Opinión Migración 050822

Apuntes Globales / Extranjeros mejorando los rincones de México

México se está convirtiendo en un país de destino migratorio. La estadística más contundente es el crecimiento exponencial de peticiones de asilo. El año pasado hubo 131 mil peticiones, un aumento de 300% en relación a 2020. Hace cuatro años, en 2018, no llegaron a 30 mil.

Es evidente, también, que en varias ciudades y rincones del país están llegando extranjeros. En la Ciudad de México, por ejemplo, las colonias Roma y Condesa experimentan una gran afluencia de extranjeros. Se escucha inglés, francés, alemán e incluso acentos sud y centroamericanos de nuestro español. El ambiente de los cafés y vida al aire libre es cada vez más internacional y, desde luego, los precios, especialmente de los bienes raíces, no dejan duda de la renovada presencia de inmigrantes.

Uno de esos rincones de México que está atrayendo extranjeros es La Pitaya, Veracruz. Un pequeño desarrollo campestre no urbanizado, situado en el camino viejo entre Xalapa, capital del estado, y Coatepec, pueblo cafetalero, hoy pequeña ciudad de servicios y turismo.

La Pitaya exhibe una naturaleza con asteroides. Un lugar mágico que, por los efectos del propio desarrollo urbano y el cambio climático, está dejando de ser un bosque de niebla. He visitado el lugar regularmente, una vez al año desde hace tres décadas. El motivo: una hermana que huyó del ex-Distrito Federal.

Este verano he pasado algunas semanas en La Pitaya. Sorpresa. Muchos extranjeros han llegado en los dos últimos dos años. Mi sobrina y cuñada tienen un pequeño prekínder. Pues resulta que la mayoría de los niños y niñas son extranjeros: estadounidenses, alemanes, australianos y españoles.

Picado por la curiosidad, ¿cómo y por qué llegaron aquí?, aproveché mi estancia en esa maravillosa región para realizar entrevistas abiertas e informales, acompañadas por el buen café del lugar.

¿Cuál es el detonador de esta nueva ola de inmigrantes?

La laxitud de la autoridad mexicana ante el Covid-19. “Éste era uno de los pocos países a los que se podía viajar en 2021 sin mostrar pruebas de vacunación”, me compartió más de uno de mis entrevistados.

Otro motivo son los precios. Con algunos ahorros, o con un trabajo vía remota, se vive relativamente bien. Y algunos de ellos se quejan de que “ya están subiendo los precios de los bienes raíces”.

También tiene que ver la belleza de lugar, naturaleza exuberante, buen clima (relativamente templado), se calienta cuando deja de llover, pero las intensas lluvias refrescan.

Todos me mencionaron la cercanía de dos centros urbanos –Coatepec y Xalapa– con acceso a medicina y, en especial, la oferta cultural de esta última.

Acudir al concierto del viernes o sábado por la noche de la Sinfónica de la Universidad Veracruzana es un deleite que cuesta sólo 100 pesos. Cuenta con un moderno y hermoso auditorio con las paredes laterales cubiertas de un extraordinario bajorrelieve esculpido por el artista japonés avecinado en la región, Hiroyuki Okumura.

Estoy convencido de que seguirán llegando inmigrantes a esa región de Veracruz. Más aún, éstos ya están teniendo un impacto positivo. Son consumidores exigentes que están fortaleciendo la agricultura orgánica y mercados de productos locales. Las escuelas serán mejores por la simple razón que serán más diversas. Los extranjeros, por lo general, especialmente los estadounidenses, tiene una cultura de intensa participación en la educación escolar de sus hijos.

No hay mal que por bien no venga, reza el refrán. Pues resulta que la laxitud de la cuarta transformación en prevenir el Covid-19 acabó teniendo un efecto no esperado y claramente positivo en el tejido social de algunas comunidades de nuestro país.

¿Qué puede hacer el Estado mexicano por esos recién llegados? Dejarlos tranquilos y ofrecerles trámites más sencillos, expeditos y transparentes por parte del Instituto Nacional de Migración.

Siempre hemos exigido que se trate bien a nuestros migrantes en Estados Unidos. Es hora de darle la bienvenida a los inmigrantes de todo el mundo que están llegando a muchos rincones de nuestro país. Y aprovechémoslos para fortalecer el tejido social, que es el alma de nuestro México. (Rafael Fernández de Castro M., El Financiero, Nacional, p.31)

Bajo Reserva

¿Asilo de México al presidente de Perú?

En Perú crecen las expectativas sobre una posible solicitud de asilo político a México del asediado presidente del país andino, Pedro Castillo. Estas versiones, emitidas por políticos peruanos, crecieron luego de que el mandatario se reunió en privado al filo de la medianoche del miércoles con el canciller Marcelo Ebrard. Harold Forsyth, embajador peruano en la OEA, es una de las voces que afirman que Castillo buscará asilarse en México, tras enfrentar varias acusaciones en su contra, incluso por corrupción. La versión sobre que Castillo busca asilo también es expresada por la congresista Patricia Chirinos. En días pasados esa misma versión circuló en México, sin embargo, fue desmentida. ¿Seguirá siendo una mentira? (El Universal, A2, p.2)

Día con Día / La amenaza de Trump

Un adelanto de las memorias de Jared Kushner, el influyente yerno de Donald Trump, ha vuelto a echar vinagre sobre la versión de cómo se “dobló” en la Casa Blanca el negociador mexicano, Marcelo Ebrard.

