Columnas de Opinión 020922

Rayuela

Nunca, como ayer, hizo falta una agencia de noticias, como Notimex, que proyectara la realidad del país hacia el exterior. (La Jornada, Contraportada)

Bajo Reserva

Huestes de Citlalli Hernández agitan las aguas en la UNAM

A la vieja usanza del priismo, nos dicen que han sido claramente detectadas huestes juveniles cercanas a la dirigente morenista Citlalli Hernández que realizan activismo político en algunas facultades y escuelas de la UNAM y del IPN. Nos explican que, como sucedía en tiempos del PRI, arman conflictos para llevarlos a supuestas asambleas estudiantiles y promover paros de actividades. De hecho, nos comentan, el estudiante Alejandro Torres, quien increpó al consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, al finalizar una conferencia en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, aparece posando en una foto con Citlalli Hernández y otra joven, que fue subida a redes, y en la que la mujer pone palabras de agradecimiento a la dirigente morenista: “Eres nuestra guía, nos has enseñado lo esencial de hacer la revolución, y el significado de ser radicales…”. Nos dicen que, de manera señalada, las huestes de la morenista intentan agitar las aguas en las facultades de Ciencias Políticas y de Filosofía. Aseguran que no les asombra ver la mano de doña Citlalli en estos grupos, lo que llama la atención es el uso de estrategias tan vetustas.

La palabra que enfadó a la oposición en el Senado

Dos cosas hicieron enfadar a los legisladores del llamado Bloque de Contención en el Senado. La primera, que el senador Ricardo Monreal no haya aceptado ser el presidente del Senado, pese a que los partidos de oposición le dieron sus votos. La segunda, fueron unas palabras mencionadas por el senador Alejandro Armenta la mañana del miércoles cuando fue electo por la bancada de Morena. “Honraré al Presidente”. La oposición acusó una nueva Mesa Directiva obsequiosa y a modo de los caprichos de Palacio Nacional. Horas más tarde, casi a la media noche, ya cuando fue electo por el pleno después de tres rondas, don Alejandro prometió autonomía y respeto a las minorías. Sin embargo, la oposición no sabe a qué Armenta puede creerle, si al de la mañana, o al de la noche.

¿Pacto Beatriz Paredes-Josefina Vázquez Mota?

Dos mujeres llamaban ayer la atención de los comensales del famoso restaurante polanqueño Au Pied de Cochon. En la mesa las senadoras Josefina Vázquez Mota, excandidata presidencial del PAN, y Beatriz Paredes aspirante a la candidatura presidencial del PRI, y eventualmente de la alianza con el PAN y con el PRD, sostuvieron una larga charla. Aunque nadie más que ellas saben lo que se dijo en esa mesa, algunos se preguntan si doña Josefina será ya una aliada de doña Beatriz en la búsqueda de obtener la nominación presidencial de los tres partidos para pelear en el 2024 contra quien designe Morena.

Alista Morena verdugo para Alito

Nos platican que tras dejar la Presidencia de la Mesa Directiva y de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, respectivamente, Sergio Gutiérrez Luna y Rubén Moreira, tendrán nuevos encargos en San Lázaro. Este sábado, nos dicen, el priista recibirá la batuta como presidente del Comité de Administración, encargado de aprobar los gastos en la Cámara baja, mientras que el morenista es la carta fuerte de su bancada para presidir la Sección Instructora, encargada de los desafueros, y que tendría como primera misión el caso del desafuero de su colega, y presidente del PRI, Alejandro Moreno. Morena, nos dicen, lo quiere como verdugo para “Alito” Moreno. (El Universal, A2, p.2)

Templo Mayor

YA QUISIERA Mark Zuckerberg, el dueño de Facebook, construir un metaverso como el que presentó Andrés Manuel López Obrador en su Cuarto Informe de Gobierno. Quien quiera conocer lo que es la realidad alterna, simplemente tiene que ver el mensaje presidencial.

MÁS QUE un informe, el mandatario se aventó una mañanera vespertina de tan sólo una hora y de corridito. Bueno, más o menos, pues varias veces a lo largo de su lectura, el Presidente dudó, improvisó y, de plano, dio la impresión de que no conocía el contenido de las hojas que tenía en la mano. Ha de ser que, de tanto repetirlas todos los días, las palabras llegan a perder sentido.

QUIZÁS lo más destacable del soliloquio presidencial fue cuando López Obrador trató de despejar cualquier temor de que México abandone el T-MEC. El Presidente puso al acuerdo comercial al mismo nivel de importancia de sus preciados programas sociales, que están en el top de la egoteca obradorista.

POR CIERTO que más de uno se pregunta qué tanto se secreteaban en San Lázaro el morenista Adán Augusto López y el priista Alejandro “Alito” Moreno. Para nadie pasó desapercibido que cuando acudió a entregar el informe a la Cámara de Diputados, el secretario de Gobernación se detuvo casi un minuto hablándole al oído al cuestionado y perseguido presidente del PRI. El diálogo en medio del barullo sólo pudo ser escuchado por el coordinador tricolor, Rubén Moreira. Bueno, y por los espías de Layda Sansores, seguramente.

QUIENES viven en Huixquilucan pueden confirmar que en los últimos años, en los que han gobernado Enrique Vargas y su esposa, Romina Contreras, se ha disparado la construcción de departamentos en ese municipio. Y lo más curioso, según dicen, es que alguien hizo un gran negocio abasteciendo las cocinas integrales. ¿Sabrá algo de esto el precandidato del PAN al gobierno mexiquense que, casualmente, tiene una empresa de cocinas? Es pregunta recién salida del horno.

