamentales: 1) la estatura de los liderazgos de la región, 2) el ensimismamiento de nuestros países en sus dinámicas internas y 3) la disfuncionalidad del sistema interamericano.
Empezaré por este último. Todos los intentos por articular esfuerzos hemisféricos han terminado en buenos deseos. Pocas regiones en el mundo han sido tan ineficaces para estructurar soluciones, para atender problemas comunes. La potencia hegemónica oscila entre esporádicos afanes de inclusión y un desinterés completo. Hemos tenido fases en las que el discurso incluyente domina, como la Alianza por el progreso o el consenso liberal de los 90, hasta el desinterés casi completo, dominante (con distintos énfasis) en el siglo XXI. La potencia carece de proyecto hemisférico y da por sentado que en su patio trasero (o como lo llame) la desigualdad social y la disfuncionalidad de los gobiernos son la norma y puede vivir con ello. Por el lado latinoamericano no ha habido, en los últimos años, un proyecto de diálogo estable, consensuado y fecundo.
El ensimismamiento de los gobiernos en sus dinámicas nacionales les impide tener ancho de banda para procesar la región como un campo de actuación. Estados Unidos tiene problemas internos y la atención de Biden está centrada en su dilema estratégico con China y la redefinición del mapa eurasiático. En América Latina los liderazgos parroquianos crecen con enorme apoyo popular. Cada loco con su tema. En este contexto casi es mejor jubilar las cumbres y optar por reuniones técnicas en temas comerciales o biosanitarios.
Este desinterés es causa y consecuencia de la mediocridad (para pensar la región) del liderazgo político. Empiezo con Biden cuya diplomacia fue incapaz de cabildear una Cumbre en la cual sus ejes conductores fueran algo más que discursos. Una recuperación verde post pandemia debería acompañarse de un paquete de inversiones para equilibrar el avance chino. Un pacto migratorio debería incluir un fondo para apoyar a países a atender las causas de la migración. Una apuesta seria por la defensa de los derechos humanos y la prensa libre requeriría algo más que una declaración política. No basta con no invitar a los impresentables, ¿qué ha hecho la región para mejorar el destino de los venezolanos que emigran masivamente? A las cumbres se llega con propuestas financieras como los estímulos que ha aprobado la UE o el plan que el propio Biden ha impulsado en EU. ¿Era tan difícil hacer un planteamiento de algunos millones de dólares para atraer líderes americanos a algún tipo de convergencia?
Y en el sur, los liderazgos oscilan entre tonos grisáceos y patéticos. El que más agua desplaza es Fernández, pero Argentina tiene más deudas que autoridad para conducir algo constructivo. Bolsonaro es una nulidad. El resto se mueve entre el oportunismo (Bolivia) y la reorientación de prioridades (Chile y Perú). En América Central, en vez de concertadores como Óscar Arias, tenemos a Bukele; Daniel Ortega es la peor versión de sí mismo. AMLO sigue enredado en una empanada mental que combina un ALCA con una suerte de Unión Europea, coronados con planteamientos inconexos sobre la fraternidad universal y la acción concentrada en Centroamérica. Su posición ambigua respecto a su asistencia denota su debilidad y le sirve de coartada. Si tuviera una estrategia fuerte no faltaría, estaría en LA peleando por ella.
El continente es disfuncional, desigual, violento, ideologizado y resentido, con un pariente rico emproblemado que presta una atención intermitente al vecindario y una América Latina que lleva dos siglos sin resolver su atraso y 60 años tratando de justificar el anacronismo cubano. (Leonardo Curzio, El Universal, Opinión, p. A23)
Después de haber cubierto prácticamente todas las Cumbres de las Américas desde la primera reunión de este tipo en Miami en 1994, puedo decir sin mucho miedo a equivocarme que la programada para esta semana en Los Ángeles será una de las peor organizadas y menos ambiciosas de todas.
Para ser justos, el Presidente estadounidense, Joe Biden, que será el anfitrión del encuentro de jefes de Estado del 6 al 10 de junio, ha tenido prioridades más urgentes en los últimos meses. Ha logrado armar la alianza más grande del mundo de países democráticos desde la Segunda Guerra Mundial para encarar la invasión de Rusia a Ucrania, y merece todo el crédito por eso.
Asimismo, sus críticos republicanos no tienen autoridad moral para acusar al demócrata de no prestarle atención a América Latina. El descuido de Washington por la región fue aún peor bajo el ex Mandatario Donald Trump, quien rutinariamente presentaba a migrantes latinos como criminales, y fue el único Presidente estadounidense que no fue a una Cumbre de las Américas.