Fue con la amenaza de subir 25% los aranceles de productos mexicanos y con ello, poner en suspenso el acuerdo comercial de América del Norte que estaba entonces negociándose.

Según Kushner, la amenaza de Trump se había hecho antes, durante una cena en la Ciudad de México, a la que Kushner asistió especialmente para transmitir este mensaje: si México no hacía su mayor esfuerzo para contener la migración centroamericana por su territorio, Trump terminaría con las ventajas comerciales de México en Estados Unidos.

Cuando Ebrard llegó a Washington a decir que sí, según Kushner, todavía Trump le jugó una broma pesada.

Al recibirlo en la Oficina Oval, le dijo que acababa de despedir a su asesor de seguridad John Bolton, porque éste había venido a proponerle que invadiera México.

La sola mención de esa posibilidad demudó a Ebrard, hasta que las risas del propio Kushner y de Trump le hicieron ver que era una broma.

Algo habrá ayudado la broma a que Ebrard dijera rápido que sí a lo que le pedían, para salir lo antes posible de la oficina.

Kushner dice que todo el asunto fue un “truco” de Trump y que lo felicitó porque le había salido bien: con sólo una amenaza creíble, había conseguido de los mexicanos lo que quería.

Un ángulo interesante de la anécdota es que en ese momento el acuerdo comercial de Norte América era muy importante para el presidente mexicano.

Veía con claridad que la interrupción del acuerdo podía ser catastrófica y estuvo dispuesto a pagar sin chistar lo que le pedían.

En estos días el presidente López Obrador parece estar jugando el truco inverso. Parece estarle diciendo a Biden que el acuerdo comercial no le importa tanto, que la soberanía va antes que el comercio, que México no puede ser tratado como colonia, etcétera.

La anécdota de Ebrard con Trump y con Kushner revela más bien lo contrario: que el acuerdo le importa mucho al Presidente y que su gobierno ya fue tratado como el de una colonia al menos esa vez. (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Al Frente, p.3)

Razones / Las revelaciones de Kushner

El libro que en los próximos días publicará Jared Kushner, el yerno y para muchos principal asesor de Donald Trump, sobre su paso por la Casa Blanca, no devela nada demasiado nuevo respecto a la controvertida relación que mantuvieron los gobiernos de Peña Nieto y López Obrador con el exmandatario estadunidense, pero, además de permitir ver las cosas con un prisma diferente, lo que logra es poner en contexto muchos episodios (y personajes) recientes de la relación con Estados Unidos.

En primer lugar, confirma que, como había dicho Trump en varias oportunidades, su gobierno “dobló” (ésa es la palabra que usan tanto Trump como Kushner) al de López Obrador en el tema migratorio con las amenazas de aranceles. Muchas veces hemos dicho aquí que garantizar la seguridad en las fronteras no es sólo consecuencia de las presiones externas, sino también una exigencia de seguridad nacional: ningún país la puede garantizar sin un control de sus fronteras y, evidentemente, el de la frontera sur se había perdido, así como el de considerables tramos del norte.

Pero cuando se lee el relato pormenorizado de lo sucedido, por lo menos como lo cuenta el yerno de Trump, es evidente que el gobierno de López Obrador no lo hizo por esa convicción, sino porque se lo impusieron y la verdad es que no pareciera que a la Casa Blanca le hubiera costado mucho. La amenaza de subir aranceles fue suficiente. La impresión es que en Palacio Nacional le tenían un poco más que respeto a Trump, casi miedo, y se allanaron a su exigencia que tendría que haber sido una decisión, ahora que la palabra está nuevamente de moda, soberana de México: nadie tendría que exigirle a nuestro gobierno que controlara nuestras fronteras.

De lo que escribe Kushner se desprende que la relación con Marcelo Ebrard fue buena, pero no hay comparación con los juicios que hace de Luis Videgaray, secretario de Hacienda y luego canciller en el gobierno de Peña Nieto. Una relación que, cuenta Kushner, se inició bastante antes de las elecciones de 2016 y que se plasmó rápidamente por la convicción que tenía Videgaray de que, sin duda, el triunfador en esos comicios sería Trump. De esa relación Kushner-Videgaray nació la controvertida visita de Trump a Los Pinos, en agosto de 2016, en plena campaña electoral, que le terminó costando el cargo de secretario de Hacienda a Luis Videgaray, para catapultarlo a la cancillería con Trump en la presidencia. Fue tan estrecha la relación, que el día del triunfo electoral de Trump, una de las pocas llamadas que hizo Kushner fue a Videgaray para agradecerle “su apuesta”.