LA RED Twitter anunció lo que tanto habían esperado sus usuarios: un botón para poder modificar los mensajes publicados. El más contento con la idea, seguramente, es Andrés Manuel López Obrador, pues sus tuits como opositor le resultan demasiado incómodos como Presidente. Como cuando en 2016 escribió: “Está tan mal la economía que muchas regiones del país sólo viven del dinero que envían los migrantes a sus familiares. Benditas remesas”. ¡Upsi!  (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.10)

Trascendió

Que para evitar lecturas sesgadas se dio una orden y se determinó un protocolo en los actos de Andrés Manuel López Obrador: hasta nuevo aviso, las tres corcholatas de la carrera presidencial, Adán Augusto López, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, deben estar en primera fila y juntos, como ocurrió ayer en el cuarto Informe en Palacio Nacional, donde los tres se saludaron con beso o abrazo amistoso cuando se acomodaron en sus lugares. La idea es dejar en claro que hay piso parejo y sobre todo frente al pasado, pues en 2019, 2020 y 2021, el canciller fue enviado hasta la segunda o cuarta fila.

Que el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, tuvo una entrega de Informe presidencial redonda pues no solo fue cobijado por la bancada de Morena, sino también por los opositores, entre los que destacó el dirigente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, a quien le dijo mientras se abrazaban: “vamos a construir todos por México”. Más tarde, el propio tabasqueño afirmó que no hay nada de malo en esos acercamientos con quienes piensan diferente y en la misma conferencia de prensa revivió el famoso “a mí denme por muerto”, como alguna vez se expresó su hoy jefe, al asegurar que él nunca “ha manifestado ni una aspiración política”. También se desmarcó de los funcionarios que usan recursos públicos para promover su imagen rumbo a 2024, asegurando que él trabaja en sus descansos e incluso pide que le descuenten los días laborales que usa para actividades personales.

Que todo parece indicar que la embajada de México en Kiev, evacuada después de que una bomba cayera en el edificio contiguo al inicio de la invasión rusa a Ucrania –el pasado 24 de agosto cumplió seis meses–, estará en condiciones de reabrir para finales de año si nos atenemos al cuarto Informe presidencial entregado ayer en el Congreso, en el que se menciona específicamente esa posibilidad para la representación diplomática encabezada por Olga Beatriz García Guillén, a diferencia de las sedes también cerradas en Haití y Nigeria. (Milenio, Al Frente, p.2)

Frentes Políticos

Buenas nuevas. Después de la pandemia, hemos regresando a la normalidad, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su Cuarto Informe de Gobierno. “Hemos basificado a 650 mil trabajadores de la educación. La relación con el SNTE y los CNTE es buena y no se ha registrado ningún paro”, expresó. Vamos a conseguir uno de los mejores sistemas de salud del mundo. Los delitos del fuero federal han bajado en 29.3 por ciento. El índice de homicidios disminuyó 2.8 por ciento. Y en lo que va del año ha bajado en 10.4 por ciento. Se creó la Guardia Nacional, para lo cual se han construido 242 cuarteles, y se han reclutado y formado a 115 mil elementos. La transformación se consolida. Lo dicen las cifras.

Discurso en las alturas. Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, ofreció un discurso durante la plenaria Tercera Cumbre de Jefes de Policía de Naciones Unidas, en la sede de la ONU, donde explicó que, el combate al crimen y la espiral de violencia generada en México es gran parte por el consumo de drogas en el mundo y del tráfico ilegal de armas, y recalcó: “¿Los muertos los ponemos nosotros?, lamentablemente sí”, pero, “¿las armas las fabricamos nosotros?, no; ¿las drogas sintéticas las consumimos nosotros?, no”. La buena: en el proceso de transformación del país no cabe la violencia. Para erradicarla se trabaja. En el escritorio y en el campo. Sólo así…

En el hoyo. No cabe duda de que hay partidos políticos que debieron desaparecer antes de gestarse. Como el PT, que no es nada sino comparsa de los grupos en el poder. Hoy, medianamente aliado de Morena, también pinta su raya: Alberto Anaya, fundador y líder, confirmó que ya tienen candidato en solitario para las elecciones presidenciales de 2024: Gerardo Fernández Noroña. Qué rápido tiraron la toalla. Así, el PT no haría alianza con los morenos. Y su catástrofe se viene doble: las boletas no sólo les restregarán en la cara que su “candidato” tiene muy bajo nivel en los indicadores de confianza, sino que quizá no lleguen al porcentaje requerido para mantener el registro. Preparemos Las golondrinas. Adiós.

Presión. Leticia Ramírez deberá entender que dirigir la educación pública en México no es una aventura más. Ayer asumió como nueva secretaria de Educación federal, en sustitución de Delfina Gómez, quien dejó su lugar para competir por la gubernatura del Estado de México de la mano de Morena, en 2023. La nueva titular de la SEP reconoció el trabajo realizado por su antecesora, ya que “se garantizó la continuidad en los servicios educativos” en todos los niveles, a pesar de la pandemia por covid-19. ¿Conocerá doña Leticia la grandeza de José Vasconcelos, y su legado educativo? Ocupará su silla. No es asunto menor.

Lejos de la grilla. El gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, formalizó el aval del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para emitir certificados de control de calidad de productos de la marca Soy Tam, registro que impulsa el ingreso de productos estatales en el mercado regional, nacional y mundial. “Yo sé lo que representa una marca, gran parte del comercio en el mundo tiene que ver con las marcas, una marca representa calidad, prestigio, identidad, representa todo; tiene que ver con un tema de sentido de identidad, pertenencia, pero, sobre todo, resaltar la grandeza que tiene nuestro estado”. A semanas de dejar el cargo, atiende los temas prioritarios, como la seguridad. Y pensar que creían que no terminaría su sexenio… Lo hizo, pero ¿será suficiente? (Excélsior, Nacional, p.17)

Rozones

El Cuau y su gol anulado

Debido al Mundial de Qatar, pronto se hablará más de futbol que de política. Pero por el momento es imposible no hablar de ambos, al menos en el caso del gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, a quien el Tribunal Electoral le anuló el golazo que había metido al obtener el control de Morena estatal a través de su hermano Ulises Bravo. Y es que al revisar el VAR electoral, el TEPJF detectó que hubo trampa, pues Ulises había contendido por un cargo con el uniforme del PES, lo que le impedía participar en el proceso interno del equipo guinda. Alguien impugnó su registro, pero las cúpulas morenistas lo sostuvieron y lo colocaron en la dirigencia estatal, incluso con calzador, pues ganó la elección por 25 votos a favor y 24 en contra. Incluso se cuenta que fue el dirigente nacional, Mario Delgado, quien operó para romper el empate que había de 25-25. El caso es que el árbitro revisó y anuló toda la jugada. Uf.

