Opinión Migración 070922

Frentes políticos

Aprobados y reprobados. El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, manifestó su desacuerdo con las alertas de viaje que emite Estados Unidos porque “no representan lo que realmente ocurre en nuestro país en los hechos, frenan el flujo de turistas de éste o de otros países en el mundo”. Cuestionado sobre la reciente alerta de viaje para Zacatecas, luego de que hace una semana se registraran bloqueos y quema de vehículos, aclaró que convendría más a la seguridad el que se fortaleciera el trabajo conjunto entre ambas naciones, particularmente para frenar la entrada de armas ilegales a México. Orgullo que Campeche y Yucatán sean las entidades que EU recomienda por pacíficas. (Excélsior, Nacional, p. 13)

Kiosko

Alcalde gasta 68 mil pesos en mariscos para “niños migrantes”

En donde no saben si su presidente municipal pecó de generosidad o de diente largo, nos platican, es en Pijijiapan, Chiapas, luego de que se conoció que en sus primeros meses de gobierno, el alcalde morenista Carlos Alberto Albores, facturó 68 mil pesos en mariscos, que según argumentó en un documento, utilizó para “alimentar a niñas y niños migrantes”, quienes pasaron por su terruño y se refugiaron en el DIF municipal. En este sentido, nos dicen que más de una ceja se levantó y hubo quien cuestionó si realmente a los pequeños se les ofrecieron camarones, jaibas y hasta bagres, o cuál fue el destino de esos productos, e incluso, si realmente existieron, pues es poco común ese tipo de festín para quienes llevan travesías de días caminando bajo el sol y lo que necesitan es hidratarse y nutrirse. ¿Atinarán los mal pensados o de plano en el DIF se sirven menús tan selectos, pero específicos? (El Universal, Estados, p. 15)

Acordes internacionales // Democracia: frágil y preciosa

El 22 de julio de 2015, tras un evento de precampaña, publiqué en este periódico que: “Las declaraciones de Donald Trump respecto a los mexicanos no merecen ser repetidas, pero tampoco deben ser olvidadas. Son la más reciente muestra de los discursos de odio en nuestra contra: como mexicanos, como paisanos de los migrantes, como miembros de la misma tradición y cultura. Lo que ha dicho el señor Trump cumple con las características propias de los discursos de odio, pues sus declaraciones inhiben el funcionamiento regular de los migrantes quienes tienen que enfrentar las miradas de la discriminación”.

La normalización de los discursos de odio trumpianos le ganaron la simpatía de los grupos reaccionarios que lo llevaron a la presidencia.

Seis años después, las semillas plantadas han dado frutos y Estados Unidos se encuentra más polarizado que unido, pues los ataques dañaron directamente a los grupos vulnerables e indirectamente a la sociedad entera, fragmentando la cohesión social, dividiendo, restando, enfrentando.

Por ello, el jueves pasado, el presidente Joe Biden dio un discurso de 21 minutos para marcar el tono y la pauta de los siguientes meses de la política interna de su país.

A menos de diez semanas de las elecciones intermedias, Biden ha distinguido entre el Partido Republicano y el movimiento que encabeza Trump, MAGA —Make America Great Again—.

El movimiento se nutre de las venas del Ku Klux Klan, del conservadurismo evangélico y del extremismo blanco.

Por ello, Biden no dudó en sentenciar que Trump y MAGA quieren un país “sin derecho a la privacidad, sin derecho a la anticoncepción, sin derecho a casarse con quien uno quiera” y, todavía más: sin respeto a la Constitución, leyes o estructuras gubernamentales.

Por primera vez, Biden lo ha dicho con todas sus letras: “Donald Trump y los republicanos de MAGA representan un extremismo que amenaza los cimientos mismos de nuestra república”. Y para molestia de muchos calificó sus acciones como “semifascismo”. Biden tiene razón.

La polarización creada desde el 2015, cuando Trump era precandidato, aunada a los años aciagos de su presidencia, ha dado frutos podridos para la discusión pública, para el debate razonado, para la democracia. Trump supo alimentar las narrativas internas de los intolerantes de su país y hoy, sin miedo a la vergüenza, han borrado las fronteras del respeto: ese intangible que permite la convivencia social.