Pero, dicho esto, Biden merece críticas por no haber propuesto una agenda ambiciosa para esta Cumbre, que ofrece una rara oportunidad para mejorar los lazos hemisféricos. Este evento se lleva a cabo sólo cada tres o cuatro años, y es la única reunión regional en que participan los líderes de Estados Unidos y Canadá.
PAÍSES NO INVITADOS
Faltando días para el inicio de la Cumbre, no había un plan económico ambicioso sobre la mesa, y ni siquiera estaba claro qué jefes de Estado asistirán a la reunión.
Gran parte de la culpa es del Presidente populista de México, Andrés Manuel López Obrador, quien efectivamente torpedeó el evento al afirmar que no asistiría a menos que Biden invitara a Cuba, Nicaragua y Venezuela. El Gobierno de Biden decidió -acertadamente- no invitar a ninguno de los gobernantes de esas tres dictaduras.
También hubo una exigencia de México y otros países de no invitar al líder opositor venezolano Juan Guaidó, a quien Estados Unidos y muchas otras naciones reconocen como líder interino de Venezuela. Lo más probable es que Guaidó tenga una videollamada con Biden durante la Cumbre, según me dicen fuentes cercanas a las negociaciones del evento.
Pero Biden también merece críticas por haber permitido que López Obrador secuestrara esta Cumbre y convirtiera la asistencia de los dictadores de Cuba, Venezuela y Nicaragua en el tema central de la cita. Eso no podría haber sucedido si Biden hubiera presentado una agenda económica audaz que fuera de interés de la mayoría de los países.
La Casa Blanca ha estado obsesionada con traer a López Obrador a la mesa, porque su principal prioridad en esta cumbre será la firma de un documento migratorio que pudiera reducir el flujo de migrantes indocumentados antes de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.
Eso ayuda a explicar por qué Biden se ha esmerado en complacer al Presidente mexicano y ha relajado algunas sanciones estadounidenses contra Cuba y Venezuela en las últimas semanas.
ACUERDOS SIGNIFICANTES
Sin embargo, la asesora especial de Biden para la Cumbre, la ex congresista Debbie Mucarsel-Powell, me dijo que es probable que el evento produzca varios acuerdos significativos.
Estos últimos incluirán un acuerdo de migración para ayudar a los países a enfrentar humanamente la llegada de millones de refugiados de Venezuela y otras naciones, con la ayuda de recursos del Banco Mundial e instituciones financieras regionales, detalló Mucarsel-Powell.
Probablemente, también habrá una declaración conjunta sobre seguridad sanitaria para combatir mejor el Covid-19 y futuras pandemias, y posiblemente propuestas comerciales para modernizar los acuerdos de libre comercio existentes o explorar nuevos con países como Ecuador y Uruguay.
“La agenda económica es bastante significativa”, me dijo Mucarsel-Powell.
Pero Mucarsel-Powell reconoció que no habrá una declaración final de la Cumbre, como en muchas reuniones hemisféricas pasadas, sino documentos separados sobre temas específicos.
“Esta Cumbre será una plataforma de lanzamiento para un periodo de implementación de dos años”, me dijo.
“Si podemos implementar los documentos que se acordarán, esta será la Cumbre más exitosa que hayamos tenido hasta ahora”.
Aun así, me temo que, salvo sorpresas de última hora, la cumbre será una gran oportunidad perdida.
América Latina se encuentra en una grave recesión económica, con crecientes tasas de pobreza y caída en las inversiones. La región podría estar en una posición ideal para beneficiarse de la creciente regionalización del comercio mundial y la creciente tendencia hacia el comercio con países amigos que los economistas llaman “friendshoring”.
Y Estados Unidos podría beneficiarse de poder trasladar algunas de sus fábricas de China a América Latina, y resolver sus problemas con las cadenas de suministros de China.
Pero, lamentablemente, en lugar de hablar de este tema crucial, el debate en torno de esta cumbre es sobre un tema totalmente inconsecuente, como la participación de tres dictaduras decrépitas en la reunión. Ojalá me den una sorpresa, pero me temo que será una gran oportunidad perdida. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 17)
Profundo dolor nos provocan las pérdidas de vidas humanas y los daños que ha dejado a su paso el ciclón tropical Agatha en el territorio nacional, especialmente en los municipios de Oaxaca.
El Sistema Nacional de Protección Civil se ha dado a la tarea de atender a la población afectada; la situación ha revivido la polémica por la desaparición del Fonden, acrecentada por la falta de difusión clara e intensa acerca de los nuevos instrumentos con los que cuenta el Estado mexicano para atender este tipo de situaciones. El extraordinario Servicio Meteorológico Nacional ha pronosticado entre 14 y 19 ciclones tropicales para el océano Pacífico y entre 16 y 21 para el océano Atlántico durante esta temporada 2022, que luce intensa y que ha cobrado ya daños y vidas humanas.