OTRO ESCÁNDALO CON SENADORA GUINDA

Un nuevo episodio de escándalo relacionado con la senadora morenista Claudia Balderas se vivió el miércoles pasado, el mismo día en que un episodio relevante políticamente hablando ocurría en el pleno de esa Cámara: la designación de la presidencia de la Mesa Directiva. Los testigos del penoso acontecimiento relatan el caso de una persona en estado de ebriedad que dentro del edificio de la sede senatorial forcejeó con la legisladora, quien le reclamó que la tenía “hasta la madre”. Se supo después que la joven que aparece en un video cayendo al piso tras el rifirrafe es pariente de la senadora. No es la primera vez que Balderas está envuelta en sucesos de ese tipo. En febrero del 2020 fue detenido por policías por un incidente vial un hombre que la acompañaba y al que los uniformados, se señaló entonces, le encontraron una sustancia similar a la cocaína.

HIGINIO Y EL FUTURO

Quien debe estar que no le calienta ni el sol es el senador Higinio Martínez, quien en menos de tres semanas acumula dos derrotas políticas: por ahí del 4 de agosto, las cúpulas… perdón, las encuestas, decidieron que Delfina Gómez será la candidata de Morena al gobierno del Estado de México. Higinio se disciplinó con la idea de reacomodarse y la presidencia del Senado era una excelente opción. Operó con la habilidad que le caracteriza para que otros aspirantes declinaran a su favor, pero en la elección interna fue derrotado por Alejandro Armenta, el candidato de Ricardo Monreal. El dirigente del oriente del Valle de México ciertamente no está abatido. En política siempre hay posibilidades de revanchas y de nuevas oportunidades. Como sea, dos caídas consecutivas y tan cercanas una con otra, como que no es poca cosa. En algo debe estar pensando, pues quieto no se quedará, nos comentan.

CALMADAS TENSIONES

Así que durante el mensaje presidencial con motivo del Cuarto Informe de Gobierno, los tres aspirantes a la candidatura presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Adán Augusto López, fueron sentados juntos, justo frente al Presidente. Marcelo Ebrard saludó a Sheinbaum con un beso en la mejilla. Luego a la nueva secretaria de Educación Pública, Leticia Rodríguez, a quien abrazó efusivamente. Finalmente hizo lo propio con Adán Augusto López: un apretón de manos y unas palmadas en el hombro. No hubo mucho intercambio de palabras de unos con otros. Por lo pronto, para quienes estuvieron pendientes de ese suceso corcholatero, no cabe duda, primero, que a los tres, en los eventos de Presidencia, se les da trato equitativo; y segundo, que en los momentos en que están juntos cada vez es más evidente una “tensa calma”. Así el rejuego de la carrera presidencial.

LOS DÍAS DE INFORME

Unos cuantos tropiezos y episodios para el anecdotario, nos comentan, dejó la primera sesión del Congreso. Y es que por ejemplo al panista Santiago Creel le dio por un momento un carraspeo que interrumpió sus palabras. Poco después pasó por alto algunos protocolos a seguir durante una ceremonia cívica, pues pidió a las y los legisladores tomar asiento aunque lo que hizo luego fue anunciar que se harían los honores a la bandera y se entonaría el Himno Nacional. Jornada legislativa sui géneris, como suelen ser las de la entrega de cada primero de septiembre, esta vez al secretario de Gobernación, Adán Augusto López, le tomó 40 minutos llegar a la tribuna para entregar el volumen del Cuarto Informe, pues en el camino recibió saludos de propios y extraños y hasta tiempo se dio para decir algo en corto al líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, a quien los morenistas tienen advertido que habrán de desaforar. Todo, por cierto, en un ambiente de cordialidad política y teniendo como testigos en primer plano al senador Manuel Añorve y al diputado Rubén Moreira.

FELICITACIONES Y SILENCIOS

Fueron varios los mandatarios estales que mostraron oficio político y publicaron mensajes de felicitación al Ejecutivo, apenas terminó éste de pronunciar su mensaje en Palacio Nacional. Fue el caso del mexiquense Alfredo Del Mazo. “Mi reconocimiento y felicitación al Presidente López Obrador por los resultados presentados en su Cuarto Informe de Gobierno”, apuntó en las benditas redes. Algo similar hizo el queretano Mauricio Kuri: “Siempre he dicho que la única forma de avanzar es con unidad. Hoy reconocemos los avances, pero también señalaremos aquello en lo que se pueda mejorar. ¡Debemos trabajar en equipo para llevar a México al siguiente nivel!”. En la lista de mandatarios atentos también está Mauricio Vila. Lo anterior viene a cuento porque, nos cuentan, hubo gobernadores a los que, a pesar de la relevancia del momento, no se les escapó ni un tuit… y algunos son de Morena. (La razón, La 2,p.2)

Estrictamente Personal / La hora de los duros

El presidente Andrés Manuel López Obrador entró en la recta final de su gobierno con la cara pintada de guerra y claramente definidas las tropas con las que va a pelear, para llevar a su candidata a sucederlo a Palacio Nacional y que concluya la transformación que comenzó. Su plan de acción es transparente, aunque no lo diga. Claudia Sheinbaum será la candidata a la Presidencia, salvo que suceda algo extraordinario durante los próximos 18 meses, y él será el jefe de campaña, de manera formal o informal. Detrás de él, listo para la campaña, está el sector duro del lopezobradorismo, porque la radicalización y la polarización son el eje de la estrategia para mantener el poder.