Fue entonces cuando comienza la renegociación del TLC y el trabajo entre Videgaray y Kushner para convencer al presidente Trump de construir un nuevo tratado y luego ratificarlo. Trump amenazaba con desconocer el TLC y retirarse del mismo. Videgaray, dice Kushner, lo llamó para decirle que para México eso sería la muerte, pero que Estados Unidos perdería un ojo y un brazo. Según cuenta Kushner, el trabajo con Videgaray (y con Ildefonso Guajardo como negociador) para establecer el nuevo tratado fue notable y realizado mano a mano, jalonado con algún brindis con tequila y luego con un malbec argentino la noche de la firma del acuerdo en la cumbre del G20 en Buenos Aires.

En el texto se desprende también el poco aprecio que tenía del que fue designado por el presidente López Obrador como su representante en el proceso de negociación, Jesús Seade, actual embajador de México en China, después de un fugaz paso por la Cancillería, donde nunca logró establecer una relación siquiera fluida con Ebrard, mucho menos con Estados Unidos como subsecretario para América del Norte. Kushner incluso se burla de Seade cuando, en uno de los capítulos finales de la negociación, propuso que el T-MEC tuviera un periodo de cancelación de 12 años, cuando estaba estipulado en 16 años. Le tuvieron que convencer de que reducir el periodo era en contra de los intereses de México. Si nos atenemos a lo publicado, no veo que Seade vaya a ser de mucha ayuda en la actual controversia sobre el T-MEC, menos aun con sus relaciones con China.

También se entiende por qué Videgaray, incluso terminada la administración Peña Nieto, mantuvo interlocución y peso con la Casa Blanca y por qué, pese a que muchas veces se habló de procesarlo en la administración López Obrador, sin exhibir pruebas, eso nunca se llevó a cabo. Ni se llevará.

Por otra parte, llama la atención la forma en que el presidente López Obrador trata a la administración Biden respecto al trato que tuvo con la de Trump. Según cuenta Kushner, una y otra vez Trump intervino y presionó al gobierno mexicano con distintos temas, sobre todo el migratorio, pero jamás se les hubiera ocurrido en Palacio Nacional enviarle a Trump una carta como la que envió López Obrador a Biden esta misma semana. O tener un desaire como se han tenido con altos funcionarios de la Casa Blanca, y que jamás tuvieron, por ejemplo, con Kushner. Es, por supuesto, la versión de Kushner, pero si se cruza con otros libros del periodo Trump, publicados en Estados Unidos, como los de Bob Woodward, veremos que esa versión no parece demasiado alejada de la realidad. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p.8)

A diez años de la Ley General contra la Trata: avances y pendientes

Tres años después, México ratificó dicho instrumento y dio inicio a un combate frontal contra tan atroz delito, propiciando que en 2007 se emitiera la primera ley en la materia. Más tarde, el 14 de junio de 2012, el Senado de la República aprobó la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos (LGPSETP), que sustituyó a la de 2007 y, un año después, se aprobó su reglamento.

A diez años de su promulgación, esta ley, junto con las políticas y estrategias para combatir este delito, han sido modificadas varias veces; ante ello, se han recibido más descalificativos que valoraciones que reconozcan los avances logrados y visibilicen los pendientes que permitan contar con una estrategia eficaz para erradicar este delito.

De ahí que conviene recordar algunas de las grandes ventajas de la LGPSETP:

Incluyó la penalización de la trata sexual y laboral, con imposición de penas de entre cinco y 30 años de prisión, y multas por delitos de trata con fines de explotación sexual y de trabajo forzado.

Definió la trata de personas como un delito que incluye la adopción ilegal sin fines de explotación y propició que las autoridades federales tuvieran jurisdicción sobre los casos de trata internacionales que se cometan en territorio nacional y estén relacionados con la delincuencia organizada, así como aquellos que se derivaran de acusaciones contra funcionarios gubernamentales.

Propició que en 28 estados se aprobaran leyes sobre la trata de personas; que las entidades estuvieran obligadas a tener un fiscal en la materia y que 30 entidades federativas hayan establecido fiscalías o unidades especializadas.

No obstante, los delincuentes han sofistificado sus formas de operar, valiéndose del uso de las redes sociales para identificar y seleccionar a sus víctimas; para extender sus formas de explotación sexual y reclutamiento de niños, adolescentes y adultos, forzándolos a trabajar y participar en actividades delictivas; provocando que la actual legislación quede rebasada para enfrentar acutalmente su modus oprandi.

Con ello, cobra mayor relevancia la iniciativa presentada en el Senado, en mayo pasado, para poder redefinir las políticas legislativas de combate a este delito, dado que “ha sido y es insuficiente” la norma actual y es fudnamental recuperar las experiencias y prácticas exitosas acumuladas al paso de los años.

Al respecto y en el marco de la promulgación de la LGPSETP, México SOS participó como coorganizador, los 25 y 26 de julio pasados, en la Cumbre Internacional de la Lucha contra la trata de Personas, realizada en la ciudad de Washington, D.C. EEUU, con el fin de conocer y socializar las prácticas exitosas de diversas organizaciones e instancias gubernamentales, nacionales y extranjeras. De los resultados, acuerdos y seguimiento hablaremos más adelante. (México SOS, el Sol de México, Opinión, p.21)