El cambio climático, aunado a la vulnerabilidad de las comunidades y las decisiones que día con día tomamos, ha acrecentado de manera importante el riesgo de desastre. Una de las consecuencias de mayor trascendencia de éstos, es el desplazamiento forzado. Los desastres afectan en mayor medida a las personas que menos tienen; son estas mismas comunidades más necesitadas las que tardan más tiempo en recuperarse o definitivamente deben migrar para ponerse a salvo.
La Agencia de la ONU para los Refugiados ha manifestado que cada año 20 millones de personas abandonan sus comunidades a causa de los peligros que amenazan a sus familias, entre los que destacan: lluvias, sequías, desertificación, degradación ambiental y el incremento del nivel del mar. En ese peregrinar, las familias se ven orilladas a exponerse a otros peligros al cruzar territorios y fronteras, arriesgando la vida, en la búsqueda de una tierra que les ofrezca bienestar.
Hoy, y con mayor importancia en los próximos años, los desastres serán uno de los principales detonadores de la migración y el desplazamiento forzado, aunados a la violencia y a la pobreza que aqueja distintos puntos del planeta. El aumento en la frecuencia e intensidad de los fenómenos naturales, y la exposición de la población en territorios de riesgo, incrementará el flujo de migrantes hacia sitios más seguros.
Por ello, resulta fundamental intensificar las tareas para disminuir el riesgo de desastres, intentando evitar que las familias deban abandonar sus tierras. Existen fuentes que sostienen que los desastres provocan una cantidad tres veces mayor de desplazados que la violencia. Las causas más frecuentes suelen ser las inundaciones, lluvias y terremotos. Se calcula que en el año 2020, fueron 40 millones de personas las desplazadas en el mundo, 9.8 millones de ellas, a causa de conflictos y violencia, y los 30.7 millones restantes lo hicieron obligados por desastres; 4.5 millones de ellos en el continente americano.
Atender los grandes problemas que aquejan a las comunidades, deberá ser una tarea en la que participen todos los sectores nacionales, en coordinación con los organismos internacionales y el resto de las naciones. La posición geográfica de México y sus condiciones obligan a jugar un papel relevante en la construcción de alternativas y soluciones. (David E. León Romero, La Razón, México, p. 10)
Hay delitos como la trata de personas que lastiman de manera terrible a los menores. Su aumento es preocupante. En cinco años creció 32.5% y en 2020 se alcanzó la cifra más alta de afectados en la historia reciente. Sin embargo, no se vislumbran políticas públicas para revertirlo.
El comercio sexual internacional está detrás de este fenómeno. “¿Por qué ser el primer proveedor del primer consumidor del mundo que es Estados Unidos? ¿Por qué permitir que más de 20 mil niños sean abusados o explotados sexualmente al año en nuestro país? ¿Cómo hablar de rehabilitación cuando se trata de niños que durante años han sido abusados más de ocho veces por día? Son niños a los que les roban el alma.” Esto me dijo Fernando Landeros, presidente de la Fundación Freedom. Esta institución da cursos para padres y difunde información para impulsar la prevención. El propósito es evitar que más niños sean víctimas de las mafias que generan millones de dólares a partir de la explotación sexual.
Las organizaciones que atienden esta problemática señalan importantes omisiones. De entrada, que no existe un programa nacional para combatir la trata de personas; no hay tampoco informes sobre la evolución de este delito. Con respecto al marco jurídico, existen vacíos en la ley que facilitan su avance.
La trata no se limita a la explotación sexual. En los años recientes ha habido un incremento de menores, sobre todo varones, cooptados por el crimen organizado. Los obligan a realizar todo tipo de actividades delincuenciales. La ventaja de que no puedan ser enviados a prisión por su edad, los hace más vulnerables. Hay desde halcones, hasta niños sicarios. Muchas veces los hacen adictos a sustancias para tenerlos aún más controlados. Tienen armas en lugar de juguetes y drogas en vez de dulces.
Las cifras son terribles. Cada 8 horas es asesinado un menor de edad por el crimen organizado. De acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, muchos de los niños fallecidos son víctimas de fuego cruzado. Por otro lado, buena parte de los reclutados pertenece a familias con vínculos criminales o provienen de regiones del país donde la inseguridad está fuera de control. Unirse a los delincuentes no es opcional, o lo hacen o los matan.