No hay nada de qué asombrarse porque no hay ninguna novedad. En el inicio de la última recta de su gobierno, la prioridad es la consolidación de su electorado base –alrededor de 15 millones de electores– y la atomización de la oposición. Sheinbaum no tiene la capacidad para poder cumplir con estas dos premisas para la victoria, por lo que la añeja dependencia de López Obrador se mantendrá y, ante los retos por delante, se profundizará. Los cómos son lo único que se tendrá que ir acomodando en función a la coyuntura y al rendimiento de la delfín.

Las condiciones que envolverán el desenlace final de la candidatura y los amarres que haga el Presidente para Sheinbaum dependerán de factores fuera del alcance de la escogida. La más importante tiene que ver con la variable económica. El Banco de México reportó el miércoles que el crecimiento económico para este año se mantendrá en el esperado 2.2%, pero ajustó a la baja la expectativa para el próximo, ubicándolo en 1.6%. Es decir, habrá una desaceleración importante que no habrá forma de revertir.

Las megaobras presidenciales están subiendo sus costos de manera constante, particularmente Dos Bocas y el Tren Maya, que están secando las finanzas públicas por los subsidios, y por la falta de inversión privada, disminución de la recaudación y los recortes en el gasto público. Los espacios de maniobra política se siguen reduciendo y no está claro de dónde va a salir el dinero para los programas sociales, indispensable para mantener aceitadas a las clientelas electorales.

La posibilidad de que el Presidente meta la mano en las reservas internacionales o las afores no se ve probable. Tampoco que Sheinbaum crezca por sí sola como candidata. El éxito de la candidata en las urnas depende sólo de López Obrador, cuya fuerza radica en su popularidad. De acuerdo con la encuesta de aprobación mensual del Presidente que publicó ayer EL FINANCIERO, el respaldo se mantiene estable, con un sólido 54%. Este apoyo popular no ha sido afectado por la gestión de gobierno, donde los negativos siguen creciendo, y el Presidente parece estar vacunado contra sus propios errores.

López Obrador ha estado disparando obuses contra la oposición para dividirla y ponerla a pelear, buscando su atomización. La alianza Va por México ha dicho que el Presidente no logrará su propósito, pero tiene tiempo de sobra para insistir en la fractura de ese frente amplio opositor, que sólo tendría posibilidades de tener una candidatura competitiva si va unificada, como mostró la encuesta de Buendía y Márquez publicada esta semana, donde si fueran bajo una sola apuesta PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, estarían en estos momentos en 35% de preferencia electoral, contra 49% de la coalición de Morena, PT y Verde.

Estos números se pueden mover en función de la situación económica que prevalezca dentro de un año y medio, pero también se alterarán cuando salgan los opositores a Sheinbaum. Ahí está la importancia estratégica de López Obrador para mantenerse, por esa vía interpósita, en el poder, y cuyo activismo tendrá que definirse en función del comportamiento de las variables.

López Obrador es una persona impredecible y de salidas extraordinarias a retos extraordinarios. Con él siempre hay que estar pensando bajo categorías diferentes a las conocidas. De esta manera, se puede plantear como hipótesis de trabajo que ante una candidatura presidencial que no prenda y enfrente condiciones sociales y económicas adversas, López Obrador podría dejar de ser un jefe de campaña informal y convertirse en uno formal, lo que lo llevaría a algo que hoy luce impensable, pero que algunos expertos en política electoral lo están considerando: que pida licencia para ir a dirigir la campaña de Sheinbaum.

López Obrador no ha estado a gusto con Sheinbaum en las últimas semanas porque piensa que los problemas que le han surgido, no los ha manejado adecuadamente, por lo que le ha enviado llamadas de atención. Sin embargo, en ningún momento ha dado señales de un cambio en la decisión para que lo suceda. De mantenerse su aprobación, la preferencia de voto por la coalición de gobierno y la eventual falta de una candidatura de oposición fuerte, los considerandos del Presidente serían de distinta índole.

El segundo escenario con el que ha coqueteado en las últimas semanas es caminar hacia una reforma electoral negociada con el PRI, para aprovechar una de las propuestas del tricolor que, sin que probablemente lo hubieran pensado así cuando la presentaron, se acomoda a los fines de López Obrador: la figura de la vicepresidencia, que competiría en fórmula con la candidatura presidencial y sería electa para el mismo término. Lo que tendría que lograr es, en una ley secundaria, que el recurso de la revocación de mandato fuera exclusivo para el jefe del Ejecutivo, no para la vicepresidencia.

López Obrador tiene ambos caminos para permanecer en el poder, sin estar en el poder. En el primer escenario, el Maximato sería el nombre del juego, y en el segundo, la amenaza permanente de que, si se desvía del proyecto de transformación, corregirá el camino con la destitución. Sheinbaum pertenece al núcleo duro del lopezobradorismo y es vista por éste como heredera legítima del Presidente. La guerra comenzó para ella, pero sobre todo, por López Obrador y su legado. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p.44)

En Privado / Monreal: cada día más lejos, más cerca

El Senado vivió un miércoles que no había visto. Mientras el Presidente macaneaba con grandes estrellas mexicanas del béisbol de las Ligas Mayores, en el Senado los suyos operaban para disminuir a Ricardo Monreal vía la nominación de Higinio Martínez como presidente de la Mesa Directiva, contra su candidato, Alejandro Armenta.

Al mediodía la fracción de Morena votó dividida, de acuerdo a las señales del coach de Palacio: todos con Higinio.

La bancada se partió, pero Monreal logró 36 votos contra 28 del mexiquense, una diferencia de apenas ocho senadores pero que midió su fuerza.

Por la tarde-noche vendría lo duro: el pleno donde en la primera votación Armenta se quedó con 52 votos, a nueve de la mayoría. Los senadores anularon ¡55 votos! Y dejaron 10 en blanco.

Así se fueron a la segunda vuelta, lo que nunca. Había 121 legisladores y Armenta, con 60 votos, se quedó a uno de la mayoría, 61. Y la tercera fue la vencida con 65 votos.

El segundo lugar fue sorpresivamente para Monreal, por el que la oposición emitió 55 votos.

