Jared los dobla de nuevo
El yerno de Donald Trump dobló una vez al gobierno mexicano en el curso de la áspera negociación sobre las caravanas migrantes.
No satisfecho con ese lance, lo vuelve a doblar, ahora para balconearlo ante todo el mundo, con la publicación del libro: Rompiendo la Historia, memorias de la Casa Blanca.
Jared se ensaña al usar un término particularmente hostil que ya había usado su nefasto suegro: “los doblamos”.
El gobierno de México no responde o lo hace de manera tibia. Lo que llama la atención es que ahora, con otra administración en Washington, el gobierno mexicano ha pasado de sumiso a pendenciero. Qué raro. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 3)
Aprietan por el Cártel Inmobiliario
Le platicamos que tras darse a conocer la investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, a cargo de Ernestina Godoy, sobre el Cártel Inmobiliario en la alcaldía Benito Juárez, nos dicen, no quitarán el dedo del renglón y por ello ya se lanzó una alerta migratoria contra el exdirector de Obras, Nicias René Aridjis, a quien están buscando en todos lados. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, reveló que la fiscalía está llamando a los empresarios inmobiliarios, en calidad de testigos, para que aporten información sobre el modus operandi y saber si eran extorsionados o eventuales cómplices. (El Caballito, El Universal, Metrópoli, p. A11)
Quienes están en el poder llegan a un nivel en el que se convencen de que lo que hacen y dicen en secreto, en secreto quedará por siempre y no solo engañan, sino que cubren la verdad con sus versiones oficiales.
Un buen número de esos acuerdos y conversaciones secretos se conocen cuando alguno de sus protagonistas escribe sus memorias, siempre para dar su versión de los hechos.
Es el caso de Jared Kushner, yerno de Donald Trump y su principal asesor. En su libro Rompiendo la Historia, Memorias de la Casa Blanca, cuenta cómo su impresentable suegro dobló rápidamente a Marcelo Ebrard, y con él al presidente López Obrador, con solo anunciar que aumentaría los aranceles a las exportaciones mexicanas.
Tu truco funcionó, escribe Kushner que le dijo a Trump, a los 10 minutos me estaba llamando Ebrard, me mostró todas sus cartas y aceptó que a cambio de cancelar los aranceles, el gobierno de México desplegaría 25 mil soldados para contener la migración.
Luego cuenta cómo le tomaron el pelo a Jesús Seade, el operador para el T-MEC de López Obrador, entonces presidente electo pero en funciones. Dice que se llevaron una sorpresa cuando ya había un acuerdo para mover a 16 años el fin del tratado y les propuso que fuera a los 12. Cuando se fue, nos miramos, Kushner y Luis Videgaray, y nos reímos.
Ante todo esto, ayer salió Ebrard a rechazar con un argumento que, pudiendo ser verdad, no es contundente: El libro es un documento de campaña para la reelección de Trump, y que querían que el nuestro fuera un tercer país seguro, lo que formalmente es cierto, pero en los hechos no tanto: Quédate en México.
RETALES
1 DEDICATORIA. La mayoría morenista del Congreso de Veracruz complació a Palacio y modificó la Constitución estatal para que Rocío Nahle sea la próxima gobernadora del estado si gana las elecciones de junio del 24. Despreciable fue la respuesta de legisladores panistas, quienes dijeron que ni haciéndose la jarocha llegaría. A esos niveles ha llegado la conversación política;
2 MISERIA. Un retrato de la falta de visión de Estado de gobiernos y empresarios es que Monterrey, cuna de la industrialización mexicana y hoy modelo de avance y modernidad, viva este desastre por la falta de agua, lo que, además, ha provocado que empiecen a darse riesgosas protestas y hasta enfrentamientos; y
3 COSTOS. El secretario Rogelio Ramírez de la O reveló los costos en 2022 para combatir la inflación: 574 mil 874 millones de pesos. Son tres rubros los principales, 430 mil millones de subsidio a la gasolina, 73 mil millones a la industria eléctrica y 69 mil millones a sus programas sociales. Veremos en cinco meses si el costo resolvió lo más importante, bajar la inflación, que ciertamente hubiera sido más alta de no ser por estos subsidios. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)
Desde hace más de tres años, Sin Ataduras denunció en varias columnas cómo fue doblegado por Estados Unidos el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, quien en representación del presidente Andrés Manuel López Obrador, negoció y aceptó el control militar del flujo migratorio, a cambio de nada, pues Donald Trump jamás entregó un dólar de la ayuda solicitada por México.