Reitero lo que dije en 2015: Donald Trump es un racista; es un intolerante; es un discriminador. Representa el retroceso moral en la construcción del bien público de la inclusión y del respeto. Y ninguna persona que tenga estas características debería tener un puesto público. Todavía menos ser candidato presidencial. (Valeria López Vela, La Razón, Mundo, p. 24)

Desaparición

(…) Analicen lo que está pasando en este México, el País de las Maravillas que rivaliza con el de Alicia en lo absurdo: el titular del Ejecutivo, el Presidente, AMENAZA al Senado para que no ose votar en contra de su iniciativa de MILITARIZACIÓN del País que le otorga a él MANDO directo sobre todas las Fuerzas Armadas, incluida ahora la Guarda Nacional, que pasa -por sus pistolas- a ser parte del Ejército. Esto siendo que nuestra Constitución ORDENA que la paz pública la lleve el Gobierno civil y no los militares.

Pero no sólo eso, sino que este mismo Presidente además AMENAZA a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (Poder Judicial) por no plegarse a sus caprichos, y ordena que no ose votar por terminar con la inconstitucional maña de ejercer la prisión preventiva oficiosa, en la que SIN SER probados CULPABLES se encarcela a los ciudadanos que al Gobierno le pegue la gana.

Son tres los Poderes en México, que bajo nuestro sistema democrático y republicano deberían ser INDEPENDIENTES, y servir como FRENO Y EQUILIBRIO de cada uno de los otros Poderes para evitar los ABUSOS. Éstos son el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Ello para hacer efectiva la máxima que ordena que todo poder emana del pueblo y se ejerce para y por el pueblo. Esto NO aplica para la 4T, no para un caprichudo y obsesivo Presidente; OLVIDA que para garantizar la supremacía de los derechos del ciudadano por encima de todos los demás debe respetarse la voluntad de los TRES Poderes.

En los hechos, el Ejecutivo (Presidente) pretende SOMETER a los otros Poderes, RESTARLES su independencia, OBLIGARLOS a que hagan lo que ÉL DICE y no lo que marca la ley o lo que ellos, que representan al pueblo, consideran que es para su beneficio. De facto, ¡ESTÁN DESAPARECIDOS LOS PODERES en México!

Quiere esto decir que somos un Estado fallido, dominado en un extremo por un Presidente que se ha tomado atribuciones que no le corresponden, y que rutinariamente pisotea la ley, y por el otro lado, a NIVEL CALLE, por la delincuencia organizada que cada día controla más territorio, somete y domina a las autoridades locales y tiene aterrorizadas a comunidades enteras, desapareciendo de facto los poderes locales.

México es ya también un país en el que sus ciudadanos VOTAN CON LOS PIES: sí, votan por SALIR DE MÉXICO CAMINANDO para irse a Estados Unidos, pues les parecen ya intolerables las condiciones de vida en nuestro País. En cuanto a TRÁFICO de MIGRANTES, el corredor México-Estados Unidos es el NÚMERO UNO, pues representa el 3.9 por ciento de TODA LA MIGRACIÓN MUNDIAL.

Está tan chinchona la “transformación” que dice que ha logrado este Presidente que ya ni los mexicanos quieren vivir en México. Si no se mueren de hambre por falta de alimento y trabajo, se mueren por enfermedades, por falta de medicinas o los MATAN los criminales. O sea que el entorno que ha creado la 4T ha convertido a México en un paraíso en el que miles de conciudadanos no quieren vivir. 

Tan sólo del 2021 al 2022 la detención de MEXICANOS migrantes por parte de la “migra” se fue de 59 mil mensuales a 72 mil: un incremento del 22 por ciento. La “transformación” que han logrado estos émulos de los Hnos. Castro consiste en haber hecho intolerable la VIDA EN MÉXICO.

No hay empleo, no hay economía, no hay PAZ ni orden público, ni leyes, ni confianza, ni certeza en nada. Salvo en una cosa: que el Presidente se ha tornado en un cacique de caciques que controla todo y pretende dominar a todos. ¡Éstos sí que son logros, no pedazos, jijos de María Morales! (Manuel Jáuregui, Reforma, Opinión, p. 10)