Fue una jornada triunfal para él, que colocó al suyo en la Mesa Directiva y mantuvo la coordinación de su bancada y la presidencia de la Junta de Coordinación Política.

Pero no sé si su triunfo sea sinónimo de fortalecimiento, porque la ofensiva arreciará.

RETALES

  1. OFENSIVA. Tras el fallo de la Corte que echó para atrás las modificaciones de 2017 a la Ley de Derecho de Audiencia, Jenaro Villamil salió a decir que remite a la de 2014, lo que es mentira. No hay reviviscencia —luego te explico— a esa legislación. Pero el espacio está abierto para la ofensiva desde la 4T contra la libertad de expresión con el mismo Villamil como uno de sus operadores. Ya tienen tres iniciativas en San Lázaro;
  1. DECRETAZO. Pues López Obrador había dicho que no, pero en su iniciativa a los diputados para trasladar ya del todo la Guardia Nacional a la Sedena plantea eso, hacerlo vía decreto para modificar leyes secundarias, que no pueden reformar la Constitución y que Morena aprobará con su mayoría simple. El caso se irá a la Corte para que decida su inconstitucionalidad. Además no la mandó como iniciativa preferente por haberla enviado en la víspera del inicio del periodo ordinario. La quiere aprobada para el 16 de septiembre y su mensaje, donde el tema central será Estados Unidos; y
  1. ALERTA. Se complica el crecimiento económico sexenal que López Obrador había marcado en 4 por ciento anual, tras criticar desde que era opositor que en el neoliberalismo solo era de 2 por ciento. El Banco de México recortó su previsión de crecimiento 2023 de 2.4 a 1.6 y para este año la mantuvo en 2.2 por ciento. Así, cuando termine este gobierno, el desarrollo no habrá alcanzado ni un punto porcentual, lo que complicará el inicio del siguiente. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p.3)

Preservar a América del Norte

Los desacuerdos entre socios económicos son frecuentes y los tratados prevén mecanismos para solucionarlos. Sin embargo, no se debe pensar que todas las controversias son iguales, ni tampoco de rutina. Resolver la actual disputa en el marco del T-MEC por la política energética de México es fundamental para el futuro de América del Norte como región.

En el contexto de la transición energética, un proyecto norteamericano disociado del sector energético tendría una importancia marginal. El uso de fuentes renovables y la descarbonización son ya el punto de partida de toda estrategia de desarrollo, justicia social, innovación y seguridad. Si México se aísla en ese ámbito quizá pueda seguir aprovechando la vecindad al mercado estadounidense para atraer manufactura, pero difícilmente generará bienestar para la población mediante un mayor valor agregado en su producción y exportaciones.

El desarrollo de sectores de punta requiere, entre otros factores, marcos jurídicos armonizados y condiciones para reducir la huella de carbono de manera costeable. Acordar reglas claras e incluyentes genera certidumbre. El pragmatismo ayuda en lo inmediato, pero sólo con una visión estratégica compartida se aprovechan las oportunidades de largo plazo.

La mejor vía para asegurar que la integración norteamericana siga siendo motor de la economía mexicana durante décadas es llevar a buen puerto las consultas que Estados Unidos y Canadá iniciaron con México. El tratado da una ventana inicial de setenta y cinco días que concluye en octubre. Sin embargo, los gobiernos pueden acordar extender el plazo y hacer de la Cumbre de Líderes de América del Norte, anunciada para fin de año, una buena oportunidad para cerrar un acuerdo amplio.

Si el diferendo sigue abierto en enero, el contexto se irá complicando cada vez más. El fallo de un panel convocado entonces llegaría hacia el verano, cuando Morena ya habrá definido su precandidato presidencial. De imponerse aranceles de represalia, pudieran entonces estar en curso debates entre precandidatos presidenciales de los partidos estadounidenses. Un proceso que se extienda al máximo, con el panel revisando la validez de esas medidas, concluiría con la precampaña presidencial mexicana en marcha y a punto de iniciar las elecciones primarias del otro lado de la frontera.

Esperar que la agenda bilateral no se politice en esas condiciones es pedir demasiado. Apostar que los gobiernos que resulten electos podrán reencauzar fácilmente la cooperación no es buena idea. Incluso si ése fuera su objetivo prioritario, tendrían poco tiempo para hacerlo porque en 2026 entrará en operación el proceso de revisión que se incluyó en el T-MEC para decidir si el texto continúa en vigor o se da por terminado.

Se dice que un mal arreglo es mejor que un buen pleito. Sin embargo, en este caso, por tratarse de un asunto estructural, las soluciones parciales no serían efectivas. Los socios regionales necesitan una visión de futuro compartido o seguirán caminos divergentes. Las economías de la región están en reconfiguración y el crecimiento de mañana se construye hoy. La ventana de oportunidad se cerrará pronto.

Las sociedades debemos revalorar la cooperación regional e insistir con urgencia en que debe alcanzarse un buen arreglo. Tanto el TLCAN como el T-MEC fueron impulsados por amplias coaliciones trinacionales, con un muy destacado y prominente activismo del sector privado. Es clave un esfuerzo similar para seguir avanzando por este camino. Sólo así se asegurará no sólo la continuidad del marco jurídico, sino de la visión de prosperidad compartida en que se basa.

El autor es consultor y antes sirvió en el Servicio Exterior Mexicano. Coordina el Programa de América del Norte en el Consejo Mexicano de Asuntos Exteriores (COMEXI). (Damián Martínez Tagüeña, Reforma, opinión, p.10)

Plata o Plomo / Es hora de decir ‘no’

El presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió lo prometido: envió a la Cámara de Diputados una iniciativa de reformas legales para poner a la Guardia Nacional (GN) bajo el control administrativo de la Secretaría de la Defensa Nacional.