Las denuncias —que algunos confundieron como algo personal cuando se trata de un asunto nacional de primordial interés—, merecieron la apatía del Senado, encargado de analizar la política exterior, motivaron numerosos ataques anónimos en las redes sociales, causaron varias réplicas oficiosas de columnistas afines a la cancillería, así como el envío de diversas cartas de voceros dirigidas a MILENIO.
Toda la estrategia desinformativa de Ebrard se desmorona con el paso del tiempo. Nuevas revelaciones surgen por parte de altos ex funcionarios estadunidenses, participantes en las negociaciones con el canciller mexicano, que comprueban el daño causado a México por haber cedido, sin ningún beneficio a la nación, la implantación del programa Quédate en México, aun antes de la amenaza de imponer aranceles a productos mexicanos.
Jared Kushner, asesor especial y yerno de Trump, acaba de revelar en su libro de memorias, en un adelanto obtenido por el periodista José Díaz Briseño en Washington, detalles de la reunión con el presidente López Obrador en una cena, en la casa del copresidente de Televisa, Bernardo Gómez, el 19 de marzo de 2019, sobre las represalias de Trump:
“Hice un viaje de 12 horas a la Ciudad de México para darle mi mensaje directamente a AMLO: si México no actuaba de inmediato para reducir los cruces fronterizos ilegales, todas las apuestas estaban canceladas, incluido (el acuerdo comercial regional) el T-MEC recientemente negociado”.
“López Obrador prometió que le daría a Ebrard lo que necesitara para enfrentar la crisis. Consideré este compromiso como un éxito”, escribió Kushner.
Sobre la misma reunión, así fue como informó el presidente López Obrador (La Jornada, 21 de marzo de 2019):
“El encuentro tuvo como objetivo avanzar en las negociaciones para echar a andar un programa bilateral para el desarrollo regional del sureste de México y en países centroamericanos, que involucrarían inversiones estadunidenses por 10 mil millones de dólares” (como lo advertimos en aquel entonces, EU nunca aceptó ningún programa bilateral ni multimillonarias inversiones).
Luego de los alardes de Trump por haber doblegado al gobierno mexicano —“Después de eso Marcelo Ebrard me miró y me dijo: ‘¡Señor: sería un honor tener 28 mil soldados en la frontera! ¡Sería un honor tener Quédate en México!’”—, Kushner narró así la burla grotesca, el 10 de septiembre de 2019, al cumplirse los 90 días de la negociación secreta, en la Sala Oval de la Casa Blanca, cuando Trump advirtió a Ebrard sobre una supuesta invasión a México: “Ebrard estaba estupefacto. Pero cuando me vio reírme del chiste, esbozó una sonrisa y se relajó”.
En cambio, esto fue lo que declaró Ebrard a la prensa mexicana, poco después de la burla de Trump: “Fue bastante amable, positivo, agradecido con México”.
Así se escribe la historia: dudosos éxitos diplomáticos, según el lado mexicano; vergonzantes humillaciones nacionales, según el otro.
Pobre México… (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, Política, p. 13)
La economía mexicana ha dado muestras de fortalezas desconocidas. La información reciente de tres variables clave indica que, en un entorno desfavorable, en México hay una situación bajo control y con resultados mejores que los esperados. Las variables son el crecimiento del PIB en el primer y segundo trimestres, la inflación a junio y la entrada de divisas a través de las remesas recibidas. La información comparada con nuestras economías vecinas, Estados Unidos y Canadá, es importante para explicar los diferentes comportamientos.