Esa es la realidad de miles de niños en México. Atender esa problemática es urgente y, sin embargo, el tema se menciona muy poco. Rara vez las autoridades se detienen en ello. El gobierno federal tiene que presentar cada año el informe en materia de trata de personas. Desde 2019 no ha ocurrido. Pareciera que los menores simplemente no importan. (Paola Rojas, El Universal, Opinión, p. A22)
Aerolíneas de EU sacan ventaja
Mientras el país sigue degradado a la Categoría 2 de aviación civil por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés), lo que significa que las aerolíneas mexicanas no pueden ampliar sus operaciones en Estados Unidos, las empresas estadounidenses siguen aumentando rutas en el país. American Airlines informó que a partir del 3 de noviembre iniciará una nueva frecuencia diaria a Nueva York desde el Aeropuerto Internacional de Monterrey. Con esta ruta, American Airlines que dirige José María Giraldo, ya suma tres destinos desde Monterrey hacia Estados Unidos: Dallas/Fort Worth, Miami y ahora Nueva York. Así, nos comentan, las aerolíneas de la Unión Americana han sido las ganadoras de la recuperación del tráfico aéreo entre ambos países luego de la pandemia. (Desbalance, El Universal, Cartera, p. A26)
En el transcurso del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (hasta abril de 2022), contra viento y marea los paisanos han realizado remesas por alrededor de 146 mil millones de dólares, equivalentes en moneda nacional a cerca de 3 billones de pesos (algo así como 11 por ciento del producto interno bruto a precios actuales, todos inyectados en la economía mexicana), un monto dos veces superior al ingreso por exportación petrolera en el mismo periodo (72 mil millones de billetes verdes).
Los paisanos han enfrentado a todos y de todo: expulsión de su país, coyotes, muro, migra, gobiernos gringos, violencia, xenofobia, racismo, pandemia, etcétera, y nunca se han doblado ni dejado de enviar dinero a sus respectivas familias. Son calificados de héroes, pero en los hechos superan con creces ese calificativo. Los recursos por ellos remitidos no sólo contribuyen a elevar el nivel de bienestar de sus respectivas familias, sino que contribuyen al fortalecimiento de la economía nacional, es decir, la misma que en su propia patria los ha obligado a buscar la vida en otra parte.
Las cifras oficiales (Banco de México) revelan que sólo en el primer cuatrimestre de 2022, las remesas sumaron 17 mil 240 millones de dólares, monto superior a lo que se captó en todo el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Año tras año, el régimen neoliberal, su apartheid económico y sus recurrentes crisis expulsaron a millones de mexicanos, quienes debieron emigrar para no morir de hambre.
Así, del sexenio salinista al de Enrique Peña Nieto, el monto de remesas pasó de 15 mil 952 millones a 160 mil 117 millones de dólares, un incremento cercano a mil por ciento. En ese periodo nada, ni lejanamente (salvo la fortuna de Carlos Slim, que se incrementó alrededor de 4 mil por ciento), creció en esa proporción. Mientras aumentaba el número de mexicanos expulsados de su tierra, del gobierno de CSG al de EPN, los paisanos enviaron, en total, 437 mil 534 millones de billetes verdes, monto equivalente a alrededor de 45 por ciento del producto interno bruto nacional.
Con López Obrador el monto de remesas ha registrado un aumento prácticamente constante, y de un promedio mensual de 3 mil 36 millones de dólares en 2019 ahora, al cierre de abril pasado, se tiene uno de 4 mil 310 millones (ese monto corresponde al ingreso por exportación petrolera en enero y febrero del presente año), es decir, un incremento de 42 por ciento en el periodo.
Con base en información del Banco de México, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados detalla que en abril pasado, con cifras originales, los ingresos por remesas familiares alcanzaron un monto de 4 mil 718.1 millones de dólares, lo que significó un incremento de 16.5 por ciento en comparación con el mismo mes de 2021.
En términos nominales, con este resultado los ingresos por remesas familiares permanecieron por arriba de los 4 mil millones de dólares. En abril, se registraron poco más de 12 millones de operaciones de envío, cifra 11.7 por ciento superior a la de hace un año, cuando fueron 10.8 millones de operaciones. La remesa promedio fue de 391 dólares, mayor en 4.3 por ciento al de igual mes del año anterior (375 dólares) y dos dólares menor a la media registrada en marzo de 2022. Con ello, el monto acumulado en los cuatro primeros meses del año asciende a 17 mil 240.1 millones de dólares, 17.6 por ciento por arriba de lo registrado en el mismo lapso de 2021. Con cifras desestacionalizadas, en abril pasado, las remesas exhibieron un incremento de 4.9 por ciento respecto a marzo.