En primer lugar, la iniciativa es abiertamente inconstitucional. El artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es muy claro: señala que la GN es una institución policial de carácter civil, adscrita a la secretaría del ramo de seguridad pública. Los defensores de la propuesta sin duda alegarán que la GN seguirá siendo un órgano desconcentrado de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, aun cuando su control operativo y administrativo pase a la Sedena. Pero eso es un absurdo completo: la adscripción implica control, por simple definición. Si la SSPC no tiene control sobre la GN, ésta ya no es una entidad de su sector, sin importar cómo se dibuje el organigrama.

En segundo lugar, la iniciativa es inútil para la sociedad. No resuelve un solo problema concreto relacionado con la seguridad pública. No hace nada para facilitar las denuncias, investigar más delitos o mejorar los procesos penales. Operativamente, con o sin reforma, la GN va a seguir haciendo lo mismo que hace hasta ahora: muchos rondines con efectos disuasivos cuestionables, algo de patrullaje carretero, algo de vigilancia en edificios públicos y aeropuertos, y muy poca investigación. Desde el punto de vista de su (in)eficacia, da igual si está en la SSPC o en la Sedena.

En tercer lugar, la iniciativa medio resuelve el problema administrativo actual de la Sedena, pero a costa de crear otros. Ahora ya no van a tener la dificultad de tener personal de Sedena cobrando en Sedena, pero trabajando en la SSPC. El costo es tener a una GN absolutamente desnuda, sin plazas propias (todas las que fueron de PF pasarían a Sedena, luego de correr a 23,000 personas que vienen de esa corporación policial) ni patrimonio alguno. Y sin eliminar el problema de la doble jefatura: si la GN sigue formalmente sectorizada en la SSPC, su presupuesto tendría que pasar por ese ramo, aunque luego se transfiriera a la Sedena. Y en ese caso, ¿quién sería responsable de los recursos? ¿Quién se haría cargo de posibles faltantes? ¿Sedena o SSPC?

En cuarto lugar, la iniciativa no solo no garantiza el futuro de la GN, sino que lo coloca entre gigantescos corchetes. A la aprobación de la reforma, sobrevendría una avalancha de impugnaciones legales de todo tipo: acciones de inconstitucionalidad, amparos, incluso demandas en tribunales internacionales.

Y sí, es muy probable que esos procesos tarden mucho tiempo y pasen algunos años antes de que el asunto llegue a una decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Pero en lo que eso sucede, todo lo que haga la GN (detenciones, adquisiciones, reglamentos, imposición de acciones disciplinarias, etc.) va a estar bajo una nube de incertidumbre jurídica.

Añádase a lo anterior que la iniciativa no modifica la disposición (contenida en un artículo transitorio de la reforma constitucional de 2019) que autorizó al Presidente a usar la fuerza armada permanente en tareas de seguridad pública durante un periodo de cinco años, el cual vence en marzo de 2024. A partir de ese momento, deja de haber base constitucional para la participación de los militares en seguridad pública. Es decir, incertidumbre sobre incertidumbre.

Conclusión para legisladores y legisladoras: voten en contra de este bodrio. Es un intento de tapar un hoyo que acaba cavando un cráter. (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p.5)

Kiosko

¿Estará vetada Sheinbaum en la tierra de AMLO?

Desde la tierra del edén, nos platican que la pregunta que se hacen varios tabasqueños es: ¿Y sí es Claudia?, luego de que fueron colocados dos espectaculares con la imagen de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo (Morena), los cuales no duraron ni 48 horas. Nos relatan que el pasado miércoles, una revista de circulación nacional colocó los dos anuncios, uno en el periférico de Villahermosa y otro en la avenida Paseo Usumacinta, para promover la entrevista con doña Claudia, donde presume baja de inseguridad en la capital del país. Sin embargo, nos dicen, no faltaron los envidiosos a los que no les gustó y destruyeron los espectaculares, sin que haya responsables por el vandalismo. ¿Será que doña Claudia es persona non grata en tierra presidencial?

Celebran priistas a… morenista

La que anda muy contenta y casi de manteles largos en Puebla, nos comentan, es la clase política priista, sí, priista, luego de que quedara como presidente del Senado el morenista Alejandro Armenta Mier, a quien consideran casi como de la familia. Nos explican que en tono de broma o medio en serio, varios priistas consideran que don Alejandro es un digno representante de su partido, pues su pasado está arraigado, desde sus inicios, con el impulso del entonces gobernador Mario Marín Torres (PRI), además de que, como tricolor, fue alcalde de Acatzingo, diputado local, funcionario estatal de don Mario, dirigente estatal y sólo le faltó vender pozole los domingos, antes de volverse morenista. ¡Qué tal!

Solución, “a toro pasado”

A quien ya le gustó resolver los problemas “a toro pasado” en Baja California Sur, nos comparten, es a la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga Romero (Morena). Nos indican que recientemente doña Milena presumió que logró rutas y horarios para los universitarios que no podían alcanzar transporte público al terminar sus clases por la noche. Sin embargo, nos aclaran, lo que no dijo fue que tuvieron que pasar meses para atender este problema, pues lo hizo hasta que los jóvenes protestaron y exhibieron el conflicto en redes sociales, pero además lo mismo ocurrió con las verificaciones a comercios, pues fue hasta que hubo una riña en un bar del malecón cuando se percataron de que no contaba con permisos actualizados, como varios de la zona. ¡Zas! (El Universal, Estados, p.15)

Política cero / ¿No había nada mejor que Creel?

Santiago Creel es un sobreviviente. Sobre todo a pesar de tener una carrera gris tanto en el servicio público (es el secretario de Gobernación más aburrido y sin gracia de la historia) como en el KuKluxPAN. Con una carrera muerta, después de un rito satánico lo revivieron como a Labastida, Zedillo, el ingeniero Cárdenas, Porfifirio Muñoz Ledo, para reforzar el Team MumRa del subjefe Diego. Ahora, a pesar de sí mismo, Creel ha llegado a la presidencia de la Cámara de Diputados, ¿y qué fue lo primero que hizo mi Santi al llegar al hueso, después de reconocer casi casi a nivel de Niño héroe su condición ultrapanista —no hacía falta hacer tanto oso— y de exaltar su espíritu incluyente? No asistir al Informe de López Obrador.