La primera variable es el PIB. Las cifras trimestrales para México son: crecimiento de 1 por ciento en el primer trimestre y otro 1 por ciento en el segundo, en tanto que en Estados Unidos fue -0.4 y -0.2 en el primero y segundo trimestre, respectivamente, y para Canadá, los datos fueron 0.8 y 1.1 por ciento. De modo que mientras en EU han ligado dos trimestres consecutivos con dato negativo, en México y Canadá hemos crecido uno por ciento en cada trimestre. La economía de EU ha retrocedido, mientras que en Canadá y México crecemos poco, pero nuestras economías siguen expandiéndose.
La segunda variable es la inflación. El dato estadunidense es el siguiente: la inflación anual a junio pasado fue de 9.1 por ciento, aumentando respecto al 8.6 de mayo. A junio, Canadá registró una tasa anual de inflación de 8.1, aumentando del 7.7 de mayo. En México hubo un registro de 7.8 a junio, creciendo también respecto al dato de mayo que fue de 7.6 por ciento. La economía estadunidense enfrenta complicaciones mayores en este asunto, ya que su banco central ha decidido aumentar las tasas de interés 0.75 puntos porcentuales en las dos pasadas reuniones, lo que ha llevado a que la inversión se frene. Pese a tener menores registros de inflación en Canadá y México también se ha apretado la política monetaria, lo que afectará la inversión.
La tercera variable, las remesas, la cifra a junio es impresionante ya que en el primer semestre de este 2022 se recibieron 27 mil 565 millones de dólares, 16.6 por ciento más que en el primer semestre de 2021, lo que apunta a un cierre de año con un monto que supere 55 mil millones de dólares. Además, el dato de junio, remesas por 5 mil 153 millones de dólares, es 15.6 por ciento mayor que el de hace un año que, a su vez, fue superior al de junio de 2020. Dos informaciones adicionales son importantes: en junio pasado se recibieron 12 millones 356 mil remesas y el envío promedio fue de 408 dólares, es decir de 8 mil 400 pesos.
Las remesas de nuestros compatriotas, fundamentalmente de Estados Unidos, pero también de Canadá, constituyen para estos dos países salidas de recursos. Por eso, mientras para nosotros son un importante ingreso de recursos para familias ubicadas en los deciles bajos de la distribución, para ellos significa que recursos provenientes de programas sociales, o bien de las remuneraciones recibidas por los mexicanos allá, se transfieren a México, eliminando de este modo los efectos positivos de esos ingresos sobre la actividad económica.
De modo que las tres economías enfrentan problemas: lento crecimiento en México y Canadá, en tanto que en Estados Unidos se ha detenido; inflación en crecimiento, aunque con mayor rapidez en EU; remesas en México por un monto muy importante, que ayudan significativamente a nuestra economía que, al mismo tiempo, son salida de recursos para Canadá y EU. Estas diferencias tienen explicación en las decisiones que los responsables de la conducción económica han tomado y que han funcionado en diversa medida. Pero también hay que reconocer que lo que constituye una sangría nacional: la migración de millones de compatriotas en busca de empleos con remuneraciones decorosas ha resultado en una inyección de recursos benéfica para nuestra economía.
Es claro que las decisiones gubernamentales importan. El gobierno de Biden instrumentó un amplio programa de estímulos económicos que rindió frutos en el crecimiento de su economía, los que se transmitieron a sus principales socios comerciales: Canadá y México. Estímulos que todavía en estos días siguen funcionando, ya no para los estadunidenses que han visto frenada la inversión por los aumentos de las tasas de interés decididas por la Reserva Federal, pero sí para las industrias canadiense y mexicana que conservan el ritmo de sus exportaciones hacia Estado Unidos.
Además, ante el alza de los precios se instrumentaron medidas monetarias en los tres países, que no han sido eficientes, pero se plantean también acuerdos y aumentos de subsidios que atemperaron el crecimiento de precios. De esta manera hay una sincronía indudable de las economías de Canadá, México y Estados Unidos, explicadas por la integración de sus aparatos productivos. Pero decisiones gubernamentales y los recursos que nuestros migrantes envían a sus familias explican las diferencias observadas. (Orlando Delgado Selley, La Jornada, Economía, p. 20)
Las remesas que envían los mexicanos que trabajan en Estados Unidos a sus familiares en México, han crecido como un río caudaloso.