En su comparativo anual, en los últimos 24 meses sólo en cuatro ocasiones el monto de las remesas enviadas fue ligeramente inferior al de igual lapso del año previo. Ello sucedió en mayo, julio y agosto de 2020, y en marzo de 2021. En todos los meses restantes se registraron cifras positivas, y récord en muchas ocasiones.
Las rebanadas del pastel
Hoy, en Los Ángeles, California, se inauguran formalmente los trabajos de la novena Cumbre de las Américas. ¿Ya llegaron las invitaciones, o a qué espera el presidente López Obrador para notificar al respetable si asistirá o no? En vía de mientras, ayer Ken Salazar, el ridículo embajador gringo en Palacio Nacional, se apersonó en la Basílica de Guadalupe: le ruego a la patrona que ayude a nuestros líderes a establecer una nueva era transformadora para las Américas (¿cuáles?, porque sólo hay una) y la relación entre Estados Unidos y México. Mejor que rezar es no excluir a nadie. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p. 23)
Si se incrementa la demanda de pasajeros y carga entre 9 y 10% al año, como señalan algunos pronósticos, Isidoro Pastor, general que dirige el Aeropuerto Internacional Felipe
Ángeles (AIFA), sostiene que para finales de 2023 o principios de 2024 llegará a su punto de equilibrio.
Originalmente, abundó, la expectativa es que se alcanzaría hasta 2026.
¿Qué sucederá realmente con una previsible crisis económica en Estados Unidos y la postergación del regreso de México a la categoría 1 de la aviación de ese país hasta noviembre?, sólo el tiempo lo dirá.
Sin embargo, está firmado que de las 12 operaciones que se realizan actualmente al día en el AIFA, para septiembre serán 62, debido a los compromisos de las principales compañías mexicanas.
Eso implicará que, de mil 300 pasajeros que circulan actualmente, subirán a 6 mil y, a partir de allí, el AIFA cobrará importancia y vida.
Pastor es un militar bien preparado, con una maestría en Ciencias y un doctorado en Administración Pública, según se observa en la pared de su oficina pletórica de fotos y diplomas.
Un militar institucional que no oculta las imágenes con otros presidentes mexicanos ni con personajes como la senadora estadunidense Hillary Clinton o Condoleezza Rice, la primera mujer afroestadunidense que fue secretaria de Estado en ese país.
Todas estas cifras las hemos dado a conocer puntualmente, le hemos dedicado hasta cinco horas a detractores del proyecto; pero al día siguiente ellos escriben lo que conviene a sus intereses, a ver qué pasa ahora, dijo, incluso, divertido.
El militar reconoció que para alcanzar un elevado nivel de satisfacción al pasajero, al AIFA le “pega” la insuficiente infraestructura terrestre que se sigue construyendo y la limitada oferta para poder consumir.
En total hay 193 espacios comerciales dentro del aeropuerto, pero de ellos sólo tienen 80 contratos cerrados y apenas 15 negocios funcionando.
Pero a estos últimos les va bien, sostuvo, pues sigue habiendo alrededor de 10 mil trabajadores terminando la obra y están desde los que tienen mayor capacidad adquisitiva hasta los que ganan menos, pero que también necesitan comer.
La empresa que fue contratada para implementar el sistema de reconocimiento facial para acceder a las áreas estériles del aeropuerto, se retrasó argumentando que algunos de sus proveedores sufrieron problemas debido a la pandemia.
Ahora, en algún momento de junio, la misma empresa se han comprometido a instalarlo.
También están concluidos los 12 recintos fiscales para manejar más de 400 mil toneladas de carga al año; mientras que los hermanos El-Mann, de Fibra Uno, están invirtiendo en unas bodegas fuera del recinto aeroportuario.
Como sucede en la hotelería, Pastor aseguró que se puede optar por las aperturas progresivas (soft opening) o por las aperturas completas (hard opening).
En el caso del AIFA, se decantaron por la primera modalidad, así es que a finales de 2022 se observarán los alcances de este aeropuerto, planeado para atender hasta 20 millones de pasajeros al año, contra 49 millones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Sus resultados nunca serán como los esperados en el Nuevo Aeropuerto Internacional de México, que canceló este gobierno, pero ahora las aerolíneas y el país buscan rentabilizar este aeropuerto.
Si el día de la inauguración del AIFA, las tlayudas ganaron la nota; las fritangas mexicanas llegaron para quedarse y ya hay dos taquerías, un negocio de pastes y un restaurante de chilaquiles. (Caros Velázquez, Excélsior, Dinero, p. 4)