Una gran señal del inexistente empeño democrático del sector opositors y de su deseo de contribuir al caos y al desorden. Está bueno que quisiera quedar bien con su jefe Claudio XXX González, pero por lo menos hubiera pasado a saludar, a llevar un detallito y no verse tan primitivo. Se dejó poseer por el demonio de Laura Zapata. Esto pone a mi Santi al nivel de palero de Alazraki.

Si querían echarlo todo a perder, mejor hubieran puesto a Alito Moreno que hubiera hecho mejor el trabajo sucio siendo como es, un auténtico costal de mañas y triquiñuelas. Para lo bueno es muy malo, pero para lo malo es pior. Claro, no siempre le salen las cosas; ahí está el caso de la candidata perdedora del PRIANchu en Hidalgo, Carolina Viggiano (pareja del Moreira malo), que fue a reunirse de manera muy sospechosa con el magistrado Reyes Rodríguez, muy pero muy pero muy ligado al ex presichente Calderón, justo cuando el Tribilín está por analizar esos procesos electorales. La gente rumora, como en canción de Joan Sebastian, que la Caro fue hacerle a Reyes una propuesta que no podía rechazar. Un quemón tamaño Loret. Ingenuo de mí, yo hasta pensé que la imagen la había tomado la señora del Hunan, pero no, jamás le haría daño a un derechairo. Y luego hay un video donde se puede ver cómo, después de bajar de un elevador, estos dos personajes caminan juntos a un banco y por supuesto ya andan diciendo que fueron a checar si ya había caído el recurso. Lo dudo, se ve que son buenos, no se rían. Nada más falta que los audios los tenga la señorita Layda, señorita Layda.

Pensándolo bien, de veras, amiguis del sector opositors, ¿no había nada mejorcito que Santiago Creel, de veras, de veras, deveritas? (Jairo Calixto Albarrán, Milenio, Al Frente, p.2)

Astillero

Guardia Nacional, diputados y ministros // La Corte dilucidaría // Contra militarización // Rosa Icela en la ONU

Morena y sus aliados reúnen sin problema los votos en la Cámara de Diputados para aprobar la iniciativa presidencial de militarización explícita de la Guardia Nacional. Se requiere mayoría simple, no calificada como sucede cuando se pretende modificar la Constitución.

El problema no está en el Poder Legislativo, sino probablemente en el Judicial federal: la iniciativa presidencial propone eludir la letra constitucional que establece que la citada Guardia Nacional debe ser de carácter civil, conforme al artículo 21, al cual deben ajustarse todas las leyes relacionadas con el tema. Si no fuera así, cualquier mayoría simple de diputados o de senadores podría alegremente cambiar leyes, aunque se ignorara o violara la Constitución, lo cual, en dado caso, debería ser dilucidado por los ministros de la Corte.

El presidente de la República carga la tinta en la hipótesis de que su textura personal puede frenar o impedir la tendencia a la criminalidad militar, por actuar en terrenos de la seguridad pública, que en otros momentos se han vivido en la nación. Pero ninguna modificación legal puede descansar en voluntarismos o prendas personales de nadie: cuando se abre la puerta, aún más, a la acción policiaca controlada por la Defensa Nacional, se da un paso que podrá aprovechar quien ocupe el poder presidencial, sea del partido que sea.

Ayer, en su cuarto Informe de labores, el político tabasqueño dio ejemplos de la manera en que el empoderamiento militar está dando buenos resultados en cuanto a recaudación en aduanas y sobre el impedimento de actos corruptos. Además, con base en lo planteado en su iniciativa enviada a San Lázaro, reiteró que no busca militarización ni autoritarismo.

Que nadie se confunda, o se haga el que no sabe, señaló en ese mismo informe ante invitados en Palacio Nacional, pues en su administración no hay García Lunas, masacres, tortura, encubrimiento ni complicidades y se combate la impunidad. Sin embargo, ha de decirse que el aparato nacional de gobierno, el federal, los estatales y los municipales, así como los poderes judiciales y las fiscalías, siguen copados por estructuras del pasado que mantienen la corrupción y la injusticia.

Los mandos militares, además, mantienen el espíritu de cuerpo y el condicionamiento de su respaldo a lo civil a cambio de la opacidad y la impunidad en sus asuntos castrenses. Ejemplos recientes, lo acontecido con el general Salvador Cienfuegos y su salvación de tribunales estadunidenses y la reticencia de los jefes actuales a permitir verdadero acceso a verdad y justicia (no sólo en escalones menores de mando) en cuanto a los sucesos de Iguala, con los 43 normalistas.

En ese contexto, el autor de estas líneas ha expresado oportuna y reiteradamente su oposición a esta nueva fase de la militarización del país. Al exceso de concesiones y negocios que a lo largo de esta administración federal se han asignado a las fuerzas militares se añade el intento de formalizar el encargo de la seguridad pública.

Tal objetivo va contra la Constitución, las declaraciones de campaña del ahora Presidente de la nación, las banderas históricas de la izquierda, la experiencia histórica latinoamericana y los derechos humanos y la legalidad constantemente violentados por los militares, salidos de sus cuarteles para faenas policiacas, luego de sus primeros resultados efectistas (que en este caso ni siquiera se han producido aún).

En un tema conexo: al inicio de lo que es llamado el mes patrio y con la vista puesta en lo que dirá el Presidente de la República en el desfile independentista del día 16, resulta ilustrativo escuchar a la titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, en una reunión de jefes policiacos en Naciones Unidas: ¿Las armas las fabricamos nosotros? No. ¿Las drogas sintéticas las consumimos nosotros? No. ¿Los muertos los ponemos nosotros? Lamentablemente, sí. Días atrás, el canciller Ebrard había hecho parecido planteamiento crítico al embajador estadunidense Ken Salazar. ¡Hasta el próximo lunes! (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p.10)

El Asalto a la razón / Lo absurdo fue crear el problema

Aunque llegó a decir “no me vengan con ese cuento de que la ley es la ley”, en puntual acatamiento a ésta el presidente López Obrador, a través del secretario de Gobernación, entregó al Congreso su obligado cuarto Informe de gobierno y, como es tradición, pronunció un mensaje político.