El volumen de recursos que mandan a México, rompe niveles récord constantemente.
Al cierre del 2021 alcanzaron un récord histórico de 51 mil 594 millones de dólares, 27.1% más respecto del cierre del 2020.
Y siguen creciendo. En los primeros 6 meses de este año 2022, las remesas sumaron 27 mil 565 millones de dólares; un aumento de 16.6%, respecto del primer semestre de 2021.
Esos son los hechos.
El caudaloso río de las remesas, ya es superior a las divisas que generan el petróleo, el turismo y las inversiones extranjeras directas.
El crecimiento en el volumen total de las remesas que envían nuestros connacionales desde Estados Unidos a México es impresionante y tiene muchas explicaciones.
Entre las más importantes están el ensanchamiento de la brecha entre la economía mexicana y la norteamericana y, entre sus productos per cápita, que aumentaron notablemente en los últimos dos años (2020 y 2021).
Además de los millonarios recursos que entregó el gobierno estadounidense a sus ciudadanos y que derramó entre los trabajadores migratorios mexicanos.En lo anecdótico, están las declaraciones presidenciales.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, ha mencionado en reiteradas ocasiones a las remesas como uno de los logros de su gobierno, aunque no hay absolutamente ningún sustento en tal afirmación.
En realidad ¿qué hay detrás de las “benditas remesas”?
Por supuesto hay mucho sacrificio de los trabajadores migratorios que sortean toda clase de obstáculos y en muchos casos encuentran la muerte en el intento.
Además, detrás de las remesas hay literalmente sangre, sudor y lágrimas.También hay un enorme sentido de solidaridad con sus familias, a las que buscan apoyar más cuando más lo necesitan.
No son meras frases románticas. Los hechos lo sustentan.
Las remesas ayudaron a los mexicanos que habitan su propio país, a paliar la crisis sanitaria que provocó el Covid-19, en el caso más reciente.
De acuerdo con un análisis comparativo de las remesas y los ingresos públicos estatales, realizado por BBVA Research, el año pasado, en el estado de Michoacán, las primeras superaron a las segundas.
Los ingresos públicos estatales ascendieron a 3 mil 849 millones de dólares en 2020 y recibieron en ese año 4 mil 056 millones de dólares por remesas.
No fue el único caso. Los estados en donde las remesas representaron la mayor proporción de sus ingresos estatales fueron: Michoacán (105.4%), Guanajuato (80.5%), Zacatecas (78.0%) y Jalisco (68.0%).
Un estudio del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA) revela que las remesas han aumentado su dimensión frente a distintos indicadores macroeconómicos.
En relación al PIB pasaron de 2.1% en 2015 a 3.7 y 4.0 % en 2020 y 2021, respectivamente.
Además están financiando una mayor proporción del gasto de los hogares en consumo privado.
En 2015 el ingreso por remesas fue equivalente a 3.2% del consumo privado, y aumentó al financiar 5.9 y 6.2%, en 2020 y 2021. Las remesas, por su volumen representan más de lo que invierten tanto el sector público como el sector privado.
Al cierre del año pasado las remesas representaron el 141.3% y el 23.5% de las inversiones públicas y privadas.
El director de Estadísticas Económicas del Cemla, Jesús Cervantes González, señala que 7.5 millones de mexicanos forman parte de la fuerza laboral estadounidense, cifra equivalente a 35% o 37% del total de asalariados cotizantes registrados en el IMSS.
Otro dato revelador: el ingreso medio de los mexicanos en Estados Unidos es aproximadamente cinco veces la remuneración media del trabajador registrado en el IMSS.
Esas son algunas de las razones más importantes, por las cuales las remesas han alcanzado niveles récord.
Lo que no hay, es mérito alguno en el actual gobierno o en los pasados, por el cuál están creciendo tan dinámicamente las remesas. (Marco A. Mares, El Economista, Empresas y Negocios, p. 26)