HIDALGO: El embajador de EU, Ken Salazar, en una visita a Pachuca, se reunió con el gobernador Omar Fayad, a quien le entregó la certificación internacional de Seguridad Pública TRI-ARCO. También estuvo con el gobernador electo, Julio Menchaca, hablaron de los más de 400 mil hidalguenses que viven en EU, desarrollo económico y protección a migrantes. (Víctor Sánchez Baños El Heraldo de México, Estados, p.9)
A Estados Unidos sí habría que tenerle miedo. El temor no es un sentimiento que puedan exhibir los bravucones de cantina y para los machos patrioteros es una vergonzante forma de debilidad. Pero, qué caray, estamos hablando, en lo que toca a nuestros vecinos del norte, de la nación más poderosa del planeta.
En su momento, unos japoneses demasiado soberbios se creyeron que podían plantarle cara a los estadounidenses en sus propias narices. Pues, ¿qué pasó? Dos bombas atómicas, señoras y señores. No una. Dos, en Hiroshima y Nagasaki. ¿Miedo? Terror, más bien. A los pocos días, Su Majestad Imperial Hirohito firmó la única rendición habida en el Imperio del Sol Naciente en sus dos mil años de historia.
Es cierto que la práctica destrucción de Alemania y la consecuente derrota de Hitler fue un trabajo conjunto de los soviéticos y los países aliados pero el papel de la gran nación norteamericana fue decisivo. Hay que hablar, ciertamente, de los tropezones y ahí no se puede soslayar el fracaso de los estadounidenses en Vietnam (aunque, si lo piensas, hubiera sido tal vez preferible, para los comunistas, renunciar de entrada a sus designios y adoptar alegremente la economía de mercado evitándose, de paso, la muerte de cientos de miles de compatriotas suyos, las comarcas arrasadas por el napalm, el sufrimiento y el horror). Tampoco fue demasiado edificante el desenlace de lo de Iraq aunque no se puede dejar de reconocer, en este caso, el formidable despliegue de poderío militar.
Luego de estas simplificaciones tan burdas el tema no es imaginar siquiera una invasión estadounidense o, digamos, la pérdida de Baja California o la entrega de la península de Yucatán. Eso ya ocurrió en la guerra de 1848 del siglo antepasado y nos quedamos, con el perdón de los pendencieros de sobremesa, sin la mitad del territorio nacional, por si no se habían enterado de quién es el grandulón del barrio en estas latitudes (y, sí, miren cómo tiemblo).
El asunto es que en nuestra condición de pedigüeños perpetuos de permisos de residencia y habiendo consagrado la oleada de remesas como un logro portentoso del actual régimen, por ahí iría justamente la cosa: los yanquis pueden no sólo dejar de conceder más autorizaciones sino expulsar pura y simplemente a millones de mexicanos indocumentados. Pregúntenle a la señora encargada de la Secretaría de Economía, si me hacen el favor, qué haría con toda esa gente. No tan drástico pero devastador como un huracán de pesos y centavos sería que a las mentadas remesas les endosaran un impuesto a pagar: menos dinero para todas esas familias mexicanas que subsisten, miren ustedes, gracias a lo que les mandan los esforzados compatriotas que laboran en el país del cual con tanto desenfado nos burlamos. (Román Revueltas Retes, Milenio, Política, p.7)
Hoy conmemoramos la lucha mundial contra la trata de personas. En un principio se le llamó trata de blancas, ante la comercialización de mujeres de tez clara. No obstante, en su concepción más amplia y moderna, se reconoce y protege a todos los seres humanos, sin distinción de raza, género o condición social. ?
En este contexto y, reiterando su enérgica condena en contra de esta grave amenaza, en diciembre de 2013, las Naciones Unidas designaron el 30 de julio, como el día mundial para su concientización.
También es importante reconocer que no sólo es explotación sexual, nuestra ley vigente, desde 2012, recoge 10 modalidades más: 1. Esclavitud, 2. Condicio´n de siervo, 3. Explotacio´n laboral, 4. Trabajo forzado, 5. Mendicidad forzada, 6. Utilizacio´n de niños en actividades delictivas, 7. Adopcio´n ilegal, 8. Matrimonio forzoso, 9. Tra´fico de o´rganos, y 10. Experimentacio´n biome´dica ili´cita.
?Las cifras de este flagelo son abrumadoras y en evidente crecimiento mes con mes. Con datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, en los últimos 5 años y en lo que va de 2022, se han registrado 2,838 casos. En promedio, 43 casos mensuales de trata de personas -sin contar los no denunciados-. El 14 % de ellos son hombres y el 86 % mujeres.