Porque el único compromiso que protestó honrar fue respetar y hacer respetar la Constitución y las leyes, de su alocución resalta el énfasis en el tema de la Guardia Nacional, ya que su iniciativa de subordinarla al Ejército contraviene abiertamente lo que ordena la Carta Magna.

“Sobre todo, para que no se corrompa (…). No es militarizar —dijo—, sino cuidar, con la vigilancia de la Secretaría de la Defensa Nacional, el crecimiento sano de lo que debe ser la principal institución de seguridad pública del país…”.

La aseveración entraña un contrasentido: ¿su Secretaría federal de Seguridad a cargo de Rosa Icela Rodríguez es una dependencia corruptible?

El mismo temor ha manifestado sobre los aeropuertos y el Tren Maya, que no los quiere manejados por su Secretaría de Comunicaciones ni el Fondo Nacional de Fomento al Turismo. ¿También son semilleros de corrupción?

La Jornada de este jueves publicó: La GN, bajo control de la Defensa, pero como ente civil, propone AMLO.

El disparate es diáfano, por más que se busque “una fórmula equilibrada para que el Ejército tenga el control operativo y administrativo de la Guardia Nacional, pero continúe como institución civil adscrita a la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, que contará con facultades rectoras en materia de la política criminal”.

Compuesta mayoritariamente por militares del Ejército y la Marina Armada, ¿la institución que cuenta ya con 113 mil 833 efectivos (73 mil 805 de la Sedena, 16 mil 792 marinos y 23 mil 236 de la extinta Policía Federal) tendrá que obedecer a dos secretarios de Estado?

¿A cuál de tan desproporcionado par de “pares” va a someterse el brigadier Luis Rodríguez Bucio, comandante de la Guardia Nacional?

Dada la capacidad de fuego de la delincuencia organizada, se antoja explicable que la GN realice sus actividades policiacas bajo el mando militar.

El problema está en que la Constitución define “civil” a la corporación y dispone que pertenezca a la Secretaría (civil) de Seguridad.

Puede asimismo comprenderse que, ante la negativa de la oposición en el Congreso a reformar la Constitución, el Presidente recurra al remiendo de las leyes Orgánica de la Administración Pública, de la Guardia Nacional, Orgánica del Ejército y de Ascensos y Recompensas del Ejército y la Fuerza Aérea, lo cual aprobará sin mayor trámite la mayoría morenista… violando la Constitución y pasándole la bomba a la Suprema Corte de Justicia.

Lo ideal habría sido evitar controversias constitucionales y acciones de inconstitucionalidad, apoyando profesionalización, equipamiento y paga digna de las policías municipales y estatales… (Carlos Marín, Milenio, Política, p.7)

¿Funciona la Guardia Nacional?

Más allá de si se mantiene como fuerza civil como dice la Constitución o se militariza como pretende el presidente López Obrador a través de una ley inconstitucional, lo que debería analizarse es si esta institución, creada a marchas forzadas para ser la principal institución de seguridad del país como dice la iniciativa, funciona o no.

El presidente está atrapado con la militarización. La Guardia Nacional está integrada por 115,000 elementos de los cuales 75% son soldados o marinos que no están dispuestos a dejar de ser militares, pasar al ámbito civil y convertirse en policías. Por otro lado, los secretarios de la Defensa y Marina no están dispuestos a perder esos elementos y esos recursos para transferirlos a una institución civil. Si no se militariza la Guardia Nacional se quedaría sólo con 25,000 elementos y sería otro esfuerzo fracasado de este gobierno. Por eso, además del pensamiento militarista del presidente, la única alternativa de que su Guardia Nacional se mantenga es que la maneje el Ejército.

La militarización de la seguridad pública no es de ahora, se inició desde hace muchos años y con la declaración de guerra del presidente Calderón se convirtió en la principal estrategia de seguridad pública del gobierno. Militarización que continuó con el presidente Peña y ha llegado a un extremo en este gobierno con la creación de la Guardia Nacional, que ha funcionado como parte del Ejército.

En todo este tiempo, la militarización no ha dado resultados para reducir la violencia y debilitar a la delincuencia organizada. De hecho, estamos viviendo niveles de violencia que no habíamos visto hace muchos años y los resultados en reducción de homicidios dolosos es muy pobre al bajar en 14% en lo que va del sexenio. Esta tendencia a la baja se ha detenido en lo que va del año y parecería que la presencia de la Guardia Nacional ya sólo asusta a la población.

Es lógico que la gente apoye la militarización ante la desesperación que tiene por la inseguridad y la delincuencia, la presencia de la guardia nacional da una sensación de seguridad y protección, aunque no de resultados. Los militares no tienen el perfil y la preparación para interactuar con la población y los gobiernos locales y para garantizar la seguridad pública, como si lo pueden hacer las policías estatales y municipales.

La experiencia de la Ciudad de México debería ser un ejemplo, la presencia de la Guardia Nacional es mínina y se han logrado resultados, que no se han dado donde la presencia de esta institución es preponderante. El gobierno de la ciudad le apostó a fortalecer a la policía local y los resultados están a la vista. Lo mismo pasa en otros estados como Yucatán, Coahuila y otros más, en donde la prioridad ha sido fortalecer a las policías estatales y municipales.

El debate debe estar entre quienes pueden ser más efectivos para garantizar la seguridad pública, los militares y su disciplina o los policías y su contacto con la población. Los militares en convoyes dando vueltas o los policías interactuando en las comunidades y con la gente.

Es el momento de hacer un análisis de los resultados de la Guardia Nacional y la militarización, preguntarnos si parte de esos recursos no hubieran dado mejores resultados invertidos en fortalecer las policías estatales y municipales. (Demetrio Sodi, El Economista, Política, p.40)