De éstas, la mitad son menores de 18 años.
En 2022, las entidades más peligrosas para niñas, adolescentes y mujeres en materia de trata, son el Estado de México, CDMX, Chihuahua, Baja California y Nuevo León. Edomex y N.L. también encabezan en feminicidio.
Tratar a una persona es reclutarla, transportarla, albergarla, mediante amenazas o el uso de la fuerza (engaño, abuso de poder, pagarle al tutor), con fines de explotación en cualquiera de sus modalidades. Como se ha comentado en artículos previos, si los fines son de explotación, van a ir a la cárcel hasta por 40 años. ?
Un análisis mundial reveló que la mayoría de los enganches sucede con una promesa de vida mejor y lejos de su comunidad. Esto toma relevancia, primero, con la pandemia y, segundo, con el auge de las redes sociales. Todos y todas hemos sido testigos de mensajes, ofreciendo trabajos atractivos y condiciones irreales. ?
Aquí es donde, para contribuir con la conmemoración y acercarnos a erradicar su ocurrencia, insistimos en la importancia de: 1. Hablar del tema con nuestros hijos, generar conciencia de que sí sucede; 2. Acompañarlos a través de herramientas de control parental; 3. Nunca proporcionar datos personales o fotos íntimas; 4. Establecer con ellos, situaciones que representen una alerta inmediata; y, 5. Denunciar. La Fiscalía General de Justicia de la CDMX cuenta con una Unidad Cibernética muy activa y con campañas permanentes. ?
La trata de personas está afectando a nuestros niños, niñas y adolescentes. Te invito a convertirte en un verdadero defensor de la seguridad infantil y decirle NO, de la mano de nuestros infantes, a este monstruo que también se esconde detrás de las redes. (José Luis Ayoub El Heraldo de México, País,p.5)
Hoy se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, un delito clandestino y muy lucrativo que se aprovecha de las necesidades y de la confianza de sus víctimas. Se estima que es el tercer delito que más genera dinero para la delincuencia organizada.
La trata de personas está conformada por: 1) actos (captación, traslado, transporte, acogida, etc.); 2) medios (engaño, uso de fuerza, etc.) y 3) fin último de explotación (en infinidad de modalidades). Cualquiera puede convertirse en víctima de trata.
Sin importar el tipo de explotación, la trata atenta contra la dignidad humana y violenta los derechos humanos.
En México, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, registró un total de 677 víctimas de trata de personas en 2020; 744 en 2021 y 397 hasta mayo de 2022.
El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México destacó que 20% de las victimas identificadas en 2021 fueron enganchadas a través de redes sociales.
Estas cifras y el más reciente Informe Mundial sobre la Trata de Personas de UNODC nos hacen ver que, aunque el internet ya era utilizado por tratantes, su uso aumentó en la pandemia. Ahora estamos mucho más tiempo en línea, lo que impulsa la manipulación y explotación de las víctimas en entornos digitales.
Para contrarrestar este desafío global es necesario visibilizarlo. En 2008, UNODC lanzó la campaña Corazón Azul contra la trata de personas, iniciativa que busca crear conciencia sobre este delito y su impacto.
El Día Mundial contra la Trata de Personas tiene un tema distinto cada año, en 2022 es el “Uso y abuso de la tecnología”.
UNODC identificó que se emplean principalmente dos tipos de estrategias en línea: la “pesca”, donde la persona tratante publica anuncios y espera a que potenciales clientes o víctimas respondan, y la “caza”, que se utiliza tanto para acceder a las víctimas como para establecer conexiones con potenciales compradores de servicios de explotación.
Ante esta situación debemos estar alerta todas las personas como usuarias de Internet. ¿Cómo protegernos y evitar ser víctimas del delito a la vez que utilizamos el potencial del Internet?
A través de las redes sociales podemos enviar mensajes de prevención. Podemos llegar a víctimas que de otro modo no alzarían la voz (por ejemplo, el Consejo Ciudadano habilitó el teléfono 800 5533 000 para denuncias vía WhatsApp) y compartir información para todas las edades.
Junto con la Comisión Intersecretarial contra la Trata de Personas realizamos una campaña en Tik Tok con dos cantantes. Hoy lanzamos una serie de videos que explican y alertan sobre las diferentes modalidades de trata de personas. Y constantemente organizamos conversatorios y entrevistas virtuales. Queremos seguir llegando a más personas en todo el país.
Necesitamos que lo que es ilegal fuera del ciberespacio también lo sea en Internet.
Nos comprometemos a prevenir la explotación en línea y a usar el poder de la tecnología para proteger a nuestras sociedades. (Kristian Hölge, El Universal, Opinión,p.14)